Excelentísimo señor Tony Tan Keng Yam, Presidente de la República de Singapur.

Muy distinguida señora Mary Tan, esposa del señor Presidente de la República de Singapur.

Señor Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, y bienvenida sea su esposa.

De igual manera, a la señora Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y a su esposo.

Agradezco la presencia de Gobernadores de diferentes entidades federativas de nuestro país que nos acompañan.

Muy distinguidos miembros de la Delegación Oficial que acompaña al señor Presidente de Singapur.

Muy distinguidos miembros de la Delegación Oficial mexicana.

Señores empresarios de Singapur y de México, que hoy están aquí presentes.

Muy distinguidos representantes del Servicio Diplomático acreditado en nuestro país.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Es un honor recibir, en Palacio Nacional, sede del Poder Ejecutivo Federal, al excelentísimo señor Presidente de la República de Singapur y a su muy distinguida esposa, así como a los integrantes de la Comitiva Oficial y empresarial que los acompaña.

Su presencia en nuestro país es histórica, señor Presidente. Es la primera vez que un Jefe de Estado de Singapur visita México y América Latina.

Es un gran honor que sea, precisamente, esta visita a nuestro país, en el marco de los 40 años de haber establecido relaciones diplomáticas.

Es una distinción que refleja la prioridad que ambos países otorgamos a nuestra amistad y cooperación, a nuestros intercambios económicos y culturales.

Este anhelado encuentro había sido pospuesto ya en otras ocasiones, debido a acontecimientos lamentables e imprevisibles.

En septiembre de 2013, cuando las costas mexicanas sufrieron el embate climático de dos ciclones, causando en nuestro país uno de los mayores desastres naturales de los últimos años.

Y un segundo momento, en marzo de 2015, debido al doloroso fallecimiento del visionario que construyó el Singapur moderno y exitoso de hoy, el padre de su Patria, Lee Kuan Yew.

El mundo reconoce a Lee Kuan Yew como el arquitecto de un proyecto transformador en Asia, como un estadista ejemplar a nivel global.

Su filosofía era simple y a la vez profunda, como alguna vez la sintetizó: si quieres alcanzar tus metas y tus sueños, no puedes hacerlo sin disciplina.

Este pensamiento sigue guiando a los singapurenses, quienes con férrea disciplina han escrito una de las historias de desarrollo más brillantes de las últimas décadas en el mundo.

Su población altamente preparada, hoy apuesta por una visión de futuro, basada en las tecnologías de vanguardia, en la sustentabilidad y la apertura al mundo.

La contribución de Singapur al progreso global rebasa con creces su dimensión poblacional.

Un claro ejemplo de ello es el liderazgo que tuvo Singapur al concebir el Tratado de Asociación Transpacífico, TPP, como uno de sus cuatro países fundadores.

Este instrumento, el más audaz de los acuerdos comerciales, reúne hoy a 12 países, con una población de casi 820 millones de personas; es decir, casi 150 veces la población de Singapur.

El TPP es el marco ideal para incrementar nuestros intercambios comerciales.

Otra oportunidad que debemos aprovechar son las Zonas Económicas Especiales, que estamos desarrollando en México, en las que Singapur puede aportar su gran experiencia en materia logística y portuaria.

Lo empresarios de Singapur conocen bien a nuestro país.

Aquí se han establecido más de 200 empresas singapurenses, con inversiones de más de mil 700 millones de dólares, en sectores como el electrónico, el de transporte marítimo y el hotelero.

Estoy seguro de que los inversionistas mexicanos también aprovecharán las grandes opciones que brinda Singapur para seguir construyendo historias de éxito empresarial.

Para seguir ampliando éstas y otras ventajas, hemos firmado este día memorándums de entendimiento que promoverán la cooperación bilateral en materia agrícola y educativa, así como la cooperación internacional para el desarrollo de América Latina y el Caribe.

Sin duda, estos acuerdos inician una nueva etapa que trasciende lo estrictamente económico y nos acerca, como aliados, para el desarrollo.

Señor Presidente:

Quiero afirmar que la amistad entre Singapur y México tienen por delante un futuro prometedor, de crecientes intercambios, de colaboración en favor de la comunidad internacional y, lo más importante, un futuro de encuentros entre singapurenses y mexicanos.

Quisiera invitar a los presentes a que me acompañaran en un brindis que quiero hacer.

Quisiera invitar a los asistentes a que me acompañen en un brindis en honor de nuestro muy distinguido invitado, del excelentísimo señor Presidente Tony Tan, de su muy distinguida esposa, Mary Tan, y haciendo votos porque la relación entre Singapur y México sea amplia, más ancha y, sobre todo, depare bienestar para nuestras sociedades.

Por el bienestar del excelentísimo señor Presidente y su esposa, y por el bienestar de todo el pueblo de Singapur.

Salud.