Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Saludo con especial afecto a las y los campesinos de México, que están reunidos en este gran Congreso que realiza la Confederación Nacional Campesina.

Quiero saludar a su dirigente, a Manuel Cota, agradecerle su mensaje solidario, de respaldo y apoyo a la labor que estamos emprendiendo juntos, en favor del desarrollo de México y, de manera muy particular, en favor del campo de nuestro país.

Saludo al Gobernador del Estado de Durango, a quien le agradezco su hospitalidad y su anfitrionía; de igual manera, su mensaje cálido de bienvenida que hoy me dispensa.

Al tiempo que saludo a los gobernadores aquí presentes.

A la Gobernadora y Gobernadores electos de diferentes entidades federativas.

A los dirigentes de la Confederación Nacional Campesina en las diferentes entidades de nuestro país.

Me da mucho gusto compartir este espacio con quien recientemente ha sido electo presidente del Partido Revolucionario Institucional, con su dirigente Manlio Fabio Beltrones y con su nueva Secretaria General, Carolina Monroy.

Saludo a las y los Legisladores que están por concluir su mandato y su responsabilidad en el Congreso de la Unión y, de igual manera, a quienes muy pronto, ya a unos días, estarán asumiendo su responsabilidad legislativa.

Y desde ahora les deseo el mayor de los éxitos en esta tarea. Al tiempo que felicito y reconozco a las y los Legisladores que concluyen este periodo legislativo; quienes han integrado la LXII Legislatura y que con su trabajo han contribuido de forma decidida a impulsar cambios estructurales, reformas en favor de nuestro país.

Muchas felicidades.

Vaya desde aquí, vaya desde este lugar en el que he tenido la oportunidad de encontrarme en otras ocasiones, aquí precisamente tuve ocasión de encontrarme con la representación de la sociedad duranguense, cuando entonces hacía campaña política por todo el país, y me dio oportunidad de encontrarme con su sociedad.

Hoy aquí, en este mismo espacio, me encuentro con la representación de las y los campesinos de México, que forman parte de esta gran agrupación, que es la Confederación Nacional Campesina.

Ocasión ésta también, para saludar a quienes han sido sus dirigentes; a quienes han servido desde esta importante responsabilidad de ser líderes de esta organización campesina.

De manera particular, saludo a don Augusto Gómez Villanueva y a Maximiliano Silerio Esparza que están aquí presentes y que desde su espacio de actuación siguen contribuyendo a la grandeza de México.

Campesinas y campesinos de México:

Miembros de las delegaciones que de todo el país se dan cita en este Congreso:

Les saludo con respeto, les saludo con afecto y les saludo con el reconocimiento que el Presidente de la República tiene para con todas y todos ustedes, y a quienes ustedes representan, por acompañar el esfuerzo de transformación que se ha propuesto el Gobierno de la República.

Y de manera muy particular, toda la acción política pública y cambios de política, que hemos impulsado para apoyar al campo de nuestro país.

Para hacer que el campo nacional sea uno mucho más productivo, más rentable y sea rostro de grandeza y desarrollo para las familias que viven del campo nacional.

Hoy están aquí, integrantes también de diferentes organizaciones, a quienes saludo con respeto, a sus dirigentes de otras organizaciones campesinas que son parte de este impulso transformador del México que todos queremos.

Es un privilegio estar aquí, en Durango, con las mujeres y hombres cenecistas, en éste su 77 Congreso Nacional Extraordinario y participar en su inauguración.

Como integrantes de esta organización, ustedes son herederos de una larga tradición de lucha por hacer del campo un espacio de bienestar y oportunidades para las familias del campo mexicano.

La suya es una generación de cenecistas orgullosos de su pasado, pero con la mirada puesta en el futuro, sobre todo, una generación decidida a encabezar las transformaciones del sector rural y aprovechar su potencial como palanca del desarrollo nacional.

En este espacio me ha dado mucho gusto encontrarme, en mi paso hacia este estrado, con muchos jóvenes, mujeres y hombres jóvenes que son la viva representación de los campesinos de México, y que están comprometidos con esta importante causa de transformación del campo del país.

En el Gobierno de la República compartimos esa visión. Por eso estamos impulsando un proyecto integral, que le imprima un nuevo rostro al campo, para hacerlo más competitivo y rentable, más incluyente y, sobre todo, con gran respeto a nuestro entorno ambiental.

