Nuevamente me da mucho gusto estar aquí, en esta Convención Nacional de CANACINTRA.

Saludar a su Presidente Rodrigo Alpízar, agradecerle este compromiso que tiene para con sus agremiados de Cámara, pero sobre todo el gran compromiso que tiene para contribuir, desde su espacio de actuación, al desarrollo y al progreso de nuestra Nación.

Quiero saludar a los presidentes de distintas organizaciones empresariales.

Al Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

Al Presidente de CONCAMIN.

Al Presidente de la ANTAD.

Por sólo mencionar algunos, pero varios Presidentes que están aquí, en esta mesa del presídium, a quienes saludo con gran respeto.

De igual forma, a integrantes del Gabinete del Gobierno de la República, quienes guardan una estrecha vinculación con CANACINTRA.

Saludo a Legisladores Federales, a Senadores de la República, Diputadas y Diputados Federales.

A los presidentes de las distintas delegaciones, 81 delegaciones que tiene CANACINTRA en el país.

A miembros de estas delegaciones.

A los expresidentes de CANACINTRA, a quienes me da mucho gusto saludar este día.

Y a toda esta distinguida concurrencia que asiste a esta Convención Nacional de CANACINTRA.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Por más de siete décadas, la CANACINTRA ha respaldado a los industriales de la transformación y, al hacerlo, ha contribuido al bienestar y crecimiento de México.

Cuando hablamos de crecimiento de México, significa asegurar condiciones de bienestar para los habitantes de nuestro país. Ese es el propósito y ese es el objetivo más importante. Es el motor del desarrollo social, el crecimiento económico.

Y lo que hacen los industriales, lo que hacen los emprendedores de nuestro país es, con creatividad, con entusiasmo y con deseo realmente de poner en marcha distintos proyectos, han contribuido al desarrollo y al crecimiento y transformación de México.

Cada vez que una empresa incrementa su planta laboral, cada vez que elabora un producto de calidad, o cada vez que amplía su mercado, no sólo crece esa empresa, crece México.

Como aquí se ha señalado, los integrantes de la CANACINTRA cumplen el ideal de su primer Presidente, José Cruz y Celis, quien afirmaba que más allá de la retribución económica, el industrial busca cumplir una función social.

Por estas razones es que felicito ampliamente a los 50 mil afiliados de esta Cámara por su dedicación y compromiso con la transformación nacional.

Ejemplo de su contribución al país es la activa participación de CANACINTRA en el rescate de varios espacios para la recreación y la convivencia social. Uno que merece ser señalado este día es el Parque Uno, en Iztapalapa.

Se trata del primer Proyecto de Recuperación de Espacios Públicos con recursos de la iniciativa privada, en el marco del Programa Nacional para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia; es decir, la suma de esfuerzos a la tarea que tiene el Gobierno en esta materia.

Como Presidente de la República, les expreso mi reconocimiento personal y agradecimiento por su destacada labor en beneficio de miles de niños y jóvenes de la capital de nuestro país.

Como lo he manifestado en distintos espacios, este Gobierno respalda a los emprendedores, a los empresarios y a los industriales, porque son ustedes quienes invierten y generan empleos; quienes se la juegan con México; quienes apuestan y tienen confianza en México. Y que al hacerlo, contribuyen a generar espacios de desarrollo y realización personal.

La mejor forma de apoyarlos es creando las condiciones propicias para que sus negocios crezcan y prosperen. Y en este marco, se han impulsado políticas y acciones que buscan elevar y democratizar la productividad.

Para alcanzar este propósito, ya hemos dado un importante paso. Con voluntad política y madurez democrática, los mexicanos hemos concretado importantes reformas estructurales.

Gracias al trabajo responsable de Senadores y Diputados, hoy contamos con un andamiaje jurídico, moderno y audaz, que le permitirá a México liberar su potencial.

Así se lograron reformas constitucionales en materia educativa, en telecomunicaciones, de competencia económica y energía. Igualmente, se aprobaron reformas en materia hacendaria y financiera.

Y, de manera particular, la Reforma Constitucional para la Competencia Económica permitirá cerrarle el paso a las prácticas anticompetitivas, asegurando la libre competencia y concurrencia en todos los sectores de nuestra economía.

Gracias a su aprobación, se creó, como órgano constitucional autónomo, la Comisión Federal de Competencia Económica.

Esta nueva institución cuenta con instrumentos para garantizar que las empresas compitan en igualdad de condiciones y, con ello, lograr que los mexicanos tengan acceso a productos y servicios de mayor calidad y de menor precio.

De esta forma, se han sentado las bases para eliminar barreras, de entrada, nivelar el terreno de juego y abrir oportunidades, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, que son las que generan mayor empleo y son las que a veces tienen menor oportunidad de participar y de competir con empresas de mayor tamaño.

Sin embargo, para hacer operativa ésta y las demás reformas constitucionales es indispensable contar con su respectiva legislación secundaria.

