Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos los asistentes a este evento.

Señor Presidente de la República de Panamá, nuevamente, extiendo la más cordial bienvenida a nuestro país a usted, a la delegación oficial que le acompaña.

Y quiero saludar a los muy distinguidos integrantes del presídium, particularmente, al representante de la Suprema Corte de Justicia, al Ministro Franco; al señor Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República.

A los gobernadores que están aquí presentes.

A las y los legisladores federales.

A representantes de la sociedad civil.

Del Servicio Diplomático acreditado en nuestro país.

Y, de igual manera, a empresarios, particularmente, de muchas de las empresas que tienen inversiones en Panamá. Gracias por acompañarnos.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Permítame reiterarle, señor Presidente, la más cordial bienvenida a nuestro país.

Usted encabeza el Gobierno de un país hermano, con el que nos unen fuertes vínculos culturales y una entrañable amistad, como lo he dejado sentir y he expresado hace un momento en nuestra conferencia de prensa.

Por ello, el día de hoy le hemos entregado la Orden Mexicana del Águila Azteca, que es el máximo galardón que entrega mi país a personas de otras nacionalidades, y que reconoce los servicios prestados a la Nación mexicana.

Y, a su vez, ha sido un honor recibir la Orden Nacional Manuel Amador Guerrero, como muestra de amistad entre nuestros pueblos.

Comparto con usted, señor Presidente, la necesidad de promover cambios de fondo, que permitan a nuestros países impulsar la educación, el desarrollo y el cuidado de nuestro medio ambiente.

Hacerlo es hoy una prioridad para poder afrontar con éxito los retos globales, que se traducen en una mayor exigencia para nuestros jóvenes.

Hoy, más que nunca, los gobiernos estamos obligados a responder con prontitud y eficacia esta exigencia, así como a trabajar juntos en los desafíos comunes.

La valiosa contribución de Panamá al desarrollo económico ha mostrado con hechos su confianza en el libre comercio, así como su voluntad de progreso y desarrollo globales.

Además, demuestra la visión de los panameños para convertir a su geografía y a sus recursos naturales en una poderosa palanca de desarrollo y en un vínculo entre océanos y culturas.

Hoy seguimos de cerca el ejemplar proceso de ampliación del Canal de Panamá, que ya está generando un efecto multiplicador en toda la red logística en el Continente Americano, con un estimado de 25 mil millones de dólares de inversiones portuarias en diversos países.

Esta importante obra presta sus servicios a alrededor de 200 países, y México, como lo señalé hace un momento, es el 8º usuario a nivel mundial; además, permitirá la transportación de 600 millones de toneladas de mercancías al año, que es el doble de su capacidad anterior.

En lo que respecta a México, estamos en ruta de cumplir el objetivo de prácticamente duplicar la capacidad de nuestros puertos en esta Administración y lograr movilizar más de 500 millones de toneladas anuales hacia el año 2018.

Hoy, Panamá lidera el crecimiento económico en América Latina y el Caribe, y junto con México, ha emprendido una de las agendas de transformación más ambiciosa de los últimos años en toda la región.

De hecho, en materia bilateral, en casi dos décadas el comercio entre los dos países se ha incrementado 253 por ciento.

México es el 6º socio comercial de Panamá a nivel mundial y, sin duda, la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre Panamá y México, en julio de 2015, traerá mayor crecimiento en los próximos años.

Hoy, son más de cuatro mil 600 los connacionales que contribuyen a la economía panameña en sectores como la infraestructura o el comercio; y en México viven más de mil 500 panameños, profesionistas, empresarios, académicos y estudiantes.

Excelentísimo señor Presidente:

Carlos Fuentes es un autor que une a nuestros países, no sólo por su vocación latinoamericana, sino por haber nacido en Panamá; hijo del entonces Embajador de México ante ese país hermano.

Como mexicano universal, se preguntó al final del Siglo XX: ¿Podremos, en el siglo que viene, unir en América Latina los tres factores de nuestra existencia, iniciando la unidad política y económica desde la base de la unidad cultural?

Hoy la respuesta a esta pregunta es afirmativa. Nuestra hermandad como estados independientes, unidos por la lengua y la cultura, nuestras democracias vivas y pujantes, y nuestra voluntad para fomentar el progreso social, nos están permitiendo construir un futuro mejor para Panamá, para México y para toda la región.

Excelentísimo, señor Presidente:

Sea usted bienvenido a nuestro país, y quiero invitar a los presentes a que me acompañen en un brindis en honor de nuestro muy distinguido invitado.

Quisiera pedirles que elevemos nuestra copa para hacer un brindis en favor de nuestro invitado, para brindar por su bienestar personal, y particularmente brindar por la prosperidad del pueblo panameño; un pueblo amigo, un pueblo hermano, y donde el día de hoy estamos reafirmando los lazos que nos identifican, que nos unen, y resueltos ambos gobiernos a trabajar en favor de la prosperidad de nuestras sociedades.

Que así sea, salud.