Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos los asistentes a este acto.

Señor Gobernador del Estado de Michoacán, muchas gracias por su hospitalidad.

Ocasión ésta para reiterar la invariable disposición, apertura y voluntad política que hay del Gobierno de la República para trabajar de forma coordinada con su gobierno; para emprender acciones en favor de los michoacanos y realmente lograr que este estado esté en la ruta y en el camino del progreso y el desarrollo, y en beneficio de sus habitantes.

Quiero saludar a los gobernadores de otras entidades federativas que están aquí presentes acompañándonos, que sus estados tendrán, sin duda, un gran impacto a partir de la instrumentación de las Zonas Económicas Especiales.

Quiero saludar a los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Miembros del gobierno del Estado de Michoacán.

A los mandos militares que hoy están aquí presentes, tanto del Ejército, como de la Marina Armada de México.

A representantes del sector privado, a los dirigentes de distintas organizaciones empresariales, empezando por el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, y de otras organizaciones que acompañan este esfuerzo que estamos emprendiendo de forma armonizada y conjunta para impulsar el desarrollo de todo nuestro país.

Agradezco la presencia de las y los legisladores federales, tanto del Senado de la República, como de la Cámara de Diputados, que hoy están aquí presentes y que nos están acompañando, y que han sido parte importante de la creación y del armado de lo que hoy estoy promulgando en estas Zonas Económicas Especiales.

Saludo a esta gran representación de la sociedad michoacana, a quienes nos acompañan; a la gente que está aquí presente, a las mujeres, jóvenes, hombres, que representan a la sociedad michoacana, un estado, entre otros, que se verán beneficiados con lo que hoy estamos promulgando.

Un abrazo fraterno, caluroso, y agradeciendo la hospitalidad y la generosidad que tiene la gente bella y bonita de Michoacán.

Muchas gracias.

En nuestra historia, ya lo refirió el señor Gobernador en su intervención hace un momento, haciendo referencia a distintos documentos que han surgido, precisamente, en el Estado de Michoacán: Los Sentimientos de la Nación, la Constitución de Apatzingán o el Plan de Ayala, que fueron concebidos en los estados del Sur de México, algo tienen en común. Estos documentos, todos ellos tienen en común, precisamente, el promover la igualdad entre los mexicanos.

Y nos obstante estos y muchos otros esfuerzos, es innegable que México sigue siendo un país de enormes contrastes.

En nuestra geografía aún conviven, y hay que reconocerlo, prosperidad en algunas partes y prosperidad en otras; vanguardia y rezago.

Hay un México que compite y gana en la economía global, que tiene índices crecientes de ingreso, desarrollo y bienestar.

Pero, también, hay un México que se ha quedado atrás, que no ha podido aprovechar su potencial productivo y que sufre de carencias sociales que, hay que decirlo, son inaceptables ya en este Siglo XXI.

Sin duda, las reformas estructurales han permitido que nuestro país cuente con una plataforma más sólida para impulsar su desarrollo.

Sin embargo, para que esta fortaleza pueda ser aprovechada plenamente en las regiones más rezagadas del país, se requieren esfuerzos adicionales.

Reconociendo esta realidad, es que a finales del año 2014, además de haber presentado una agenda de medidas para fortalecer el Estado de Derecho, propuse la creación de Zonas Económicas Especiales para nuestro país, especialmente en el Sur de México.

Resulta paradójico que, a pesar de los vastos recursos naturales de esta región Sur y del esfuerzo y trabajo diario de millones de familias, éstas sigan viviendo en condiciones de pobreza y atraso.

Dos de cada tres personas en condición de pobreza extrema en nuestro país habitan en los 10 estados del Sur-Sureste.

A partir de que México optó por un modelo de apertura comercial, los estados del Norte y Centro del país vieron incrementada su productividad y competitividad, lo que amplió las brechas de desigualdad, respecto a lo que ha venido ocurriendo en el Sur-Sureste de México.

