(INTERVENCIÓN INICIAL)

Muchísimas gracias y muy buenas tardes a todas y a todos los asistentes a este foro, organizado por Grupo Interacciones, por El Financiero.

Con ello, saludo particularmente al ingeniero Carlos Hank Rhon y a Manuel Arroyo, organizadores de este panel.

Este panel me parece relevante e importante, sobre todo, porque habrá de dar espacio a escuchar distintas voces del ámbito público y del ámbito privado sobre el desarrollo que México hoy está observando.

Yo más que dedicar en este espacio de participación tiempo a hacer una amplia introducción, solo déjenme hacer referencia de manera muy puntual a lo que seguramente, ya en quienes me han antecedido en su participación, seguramente han referido.

Y después abrir espacio a recoger las preguntas que ustedes pudieran tener, en este formato que me recuerda al que realizamos con motivo del 4º Informe de Gobierno, nada más que con un auditorio muy distinto, y les saludo con amplio respeto a todos los participantes.

Miren, yo lo que solamente quisiera compartirles de manera puntual es: esta Administración, la que me toca encabezar, como titular del Ejecutivo, desde hace casi cuatro años nos propusimos impulsar una transformación de fondo para que México, realmente, pudiera romper barreras y adaptarse a nuevos paradigmas que, sin duda, nos permitan incursionar de mejor manera en el mundo global que hoy vivimos.

Y fue eso, precisamente, este propósito central que dio lugar a la concreción de importantes acuerdos políticos, con la participación de las principales fuerzas políticas del país, para dar lugar al Pacto por México, que todos ustedes conocen.

Y vale la pena darle justa dimensión y contexto, cuando vemos hoy en otras partes del mundo escenarios verdaderamente convulsos en lo político, que han hecho imposible, en algunas partes del país, la concreción de acuerdos suficientes para, incluso, formar gobiernos.

En el caso de México, habiendo sido electo con la mayoría o por la mayoría de los mexicanos, nos fue posible, no teniendo una mayoría absoluta, sí construir un acuerdo político relevante. Pero no sólo ello, sino habernos trazado una agenda de temas a impulsar de cambios transformadores, que por muchos años se habían pospuesto.

La diferencia entre el hoy y el antes es que, en esta época, en estos cuatro años, sí han tenido lugar importantes transformaciones en materia de fortalecimiento a las instituciones democráticas, en materia de ampliación de derechos a los mexicanos; y, particularmente, reformas que, sin duda, van a permitirle al país, en lo económico, tener un mayor desempeño y un mayor desarrollo.

Y esto significa romper con muchas resistencias, romper con antiguas formas de hacer las cosas en nuestro país. Y a eso hemos venido dedicando, hoy en día, importantes esfuerzos, para, realmente, asegurarnos de la debida implementación de estas reformas.

Y debo decirlo, que es, además, gracias a estas reformas que México ha podido sortear de mejor manera un escenario complejo en lo económico, en el mundo entero.

Ustedes son especialistas, son analistas, son gente documentada. No me extiendo, pero saben muy bien lo que está pasando en el mundo.

En el mundo donde lo que es, quizá, la constante es la incertidumbre, la desconfianza, la desaceleración en distintas economías del mundo.

Y, no obstante, ese escenario, México viene creciendo económicamente, no en las tasas, ni en el ritmo que eventualmente hubiésemos querido, pero ya contrasta frente a otras naciones que, al contrario, han tenido desaceleración, han tenido decrecimientos en su economía. Y México, no obstante, ello, ha venido creciendo.

Se han generado empleos, como históricamente nunca había ocurrido en un periodo igual al que hoy vivimos; tenemos niveles de inflación razonables, hoy se dan a conocer nuevos datos, pero al final de cuentas es el segundo año o la tasa de inflación más baja, la segunda más baja desde que se tiene registro, la más baja se registró el año pasado, este año poco más del tres por ciento en términos muy razonables. Si lo midiéramos, la inflación mensual, prácticamente es similar a la que se tuvo el año pasado.

En pocas palabras, somos un país que está creciendo. Por primera vez, de acuerdo a datos de la OCDE, México revierte una tendencia de más de 15 años para convertirnos en un país mucho más productivo, que era un eje central o una arista central que atender, precisamente, para que México pudiera realmente enfilarse en una ruta de mayor crecimiento y desarrollo.

Dejo aquí esta breve intervención, sólo afirmando México, sin duda, hoy está en este proceso de transición y de transformación en el que, estoy convencido y ustedes especialistas en distintas materias del orden económico y financiero, seguramente tienen las voces del exterior y propias, de nuestro país, que reconocen este cambio y esta transformación que México está experimentado, este proceso y periodo de transición por el que estamos viviendo, y en el que prácticamente se han edificado ya los cimientos para la construcción de una mejor nación.

Aquí han escuchado distintas voces, yo espero tomar varias de sus preguntas.

Y estoy seguro que quienes conozco han participado ya, habrán ampliado información sobre varios temas, sobre todo la muy previa que tuvieron con el Director de PEMEX, que, por cierto, hoy algún medio, bueno, El Financiero, hace particular referencia a este tema.

