(Interpretación al Español): Mil gracias, amigos míos.

Su Excelencia.

Distinguidos invitados:

Quisiera manifestarles, a todos, mi gratitud por unirse a nosotros esta tarde.

Es un placer para mi darle la bienvenida, señor Presidente, a Canadá.

Es difícil creer que han pasado más de seis años desde que dimos la bienvenida al primer Presidente de México en una Visita de Estado.

Estoy seguro que todos ustedes estarían de acuerdo conmigo al decir que es una espera demasiado larga para visitas entre amigos.

Naturalmente, Canadá y México son más que amigos, son aliados. Y es por lo que compartimos como aliados y amigos, que quisiera celebrar hoy.

Compartimos un continente, pero también compartimos conexiones entre nuestros pueblos.

Sean canadienses que viajan al Sur para conocer la cultura, la cocina mexicana y un clima, debo admitirlo, un poco más amable con los estudiantes de México que vienen aquí, a Canadá.

Nuestros ciudadanos de todas maneras comparten mucho.

Nosotros buscamos como objetivo construir un mundo mejor para nuestros hijos y nuestros nietos, un mundo más justo, más incluyente para todos.

Compartimos, igualmente, el deseo de construir relaciones más respetuosas con los pueblos indígenas y, de la misma manera, hemos compartido nuestros intereses económicos.

Tanto Canadá como México entendemos cuán importante es tener una relación productiva, respetuosa, con mayor comercio y una mayor generación de empleo, y un crecimiento mayor.

Y algo que hemos compartido muy recientemente es algo que afectó a los canadienses de costa a costa, se trata de los 41 bomberos que México envió a ayudarnos a combatir los incendios de Fort McMurray.

Este tipo de ayuda es justamente lo que hacen los buenos vecinos.

Y en nombre de todos los canadienses quisiera expresarle mi gratitud por enviarnos esta ayuda en un momento en que la necesitábamos. Lo apreciamos y no lo vamos a olvidar.

En los días por venir, el Presidente Peña Nieto y yo tenemos mucho por conversar, desde formas cómo podemos facilitar la movilización de las personas entre los dos países; también formas, cómo podemos mejorar la cooperación y el éxito de los indígenas, encontrando soluciones a los retos que plantea el cambio climático, y también poder trabajar en la protección de las fronteras en los ecosistemas que nos conectan.

Por el momento quisiera dejarlos con una cita de Octavio Paz, poeta aclamado en México, quien nos ofreció este desafío: Merece lo que sueñas.

Conjuntamente Canadá y México sueñan de una Norteamérica que sea fuerte y unida, o un continente incluyente en donde la prosperidad se celebra y en donde trabajemos con firmeza para asegurarnos que cada vez haya más personas que se beneficien de estos esfuerzos.

Y yo sé que al trabajar conjuntamente haremos realidad este sueño.

Y con esto quisiera proponerles un brindis: al Presidente, al pueblo de México y al espíritu de amistad y cooperación que nos reúne y nos une.

Salud.

Gracias.