Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República.

Señora Gobernadora y Gobernadores que amablemente hoy aquí nos acompañan en la Instalación, precisamente, de este Sistema Nacional de Protección Integral a las Niñas, Niños y Adolescentes.

Me da mucho gusto saludar a los titulares de los organismos autónomos del Estado mexicano.

A los representantes de organismos internacionales que amablemente hoy nos acompañan.

A las y los Legisladores Federales que están aquí presentes.

De manera muy particular, también, quiero agradecer la presencia de las Presidentas de los Sistemas DIF; así como hoy mi esposa, Angélica, nos acompaña, lo están también las esposas de los Gobernadores, a quienes agradezco su presencia.

Y agradezco en todas ustedes, quienes en estricto sentido no tendrían esta tarea y esta responsabilidad, el que asuman realmente un esfuerzo para articular los trabajos de los Sistemas de Desarrollo Integral de las Familias, que han sido, sin duda, una de las instancias de los Gobiernos Federal y estatales, que están en favor y protección de las niñas, niños y adolescentes del país y que hoy se integran a todo este Sistema que estamos conformando.

Doy la más cordial bienvenida a quienes hoy nos acompañan.

Como aquí se dijo, para quienes está dedicado este día en la Instalación de este Sistema: a las niñas, a los niños y a los adolescentes que están presentes.

Agradezco a Alejandra, quien ha hablado en nombre de ellos, y que hoy ha dejado aquí constancia y testimonio de uno de los sentimientos que tienen, precisamente, las niñas y niños, ese deseo de ser escuchados, de sentirse oídos y, sobre todo, de que los gobiernos, en todos los órdenes, tomemos acciones para, precisamente, velar por los derechos que tienen las niñas, los niños y los adolescentes.

Señores representantes de los medios de comunicación:

En primer lugar, quiero dejar aquí testimonio de reconocimiento a todos los asistentes.

Sé que señora Gobernadora y señores Gobernadores participan en este encuentro, pero al hacerlo acreditan aquí una voluntad política claramente marcada en favor de lo que hoy nos convoca: realmente ir construyendo una Nación que se ocupe y trabaje en favor de los derechos de las niñas, niños y adolescentes de México.

Porque al final de cuentas lo que una Nación proyecta, lo hace, precisamente, a partir de las condiciones que tiene su niñez y su juventud.

Si logramos que la niñez, niñas y niños, que los jóvenes de México, realmente tengan garantizada una vida plena de derechos, de opciones, de oportunidades, de educación, de formación, verdaderamente así estaremos proyectando el nivel de bienestar y de prosperidad que tiene nuestro país.

Por eso, son, sin duda, las niñas, niños y adolescentes, el rostro de México y, por ello, este compromiso y esta obligación moral, ética y política que tenemos los aquí presentes y lo que representamos para, realmente, conformar todo este sistema que el día de hoy estamos instalando, porque así lo mandata el nuevo orden legal.

Hemos hecho un nuevo ordenamiento, por cierto, que ha sido la única ley de carácter preferente que envié al Congreso y que fue aprobada por amplia mayoría, casi de forma unánime, para que realmente pongamos en ley cuáles son los derechos que tienen las niñas, los niños y adolescentes de México.

Y hay que decirlo, estamos avanzando en favor de la sociedad de derechos que queremos para México; un país de mayor igualdad, de mayor bienestar, de oportunidades para todas y todos los mexicanos; pero, especialmente, a partir de las oportunidades de desarrollo que tenga la niñez y juventud mexicanas.

Porque como lo dijo el Gobernador de Coahuila, hace un momento: efectivamente, el México de mañana proyectará las condiciones en las que vivieron la niñez y juventud mexicanas. Por eso, tenemos que velar por ellos.

Así como nos ocupa trabajar en otros órdenes, construir cimientos para el desarrollo y prosperidad de México, para alcanzar mayores estadios de bienestar a partir del crecimiento y desarrollo económico de nuestro país, sin duda, uno de los frentes prioritarios es ocuparnos de la niñez y juventud mexicanas.

Lo estamos haciendo a través de este nuevo marco legal, que establece condiciones, que mandata la creación de todo este sistema y articulación de esfuerzos de los poderes y órdenes de Gobierno.

Lo estamos haciendo a través de la Reforma Educativa y de su instrumentación, porque como Alejandra lo expresara y lo demandara, de parte de la niñez, merece, la niñez y la juventud mexicana, tener acceso a una educación de calidad, en escuelas dignas, en escuelas decorosas, en espacios donde realmente reciban una educación que les permita estar debidamente preparados para el futuro.

Por eso es que estamos hoy aquí, para integrar este sistema, para dejar acreditada la voluntad política de los gobiernos Federal, estatales, aquí representados; para realmente tomar acción en favor de la niñez y juventud mexicanas.

