Señoras y señores.

 

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

 

         Me da mucho gusto saludar en este acto al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

 

         A la señora Gobernadora y Gobernadores de entidades federativas, que forman parte de este Consejo Nacional de Protección Civil.

 

         A los integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

 

         A representantes de organizaciones de la sociedad civil, que participan de este esfuerzo colectivo, realmente, en favor de la Protección Civil y del cuidado de las familias mexicanas.

 

         Saludo a representantes de organismos internacionales.

 

A los Presidentes de las Comisiones de Protección Civil, tanto en el Senado de la República como en la Cámara de Diputados.

 

         A este distinguido auditorio que, como lo señalaba hace un momento, representa a diferentes instituciones de Protección Civil, públicas y privadas, de distintas partes de nuestro territorio.

 

         Me da mucho gusto participar en esta Reunión del Consejo Nacional de Protección Civil y saludar con afecto, con reconocimiento y gratitud la presencia de cada uno de ustedes.

 

         Permítanme, antes de pasar a abordar el tema que hoy nos convoca, de la enorme relevancia que tiene, hacer mención a lo que hoy por la mañana o madrugada de este día ha ocurrido, que ha sido la aprobación del Presupuesto Federal.

 

         Y quiero, desde aquí, dejar testimonio de reconocimiento y gratitud a la Cámara de Diputados, y a sus integrantes, por haber aprobado el presupuesto Federal, lo cual dará espacio y oportunidad para que las distintas instituciones de orden público puedan acometer realmente la atención de las demandas ciudadanas, entendiendo el escenario que enfrentamos de reducción de gastos, de programas.

 

Pero optimizando los recursos, para realmente cumplir de manera eficaz con la tarea que tiene encomendado el Estado, en todos sus órdenes de Gobierno.

 

         Mi gratitud y reconocimiento a las y los Diputados que han hecho posible la aprobación del Presupuesto Federal.

 

         Y entre los asistentes a este acto, de manera muy particular, quiero agradecer a la delegación mexicana que, en tareas de Protección Civil, estuvo presente en Guatemala hace apenas algunas semanas.

 

Ante el desastre, el deslave que se vivió en aquel lugar, fueron varias mexicanas y mexicanos a apoyar a nuestros hermanos guatemaltecos, ante este desastre, integrantes de las Fuerzas Armadas, de la Policía Federal y de instituciones de Protección Civil.

 

         Muchas gracias por su apoyo y respaldo solidario que México dio a este país hermano.

 

         Señoras y señores:

 

         La prevención es clave, como aquí lo ha dicho el Secretario Ejecutivo de esta Comisión, y quien ha rendido hace un momento un informe, debo decir, breve, ejecutivo y corto, porque creo que las acciones hablan por sí mismas, Luis Felipe, y aquí saludo a su familia que le acompaña en este acto.

 

         Porque creo que el esfuerzo que se ha desplegado, como lo apreciamos en el video, y en varios otros eventos que hemos vivido, más allá de los números, de las cifras, de los informes, que es importante siempre dar, creo que los resultados a las acciones que se han emprendido hablan por sí mismas.

 

         Por eso, de manera muy señalada quiero felicitar a Luis Felipe Puente, Coordinador Nacional de Protección Civil, por su gran esfuerzo; y por articular, realmente, la participación de muchas instituciones en esta tarea.

 

         Felicidades, Luis Felipe.

 

         Sociedad y Gobierno siempre debemos estar preparados para hacer frente ante cualquier eventualidad, ante cualquier riesgo.

 

Saber qué hacer, a dónde acudir, a quién llamar para pedir auxilio, o qué medidas tomar en casos de emergencia, puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

 

         Por eso, el Gobierno de la República ha hecho de los programas y acciones de Protección Civil, una auténtica política de Estado. Su objetivo es servir y proteger a los mexicanos en momentos de adversidad.

 

         Como parte de esta visión, en mayo de 2013 se integró, por primera vez, el Consejo Nacional de Protección Civil, en el que participan los gobiernos de las entidades federativas, representantes del Poder Legislativo y las diversas dependencias de la Administración Pública Federal.

