Nuevamente, muy buenas tardes.

Quiero saludar con respeto y con mi felicitación con motivo de este inicio de año a toda esta gran representación de trabajadores de México, de patrones, que se dan cita, justamente, en la Toma de Protesta de quienes serán sus representantes ante las juntas especiales de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje para el periodo 2013-2018. En pocas palabras, con quienes estarán representando a estos factores de la producción y que habrán de acompañar la gestión de este Gobierno en un periodo similar.

Y quiero, también, compartirles que no resulta casual, ni fortuito, que estemos hoy, aquí, precisamente, en el primer día hábil de este nuevo año 2013. La ley prevé, precisamente, que se instale esta representación, se tome protesta a esta representación, en el primer día hábil de este año, para este periodo que ya se ha citado.

Y no es casual que yo esté aquí, presente. Porque, precisamente, en el primer día hábil de este año que inicia, quiero significar lo que, sin duda, representa una de las mayores prioridades para el Gobierno de la República.

Ser un incansable promotor de mayor trabajo, de trabajo formal, que represente para las familias mexicanas un mejor ingreso, a partir de tener trabajos mejor remunerados, que sean consecuencia de un entorno de mayor competitividad y productividad por el que debemos de trabajar.

Por eso, me congratulo de que sea, precisamente, en esta Secretaría del Trabajo, y ante esta representación de trabajadores y de patrones, que se lleve a cabo el primer acto formal de este Gobierno, en el inicio de este año.

Estoy muy convencido de que el 2013 representa para México un año que permitirá la concreción de mayores acuerdos que den paso a una transformación mayor de nuestro país y que, realmente, sea un año, como deseo, lo tengan todas las familias mexicanas, de logros, de realizaciones, de cambios estructurales, que permitan que el país acelere su paso.

Que permita, combatir con mayor eficacia, los rezagos que tenemos acumulados, especialmente, el de la pobreza, el de la desigualdad, el de la falta de empleo formal, el de una debida protección, a través de la seguridad social, para todos los mexicanos.

Que sea oportunidad para que las reformas que estemos impulsando, México pueda tener un crecimiento más acelerado, que depare con ello, prosperidad para los mexicanos.

Éste es un momento para construir acuerdos, sumar esfuerzos y ampliar coincidencias. Para aprovechar las capacidades de todos los sectores productivos del país.

El Gobierno de la República tiene especial interés, en estrechar su cercanía con trabajadores y patrones, quienes son la fuerza motriz del crecimiento económico de México.

Comenzar 2013 con un evento laboral es, precisamente, porque queremos que éste sea un año pleno de trabajo, de oportunidades para aportar y demostrar lo que podemos hacer los mexicanos con voluntad y con compromiso.

Hoy, han rendido protesta los representantes de los Trabajadores y los Patrones ante las Juntas Especiales para el Periodo 2013-2018.

Desde su creación, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje ha sido garante de la equidad, imparcialidad y transparencia de las relaciones obrero-patronales. Este día renovamos esa gran responsabilidad pública.

En cada uno de ustedes, miles de empleadores y millones de trabajadores de todo el país, depositan su confianza para que sus derechos sean debidamente tutelados.

Les exhorto a cumplir con su deber y a defender los intereses de sus representados con una visión amplia que vea el conjunto de la economía y promueva el pleno desarrollo del país.

En la administración de Justicia Laboral se requiere de la participación tripartita de empresarios, trabajadores y del Gobierno. Cada uno debe hacer su parte para mantener vigentes las conquistas laborales que, como sociedad, hemos alcanzado a lo largo de todos estos años.

Ante las nuevas exigencias de un mundo más integrado y competitivo, es necesario modernizar, era necesario modernizar y poner al día la Legislación Laboral. Y de ello se ocupó el Congreso de la Unión, quien hizo su parte y realizó cambios sustantivos al marco jurídico laboral que había sido largamente postergado.

Aquí están presentes Senadores, Diputados Federales de hoy y de ayer, que hicieron posible que esta reforma se concretara.

Se trata de una reforma que inicia no sólo una nueva etapa para el derecho mexicano, sino una nueva etapa para la productividad y el mercado laboral del país. Es una reforma que fomenta el trabajo digno, que evita la discriminación laboral y mejora las condiciones generales de trabajo.

Además, promueve la equidad y la formalidad de los empleos, al establecer que en toda relación laboral, cualquiera que sea su duración, incluidas las de temporada, así como los contratos de prueba o de capacitación inicial, los trabajadores tengan el beneficio de la seguridad social.

Se da certidumbre, también, a la certificación de competencias y habilidades, lo que beneficia a los trabajadores que no cuentan con un título de técnico o profesional.

