Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos los asistentes a este acto.

Quiero saludar al señor General Secretario de la Defensa Nacional.

Al señor Almirante Secretario de Marina.

Al señor Gobernador del Estado de Coahuila, a quien le agradezco su hospitalidad y, sobre todo, el acompañamiento que ha hecho su gobierno en este esfuerzo conjunto, trabajando con el Gobierno de la República para servir a los coahuilenses.

Felicidades, señor Gobernador.

Señores funcionarios del Gobierno de la República.

Del gobierno del Estado de Coahuila.

Autoridades municipales de aquí, de Piedras Negras.

Saludo a Generales, Almirantes, Jefes, Capitanes, Oficiales, clases y personal de tropa.

Quiero saludar con especial afecto y gratitud por su presencia a toda esta gran representación de la sociedad coahuilense, y muy particularmente de aquí, de Piedras Negras.

Es un gusto estar aquí con ustedes.

Y, de igual manera, saludo a las y los Legisladores Federales y locales que también nos acompañan.

A autoridades religiosas que también están presentes entre nosotros.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Como bien lo decía hace un momento el señor Gobernador del estado, hace 103 años, con la visión de Venustiano Carranza, nació aquí, en Coahuila, el Ejército Constitucionalista, primer antecedente del Ejército Mexicano.

Desde entonces, soldados y pilotos han cumplido a cabalidad su deber con la Patria, convirtiéndose en defensores de la soberanía, la independencia y el Estado de Derecho de nuestro país.

Ustedes forman parte de instituciones militares modernas y altamente profesionales, que todos los días sirven a los mexicanos con honor, lealtad y patriotismo; son mujeres y hombres valientes y comprometidos, que han sabido adecuarse y evolucionar para cumplir sus misiones con la mayor eficacia.

El personal de nuestras Fuerzas Armadas participa en el diseño y construcción de vehículos o embarcaciones, lo mismo que de fusiles, armas y municiones.

Reconozco la capacidad de nuestra Centenaria Industria Militar que, con innovación y creatividad, fabrica y perfecciona su propio equipo e instrumentos de trabajo.

El personal militar del Siglo XXI, además de velar por nuestra integridad territorial, por nuestra protección y seguridad, también son activos promotores del desarrollo nacional.

Ahí están presentes, en las operaciones importantes de programas sociales, como, por ejemplo, la Cruzada Nacional Contra el Hambre, capacitando a las voluntarias de los comedores comunitarios, para que logren atender al mayor número de beneficiarios con calidad y calidez.

Son, además, un brazo solidario en la edificación de obras de infraestructura o en labores de reconstrucción para hacer frente a desastres naturales.

Siéntanse muy orgullosos de saber que su arribo a las comunidades significa esperanza y respaldo para las familias mexicanas.

Igualmente, soldados, pilotos y marinos son mensajeros de amistad y hermandad con diversas naciones del mundo; al realizar intercambios académicos o participar en misiones de paz, representan a México con dignidad más allá de nuestras fronteras.

Y no sólo eso, al tiempo de realizar una relevante labor social, las Fuerzas Armadas son un valioso activo para alcanzar un México en paz.

Gracias a la coordinación entre autoridades, al uso de sistemas de información y a la planeación estratégica, hemos logrado avances significativos en materia de seguridad.

Con determinación, se han dado golpes estratégicos para debilitar la estructura de las organizaciones criminales que más daño hacen a los mexicanos.

A la fecha, hay que decirlo, se han neutralizado a 100 de los 122 objetivos prioritarios, de aquellos delincuentes de mayor peligrosidad y que eran buscados.

Otro aspecto importante es que a nivel nacional ha habido importantes reducciones en el número de homicidios dolosos, secuestros y extorsiones.

Y, sin duda, aquí es de destacar y subrayar, como hace un momento hiciera referencia el Gobernador de esta entidad, a lo significativo que ha sido la reducción de la delincuencia aquí, en Coahuila.

En plena coordinación con las autoridades estatales, en estos primeros cinco meses del 2016, homicidios dolosos y robos a casa-habitación se han reducido 60 por ciento; mientras que los robos en carretera han disminuido 92 por ciento, todos en comparación con el mismo periodo de 2012.

Y si bien estos resultados son alentadores, debemos consolidarlos.

El mensaje es claro, el Estado mexicano no dará un paso atrás en este prioritario objetivo de darle seguridad y tranquilidad a las familias mexicanas.

Es cierto, aún tenemos importantes retos que superar en algunas zonas específicas de nuestro territorio.

Pero, para ello, México cuenta con el respaldo institucional de sus Fuerzas Armadas.

Justamente, para lograr que el Ejército Mexicano tenga mayor capacidad de despliegue territorial, en esta Administración se han construido nueve cuarteles en diversas entidades del país.

Aquí, en Coahuila, ya son dos los cuarteles inaugurados en esta Administración: en el 105 Batallón de Infantería, en el Municipio de Frontera, y las instalaciones del 12º Regimiento de Caballería Motorizado, que hoy aquí nos convoca.

Reconozco al gobierno de Coahuila, así como a las autoridades municipales, por los apoyos y gestiones que se realizaron para concretar este proyecto.

Celebro, también, que la llegada de este regimiento haya inspirado emoción, tranquilidad y confianza en las familias que viven en esta región, quienes salieron a las calles para saludarlos y brindarles una cálida bienvenida.

Previo a mi arribo a este lugar, tuve la oportunidad de visitar la exposición que el Ejército Mexicano tiene hoy montada aquí, en el Centro de Piedras Negras, en esta exposición denominada: Pasión por Servir a México.

Y pude darme cuenta, como lo resalto aquí, en mi mensaje, del trato cálido, de la bienvenida que la población de Piedras Negras y de esta región de Coahuila han brindado a las fuerzas armadas que, a partir de ahora, tendrán presencia permanente en este cuartel.

Muchas gracias a la población por el reconocimiento y por testimoniar precisamente su bienvenida a nuestras Fuerzas Armadas.

Confío en que las actividades del personal militar adscrito a estas unidades se traducirán en una mayor protección para las familias coahuilenses y contribuirán a fortalecer el orden y la seguridad en esta zona fronteriza.

Señoras y señores:

Concluyo mi mensaje recordando un episodio reciente, que seguramente muchos de ustedes vieron a través de los medios de comunicación, la televisión o las redes sociales.

Se trata de un acontecimiento que ocurrió el 10 de marzo pasado, en el Zócalo de la Ciudad de México. Ese día personal militar se encontraba realizando el tradicional arriamiento de la Bandera Monumental, cuando el viento comenzó a soplar con gran fuerza, lo que dificultó su labor. Fue entonces cuando de manera espontánea y con gran determinación, un grupo de civiles se acercó para ayudar a los soldados.

En un instante, decenas de mexicanos, incluso niños, estaban juntos, hombro con hombro, para sumar esfuerzos.

Además de emotiva esta simbólica imagen de solidaridad y respeto por nuestra Bandera Nacional nos recuerda que la Patria es de todos y que todos tenemos una responsabilidad que cumplir con ella.

Así, sumando esfuerzos, cada quien haciendo la parte que le corresponde, seguiremos trabajando por Coahuila, por México y por todos los mexicanos.

Muchísimas gracias.