Sus Majestades, don Juan Carlos de Borbón y doña Sofía, Reyes de España.

Sus Altezas Reales, don Felipe de Borbón y Grecia, y doña Letizia, Príncipes de Asturias.

Señor Presidente del Gobierno de España.

Muy distinguidas señoras y señores:

Agradezco a Sus Majestades, al Gobierno y el pueblo español, la cálida recepción que nos han brindado en esta Visita de Estado.

Es un gusto nuevamente, en el Palacio Real, ahora, en un momento tan trascendental para el Reino de España, compartir la mesa con ustedes en esta Visita de Estado, de particular simbolismo, acredita la cercanía entre los pueblos de España y México, así como los lazos que los han unido por casi cinco siglos.

Hoy, con la visión que le ha distinguido a lo largo de cuatro décadas, Su Majestad nuevamente confirma su calidad de hombre de Estado.

Reconocemos en usted al líder de carácter, valiente y patriota, que ha sido actor clave en la transformación de este país hermano y ha desempeñado un papel decisivo en el establecimiento y la consolidación de la democracia española.

Su responsabilidad pública ha sido crucial en el proceso de modernización económica de esta Nación.

La España más libre, más democrática, más dinámica y moderna; la España más justa, es la España del Rey Juan Carlos.

Como Jefe de Estado ha acrecentado la influencia positiva de España en el mundo.

Por sus acuerdos políticos, su transformación institucional y la calidad de vida de su población, España ha sido un referente, un faro que ha brillado e inspirado a otras naciones.

Su sensibilidad política, Majestad, ha sido determinante para ampliar y profundizar el diálogo, no sólo de los países de habla hispana, sino de toda la comunidad iberoamericana.

Su visión fue indispensable para concretar una audaz iniciativa de encuentro intercontinental, que permitió la realización de la Primera Cumbre Iberoamericana en 1991, en la Ciudad de Guadalajara en México.

El próximo diciembre, ahora en Veracruz, habremos de reafirmar nuestro compromiso con este foro, cuando celebremos la Vigésimo Cuarta Cumbre Iberoamérica.

Los mexicanos reconocemos también en usted a un gran amigo de nuestro país.

Con su liderazgo, desde que se reanudaron nuestras relaciones diplomáticas en 1977, los lazos de unidad entre mexicanos y españoles se han multiplicado, y nuestra amistad y cariño se han robustecido.

Gracias al empeño de sus líderes y al talento de mujeres y hombres de España y México, hoy nuestra relación bilateral vive su mejor momento.

Nuestros gobiernos sostienen un diálogo político de alto nivel, que se traduce en beneficios concretos para ambas sociedades, y en la adopción de posiciones compartidas en los temas centrales de la agenda internacional.

Con esta Visita de Estado, los mexicanos reafirmamos la decisión de reforzar nuestros vínculos con España. Para nosotros, este gran país es y seguirá siendo un gran aliado.

La historia que compartimos es fiel testimonio que la profunda amistad entre México y España es indispensable y mutuamente provechosa.

A españoles y mexicanos nos une el pasado y la cultura, pero también nos vincula el presente y el afán de construir juntos un mejor futuro.

España nos brindó un gran ejemplo de concordia, de capacidad para anteponer los intereses de la Nación, y lograr acuerdos fundamentales para acelerar su desarrollo. Así lo hizo España y así lo estamos haciendo en México.

Teniendo como referencia los Pactos de la Moncloa, la democracia mexicana ha sido capaz de impulsar grandes transformaciones, a partir del diálogo, los acuerdos y el Pacto por México.

Al igual que lo hiciera España, hoy México se está transformando por la vía de la democracia y sus instituciones.

Señoras y señores:

Durante su reinado, el Rey Juan Carlos ha promovido las artes y las letras, reconociendo en la lengua española un símbolo de identidad y un patrimonio común entre España y Latinoamérica.

En esta misión, usted ha distinguido a mexicanos ilustres, como Octavio Paz, Carlos Fuentes, Sergio Pitol, José Emilio Pacheco y Elena Poniatowska.

En nombre de todo México, permítame ahora, en esta emotiva ocasión extenderle a Su Majestad nuestro más profundo reconocimiento por una vida de servicio a España, y nuestra gratitud por la amistad que siempre nos ha obsequiado a los mexicanos.

Deseo expresar, también, nuestro reconocimiento a la Reina doña Sofía, cuya generosidad y valioso apoyo nunca le faltaron a Su Majestad, el Rey Juan Carlos.

Hoy, España y México comparten esperanzas y trabajan juntos para hacerlas realidad.

En México, España tiene un hermano que, como lo ha hecho en el pasado, lo acompañará solidaria y decididamente en la nueva etapa de su vida institucional.

Como lo expresara Carlos Fuentes al recibir el Premio Cervantes: a España le concierne lo que ocurre en Hispanoamérica, y en Hispanoamérica nos concierne lo que ocurre en España. Sólo necesitándonos entre nosotros, el mundo nos necesitará también.

Estoy seguro de que gracias a la fortaleza de sus instituciones y la entereza de su gente, España seguirá desempeñando un papel protagónico en Europa, Iberoamérica y el mundo.

La España democrática y moderna de hoy, es una potencia política, social, cultural y económica que sabrá abrirse paso hacia adelante.

Como lo ha dicho el Rey, su hijo, Su Alteza Real don Felipe de Borbón y Grecia, se encuentra en condiciones de asegurar la estabilidad y unidad de España.

Con el Príncipe de Asturias he tenido el privilegio de establecer una relación cercana, de respeto y afecto mutuos.

Somos parte de una generación que reconoce el cambio social que experimenta el mundo, y desde nuestra responsabilidad pública trabajamos para dar respuesta a los anhelos y aspiraciones de nuestra sociedad.

A Su Alteza Real, don Felipe de Borbón y Grecia, y a su señora esposa, doña Letizia, les deseo el mayor de los éxitos.

Y con la convicción de que así será, deseo aprovechar esta solemne ocasión para invitarles a hacer un brindis.

Brindo por el Rey de España. Brindo por el Jefe de Estado que condujo a esta Nación a la democracia y a la modernidad.

Brindo por el líder visionario que se atrevió a abrir a España al mundo. Brindo por el hombre de talento y cultura, que entendió a Iberoamérica como oportunidad y destino.

Y brindo, con gran afecto, por el amigo generoso y entrañable que los mexicanos siempre llevaremos en el corazón.

Qué viva el Rey Juan Carlos de España.

Salud.