Pero no me detengo aquí, agradezco la gran oportunidad que se me da hoy, como Presidente de México, de estar ante este muy importante foro de participantes.

Y espero poder responder las inquietudes y preguntas que ustedes tengan.

Muchas gracias.

(INTERVENCIÓN FINAL)

Déjame hacer comentarios. Ya no quiero hacer referencia a tantos temas.

Primero, agradezco la oportunidad de poder abordar algunos de los temas que aquí fueron cuestionados, pero créanme que yo estoy plenamente convencido, y no quiero caer en ninguna autocomplacencia.

México, de verdad, ha fincado y ha construido, y ha edificado nuevos cimientos para impulsar una transformación real en lo institucional, y para impulsar desarrollo para México.

En el pasado, también ha habido otros cambios, que en su momento parecieron que era impensable que se materializaran los beneficios que prometían esos cambios.

Pongo ejemplos, con la creación del Instituto Nacional Electoral o el IFE antes, todos llegaron a poner duda al principio, cuando se creó un órgano ciudadano para arbitrar los procesos electorales, para profesionalizar nuestros procesos electorales.

Y hoy tenemos una realidad bien distinta. Pocos ponen en duda, realmente, la confianza que tienen los procesos y el arbitraje que se da a los procesos electorales que se tienen en el país, que son muchos, no solamente la elección presidencial. Son cientos o miles de procesos. Hay dos mil 500 municipios en el país, cada municipio tiene su propio proceso.

Otra institución creada, el SAT, por ejemplo. Cuando se pensó crear una institución para lograr una mejor recaudación para eficientar los procesos de recaudación de Hacienda, parecía que era, en su momento se llegó a pensar que eso no iba a ocurrir.

Los casos que entonces, alguien me daba una estadística, no sé, cercana, quizá, a lo que realmente ocurría, pero los casos que defendía Hacienda frente al contribuyente, es este tema que nos les gusta mucho a ustedes, pero en aquel entonces los perdía Hacienda, y es cuando se crea, entonces, el SAT.

Y hoy el SAT es un gran órgano. Es una institución del Estado mexicano que ha eficientado sus procesos de recaudación; que tiene, además, una mayor eficiencia en la defensa frente a los contribuyentes. Y hoy son más los casos que gana de los que perdían anteriormente, en el pasado.

Es decir, sí se han construido instituciones. Y las que hemos construido en esta Administración, estoy convencido, van a permitirnos a todos, modelar una mejor nación.

Repito, la ley por sí misma no hace el cambio. La instrumentación, tampoco por sí misma, sino más bien, esta convergencia de esfuerzos entre lo que la institución, las instituciones se van consolidando y, la participación activa de la sociedad.

Y déjenme cerrar con esto.

Ya lo decía hace un momento: sí hablemos bien de México. No les estoy pidiendo que hablen bien del Gobierno. Cada quien tendrá su opinión sobre el Gobierno, sobre el desempeño; si hemos cumplido o no.

Yo tendré mi propia convicción. Y repito, no caigo en autocomplacencias.

Soy el primero en reconocer fallas, errores, desaciertos, pero, también, reconocer avances y logros que hemos tenido.

Pero todo ello ha sido en un único propósito, en una sola tarea y misión que me propuse como Presidente de México, que es ésta, repito, la posición de mayor privilegio que pueda haber para alguien que se dedica a la vida pública, el ser Presidente de su Nación.

Y aquí, realmente, uno tiene manera de impactar, de incidir, de cambiar, como lo hemos venido haciendo. Y en esta tarea mi único propósito es que a México le vaya bien.

Y estoy seguro que los anteriores Presidentes, también no han tenido otra misión más que esa, que a México le vaya bien.

Nadie despierta, un Presidente no creo que se levante, ni creo que se haya levantado pensando, y perdón que lo diga, cómo joder a México. Siempre han pensado en cómo hacer las cosas bien para México.

Y más allá de la evaluación que ustedes en lo personal tengan sobre el Presidente y sobre el Gobierno, hablemos bien de México, porque ustedes encarnan, y son, además, testigos y viven por el espacio que tienen, conociendo el perfil del auditorio que está frente a mí, viven, realmente, los logros y los avances.

Ustedes saben si los hay o no, los viven en el día a día, en su vida diaria, en sus negocios, en sus inversiones. Saben si realmente éstas están creciendo o no.

Yo creo que sí, porque los indicadores, cualesquiera que me pongan delante, sino cualesquiera, los indicadores más importantes resultan francamente positivos y muy contrastables con los que teníamos en el mismo periodo de la Administración anterior.

Vamos en buen camino. Vamos en buena ruta.

Proyectar a México en lo que vale. Proyectar a México en la confianza que queremos despierte allá, afuera, depende de lo que todos digamos de nuestra casa, nuestra gran casa que es México.

Muchas gracias por esta oportunidad.

Y ha sido un gusto saludarles.