Muchísimas gracias y muy buenas tardes a todas y a todos, quienes están presentes en este acto que, sin duda, resulta significativo para quienes han logrado ascensos como integrantes del Estado Mayor Presidencial.

Para mi esposa Angélica y un servidor, nos da mucho gusto estar en este acto, porque auténticamente se trata de estar con quienes son parte de esta casa, con quienes acompañan al Presidente de la República, a su familia en las distintas labores, más allá de la seguridad que prestan, realmente al cumplimiento de las obligaciones y de las responsabilidades que tiene el Presidente de la República.

Por ello, me da mucho gusto saludar, en primer término, al señor General de División Roberto Francisco Miranda Moreno, Jefe del Estado Mayor Presidencial, quien encabeza los esfuerzos que realiza todo el Estado Mayor, precisamente, para cumplir con esta importante misión que tiene asignada.

Saludar a todos los integrantes de este presídium, quienes particularmente trabajan en la Oficina de la Presidencia de la República.

A los Generales, a Jefes, Capitanes y Oficiales del Estado Mayor Presidencial.

De manera muy especial, quiero saludar con gran respeto y afecto a todas las familias aquí presentes, que son el principal apoyo y soporte de quienes hoy han tenido este ascenso, gracias a sus méritos personales, pero invariablemente al gran respaldo familiar.

Para ustedes, mi reconocimiento y también mi gratitud.

Muy distinguidas y distinguidos invitados a esta ceremonia.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Hoy nos reunimos para reconocer a aquellos integrantes del Estado Mayor Presidencial que recibieron ascensos en el marco de la Ceremonia Conmemorativa del Aniversario de la Revolución Mexicana.

Este encuentro tiene, repito, significado especial, ya que me da la oportunidad de poder testimoniar, como Presidente de la República, mi gratitud y reconocimiento genuinamente a quienes son de casa.

Es un privilegio estrechar la mano de quienes han destacado por su intachable trayectoria, probada capacidad profesional e incuestionable lealtad y entrega.

Sin su apoyo sería imposible realizar todas las actividades que requieren la presencia del Presidente de la República, lo mismo que en las inauguraciones que hacemos en distintas partes de la geografía nacional, las visitas a lugares recónditos de nuestra geografía; nuestra presencia para atender contingencias en cualquier momento, y en todo tiempo, siempre contando con su respaldo.

Y, de igual manera, en las giras internacionales, que demandan siempre la presencia del Jefe del Estado Mexicano y que lleva el arropo y el cuidado de integrantes del Estado Mayor Presidencial.

Gracias a su preparación de élite, es posible salvaguardar la integridad del Presidente.

Gracias a su planeación minuciosa, es posible garantizar la eficiencia logística en cada gira de trabajo.

Gracias por ser apoyo y respaldo irrestricto al Presidente de la República.

En esta tarea, pienso en todo lo que compromete la labor de quienes forman parte de este gran cuerpo, que es el Estado Mayor Presidencial.

Desde preservar las distintas áreas, de ésta, la Residencia Oficial de Los Pinos, preservar de igual forma las oficinas que están en Palacio Nacional.

Y, de igual manera, todas las actividades a las que convoca el Estado Mayor Presidencial durante un año, para realmente lograr que este espíritu de cuerpo que hay en cada uno de sus integrantes se extienda, incluso, a sus familias.

Y así puedo constatarlo, por citar uno de los tantos eventos en los que he sido invitado y me ha tocado participar, que es la Carrera de Molino del Rey, en donde, además de contar con la seguridad de ustedes, durante dicho recorrido, me da la oportunidad de departir y convivir con los integrantes del Estado Mayor Presidencial, y muy señaladamente con sus familias.

Y no medirme en la carrera, porque hay integrantes del Estado Mayor y familiares que corren verdaderamente muy rápido.

Y ahora el General Miranda, en esta última carrera, dejó un trazo bastante complicado y con muchas subidas, que yo creo que a todos nos dificultó mejorar los tiempos de la carrera anterior. Espero que lo tenga presente, señor General, para la futura planeación.

En todo ello, quiero agradecer, como ya lo señalé, especialmente a las familias de los integrantes del Estado Mayor Presidencial, porque el tiempo que sus seres queridos dejan de pasar con ustedes, permite que el Presidente pueda realizar a cabalidad la responsabilidad que tiene confiada.