Como se los expresé hace un año, allá, en Jalisco, cuando nuestro amigo Manuel Cota Jiménez asumió la dirigencia de esta organización, ésta es una Administración que respalda con fuerza al agro mexicano.

Desde entonces a la fecha siguen avanzando las acciones en favor del campo de nuestro país, y quiero pedirles me permitan compartirles cuáles son, quizá, algunas de las más relevantes:

Primero. Convertimos los subsidios, entonces asistencialistas, en incentivos a la productividad.

Desde 2013 los apoyos del nuevo PROAGRO Productivo se entregan a cambio del compromiso de los beneficiarios de utilizarlos para producir más y mejor.

Y los productores del campo nos han demostrado y confirmado que son mujeres y hombres de palabra.

El año pasado 98 por ciento de los beneficiarios del PROAGRO acreditó el buen uso de los recursos al invertirlos en fertilizantes y semillas mejoradas, o mano de obra y otras labores de preparación para la tierra.

El PROAGRO Productivo, gracias a todas y todos ustedes, está funcionando. Este año vamos a atender 2.3 millones de productores con una inversión superior a los 13 mil 600 millones de pesos.

Segundo. Nos comprometimos a que hubiera más crédito y que éste fuera más barato para el campo, y estamos cumpliendo.

Gracias a la Reforma Financiera que renovó la misión social de la Banca de Desarrollo del Estado, las diversas instituciones han colocado, y ésta es una cifra muy importante, en el primer semestre del año se colocaron 187 mil 800 millones de pesos en créditos para el sector agropecuario y rural de nuestro país.

Y el mejor ejemplo de estos financiamientos son los créditos que desde hace un año otorga la Financiera Nacional de Desarrollo con tasas más baratas: siete por ciento anual para los pequeños productores, y 6.5 por ciento para proyectos encabezados por mujeres campesinas de nuestro país.

El convenio que el día de hoy se ha firmado es, precisamente, para seguir impulsado el crédito en favor de las y los campesinos de México.

Y aquí se me ha dado cuenta que de esa cartera de clientes nuevos que tiene la Financiera Nacional, de prácticamente 150 mil nuevos clientes, nuevos acreditados que han acudido para lograr beneficio a través del crédito que se da al sector agropecuario, prácticamente más de un 25 por ciento se ha destinado a las mujeres campesinas de México.

Tercero. Para incrementar la productividad de los cultivos, también estamos fortaleciendo la tecnificación del riego y la modernización del campo.

Durante el periodo 2013-2014 se tecnificaron, y aquí el Gobernador de Durango ha dado testimonio de lo que esto ha significado, particularmente para esta entidad, pero en todo el país se han tecnificado 267 mil hectáreas, y en el presente año se estima alcanzar la cifra de 150 mil, para un total de 417 mil hectáreas en los primeros tres años de esta Administración.

Además, se ha promovido la productividad y modernización de la actividad agrícola, mediante apoyos para la compra de tractores, y a la fecha hemos respaldado la adquisición de seis mil 580 unidades.

En pocas palabras, hoy tenemos un campo que se ha venido modernizado con mayor tecnificación, con riego tecnificado y con la mecanización, a través de los tractores, para elevar la productividad del campo nacional.

Cuarta acción. Con el Programa de Innovación para el Desarrollo Tecnológico y Aplicado, y la integración de cadenas de valor, estamos aumentando la productividad y los ingresos de los productores.

Se han creado nueve Centros Nacionales de Innovación y Transferencia Tecnológica, diseñados, porque se preguntarán: Y esto para qué, en qué beneficia a los campesinos.

Están diseñados para que los productores locales puedan modernizar sus actividades, incorporar nuevas tecnologías y agregar mayor valor al trabajo que realizan en el campo.

Para eso se han creado estos centros regionales de innovación, para innovar la forma de producir y hacer producir el campo de nuestro país.

Quinta acción. El Gobierno de la República promueve esquemas más eficaces en materia de ordenamiento de mercados y administración de riesgos.

En coordinación con los gobiernos locales, actualizamos los niveles de ingreso objetivo, ampliamos los esquemas de agricultura por contrato y reforzamos las acciones de administración de riesgos de mercado, para que los productores tengan mayor certidumbre desde la siembra, hasta la comercialización de sus cultivos.

