Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Amigas y amigos Diputados de mi partido, el Revolucionario Institucional; del partido amigo y hermano del Verde Ecologista de México.

Me da mucho tener esta grata ocasión de encuentro pero, sobre todo, de gran reconocimiento al trabajo realizado durante el primer periodo de sesiones, y el que se aprestan en llevar a cabo durante este segundo periodo de sesiones.

Yo quiero, en primer lugar, externar mi más amplio reconocimiento al gran trabajo de coordinación que ha realizado el señor Diputado Manlio Fabio Beltrones y el Diputado Arturo Escobar, a quienes escuché con gran atención en sus intervenciones.

Y, sobre todo, en la gran coincidencia que ambos expresaron de sumarse y de ser parte de esta gran sinergia que, desde este frente y que hacen estos dos grandes partidos de México, y otras fuerzas políticas del país, para que en una sinergia en la que también está involucrado el Gobierno de la República, podamos impulsar las grandes transformaciones, los grandes cambios.

El romper con aquello que ya no funciona suficientemente, para que, entonces, podamos acelerar el paso que México debe de llevar para realmente deparar a los mexicanos mejores condiciones de vida.

Creo que este diálogo que se ha propiciado, no sólo en la oportunidad de estar hoy, aquí con ustedes, sino la del Gobierno de la República a través de quienes participaron en este encuentro, en esta sesión plenaria que han llevado a cabo, previo al inicio del segundo periodo de sesiones.

Y en donde pudieron recoger la posición, la visión, el programa de trabajo que el Gobierno de la República se ha trazado, en voz de varios de los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Y donde, sin duda, se aprecian enormes coincidencias con los postulados que ambos partidos, aquí presentes, y bien representados, han tenido, han proyectado y han mostrado frente a los grandes retos que tiene el país.

Yo tengo que hacer un amplio reconocimiento a lo fructífero que fue el primer Periodo de Sesiones, toda vez, señores coordinadores, que no tuve la oportunidad de hacerlo cuando concluyó el periodo, y que estaban ya muy próximas las fiestas decembrinas que, quizá, no diera la oportunidad para entonces haber tenido un encuentro y expresar mi reconocimiento al trabajo realizado.

Pero creo que es esta ocasión, a un mes prácticamente de haber iniciado este año, de hacer un justo reconocimiento a lo fecundo, a lo productivo que fue el primer Periodo de Sesiones, y que, sin duda, alienta el trabajo futuro que ustedes habrán de llevar a cabo.

De una trascendencia, lo que se hizo, entonces, en ese primer Periodo, de una trascendencia mayor, que está dando forma a este horizonte promisorio, a esta esperanza renovada que hay, hoy, en el ambiente de los mexicanos.

Y no es gratuito, ni fortuito que haya este clima de ánimo renovado entre los mexicanos. Es, precisamente, porque ustedes con su trabajo y también reconocer el trabajo de otras fuerzas políticas, que ha permitido que se concretaran acuerdos muy puntuales. Hay que decir y sólo recordar lo mucho que se avanzó en sólo cuatro meses del primer Periodo Legislativo.

Y no habré de referirme a todas las aprobaciones, a todos los ordenamientos, a todas las modificaciones, y a todo el trabajo que ustedes llevan a cabo, sólo a temas que, me parece, tienen enorme trascendencia.

Fue gracias a su trabajo que se logró, después de muchos años de estar esperando, prácticamente 40 años de que se hicieran modificaciones a la Legislación Laboral, se aprobó una reforma constitucional para establecer o dar marco a una nueva Legislación Laboral.

La Ley General de Contabilidad Gubernamental que, sin duda, permitirá un mayor orden a las finanzas públicas en todos los órdenes de Gobierno.

La Ley Orgánica de Administración Pública, que permitió al gobierno que estaba entonces por iniciar su gestión y, ahora, debidamente conformado, el organizar la Administración Pública, para hacerle frente a los retos que tenemos por delante.

