Al participar en la primera sesión plenaria de la 23ª Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y/o de Gobierno, denominada “El papel político, económico, social y cultural de la comunidad iberoamericana en el nuevo contexto mundial”, el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, propuso “priorizar dos temas de amplio impacto social y económico: elevar la calidad educativa, y hacer de la innovación el eje de la productividad y de la competitividad de nuestras economías”.

Señaló que “la educación es clave para la formación de capital humano, y sobre todo, para tener una sociedad debidamente formada y preparada para enfrentar los desafíos del mundo global y del mundo que nos habrá de tocar vivir en el futuro”.

Por ello, convocó a los mandatarios de países de Iberoamérica “a trabajar en la construcción de un espacio iberoamericano de educación superior, que facilite la circulación académica mediante el reconocimiento integral de títulos, grados y créditos universitarios”.

Por su parte, añadió, “en materia de innovación nuestra propuesta es desarrollar plataformas tecnológicas enfocadas a crear cadenas productivas de alto valor agregado que incorporen a las pequeñas y medianas empresas de nuestras naciones”.

Subrayó que cumplidas más de dos décadas de vida, la Cumbre Iberoamericana está llamada a renovarse para que pueda responder a los desafíos de nuestro tiempo. “Se debe transformar esta Cumbre para posicionarse como un mecanismo moderno, de integración regional y de vinculación global. Estos, sin duda, son tiempos de cambio y de nuevos equilibrios en la geopolítica internacional”, puntualizó.

El Presidente Peña Nieto dijo que una de las regiones con mayor potencial de ascenso es, justamente, la región Iberoamericana, “y ésta es quizá una de nuestras mayores fortalezas”.

Precisó que en medio de un complejo entorno financiero global, las economías de los países de Iberoamérica se distinguen por su estabilidad y posibilidad de crecimiento.

El mandatario mexicano expresó su reconocimiento al Presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, por la organización de esta Cumbre, así como al Secretario General de la Cumbre Iberoamericana, Enrique Iglesias, “por haber estado al frente de esta Organización durante ocho años y haber enriquecido los trabajos que se propuso desde su origen este foro”.

Mencionó que “los lazos históricos, culturales y de amistad que unen a nuestras naciones son indisolubles. Compartimos aspiraciones de paz y libertad, de justicia y desarrollo, de legalidad y democracia, y creemos en el poder transformador de la solidaridad, de la cooperación y de la integración regional”.

Pero, sobre todo, continuó, “nos une la convicción y determinación de caminar juntos hacia un futuro de mayor bienestar y prosperidad compartidos”.

El Presidente de México señaló que nuestro país, que asume la Secretaría Pro Témpore de este mecanismo de diálogo y concertación, “quiere trabajar junto con todos ustedes, tener permanente comunicación, diálogo, y recoger las varias propuestas que puedan ustedes formular para revitalizar el trabajo de esta Cumbre Iberoamericana”.

Hizo votos porque la participación y contribución de México “sea la de articular y poder contribuir a dar orden a las muchas ideas que ustedes puedan verter, y puedan respaldar los trabajos de esta Cumbre Iberoamericana”.

“México está reconocido y agradecido por la organización de la 23ª edición de esta Cumbre Iberoamericana; asume de forma responsable la Secretaría Pro Témpore para la realización de la siguiente Cumbre Iberoamericana, y desea que los trabajos que llevemos a cabo desde ahora, nos permitan encontrar mayores puntos de encuentro, de cohesión, de mayor identidad que nos permita realmente alcanzar los objetivos trazados de impulsar desarrollo y mayor bienestar en nuestros pueblos”, indicó.

La Cumbre Iberoamericana integra a 22 países, que en total suman una población de más de 630 millones de personas.