En materia de impartición de justicia, se prevé la agilización de los juicios laborales y la profesionalización de personal de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, precisamente, para asegurar la máxima que priva en toda administración de justicia, que es lograr un proceso justo, pronto y expedito.

Y que, precisamente, el representante de los trabajadores hace un momento comentaba, tenemos que acelerar esos casos, esos juicios que por razones varias, y sin detenerme a hacer comentario de varios de los motivos o razones que a veces generan estos rezagos, hoy, tenemos una legislación que obliga que estos juicios se celebren en menos o cuando mucho en un año, y que se le dé celeridad a todos estos procesos.

Otro aspecto relevante de esta reforma es la creación del Comité Nacional de Productividad, órgano encargado de asesorar al Titular del Ejecutivo Federal en esta materia.

De acuerdo con el cambio de la ley laboral, la productividad se define de manera amplia, al incluir el desarrollo organizacional de la empresa, la adopción de tecnologías y el impulso de programas de financiamiento, asesorías y de apoyo.

La productividad, cómo ustedes lo saben, es una variable económica fundamental, toda vez que ésta es la que permite elevar, como aquí lo comentaba, los salarios reales de los trabajadores, sin generar inflación.

Al elevar la productividad se cumple un doble objetivo: el de tener empresas más competitivas; es decir, con mayor capacidad de competir en los mercados de competencia, en los mercados de participación a los productos que México genera y de poder competir, no sólo entre empresas nacionales, sino con empresas de todo el mundo.

Y, segundo. Asegurar un ingreso mayor para todos los trabajadores.

Por esta razón, instruyo al Secretario del Trabajo para que acelere, en apego a lo que prevé la nueva legislación laboral, acelere la convocatoria para la instalación del Comité Nacional de Productividad.

En el objetivo de fomentar el crecimiento, México hoy cuenta con una renovada Ley Federal de Trabajo que mejora la eficiencia, flexibilidad y formalidad del mercado laboral del país.

La Reforma Laboral es un gran logro de todos los mexicanos. El Gobierno de la República habrá de implementarla para asegurarle a cada mujer y hombre, en edad productiva, un espacio digno para trabajar y ganar el ingreso que requiere para el diario sustento de su familia.

Estoy consciente de que la generación de empleos no depende de la decisión unilateral del Presidente de la República, depende de la capacidad que tengan los patrones y los trabajadores, que al ponerse de acuerdo y al incorporar todo aquello que les haga más productivos y más competitivos, puedan generarse mayor número de empleos.

Lo que sí corresponde al Presidente de la República es propiciar el entorno favorable para que el acuerdo entre patronos y trabajadores, trabajadores y patrones, pueda tener lugar.

Y eso es, justamente, lo que este Gobierno habrá de ocuparse: de generar el mejor ambiente, de ser un facilitador a mayores inversiones productivas y de lograr que en el acuerdo de todas las partes, trabajadores, patrones y Gobierno, México pueda tener un crecimiento más acelerado y, con ello, pueda generar condiciones de mayor bienestar para todas las familias mexicanas.

La Reforma Laboral representa un avance importante de los varios que tenemos que lograr para llevar a México a una nueva etapa de crecimiento económico sostenido y mayor al que hemos tenido en los últimos años.

Con ello, quiero reiterar la voluntad política para que este año podamos dar paso a la construcción de nuevos acuerdos que, apegados al Pacto por México que hemos signado con distintas fuerzas políticas, al que se han adherido distintas representaciones de la sociedad de nuestro país.

Y que aquí quiero hacer amplio reconocimiento a todas ellas. Lo mismo que organizaciones de la sociedad civil organizada, lo mismo que a la representación de los trabajadores de distintas organizaciones sindicales, lo mismo que distintas organizaciones empresariales, se han adherido ya al Pacto por México, manifestando, a través de ello, su respaldo y solidaridad a lo que ha sido un compromiso asumido por distintas fuerzas políticas para encarar los grandes retos que México tiene por delante, que hoy está teniendo, y que significa dar lugar a reformas de carácter estructural que permitan ampliar los beneficios, los derechos para todos los mexicanos.

Entre esas reformas, sin duda, están las que aquí ya se han citado. Una Reforma Hacendaria para impulsar el crecimiento económico; una Reforma en materia de Seguridad Social para asegurarnos que todos los mexicanos, sin importar si están en la formalidad o en la informalidad, porque todos los mexicanos tengan el beneficio de la seguridad social.

Una Reforma Energética que permita potenciar nuestra capacidad productiva y generadora de energía.

Señoras y señores:

Este acto es ejemplo de cómo lograremos alcanzar un crecimiento económico elevado y sostenido.