Y a partir de haber recibido el mandato mayoritario de los mexicanos, establecer un orden dentro de la Administración Pública que lograra imprimirle mayor eficacia y orden, a la atención de los temas más sensibles y demandantes entre los mexicanos.

Sin duda, la aprobación del Paquete Económico 2013, que en otros momentos fue de propiciar o de generar momentos álgidos, tensos, de discordia, de debate mayor, que llevó a momentos, verdaderamente, críticos, al trabajo legislativo.

Ahora, a diferencia de entonces, se logró un mayor acuerdo, un mayor consenso y prácticamente fue aprobado de manera amplia y mayoritaria el Paquete Económico, que da lugar a las partidas presupuestales que se estarán destinando este año a distintas asignaturas y a distintos temas de relevancia para los mexicanos.

Y finalmente, lo que sin duda va a marcar una reforma de impacto social mayor, no sólo para un futuro inmediato, sino en lo que habrá de ser el impacto que tenga hacia las futuras generaciones.

La Reforma al Artículo 3º Constitucional, que dará lugar a que tengamos una educación de mayor calidad, a partir de una mayor evaluación y una constante evaluación y, también haber creado un Sistema de Docencia, para que sean los méritos de cada maestro, lo que permita que puedan ascender dentro del escalafón magisterial. Sin duda, reformas de gran trascendencia.

Y por ello, amigas y compañeras y compañeros Diputados, permítanme expresarles a todas y todos ustedes, a los aquí presentes y a los otros Diputados miembros de otras fuerzas políticas, mi más amplio reconocimiento y felicitación por lo mucho que han hecho en sólo este primer Periodo Legislativo en favor de todos los mexicanos.

Felicidades.

Este año, 2013, sin duda, debe significar para todos nosotros un año de esperanza, de aliento, de reto, de desafío, pero sobre todo y más importante, de gran oportunidad.

De gran oportunidad para hacer grandes cambios, insisto, a lo que no funciona y a lo que debe servir de mejor manera, a todos los mexicanos.

Vengo de estar en una Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la primera que se realiza con este carácter. Y debo decirles que hay un gran reconocimiento al trabajo político, pero sobre todo, al clima político que hay hoy en México; que está proyectando al mundo que un país, como el nuestro, que ha logrado avanzar y consolidarse en democracia y que ahora, las distintas fuerzas políticas reconocen que es posible que en un clima democrático, podamos avanzar y acreditar que la democracia puede dar mejores resultados para la sociedad.

Se trata ahora, no sólo en nuestro carácter y condición democrática, demostrarla en las urnas o en los procesos electorales, sino acreditar que en democracia pueda haber, también, un clima favorable a la construcción de acuerdos, a la construcción de normas y de consensos que permitan, insisto, prestarle una mayor atención, desde distintas visiones y enriqueciendo las propuestas que tengan lugar para hacer transformaciones y cambios profundos en lo que habrá de servir a todos los mexicanos.

Hay reconocimiento, y déjenme decirles que esto no es reivindicable para ninguna de las partes por sí sola, que son signantes del Pacto, ni para los partidos políticos que, por cierto, debo reconocer la adhesión reciente que el Partido Verde Ecologista de México hiciera al Pacto, pero ningún partido político, ni el Gobierno de la República, pueden reivindicar este avance y este logro para sí solos.

Es un logro, es un acuerdo, o es el resultado de un acuerdo y de una voluntad convergente de las partes que han firmado este acuerdo y que, de alguna manera, también, les ata, compromete una voluntad.

Porque, a final de cuentas, lo que nos hemos trazado en este Acuerdo es el prestarle una atención prioritaria a temas que, sin duda, merecen una mayor revisión en este momento y, eventualmente, transformaciones profundas para que México pueda acelerar su desarrollo y alcanzar un mayor progreso.

