Señoras y señores:

Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto estar aquí, en este Hospital General de México, con varios motivos que hoy nos convocan.

Oportunidad de estar en el arranque de año, de encontrarme con esta representación de quienes laboran como enfermeras y enfermeros dentro del Sistema Nacional de Salud de nuestro país en distintas instituciones del orden público.

Y, junto con ustedes, hoy celebrar su día, y desde aquí poder expresar, en nombre de la sociedad mexicana, todo nuestro agradecimiento, nuestro más amplio reconocimiento, a su diaria labor en favor de la salud de los mexicanos.

En este Día de la Enfermera quiero, desde aquí, saludar a las más de 300 mil enfermeras y enfermeros del país, que sirven a los mexicanos.

A todos y a todas, enfermeras y enfermeros de México, en este día: muchísimas felicidades.

Habré de hacer referencia a esta gran labor que ustedes, enfermeras y enfermeros realizan y que el Gobierno de la República reconoce ampliamente, pero más allá de ello, lo hace la propia sociedad.

Otro de los motivos relevantes que hoy nos convoca, es la entrega del Reconocimiento al Mérito Médico al doctor Rivero, al doctor Octavio Rivero, de quien hemos visto en el video que se ha proyectado su semblanza, su larga trayectoria al servicio de la medicina, al servicio de la investigación, de la docencia, de la conducción de distintas instituciones, particularmente de nuestra máxima casa de estudios.

Y por eso, me sumo y me adhiero a lo que el Consejo de Salubridad de nuestro país ha decidido otorgar, a esta larga trayectoria, este Reconocimiento al Mérito Médico, al doctor Octavio Rivero.

Muchas felicidades, doctor, por este muy merecido reconocimiento que se otorga a su muy fructífera vida al servicio de la medicina de nuestro país.

Un tercer motivo es la entrega de este edificio nuevo, de la nueva Torre Quirúrgica que hoy estamos entregando, que forma parte de la infraestructura que hemos venido realizando a lo largo de tres años y que acredita, como lo he dicho ya en estos dos últimos días, hoy tercero de esta semana de arranque de actividades de este año, 2016. Lo hemos dedicado, precisamente, a poner de manifiesto el compromiso que tiene el Gobierno de la República con la salud de las y los mexicanos.

Éste es un Gobierno, como lo he señalado y aquí lo reitero, que tiene por mayor prioridad el velar por la salud de nuestra sociedad.

Y, precisamente, para acreditar este compromiso es que hemos dedicado estos días a poner en operación, en marcha, a inaugurar in situ y de manera remota distinta infraestructura dentro de nuestro país.

Insuficiente el espacio, el tiempo, el lugar en donde hemos estado para poder mostrar todo lo que se ha venido construyendo, lo que se ha venido edificando, rehabilitando, modernizando, para servir a la salud de los mexicanos. Pero al final de cuentas, creo que este esfuerzo se acredita en los indicadores que hace un momento la Secretaria de Salud aquí nos compartía, sólo algunos de ellos, de cómo hemos avanzado de forma significativa en el cuidado de la salud de los mexicanos.

Cómo se han reducido las tasas de mortalidad a partir de distintas enfermedades que había en el país y que las tasas de mortalidad e incidencia se han disminuido de forma sensible.

Gracias, precisamente, al esfuerzo, a la dedicación y al compromiso que este Gobierno, sumado al de los otros órdenes de Gobierno, hemos venido realizando para cuidar de la salud de los mexicanos.

Un cuarto motivo, es poder compartir con ustedes el inicio de este año, el departir con ustedes en este Día de Reyes, Día de la Enfermera y del Enfermero y, además, oportunidad en un momento más de reunirme con un grupo de niños que son atendidos en este centro hospitalario.

Niñas y niños que están dando la batalla por la vida y que son auténticos guerreros, que son ejemplo y que están superando un momento de adversidad.

Todos estos motivos dan ocasión a tener este encuentro, dan ocasión para reunirme con esta representación, porque si bien el espacio pudiera parecer pequeño para hacer todos estos reconocimientos, significar lo que hoy estamos inaugurando, celebrar a las y los enfermeros de nuestro país, si bien pudiera parecer un pequeño espacio, es desde aquí un digno lugar, desde este Hospital General de México, que por décadas ha sido escuela, espacio de investigación y, sobre todo, un espacio en el que se han atendido millones de mexicanas y mexicanos que han requerido de la atención de servicios médicos.

Es éste, quizá, el gran espacio, un gran lugar desde donde, nuevamente, repito, celebrar a las y los enfermeros de México, porque hace un momento, al escuchar a la Secretaria de Salud, efectivamente, hemos avanzado en la construcción de nueva infraestructura, hemos adoptado el uso de nuevas tecnologías, las más avanzadas, las más modernas, las que permitan de mejor manera cuidar de la salud de los mexicanos.

Pero nada de esto sustituye lo más importante, que es la calidez, el trato humano, la cercanía de quienes están cerca de quien eventualmente enfrenta alguna enfermedad.

Ayer, justamente, al inaugurar un hospital, una unidad hospitalaria del Instituto Mexicano del Seguro Social, y al escuchar al hacer el recorrido, a uno de los pacientes, si algo ponía de manifiesto este paciente, por cierto, de edad ya avanzada, si algo él manifestaba es que se sentía muy contento de estar ahí. Y seguro estoy yo que el testimonio de él es el de muchas y muchos mexicanos que han estado atendidos en algún instituto de salud de nuestro país.