Juntos, trabajadores, empresarios y autoridades sumaremos esfuerzos para crecer, ser más competitivos y alcanzar mayores niveles de productividad.

En el Gobierno de la República el manejo responsable de las finanzas será la base para lograr un mayor crecimiento económico en beneficio de todos los mexicanos.

A diferencia de ocasiones anteriores, las eventuales amenazas sobre nuestra economía no son por razones internas, sino por factores externos.

Y aquí bien lo expresaba el representante de los patrones que se integran a las Juntas de Conciliación y Arbitraje.

Celebramos que el acuerdo que se ha tenido en los Estados Unidos para atender el déficit fiscal de ese país haya tenido lugar, lo que, sin duda, habrá de atemperar las amenazas a las economías que había a todos los países del mundo. Y, por supuesto, a la que representaba para México, toda vez que nuestra economía está íntimamente ligada al desarrollo económico de aquel país.

Esto nos deja ver que México tiene que optar por un mayor fortalecimiento a su mercado interno. De estar menos expuesto a las amenazas de las economías de otros países, o que se den en el orbe.

México celebra el acuerdo que ha tenido el Congreso de los Estados Unidos que, sin duda, difiere o deja de lado lo que representaba un riesgo a la economía de nuestro país, pero, también, motiva el que México, hoy, se ocupe de fortalecerse internamente, para tener un mayor crecimiento económico, un mayor desempeño de nuestra economía, dependiendo del interior. Ésta, sin duda, insisto, ha sido una buena noticia para México y para el mundo entero.

Ante este escenario, lo primero que tenemos que hacer para crecer económicamente es fortalecer nuestra condición macroeconómica. Es por ello que gracias a la responsabilidad y compromiso de los señores Legisladores, en la aprobación que hicieron del Paquete Económico del año 2013, México tendrá en su presupuesto un cero déficit fiscal, con lo cual, damos un primer paso importante en asegurarnos que habrá un manejo financiero transparente, claro, de no endeudamiento y que, sin duda, contribuye a un fortalecimiento mayor a nuestra condición macroeconómica.

El Paquete Económico aprobado nos hace menos vulnerables ante el complejo entorno internacional, pero apenas es un primer paso para alcanzar mayores tasas de crecimiento y generación de empleos.

Como he reiterado, tenemos que seguir trabajando en la construcción de los acuerdos que ahí están celebrados, y que ahora urge que podamos atender y cumplir para dar paso a las reformas estructurales que el país necesita.

2013 debe ser un año de transformación económica para México. Necesitamos destrabar los cuellos de botella y liberar la energía creadora de los sectores productivos del país.

En este propósito, también, quiero decirles que el Gobierno de la República incorporará opiniones y propuestas de trabajadores y empresarios, de emprendedores y organizaciones de la sociedad civil, como lo he señalado de manera reiterada.

Como Presidente, soy responsable de reunir el esfuerzo de todos, de convocar a la corresponsabilidad y trabajar juntos, hombro con hombro, para que México crezca a su verdadero potencial.

Juntos lograremos que 2013 sea un año de trabajo y prosperidad para los mexicanos. No va a llegar solo, depende que realmente hagamos lo que ahí está señalado, lo que hemos comprometido, y que hoy tenemos que materializar.

A final de cuentas, el objetivo de toda reforma es que a las familias les vaya bien, que tengan mejores empleos, mejores ingresos y un entorno de mayor seguridad y de mayor bienestar.

No puede entenderse la actuación o lo que hagamos en aras de lograr este crecimiento económico acelerado, si no se traduce en condiciones de mayor bienestar para todas las familias mexicanas.

Ese es el fin y el objetivo principal de nuestro actuar: asegurarnos que todo ello conlleve y converja en el propósito de generar condiciones óptimas para el desarrollo de las familias mexicanas.

Éste es nuestro principal reto en materia económica: mejorar la economía de las familias mexicanas. México tiene una gran oportunidad.

Señalé en mi inicio de Toma de Posesión, hace ya un mes un día, que éste es el momento de México. Y este año es una ventana de oportunidad que México tiene para que todos, Gobierno, sociedad civil organizada, la representación de toda la sociedad mexicana podamos trabajar, poner toda nuestra energía y nuestra capacidad creativa en favor del gran proyecto de transformar a México, y de que 2013 depare a todos los mexicanos condiciones de mayor bienestar.

Esos son mis mejores deseos para todas las familias mexicanas, que desde aquí, desde la sede de la Secretaría del Trabajo, extiendo a todos los mexicanos, y de manera especial a esta representación de trabajadores y patrones, que se han dado cita en este evento.

Feliz Año Nuevo.

Feliz Año 2013 para todos ustedes.