Y eso es, justamente, lo que está delante de ustedes, en el trabajo legislativo que habrán de realizar en los próximos periodos, a realizarse este año. Hay temas de gran trascendencia y sólo déjenme hacer referencia a algunos de ellos.

Y que estoy convencido que mientras prevalezca la voluntad para ocuparnos, no de metas o de asuntos de carácter partidario, sino realmente de ocuparnos de lo que tanto preocupa a los mexicanos.

Postulado, insisto, en el discurso, en los postulados, en la agenda de trabajo de las distintas fuerzas políticas y del propio Gobierno de la República donde, sin duda, encontramos grandes coincidencias.

Esos son los temas que ustedes habrán de abordar en este próximo periodo legislativo. Insisto, déjenme referir sólo a algunos de estos temas:

La reforma energética, que está comprometida en el Pacto por México, y que me parece ésta es una buena ocasión para decir que no vale, ni se vale que en estos momentos y a estas alturas, cuando hemos logrado avanzar en apego y cumplimiento a los acuerdos que hemos celebrado, hay quienes pretendan engañar a la sociedad y quieran afirmar que la propuesta que se ha postulado es para privatizar la empresa que es de todos los mexicanos. Nadie, nunca, siquiera, ha referido o ha citado la expresión de privatizar.

Por el contrario. Más nos hemos ocupado, en reiteradas ocasiones, de tener que reafirmar por aquellos que pretenden engañar o confundir que la propuesta busca fundamentalmente, hacer que la empresa de todos los mexicanos, donde el Estado mexicano invariablemente mantendrá la rectoría económica, tiene que ser más productiva, tiene que ampliar su capacidad para generar energía, que realmente beneficie a todos los mexicanos.

Ustedes recordarán aquél decálogo con el que recorrí todo el país en campaña política, que entre una de las acciones que comprometí ante los mexicanos era lograr que en México se generara energía más barata para volvernos más competitivos. Para que en los hogares de las familias mexicanas la tarifa de energía eléctrica fuera más baja. Y, también, para que la energía que se utiliza en la industria para producir y generar bienes para los mexicanos, también fuera más competitiva.

Que no podría ser o no puede ser que en otras naciones el costo de la energía sea más baja, y eso nos reste competitividad, y terminen por ser los mexicanos quienes tengan que pagar más por los productos que se generan a través del consumo de energía. Y, además, la tarifa que tienen que pagar en casa.

Por eso es importante hacer una reforma, una Reforma Energética para elevar la productividad de PEMEX, para generar más energía, para desarrollar más infraestructura productiva.

PEMEX, hoy, genera menos producción de la que hacía, o de la que generaba hace algunos años. Y por eso tiene que haber una reforma que cambie este sentido, o esta producción que hoy se tiene.

Hombre: Hay que decir, otros países ya lo han hecho. Por qué México no. Por qué seguir anclados a los dogmas, a este debate anacrónico, obsoleto, cuando otros países como Brasil, como Colombia, como Cuba, han hecho reformas, precisamente, para volverse más productivos.

Ese es el sentido, esa es la orientación y ese es el fin que busca la Reforma Energética.

También, hay que hablar de la Reforma para la Competencia. Queremos que en México se dé una mayor competencia entre los sectores de la economía.

Con qué propósito. Que los mexicanos puedan tener mayores opciones entre las cuales elegir para distintos servicios, productos, que puedan competir en calidad y en precio.

Entre las reformas previstas está una, que es la de telecomunicaciones. Para asegurar qué. Que tengamos una mayor cobertura de Internet, en todo el país. Para que haya más opciones entre los servicios de telefonía y haya una mayor competencia entre los precios que se ofrecen al público. Y la calidad del servicio.

Esto es lo que hay que ofrecer entre los mexicanos para elevar la productividad, porque sólo con mayor productividad entre los mexicanos, podemos crecer económicamente, generar más riqueza y asegurar, como es el ejemplo mundial y de aquellos países de mayor desarrollo, que es a través del crecimiento económico con productividad, como podremos realmente atender de raíz problemas como la pobreza extrema, la inseguridad, la desigualdad social. No hay otra vía, y ésta es, justamente, la que queremos seguir.