En pocas palabras, lo que esta acción significa es estar monitoreando cuáles son o cuáles deben ser los cultivos que preferentemente deban de producirse, cómo apoyamos de mejor manera la comercialización de esos productos, cómo estamos apoyando para que los productores tengan o no tengan pérdidas en sus cosechas y puedan colocar a mejores precios las cosechas en los mercados nacionales e internacionales.

De tal suerte que el Gobierno de la República no está dejando a su suerte a los campesinos de México. Por el contrario, los estamos acompañando desde la forma en que producen, lo que deben de producir y cómo les apoyamos a su debida comercialización.

El Gobierno de la República con ello está siendo un aliado firme y permanente de las y los campesinos de México.

Y sexta acción. Mediante mejores prácticas sanitarias y de inocuidad, y una activa política comercial, estamos ampliando los mercados internacionales para los productos agroalimentarios mexicanos.

Con ello, déjenme ilustrar lo que aquí estoy afirmando, con ello hemos podido abrir las puertas a productos como el tequila, berries y fresas a China en el Oriente; Toronja a Japón; granada, pitaya e higo hacia los Estados Unidos; y limón hacia Corea.

Ésta es parte de la acción de ampliar la comercialización y la presencia de productos agroalimentarios hechos en México en los mercados internacionales.

Y toda esta acción, toda esta actividad y toda esta política claramente se ve reflejada en el dinamismo que está teniendo el sector agropecuario de México.

De acuerdo a cifras de INEGI, en 2014 el sector primario, es decir, el que tiene que ver con la actividad agropecuaria de nuestro país, creció 3.2 por ciento, por encima del promedio de crecimiento que tuvo en su conjunto la economía nacional.

Este sector tuvo un mayor dinamismo y un mayor crecimiento.

Y, además, en este primer semestre de 2015 se reporta un incremento de 4.5 por ciento a tasa anual, es un ritmo superior al de la economía en su conjunto.

Éstas son cifras muy alentadoras de cómo la actividad agropecuaria de México está creciendo y se está moviendo en beneficio de las y los campesinos de México.

Y otro dato también importante.

Las exportaciones de los productos agroalimentarios, está creciendo; también, el valor de la exportación se está expandiendo y creciendo.

De acuerdo a cifras, también de INEGI, el valor de la exportación de productos agroalimentarios superó los 14 mil millones de dólares, esto ha sido 5.2 por ciento mayor al que se tuvo en el mismo periodo del año pasado.

El reto ahora, el reto es mantener y superar estos buenos resultados para producir, con suficiencia y calidad, los alimentos que México necesita y los que llevamos a distintas partes del mundo.

Campesinas y campesinos:

Queremos un campo próspero y un campo justo, en el que la productividad y la creación de riqueza contribuyan a abatir la pobreza y la desigualdad.

Los campesinos de México tienen en el Gobierno de la República, como aquí ya lo he señalado, y lo vuelvo a decir con todas sus letras, a un aliado, que comparte y tiene plena coincidencia en los objetivos, en las grandes metas y objetivos que tiene esta gran organización campesina, que es la Confederación Nacional Campesina.

Juntos vamos a seguir fortaleciendo la seguridad alimentaria del país y brindar un mejor nivel de vida a quienes tienen su sustento en las actividades agropecuarias de México.

Los convoco a que con unidad y trabajo, sigamos impulsando juntos la transformación del campo mexicano.

Muchísimas gracias.

Voy a proceder a la declaratoria inaugural de este Congreso, además con un número muy particular, el 77 Congreso de esta organización campesina.

Por eso, me resulta particularmente grato, desde aquí, saludar a estas delegaciones de las diferentes entidades federativas que están presentes.

Me fue verdaderamente, físicamente imposible poder saludar de mano a cada uno de ustedes. Pude hacerlo con muchos, acepten que desde aquí les transmita un saludo cálido, cordial y afectuoso a todas las delegaciones aquí presentes, de mujeres, jóvenes y hombres que se reúnen en este Congreso.

Y, por ello, me resulta muy satisfactorio hacer formalmente la declaratoria inaugural de este Congreso Nacional Campesino, seguro de que sus trabajos y acuerdos contribuirán al bienestar y muy señaladamente a la transformación del campo mexicano, porque tengan el mayor de los éxitos.

Muchas felicidades.