 

         Justamente, la composición de este órgano colegiado, que hoy nos reúne, refleja la corresponsabilidad que existe entre Poderes y órdenes de Gobierno para garantizar a la población condiciones de seguridad, en casos de emergencia o desastre.

 

         Si bien, en la gran mayoría de los casos, resulta imposible contener la fuerza de la naturaleza, lo  que sí está en nuestras manos es mitigar sus efectos devastadores con medidas de prevención y una respuesta nacional oportuna y bien coordinada.

 

         En esa ruta, durante la primera mitad de la Administración,  hemos modernizado y actualizado los protocolos en materia de protección civil; es decir, cómo debemos actuar ante las distintas eventualidades e incidentes que se presentan.

 

         Nos hemos puesto en sintonía con los retos a lo que está expuesto nuestro país, como son inundaciones, sismos, tormentas o erupciones volcánicas.

 

         Trabajando juntos estamos transitando de la reacción a la anticipación.

 

Le hemos dado un mayor énfasis a la cultura de la prevención, porque estamos convencidos, como aquí se ha dicho, y es lema de la tarea y del esfuerzo que hacemos en materia de protección civil: prevenir es vivir.

 

         Así hemos actuado, al enfrentar diversos fenómenos naturales de gran magnitud.

 

El caso más reciente fue el Huracán Patricia, que como hemos visto en el video, alcanzó la máxima categoría y se anticipaba como potencialmente catastrófico.

 

         Ante esta amenaza, los mexicanos demostramos nuestra entereza.

 

Mantuvimos la calma y pusimos en marcha las acciones preventivas necesarias para poder proteger la vida de la población.

 

         Gracias a la amplia participación de la sociedad, a la difusión de los medios de comunicación, y a cuyos representantes aquí presentes y a todos los medios, doy testimonio de gratitud y reconocimiento.

 

         A las redes sociales y al trabajo conjunto de miles de servidores públicos, así como a la ayuda, hay que decirlo, de la propia naturaleza, pasamos de un posible desastre monumental o de dimensiones, quizá, inéditas, a un daño prácticamente marginal.

 

         Es decir, no sólo se redujeron al mínimo los daños a la infraestructura, sino lo más importante, prácticamente se tuvo un saldo blanco.

 

         Ante este fenómeno, que alcanzó notoriedad mundial, los mexicanos demostramos que frente a la adversidad, sabemos estar unidos y trabajar en equipo.

 

         En este marco, quiero reiterar mi felicitación a todos los miembros del Sistema Nacional de Protección Civil, a nuestras Fuerzas Armadas, a la Policía Federal, a la Cruz Roja Mexicana por su valiosa participación ante esta amenaza.

 

         Mi mayor reconocimiento a todos sus integrantes.

 

         Y hay que decir, cada contingencia nos ha dejado valiosas lecciones, sobre cómo actuar antes, durante y después de una situación de riesgo.

 

         Por ejemplo, el Programa Nacional de Protección Civil ahora integra elementos de vanguardia para respaldar a los mexicanos con mayor rapidez, calidad y eficacia.

 

         Hoy contamos con un Sistema Nacional de Alertas, que reúne, en una sola plataforma, todos los instrumentos de monitoreo y alertamiento del país.

 

         Además, en días recientes, se puso en órbita el Satélite Morelos III que, entre otros beneficios, permitirá mantener las comunicaciones en situaciones de emergencia, poniendo la tecnología más avanzada al servicio de la población.

 

         Otro avance importante es la reciente decisión del Instituto Federal de Telecomunicaciones para unificar, en un solo número nacional, la prestación de los servicios de emergencia.

 

         Este primer paso es fundamental para avanzar en el cumplimiento del compromiso que asumí para que los mexicanos puedan solicitar, en el futuro y espero muy próximo, el apoyo de las policías locales, la Policía Ministerial, la Cruz Roja y los Cuerpos de Bomberos, marcando el número 911.