Por ejemplo, aunque Chiapas, Guerrero y Oaxaca vive uno de cada 10 mexicanos, estas entidades sólo han recibido uno de cada 36 dólares de Inversión Extranjera Directa en los últimos 15 años.

Aún más dramático: el valor de las exportaciones de estos tres estados equivale a menos del dos por ciento de las exportaciones de los seis estados de la frontera Norte.

Así de desigual son las regiones que tenemos en nuestro país.

Ese es el contraste, esa es la desigualdad. Esa es parte de la realidad que tiene México y que queremos cambiar, que queremos impulsar su cambio y su transformación.

El Gobierno de la República está decidido a cambiar esta historia de desigualdad y de rezago.

El objetivo de mediano y largo plazos es detonar la productividad de la región Sur, es decir, establecer las condiciones estructurales que nos permitan generar mayor riqueza y oportunidades de desarrollo integral.

Para ello, se requiere de un esfuerzo extraordinario que articule acciones de los distintos órdenes de Gobierno, los mismo que de los sectores privado y social.

El modelo de las Zonas Económicas Especiales permite esta suma de esfuerzos, representa una respuesta de fondo para que el Sur-Sureste acelere su ritmo de crecimiento.

En el mundo, como lo pudimos apreciar en el video que aquí se proyectó y en lo que el propio titular de Hacienda explicara, las Zonas Económicas Especiales son áreas geográficas con un gran potencial productivo, donde se ofrece un entorno de negocios excepcional para atraer inversiones y generar empleos de calidad, a partir de incentivos, facilidades y el desarrollo de infraestructura.

Además, en México, representarán, sin duda, un hito en las políticas públicas de combate a la pobreza y la desigualdad.

Así será, porque se busca desarrollar cadenas de valor regional, ampliar los servicios públicos locales y generar beneficios, tanto para las poblaciones de las Zonas Económicas Especiales, como para las comunidades vecinas, en donde, sin duda, también habrá un impacto positivo.

Por ello, quiero aquí expresar mi más amplio reconocimiento a las y los Legisladores Federales por su compromiso y por haber aprobado la Ley que el día de hoy estoy promulgando.

Gracias por ser parte de este importante esfuerzo en favor de la transformación y del desarrollo integral de nuestra Nación.

Sin duda, la iniciativa que envié al Congreso fue enriquecida durante el proceso legislativo.

Entre sus importantes aportaciones destacan las siguientes:

Establecer un seguimiento más cercano del Congreso de la Unión, ya que ahora el Legislativo analizará anualmente informes sobre las zonas y el impacto en sus respectivas áreas de influencia; además, de que estará en condiciones de poder realizar recomendaciones adicionales a seguirse, para impulsar el desarrollo en las Zonas Económicas Especiales.

Facultaron a la Auditoría Superior de la Federación para que fiscalice los recursos públicos que se ejerzan en las zonas, y al CONEVAL para que evalúe las acciones sociales.

Consolidaron como instrumentos rectores a los convenios de coordinación y los programas de desarrollo, y fortalecieron el esquema de ventanilla única para todos los trámites ante el Gobierno.

Con la promulgación de esta ley, concluye la etapa legislativa e inicia la fase de implementación.

He dado indicaciones precisas a las dependencias del Gobierno de la República sobre las acciones que deben realizarse en los siguientes meses.

Primera indicación. Instruyo a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y a la Consejería Jurídica del Gobierno Federal, para que, a más tardar en un mes, sea publicado el decreto que crea un órgano desconcentrado de la Secretaría de Hacienda, dedicado al establecimiento de las Zonas Económicas Especiales.

Este órgano contará con atribuciones de regulación, planeación y promoción, conforme a las mejores prácticas internacionales.

Segunda. Instruyo a estas mismas dependencias para que en junio, también, se complete la regulación secundaria de la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales.

Tercera indicación. El nuevo órgano desconcentrado de la Secretaría de Hacienda deberá trabajar para que se emitan los decretos de creación de las primeras Zonas Económicas Especiales, a más tardar a finales de este año.