Con este objetivo en mente, ayer presenté a la Cámara de Diputados una iniciativa para crear una nueva Ley Federal de Competencia Económica.

Permítanme compartirles algunos de los principales elementos de esta iniciativa de ley.

Primero. Se garantiza el mandato constitucional de separar a la autoridad investigadora de la autoridad que resuelve y determina la conducente en materia de competencia económica.

De esta forma, se cumple un principio básico del Derecho, al separar las áreas y funciones, y procedimientos de investigación, respecto a los de resolución.

Se prevé, en consecuencia, la creación de un órgano con autonomía técnica y de gestión, facultado para desahogar las investigaciones de la Comisión.

Segundo elemento. Se amplía el catálogo de conductas anticompetitivas.

La iniciativa define las conductas anticompetitivas y precisa la prohibición de los monopolios, prácticas monopólicas, concentraciones ilícitas y barreras que disminuyen, dañan o impiden la libre competencia.

Vale la pena destacar que se retoman conceptos de la ley vigente respecto a prácticas monopólicas absolutas y relativas, lo mismo que la determinación del mercado relevante, poder sustancial y concentraciones en razón de que han probado en los últimos años su congruencia con el marco jurídico y las mejores prácticas internacionales.

Adicionalmente, la ley que se propone incorpora nuevos mecanismos para prevenir y sancionar prácticas anticompetitivas. Entre otras, se prevén mecanismos para garantizar el acceso a insumos esenciales, y sancionar su explotación abusiva por parte del agente económico dominante.

Y tercer elemento. Mayor eficiencia y agilidad procesal. En este aspecto, de acuerdo al texto constitucional, se establecen procesos más cortos al limitar el número de recursos que podrán interponerse, ya que en la práctica se han utilizado para dilatar los procedimientos.

Igualmente, se fortalecen las capacidades sancionadoras de la Comisión, al permitirle desincorporar activos en la proporción necesaria para restablecer las condiciones de competencia efectiva en los mercados.

Además, se incluyen mecanismos que disminuyen la discrecionalidad de la autoridad, brindando mayor certidumbre jurídica y garantizando el debido proceso.

En suma, con la iniciativa de Ley Secundaria en Materia de Competencia Económica, buscamos incrementar la competencia, y a partir de ello, tener un mayor crecimiento económico y que genere más empleos.

Pero, sobre todo, el que abra mayores espacios de participación y oportunidad a las pequeñas y medianas empresas.

Con esta nueva ley, que estará sujeta al debate y a la revisión del Congreso de la Unión, buscamos que la Comisión cuente con las herramientas necesarias para combatir eficazmente las conductas anticompetitivas y las prácticas monopólicas.

Con este nuevo instrumento jurídico habrá de brindarse mayor certeza legal, transparencia y seguridad a todos los agentes económicos, que creen en México y que invierten en él.

Esta iniciativa de ley, como las que presentaremos próximamente en materia de telecomunicaciones y energía, mantienen el espíritu transformador de las reformas constitucionales que les han dado origen.

De esta manera, los beneficios de las reformas aprobadas en 2013, comenzarán a sentirse de manera gradual, en cada industria, en cada negocio y, sobre todo, en cada hogar de las familias mexicanas.

Señoras y señores:

Con las reformas transformadoras que estamos impulsando, México se está moviendo hacia la modernidad y hacia la prosperidad.

Esta Convención Nacional de Industriales coincide, precisamente, con un proceso determinante para lograr que la economía mexicana crezca en forma sostenida, genere más empleos y mejore la calidad de vida de las familias mexicanas.

En este propósito, reconozco la gran aportación de CANACINTRA en la construcción de un México moderno, más productivo, innovador y competitivo.

Valoro las propuestas que su Presidente nos ha compartido para impulsar la reindustrialización del país.

El Gobierno de la República coincide con la importancia de impulsar la industria nacional y por ello pusimos en marcha el Programa de Desarrollo Innovador 2013-2018.

Estoy convencido de que trabajando hombro con hombro, industriales y Gobierno, haremos realidad una nueva etapa de prosperidad y desarrollo de nuestro país.

Hago votos porque este encuentro se traduzca en acciones efectivas para que la industria de la transformación siga siendo un gran motor del crecimiento económico y del bienestar social de todos los mexicanos.

Muchísimas gracias.

Y agradeciendo la invitación que me han formulado para asistir a la inauguración de esta Convención Nacional de Industriales, voy a proceder, en esta honrosa distinción que me han conferido, a la declaratoria inaugural de este evento.

En la Ciudad de México, Distrito Federal, hoy, 20 de febrero de 2014, me es grato declarar inaugurada la Convención Nacional de Industriales 2014.

Seguro de que sus actividades habrán de contribuir al dinamismo y fortaleza de nuestra economía nacional y que todo ello venga a impactar y a beneficiar al desarrollo y prosperidad de las familias mexicanas.

Que tengan el mayor de los éxitos.

Muchísimas felicidades.