Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Maestro Aurelio Nuño, Secretario de Educación Pública.

Señores Gobernadores.

Señores miembros del presídium.

Señoras y señores:

Sean todos bienvenidos al Castillo de Chapultepec, sede del Museo Nacional de Historia, donde con su presencia se inaugura la muestra José María Morelos y Pavón, Generalísimo de los Ejércitos de la América Latina, que hará el señor Presidente.

Y esta exposición, que es parte de las actividades que el Gobierno Federal ha realizado a lo largo del año para conmemorar el nacimiento y la muerte del Siervo de la Nación.

Morelos es gozne de la historia. Con él, el movimiento social que nos dio una Patria libre, adquiere su real dimensión.

Si Hidalgo miraba una Nueva España distinta, Morelos imaginó a México.

Junto a él lucharon Guadalupe Victoria, Nicolás Bravo y Vicente Guerrero, mexicanos que vieron realizados, como Presidentes de la República, los ideales que Morelos enarboló con la visión que le dio a conocer al país en sus entrañas.

Estamos frente al héroe José María Morelos y Pavón. El hombre más extraordinario que había producido la Revolución de Nueva España, en palabras de Lucas Alamán. El genio más audaz y emprendedor en toda la Nueva España, según su enemigo, el Virrey Calleja.

Hoy inauguramos una muestra que ofrece respuestas alejadas de convencionalismos para dar una imagen más humana de un personaje que, además de tener grandes cualidades políticas y militares, fue el primero en imaginar un proyecto de Nación, un estadista de la Independencia y la libertad de México.

La exposición nos plantea un recorrido: el nacimiento de Morelos, su infancia en Valladolid, sus estudios en el Colegio de San Nicolás; su época de madurez cuando concretó el documento que dio a México la semilla de su primer texto constitucional, con los Sentimientos de la Nación.

Están también aquí los años de párroco de pequeñas poblaciones aisladas y flageladas por la pobreza. Esa experiencia que le dio el conocimiento de la Tierra Caliente, que sería esencial para la lucha de Independencia.

Está la vida de Morelos, que se vuelve una transformación incesante y violenta. Apoyado en el mando otorgado por Hidalgo toma Acapulco, recluta fuerzas, ordena ejércitos y mandos, administra recursos y planea ofensivas en cinco intendencias de la Nueva España: Michoacán, México, Puebla, Veracruz y Oaxaca.

Se convierte en jefe de armas y arrastra aliados a su causa. Muchos se suman a la insurgencia bajo su mando y así va de Saltillo a Zitácuaro; se instala en Chilapa. Entra en Cuernavaca; se parapeta en Cuautla y culmina esta etapa con la defensa gloriosa de este sitio ante las fuerzas poderosas de Félix María Calleja.

Logra otra campaña exitosa al apoderarse de Oaxaca, nudo vital de transporte y comercio con todo el sureste.

Esta muestra nos habla de Morelos, ser humano, esa parte del rostro del héroe que le dio nombre a una ciudad y a un estado, que es imagen en nuestras monedas, que ha sido glorificado por los grandes pinceles del arte en el Siglo XIX y en el Siglo XX.

Esa es la mirada con la que queremos verlo en esta exposición, que se ha planteado como principal objetivo, sobre todo, que los jóvenes encuentren en él la figura del hombre que imaginó e imaginación es creación, un México como país libre, soberano y con leyes que le dieran la capacidad de decidir su propio camino.

Un encuentro no sólo con el héroe de la Independencia, sino con el hombre que sufrió pérdidas y reveses, y se atrevió a pensar un futuro distinto para esta Patria nuestra.

Morelos es el patriota clarividente, que con la mirada puesta en sus campañas militares piensa en la organización política de la nación liberada y convoca a un Congreso que le dé sustento.

El 13 de septiembre de 1813 inicia sus sesiones el Congreso de Chilpancingo, que también pretendía unir a los distintos jefes de la insurgencia.

Ahí Morelos hizo leer sus Sentimientos de la Nación, donde declaró que la América era libre e independiente de España y de otra nación, gobierno o monarquía.

Finalmente, inspirado en este documento y en el impulso libertario generado por la conmoción revolucionaria que se había despertado en otras partes, los insurgentes convocaron a un Congreso el siguiente 6 de noviembre de 1814, llamado Congreso de Chilpancingo, cuyas resoluciones trascendentes se publicaron el día 22 de ese mismo mes.

Luis González y González, nos relató que en la jura de la Constitución de Apatzingán, en octubre de 1814, en ese caserío de aquel entonces, hubo misa, baile y banquete. En la comilona se sirvieron dulces y pastas, y Morelos depuso su natural mesura y con jovial alegría danzó y abrazó a todos.

Morelos es todo eso. Historia, ley, idea de Estado, de República, de libertad y es el héroe que estuvo marcado por sus circunstancias, por su estrecho contacto con la vida rural, con las labores del campo, por el cultivo, la cosecha y la comercialización de sus productos, que conoció todas las labores agrícolas y a los trabajadores del campo, en su mayoría indígenas, mulatos y mestizos.

Fue sensible como estadista y ser humano, para anidar y pensar su contexto, para comprender la necesidad de realizar grandes transformaciones.

Está aquí, en esta muestra, la visión que los artistas de los Siglos XIX y Siglo XX han tenido de figura histórica y humana de Morelos.

Está la creación de una poética iconográfica que en mucho lo refleja, como la que capturó El Mixtequillo, en el que es el quizás el retrato más famoso de Morelos hecho en vida, en 1812, y que se exhibe en esta exposición.

Están también una serie de objetos que nos presentan al hombre de carne y hueso, entre ellos el uniforme militar de José María Morelos, que fue tomado como botín de guerra y enviado a España por el Virrey Calleja.

Esas prendas, que en 1910, con motivo de las celebraciones por el Centenario de la Independencia, el Marqués de Polavieja transportó desde España para devolverlas a México en uno de los actos más emotivos de las fiestas del Centenario.

El 22 de diciembre de 1815, Morelos fue fusilado en San Cristóbal Ecatepec.

Calumniado por los vencedores, Morelos y su valor irreductible, su inmenso amor a la Patria y su legado político y libertario, es hoy sustento de los mexicanos.

El Siervo de la Nación está en los cimientos de México.

A 200 años de su muerte, a 250 de su nacimiento, esta muestra propone un recorrido por la vida de un hombre que dio su existencia para construir un México libre que heredamos, es el México que vivió y transformó Morelos.

Morelos, el Siervo que fundó una Nación.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Enseguida, el Presidente de la República y los integrantes del presídium se trasladan a la Sala de Exposiciones Temporales a realizar el Corte de Listón de la Exposición José María Morelos y Pavón. Generalísimo de los Ejércitos de la América Mexicana.

(CORTE DE LISTÓN INAUGURAL)