 

         Al mismo tiempo, seguimos avanzando en el fortalecimiento del Marco Jurídico en materia de Protección Civil; ejemplo de ello, es la Norma Oficial Mexicana de Tsunamis, que incluye las especificaciones de prevención y alertamiento, y evacuación, para hacer frente a este fenómeno natural.

 

         Precisamente, gracias a las aportaciones que México ha hecho al mundo en materia de Protección Civil en los últimos 30 años, nuestro país fue elegido por la Organización de las Naciones Unidas como sede de la Plataforma Global para la Reducción del Riesgo de Desastres, a realizarse en nuestro país, en 2017.

 

         Si bien, hoy México es un referente mundial en esta materia, tenemos que seguir avanzando.

 

Hacia adelante es necesario seguir difundiendo la cultura de Protección Civil, especialmente, entre nuestros niños y jóvenes.

 

         Impulsar la profesionalización de los recursos humanos en materia de Protección Civil, así como esquemas de identificación, con énfasis en los gobiernos locales.

 

         Vincular la gestión integral del riesgo con la planeación del desarrollo urbano.

 

Y para lograrlo, he dado las siguientes indicaciones, que quiero aquí reafirmar y reiterar, en el marco de esta Sesión del Consejo Nacional de Protección Civil.

 

         Primera. A los Secretarios de Gobernación y de Educación Pública para que realicen las acciones necesarias, a fin de que cada escuela cuente con su programa de Protección Civil, y que éste sea ampliamente conocido por toda la comunidad escolar.

 

         Segunda. A ambos Secretarios, también, les he dado indicaciones para que, en coordinación con la Secretaría de la Función Pública, se impulse el servicio civil de carrera en esta materia de Protección Civil.

 

         Igualmente, le he dado indicaciones al Coordinador de Protección Civil para que impulse esquemas de identificación y certificación, dirigidos al personal de Protección Civil municipal y estatal, así como a voluntarios, y equipos de búsqueda y rescate.

 

         Asimismo, deberá coordinarse con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para poner en marcha la Placa Única Vehicular, que permitirá identificar a todas las unidades directamente adscritas a las áreas de Protección Civil para facilitar sus labores.

 

         Y tercero. A la Secretaría de Gobernación y a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, SEDATU, les he solicitado proponer adecuaciones a la Ley General de Asentamientos Humanos, para armonizarla con los estándares internacionales de desarrollo urbano en materia de Protección Civil.

 

         En este sentido, es importante que los planes de desarrollo incorporen, de forma obligatoria, la gestión integral del riesgo y que la Federación pueda participar en la regulación y sanción de asentamientos humanos, que pongan en riesgo la vida de sus habitantes.

 

         A la SEDATU, también le he encomendado elaborar una guía de resiliencia urbana.

 

Su objetivo es que las ciudades estén mejor preparadas para recuperarse, después de eventuales fenómenos naturales, o accidentes de gran escala.

 

         Éstas son las indicaciones que dejo, en el marco de esta sesión, y cuyos titulares de las dependencias, a quienes estoy encomendando esta tarea, están hoy aquí presentes.

 

         Señoras y señores:

 

         México es un país, sin duda, privilegiado.

 

Nuestro territorio es hogar de una de las mayores biodiversidades del mundo y resguarda una enorme riqueza natural.

 

Sin embargo, debido a su ubicación geográfica y a la diversidad de climas que aquí convergen, México está expuesto a un gran número de fenómenos meteorológicos que, hay que reconocerlo,  cada vez representan una amenaza mayor, debido al cambio climático.

 

         En materia de protección civil, los mexicanos debemos estar alertas en todo momento.

 

No podemos confiarnos y menos bajar la guardia.

 

         En este sentido, todos y cada uno de los integrantes de este Consejo Nacional de Protección Civil tenemos una gran responsabilidad con la  sociedad.

 

         Confío en que seguiremos trabajando juntos, uniendo esfuerzos y voluntades para proteger la vida y la integridad de las familias mexicanas.

 

         Muchas gracias.