Él decía que nada era tan importante como la atención, la caricia y el servicio esmerado de una enfermera o de un enfermero. Nada reemplaza ese trato humano, cálido y cercano de ustedes, enfermeras y enfermeros de México, que están para cuidar de la salud de los mexicanos.

Lo hacen con una entrega cálida, lo hacen prácticamente mirando en cada paciente, o mirando a cada uno de ellos como si se tratara de sus propios hijos, esmerándose, protegiéndoles, dándoles la atención que en cada momento están requiriendo, hasta que logran recuperarse y sanar.

Por eso, una y otra vez, como Presidente de la República, para mí es motivo de gran distinción, privilegio, en esta responsabilidad, acompañar, permítanme que lo vuelva a repetir, a las y los enfermeros de México en la celebración de su día, para hacerles reconocimiento, en nombre de la sociedad y en nombre de los millones de mexicanos, a quienes ustedes han atendido en los distintos centros de salud.

Nuevamente, mi mayor felicitación para todas y todos ustedes.

Siendo tantos los motivos que hoy nos convocan, yo quiero dedicar al doctor Octavio Rivero Serrano mi más amplio reconocimiento.

A sus más de 80 años, porque no quiero hoy decir justamente su edad, pero tiene más de 80 años, sin duda, en este video que se ha proyectado, también insuficiente para decir lo mucho que le ha dado usted en su vida a nuestro país y a la medicina de México, a las instituciones de nuestro país.

Por eso, el Mérito Médico al que se hace acreedor, y que para mí también es un privilegio entregarle este reconocimiento, que estoy seguro se suma a muchos que ha de tener dentro de su espacio personal, que han reconocido su invaluable entrega al servicio de la salud de los mexicanos y de distintas instituciones del país.

Yo quiero decir que la gran trayectoria profesional del doctor Rivero Serrano, sin duda es un gran ejemplo. Es un gran ejemplo e inspiración para los mexicanos que queremos otro país, un país fuerte, un país moderno, un país que esté progresando y que hemos venido construyendo.

Yo estoy seguro que el doctor Rivero Serrano, a quien preguntaba hace un momento, él fue Rector entre los años 80, 85, el México de ahora, sin duda, es uno mejor, más moderno y diferente del de aquellos años.

Y si fuéramos todavía más atrás, vemos un México que está avanzando, que está dando pasos hacia adelante y que este Gobierno lo que ha querido hacer es contribuir con su ejercicio, bajo su responsabilidad, a darle conducción, a darle certidumbre a esta sociedad y al rumbo que el país queremos que tenga, para llevar o llevarlo a buen puerto, a un puerto que depare a la sociedad mexicana mayores oportunidades, oportunidad para que cada mexicano, lo digo una y otra vez, pueda construir su propia historia de éxito, pueda encontrar espacios de realización personal y que ese espacio, como ha sido el ejemplo del doctor  Rivero, en el que él a lo largo de su vida ha podido cristalizar muchas de sus aspiraciones, de sus anhelos profesionales, personales, familiares, así como es el ejemplo de él, queremos que sea para todas y todos los mexicanos.

Y para que eso sea posible, sin duda, este Gobierno se ha decidido a romper obstáculos, barreras que frenaban el desarrollo, que nos impedían ir más allá, crecer en distintos ámbitos.

Y en ésta, que es una tarea que nunca se agota, que nunca concluye, a cada Gobierno le toca hacer su esfuerzo, precisamente, para que México siga avanzando, siga progresando, y que más mexicanos, como el caso del doctor Rivero, puedan ver en nuestro país materializados sus anhelos, sus aspiraciones y lograr una auténtica realización personal.

Y que esa realización personal sea también  contribución a este esfuerzo colectivo, a este esfuerzo de toda la sociedad por ir generándose, todos, un mejor espacio dónde crecer, dónde desarrollarse y, junto a ello, o con ello, abonar a la construcción del México que todos queremos.

Finalmente, quiero, en este Día de la Enfermera y del Enfermero, en este Reconocimiento al Mérito Médico que hoy entregamos, dejar aquí constancia,  como ya lo he expresado, del compromiso que tiene  el Gobierno de la República para seguir ampliando espacios para la atención de la salud de los mexicanos.

Hoy inauguramos esta torre de este gran complejo médico. Aquí se ha dicho, y para quienes no lo saben, y quizá lo sepan mejor los médicos que están entre nosotros, pero ha sido este Hospital General de México la escuela de muchos médicos que hoy sirven a los mexicanos, el espacio de investigación.

Saber que este centro o este gran centro o complejo médico tiene más de mil camas. Se dice fácil, pero aquí laboran diariamente miles de trabajadores de la salud velando por la salud de mexicanas y mexicanos. Por eso, para mí es motivo de orgullo también, como Presidente de México, acompañarles en la entrega de esta infraestructura, que acredita el compromiso que tiene el Gobierno que encabezo para seguir ampliando más espacios dignos, modernos, decorosos, con  tecnología de punta, que sirvan a la salud de los mexicanos.

Que todo este esfuerzo, que todo este trabajo, la de ustedes, enfermeras y enfermeros, de quienes tienen esta responsabilidad pública, a quienes no saludé al inicio de mi intervención, por hacer primero reconocimiento a quienes hoy festejamos, pero a todas las personalidades de este presídium, que están aquí entre nosotros, a quienes hoy nos acompañan, que todo nuestro trabajo, el de este año, al que habremos de dedicar en 2016, nos permita seguir construyendo una mejor Nación, un mejor México para las presentes y futuras generaciones.

Muchísimas gracias.