Estas zonas son: la de Puerto Lázaro Cárdenas, que incluye municipios vecinos de Michoacán y Guerrero; la del Corredor del Istmo de Tehuantepec, que incluirá los polos Coatzacoalcos, en Veracruz, y Salina Cruz, en Oaxaca; y la de Puerto Chiapas, ésta sería la tercera zona económica, la de Puerto Chiapas, en Chiapas.

Adicionalmente, durante 2017 deberá publicarse el decreto correspondiente para la Zona Económica Especial del Corredor Petrolero, que hace algunas semanas anunciara ya Tabasco-Campeche.

Cuarta indicación. Instruyo a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para que el esquema de incentivos fiscales y facilidades de cada zona sea de alto impacto y sustancialmente atractivo, respecto a otras zonas del mundo, con el objetivo de detonar las inversiones y lograr lo que estamos buscando: inversiones y generación de más empleos en esta región de mayor rezago de nuestro país.

Quinta indicación. El órgano desconcentrado de Hacienda deberá concretar, durante el primer cuatrimestre de 2017, los convenios de coordinación con los gobiernos estatales y con los gobiernos municipales.

Agradezco que en voz del Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores se hayan declarado listos y preparados para apoyar este esfuerzo conjunto, particularmente en la creación de estos convenios de coordinación.

Sexta indicación. Instruyo también a todas las dependencias responsables de la construcción y mantenimiento de infraestructura que se acelere el inventario de obras prioritarias que requieren las zonas, así como sus respectivos mecanismos de financiamiento, ya sea que se aproveche el Fondo Nacional de Infraestructura, esquemas de asociación público-privadas o inversión exclusivamente privada.

Séptima. El órgano desconcentrado de Hacienda deberá diseñar los programas de desarrollo de las áreas de influencia para que queden aprobados y publicados a más tardar en el primer semestre del próximo año.

Y octava indicación. Este mismo organismo deberá también, antes de que concluya el primer semestre del año entrante, llevar a cabo los procesos de selección de administradores integrales de cada zona, bajo estrictos criterios de transparencia y rendición de cuentas.

Las indicaciones y los plazos, hay que decirlo, son claros, el propósito también es muy concreto: que, a más tardar en el año 2018, cuando esté por concluir esta Administración, se logre el establecimiento de, al menos, y yo estoy seguro que podrá ser más de eso, una empresa ancla en cada una de las Zonas Económicas Especiales.

Señoras y señores:

Michoacán vio nacer nuestra primera Carta Magna, la Constitución de Apatzingán, que señalaba y cito textualmente: La felicidad del pueblo y de cada uno de sus ciudadanos consiste en el goce de la igualdad.

Hoy, justamente, ponemos en marcha una iniciativa de gran alcance, que busca revertir siglos de rezago.

Las Zonas Económicas Especiales significan sembrar hoy, para cosechar mañana.

Hoy estamos sembrando una semilla de esperanza para las familias del Sur del país.

Se trata de saldar una deuda histórica con un proyecto de futuro.

Los mexicanos somos un mismo pueblo. No puede haber dos Méxicos. Las oportunidades de desarrollo, prosperidad y bienestar deben estar al alcance de todas y todos los mexicanos, sin importar la región donde vivan.

De esta manera, avanzaremos juntos como una sola nación, como un solo México.

Ese es el propósito de lo que hoy estoy promulgando. Ese es el propósito que tiene todos los cambios a los que hizo alusión el Gobernador de Michoacán, que efectivamente son cambios estructurales, son cambios de fondo, de raíz, pero que, sin duda, habrán de permitir que México y todas las entidades federativas avancen al unísono en favor del desarrollo y del progreso y, sobre todo, del bienestar de sus habitantes.

Enfrentamos resistencias, como todo cambio, eventualmente ocurre ante él, enfrentar resistencias.

Pero trabajando unidos y en un solo frente, y teniendo la mira puesta en los mismos objetivos, yo estoy seguro que este aporte y todo lo que se ha venido haciendo servirá para construir una mejor Nación.

Muchísimas gracias.