Este año, los 76 integrantes del Estado Mayor Presidencial, ascienden 76 integrantes de diferentes rangos y han logrado su ascenso al grado inmediato superior.

Quiero expresarles, a cada uno de ustedes y a los miembros de sus familias, que el ascenso que han obtenido es un logro que el Presidente de la República siente también como propio.

Un ascenso es, en primer lugar, un triunfo personal; es un logro que cada uno de ustedes y sus seres queridos vive como propio. Es un sentimiento de orgullo compartido, en reconocimiento al valor y patriotismo de uno de los suyos.

En segundo lugar, un ascenso es, al mismo tiempo, un triunfo colectivo. Es una muestra del espíritu de cuerpo que da cohesión y fortaleza a la institución de la que forman parte. Es un reconocimiento al buen desempeño de sus superiores, que han tenido la visión y convicción para guiarlos en el camino de la superación y en el sentido del deber.

Quiero, con motivo de esta ocasión de entrega de ascensos, hacer especial mención a quien ha alcanzado en estos ascensos el grado de General de División y Jefe del Estado Mayor Presidencial, al señor General Roberto Miranda Moreno.

Mi testimonio es para reconocer a todas y a todos, pero del General Miranda puedo decir que es un hombre con absoluta lealtad al Presidente de la República.

Que me ha acompañado, déjenme dar aquí constancia de lo que he observado en más de cuatro años, desde que fui declarado Presidente electo de los Estados Unidos Mexicanos, desde entonces, y a partir de ese momento, el General Miranda ha estado invariablemente todos los días al lado del Presidente de la República, velando por su seguridad, cuidando de los aspectos logísticos y, sobre todo, siendo una gran compañía.

Esto es lo que puedo dar en constancia a título personal, lo que es la vivencia del Presidente de la República con quien es el Jefe del Estado Mayor Presidencial.

Pero, también, reconozco en él, la visión y el liderazgo que tiene de esta gran institución, para guiarla, orientarla, fortalecerla, en sus capacidades institucionales, para cumplir cada día de mejor manera la tarea que tiene encomendada el Estado Mayor Presidencial.

Por eso, al felicitar al General Roberto Miranda, felicito, al mismo tiempo, a todos los integrantes del Estado Mayor Presidencial.

No sólo a quienes logran hoy ascensos, gracias a sus méritos personales, de estudio, preparación para poderse acreditar en este ascenso que el día de hoy ya han obtenido, sino también a todos los demás miembros del Estado Mayor Presidencial, este gran cuerpo que ya por muchas décadas ha sido pilar, apoyo y soporte en las tareas que realiza el Presidente de la República.

Para con todo el Estado Mayor Presidencial, mi gratitud perenne y todo mi reconocimiento en nombre de mi familia y en nombre propio, como Presidente de la República, por la tarea que todos los días cumple con entrega, lealtad y a cabalidad en esta tarea que tienen encomendada.

Todo mi reconocimiento al Estado Mayor Presidencial.

Quien, sin duda, podría estar celosa, porque paso yo creo que más tiempo con integrantes del Estado Mayor, es mi esposa.

Por ello, me acompaña, precisamente, porque también con ella están muchos integrantes que le acompañan también en las labores de seguridad.

Y a los demás miembros de la familia y en nombre de ellos les expreso toda mi gratitud y reconocimiento.

Y reitero lo que señalé el pasado domingo 20 de noviembre, a propósito de la entrega general de ascensos a todos los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas:

Este reconocimiento y este logro personal y profesional que cada uno de ustedes ha obtenido, en mucho está el apoyo y respaldo de sus familias, a quienes me da mucho gusto escuchar, apoyarles, respaldarles, aplaudirles, porque lo hacen suyo también este gran logro.

Para todas las familias mi gratitud.

Gracias por ser pacientes.

Gracias por comprender la labor que realizan quienes son integrantes de su familia y que forman parte del Estado Mayor Presidencial.

Eso es lo que le permite al Presidente de la República cumplir con su responsabilidad y, sobre todo, cumplirle a México.

Los invito para que todos sigamos siendo parte de esta gran transformación positiva que queremos para nuestro México.

Muchísimas gracias.