El litchi es originario del lejano Oriente, específicamente del sur de China, llegó a México y se cultivó principalmente en el estado de Sinaloa, de donde empezó a expandirse a varios estados de la República, entre ellos Veracruz y la Huasteca Potosina.

El litchi es un árbol subtropical, su fruto se consume más en fresco, aunque también puede congelarse, enlatarse y deshidratarse, tiene un color rojo visualmente atractivo, su cáscara es gruesa. La carne al interior es dulce y con un excelente sabor, en ella encontramos importantes propiedades alimenticias, un alto nivel de vitamina C y minerales esenciales para el organismo.

El cultivo de litchi es un fruto de corta temporada, sólo tres o cuatro días durante tres semanas o un mes, pero afortunadamente el INIFAP y la Fundación Produce San Luis Potosí, ha generado el salathiel una variedad de litchi de maduración tardía.

Las investigaciones en el cultivo de salathiel han logrado ampliar aún más el ciclo de cosecha de litchi de la región, con lo que, en el ámbito social y económico, al extenderse la temporada de cosecha de esta fruta, se genera empleo rural, ya que existe mayor requerimiento de jornaleros para la colecta, por lo tanto tiene un potencial productivo alto.

La producción anual de litchi en México va más allá de 18 mil toneladas y es el estado de Veracruz el líder productor con una aportación de poco más del 50 por ciento del total nacional, es decir, más de 9 mil toneladas. El mayor consumo de litchi los encontramos  durante el mes de mayo, junio y julio.

Sabías que…

El consumo de litchi elimina la tos, alivia los dolores de garganta y tiene un efecto beneficioso en los problemas glandulares y de tumores.