Señoras y señores.

Muy buenos días.

Su Alteza Jeque Mohammed bin Zayed, Príncipe Heredero de Abu Dhabi y Subcomandante Supremo de las Fuerzas Armadas de Emiratos Árabes Unidos.

Excelentísimos Jefes de Estado.

Señor Secretario General de Naciones Unidas.

Señoras y señores Ministros.

Muy distinguidos invitados.

Señoras y señores:

Como Presidente de México, es un honor estar en Abu Dhabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos, y ejemplo global de desarrollo y sustentabilidad.

Es un honor, además, poder acompañarlos en la Inauguración de la Cumbre Mundial de la Energía del Futuro 2016, uno de los eventos internacionales más importantes en materia de energía y recursos renovables.

Agradezco al Príncipe Heredero esta invitación especial.

Estoy seguro de que este evento, en el marco de la Semana de la Sustentabilidad en Abu Dhabi, reafirma nuestro deseo de establecer una relación próspera y duradera.

Uno de los mayores retos de la humanidad es contar con energía limpia y suficiente para satisfacer la demanda futura a nivel global.

De acuerdo con datos de la Agencia Internacional de Energía, en 2030 las necesidades energéticas se duplicarán, y para 2050, con una población cercana a los nueve mil 700 millones, el mundo demandará tres veces la cantidad de energía que consume actualmente.

Si bien es poco probable un eventual agotamiento de las fuentes fósiles de energía, la amenaza del calentamiento global y sus devastadores efectos, obligan a una transición hacia energías más limpias y renovables.

Todas las naciones del planeta son vulnerables a los efectos del cambio climático y, por tanto, todos tenemos el deber de asumir nuestra responsabilidad global.

Qué podemos hacer para acelerar esta transición mundial hacia energías más limpias; cómo podemos desacoplar el crecimiento económico de las emisiones de gases de efecto invernadero.

En primer lugar, se requiere voluntad y liderazgo político; voluntad y liderazgos políticos, como los mostrados durante la pasada COP21, en Paris.

Quiero felicitar a su Presidente, al señor Fabius, que está entre nosotros, por el éxito alcanzado en Paris, en esta cumbre mundial.

Muchas felicidades.

En segundo lugar, se requiere innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías.

Pero, igualmente importante, es asegurar que todos los países, en particular las naciones en desarrollo, tengan acceso a estos adelantos y soluciones.

Congruentes con el contexto global, México está haciendo su parte, impulsando una audaz transición energética hacia fuentes más limpias y renovables.

Recientemente, mi país reformó su marco regulatorio, estableciendo el objetivo de que en 2024 nuestro sistema eléctrico funcione con al menos 35 por ciento de energías limpias y con 50 por ciento para el año 2050; actualmente esta proporción es de 21 por ciento.

Para alcanzar estas metas, a partir de la Reforma Energética, alcanzada a través de un gran acuerdo político en mi país, hemos adoptado un modelo basado en el aprovechamiento sustentable de la energía, incluyendo la creación de nuevos mercados, que vinculan el talento, los recursos naturales y la inversión.

Este modelo se basa en la creación de un ecosistema de innovación, a partir de incentivos a la inversión en desarrollo tecnológico y formación de recursos humanos altamente especializados.

Este esfuerzo ha comenzado a dar buenos resultados.

En tan sólo tres años, de 2012 a 2015, México logró disminuir en 48 por ciento el uso de combustóleo en la generación de energía eléctrica.

Con esta reducción, además, han disminuido las tarifas eléctricas para hogares, comercios y para la industria.

Esta transición hacia energías más limpias, como el gas natural, nos ha permitido disminuir en 45 por ciento nuestras emisiones de CO2, relacionados con el uso de combustóleo.

En el marco de la COP21, México suscribió la iniciativa cero quema rutinaria de gas al 2030, promovida por el Banco Mundial, la cual busca conservar y aprovechar el gas asociado al petróleo crudo de forma sustentable.

Adicionalmente, en México estamos creando un nuevo mercado eléctrico mayorista, que promueva mayor competencia en la generación de energía, a fin de que las tarifas sigan bajando, en beneficio de los consumidores.

