Excelentísimo señor Presidente de la República de Francia, François Hollande.

Nuevamente le extiendo la más cordial bienvenida a nuestro país.

Es un honor y motivo de gran satisfacción recibirle en nuestro país, en este reencuentro de Francia con México.

Quiero saludar a nuestros distinguidos invitados que nos acompañan en esta cena de honor, ofrecida al señor Presidente de la República de Francia.

Quiero saludar y agradecer la presencia de los titulares de los Poderes Legislativo. A los Presidentes de las Mesas Directivas del Senado de la República y de la Cámara de Diputados.

Al señor Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

A las distinguidas esposas de todos nuestros invitados.

A Gobernadores de distintas entidades de nuestro país, que hoy nos acompañan.

A Legisladores Federales, Senadoras y Senadores de la República.

Diputadas y Diputados Federales.

Así como a los coordinadores parlamentarios, que están presentes entre nosotros.

A esta distinguida concurrencia del ámbito académico, intelectual y del servicio público que gentilmente hoy nos acompaña.

Señoras y señores:

No puedo omitir saludar con gran afecto y respeto a los integrantes del Consejo Estratégico Franco-Mexicano, que apenas hace nueve meses fue instalado y que, sin duda, ha sido un motor muy importante para este reencuentro de la relación entre Francia y México.

Señores representantes de los medios de comunicación:

El poema de Paul Éluard que durante la Segunda Guerra Mundial animó a los franceses a seguir resistiendo la ocupación, resume de manera precisa el espíritu de esta gran Nación a través de su historia.

En su parte final, el poema expresa: Por el poder de una palabra recomienzo mi vida. Nací para conocerte, para nombrarte: Libertad.

Desde la Ilustración y la Revolución Francesa, la libertad ha sido un ideal que ha alentado al pueblo francés a realizar grandes y gloriosas hazañas que han inspirado al mundo.

Así ha sido con los principios establecidos en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, que motivaron a sociedades enteras a luchar contra las tiranías que las oprimían.

Esta noche es ocasión propicia para recordar algunos de esos derechos universales.

Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos, el principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación.

La ley es la expresión de la voluntad general, la libre comunicación de pensamientos y de opiniones es uno de los derechos más preciosos del hombre. Aunque estos principios se plasmaron hace más de 200 años, siguen siendo vigentes y esenciales para el desarrollo de la humanidad.

Esta Declaración Universal es claro ejemplo de que las ideas y los ideales son la fuerza que mueve a la historia.

Hoy, los principios de libertad, igualdad y fraternidad nos reúnen a franceses y mexicanos en la construcción de un mundo más justo y equitativo.

Francia y México somos naciones que buscan ampliar las libertades de sus ciudadanos, defender los derechos humanos y consolidar sociedades más incluyentes en donde nadie quede excluido de la prosperidad, ni de las oportunidades de desarrollo.

Este día hemos establecido los cimientos de una relación más cercana y fraterna, como corresponde a dos países unidos en principios e ideales.

Es un honor para mí, señor Presidente, aceptar su amable invitación para visitar Francia el próximo año, en una fecha memorable para su patria y el mundo, el 14 de julio, la Fiesta de la Libertad.

Hace 50 años una Visita de Estado reunió a Charles de Gaulle y Adolfo López Mateos, con emoción profunda el distinguido General francés dijo al pueblo de México desde el balcón mismo de este Palacio Nacional: Marchemos la mano en la mano.

Hoy, usted Presidente, ha reafirmado este espíritu y nos ha convocado a hacerlo corazón con corazón.

Esta expresión de cercanía y afecto también la apreciamos en el Premio Nobel francés, Jean-Marie Gustave Le Clézio.

En nuestro país ha escrito varios de sus mejores libros, él mismo se ha declarado como un enamorado de México. El respeto y aprecio que tenemos franceses y mexicanos son recíprocos.

Un gran escritor mexicano, Carlos Fuentes, amó profundamente la cultura francesa. Fue nuestro Embajador en el país galo y eligió a París como su última morada, en donde hoy descansa.

Hace unos minutos, ambos Presidentes le rendimos un homenaje al inaugurar la obra artística del Paseo Ixca Cienfuegos, en alusión a su libro: La Región Más Transparente.

Carlos Fuentes decía del país galo, y cito textualmente: Histórica y culturalmente, Francia ha sido para México y para América Latina, el Ecuador de nuestro mundo moral y cultural.

Señor Presidente:

Su Visita de Estado a México es de gran valor para la relación bilateral entre nuestros países. Este día hemos concretado un emotivo reencuentro entre dos naciones hermanas.

Hemos tenido la voluntad de estrechar los lazos políticos, económicos, culturales y sociales, con la firma de importantes documentos que reflejan nuestro pleno entendimiento.

Hemos dialogado con el Consejo Estratégico Franco-Mexicano, y escuchado sus valiosas propuestas para acercar más a nuestras sociedades.

Francia y México valoran su pasado y, al mismo tiempo, construyen su porvenir.

Hoy, suman esfuerzos en áreas estratégicas, como la educación superior, la investigación científica, innovadoras fuentes de energía o el desarrollo aeroespacial.

Son proyectos que representan la promesa de un mejor mañana, pero, sobre todo, son iniciativas que reflejan que Francia y México tienen la mirada puesta en el futuro.

Ese ha sido el espíritu positivo y constructivo que ha animado esta Visita de Estado, y que los mexicanos celebramos ampliamente.

Muchas gracias.

Y quiero invitar a todos los presentes a que levantemos nuestra copa para hacer un brindis en honor, en primer lugar, de nuestro distinguido invitado, a quien le extendemos la más cordial bienvenida a nuestro país, deseándole éxito y que esta sea una visita de resultados y fructífera.

Al tiempo que hacemos un brindis por la relación fraterna y de hermandad entre Francia y México.

Salud.

Muchas gracias, señor Presidente.