Por primera vez en la última década, México ligó un primer trimestre con un saldo favorable en su balanza comercial de bienes agroalimentarios (que incluye a los subsectores agrícola, pecuario, pesca y agroindustrial), lo que refrenda su dinamismo y su posicionamiento internacional, derivado de la calidad de sus productos y los altos estándares de sanidad con los que cumple.

En los primeros tres meses de este año, las ventas internacionales de bienes agroalimentarios ascendieron a siete mil 158 millones de dólares, con un saldo a favor (superávit) acumulado de 789 millones de dólares.

Además, las importaciones se redujeron en 2.6 por ciento para ubicarse en seis mil 369 millones de dólares, lo que contribuyó para pasar de un saldo deficitario en el primer trimestre de 2014, a uno superavitario.