En este mercado participarán empresas públicas y privadas, vendiendo su energía en igualdad de condiciones que las empresas hoy productivas del Estado. Se trata de una eliminación de barreras de entrada que hoy, en México, no tiene precedente.

También creamos un esquema de subastas eléctricas de mediano y largo plazo, que incluirán certificados de energía limpia, para garantizar que un porcentaje de electricidad, que consuman los grandes usuarios, provenga de energías más amigables con el medio ambiente.

A través de incentivos fiscales, se promueve la sustitución de maquinaria y equipo para la generación de energía, proveniente de fuentes renovables o de sistemas de cogeneración eficiente.

Actualmente, México cuenta con 16 mil 500 megawatts de capacidad de generación renovable, equivalente al 24.2 por ciento de la capacidad instalada total.

Del año 2000 a la fecha, este tipo de generación renovable ha crecido en más de 50 por ciento. Tan sólo de 2012 a 2015, se incorporaron dos mil 700 megawatts, en su mayor parte a través de recursos eólicos.

Además, se han realizado importantes acciones en materia de eficiencia energética, incluyendo la sustitución de focos y electrodomésticos para familias, o el otorgamiento de ecocréditos para las pequeñas, medianas empresas, a fin de que renueven sus equipos de iluminación, refrigeración y aire acondicionado.

Asimismo, estamos promoviendo la sustentabilidad energética en nuestras ciudades, a través del aprovechamiento sustentable de la energía en alumbrado público, bombeo de agua y edificaciones.

Finalmente, en materia de investigación y desarrollo tecnológico de energías renovables, México está destinando una mayor cantidad de recursos financieros de lo que haya hecho anteriormente en su historia.

En los últimos tres años, se han invertido 150 millones de dólares en la creación de los centros mexicanos de innovación en energía, orientados al desarrollo e investigación aplicada en los sectores solar, eólico y geotermia, así como en el de bioenergéticos y fuerzas del océano.

Cabe destacar que en el marco de la COP21, México adoptó la declaración conjunta de la iniciativa Mission Innovation, comprometiéndose a duplicar sus inversiones e investigación en energías limpias, en un periodo de cinco años.

El nuevo modelo energético mexicano y las metas de sustitución de fuentes fósiles, están plasmadas en la Ley de Transición Energética, la cual ha contado con el amplio reconocimiento de la comunidad internacional.

Con la misma convicción, México ha insistido en la adopción de compromisos concretos y mecanismos de cooperación eficaces para acelerar esta transición a nivel global.

Fuimos el primer país en desarrollo en presentar nuestra contribución prevista y determinada a nivel nacional ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

 A propuesta de México, se creó el Fondo Verde, el cual obtuvo la aprobación de sus primeros proyectos en la reciente COP21.

Hoy, el Fondo Verde es uno de los principales mecanismos de financiamiento para la adopción de medidas de adaptación, mitigación y transferencia de tecnología, frente a los efectos del cambio climático.

Todas estas acciones demuestran que, hoy, México es un actor que está asumiendo su responsabilidad global frente a los desafíos energéticos y climatológicos del futuro.

Señoras y señores:

México está comprometido con el medio ambiente. Estamos decididos a transitar hacia combustibles menos contaminantes y adoptar energías renovables.

Estamos convencidos de que sí es posible asegurar un nuevo régimen climático, sin frenar el desarrollo económico y social.

Abu Dhabi, particularmente la ciudad de Masdar, son ejemplos tangibles de entornos de innovación, orientados al desarrollo económico y social sostenible.

Por ello, estoy seguro de que esta Cumbre Mundial de la Energía del Futuro será recordada como una de las más audaces y emblemáticas en la historia de este importante Foro Internacional.

Agradezco, a quienes son promotores y organizadores de este Foro, la muy honrosa invitación que se me ha formulado para participar en este gran evento que, sin duda, sentará bases para seguir avanzando en favor de un mundo que respete el medio ambiente.

Muchas gracias.