Está también una Reforma Financiera. Con qué propósito. De asegurarnos de que exista más crédito para los mexicanos, que no sólo las grandes empresas sean las que se beneficien o tengan acceso al crédito.

Especialmente, queremos que ahora las pequeñas y las medianas empresas, las microempresas, y cualquier mexicano con espíritu y capacidad creativa, y de querer realizar algo, puedan tener acceso al crédito. Y esa reforma financiera estará para incentivar esta ruta que acerque mayor crédito a los mexicanos.

Están por supuesto, reformas en materia de seguridad y de justicia. Para lograr o para alcanzar distintos propósitos, las policías estatales coordinadas, a efecto de que tenga una mayor capacidad para hacerle frente a los nuevos desafíos que hay en materia de seguridad. A la capacidad que tiene hoy el crimen organizado para actuar y que deben llevar a que las policías estén mejor preparadas, capacitadas y con cuerpos mucho más sólidos y fuertes que puedan hacerle frente a las capacidades del crimen organizado.

Un Código Penal único, para facilitar la aplicación de la justicia. Un Código de Procedimientos Penales único, para evitar que la manera de seguir los juicios penales sea distinta, cuando tenemos un mismo territorio. Sí, es cierto, distintos órdenes, pero facilitará mayormente a la aplicación de la justicia y al combate a la impunidad, el tener Códigos Penales únicos y de Procedimientos Penales igual, y una nueva Ley de Amparo, que ha estado en debate desde hace ya tiempo, y que yo estoy seguro, será uno de los temas que, próximamente, ustedes estarán revisando, debatiendo, enriqueciendo y espero yo, eventualmente, aprobando.

Estos son sólo algunos de los temas que tenemos por delante, algunos de los proyectos que, seguro estoy, habrán de abordar en el próximo Periodo Legislativo.

Yo estoy convencido de que como lo fue ya el primer Periodo de Sesiones, éste que está por iniciar, también será muy productivo y muy fructífero y, sobre todo, está en ustedes.

Ustedes y sus demás compañeros de Cámara, pertenecientes a otras fuerzas políticas. Ustedes tienen la llave, realmente, para lograr las grandes transformaciones que el país necesita.

Me queda muy claro que lo que se ha hecho y se va a hacer, va a enfrentar resistencias. Y es normal. Cualquier cambio enfrenta resistencias. Pero 2013 debe ser la gran oportunidad, especialmente para quienes tenemos responsabilidad pública, de ir más allá de miramientos partidarios, electorales, y realmente ocuparnos y hacer de este año ocasión para hacer grandes cambios y grandes transformaciones, profundas, que nos permitan poner a México en ruta de acelerar su paso para el crecimiento económico y para mayor desarrollo.

En ustedes está la gran responsabilidad y el Gobierno de la República asume la suya. Asume la suya y la quiere hacer, además, al asumir esta tarea, en gran concordancia, en gran acuerdo con los otros Poderes de la Unión. Porque quienes se oponen a los cambios, quienes se oponen a las transformaciones, están del lado de que las cosas sigan exactamente igual, de que no mejoren.

Quienes estamos en favor de los cambios, es porque queremos que México sea otro, porque México sea uno que depare a todos los mexicanos, y muy especialmente a aquellos que hoy no tienen oportunidades de empleo, de educación, de darle rienda suelta a su capacidad creativa. Para ellos, para ellos queremos lograr mejores condiciones, no sólo para que los beneficios sean para unos cuantos, sino para todos los mexicanos.

En nosotros, en todos nosotros y en quienes representamos a distintos Poderes, está la oportunidad y el privilegio que la vida nos ha dado de poder servir a esta gran causa, que es la causa de todos: México.

Muchas gracias.