Sobre este tema no puedo dejar de referirme a lo que esta mañana el Secretario de Gobernación convocó y estableció, a partir de las indicaciones que hace unas semanas diera, para iniciar un debate nacional sobre el uso de la mariguana.

Lo pongo en este espacio porque, sin duda, el debate que se dé sobre este tema tiene que tener por prioridad los derechos de la niñez y juventud mexicanas.

Claramente he expresado en distintos espacios de forma categórica cuál es mi posición personal: No estoy en favor del consumo, ni de la legalización de la marihuana.

Y no lo estoy porque se ha acreditado, se ha evidenciado, que el consumo de esta sustancia es nociva, es dañina para el desarrollo de la juventud y de la niñez, para el desarrollo de sus capacidades síquicas, físicas. En pocas palabras, hace daño a la salud de la juventud.

Sin embargo, también estoy en favor del debate para que expertos, especialistas en la materia puedan darnos mayores luces hacia donde debemos transitar: si mantenemos este régimen prohibicionista o establecemos una regulación para determinados usos eventualmente de la marihuana.

Pero lo que no podemos generar es confusión en los niños y en los jóvenes.

Hoy, déjenme compartirles, aquí está mi esposa, que es testigo de ello, cuando se acercan nuestros hijos y me preguntan: Oye, papá, quiere decir que pronto, entonces, nos vamos a poder echar un churro aquí delante de ustedes.

Les he dicho: No. No se confundan. Se abre un debate, y les he expresado mi posición categórica de estar en contra de la legalización de la marihuana.

Pero que eventualmente pueda servir a otros fines, a otros usos de carácter medicinal, por ejemplo. Dejemos que los expertos nos puedan dar claridad y luces sobre el horizonte de esto.

Lo que no es válido, con lo que no podré estar de acuerdo es suponer que se hará más fácil combatir al crimen organizado, las ventas ilícitas, ilegales y los rendimientos que tiene esta actividad ilegal, sólo por legalizarla.

Entonces, la pregunta sería, para combatir al crimen organizado: Pongamos en riesgo la salud de la niñez y juventud mexicanas.  Esa  sería la respuesta. Mi respuesta es: no.

El Estado tiene que hacer lo suyo para combatir al crimen organizado con la fuerza del Estado, sin arriesgar la salud de la niñez y juventud mexicanas.

Será, entonces, tarea en los foros que habrán de realizarse, para abrir este amplio debate, para escuchar las distintas voces de aquellos que están en favor y en contra y de que sean voces experimentadas, expertas, especializadas en la materia, las que realmente den orientación a que lo que el Estado mexicano deba asumir para realmente garantizar la salud pública y el respeto pleno a los derechos de la niñez y juventud mexicanas.

En este espacio, en este evento que hoy nos convoca, celebro que hoy estemos instalando este Sistema Nacional de Protección Integral a las Niñas, Niños y Adolescentes.

Y quiero aquí dejar claramente señalados prioridades que tendremos los gobiernos de los estados, el Gobierno Federal, los  Poderes de la Unión, a partir del año 2016.

Primera. La elaboración de un Programa Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes.

Así lo mandata la ley, así tendremos que hacerlo, para definir con toda claridad cuáles son, porque no sólo se trata de estar aquí para dejar este evento o este compromiso instalado, sino realmente de definir las acciones, insisto, entre Poderes y órdenes de Gobierno, que debemos de tener trazadas para realmente favorecer a los derechos de la niñez y juventud mexicanas.

Segunda prioridad. La creación, y aquí reconozco el apoyo de INEGI, del Sistema Nacional de Información sobre niñas, niños y adolescentes.

Esto nos permitirá contar con una base de datos para medir y evaluar cuáles y cuántas acciones se siguen en cada orden de Gobierno que realmente estén para favorecer a la niñez y juventud mexicanas. 

Tercera prioridad. La coordinación plena entre el Sistema Nacional que hoy instalamos y los demás Sistemas Nacionales Gubernamentales.

Las acciones que la ley mandata y que en el orden Federal estaremos llevando a cabo, es de esperarse que se replique en los órdenes estatales.

Aquí, señora Gobernadora y señores Gobernadores, tendrán ustedes responsabilidad de orientar este esfuerzo, precisamente para que en los estados y quizá muchos de los estados que ustedes encabezan, los gobiernos, quizá ya tengan pasos muy avanzados en este propósito.

Pero lo importante es que articulamos todo este esfuerzo que esté desplegado de forma articulada, armonizada, de acuerdo con lo que mandata la ley, nos obliga a acatarla, nos obliga a seguirla puntualmente, a observarla y a que todo esto sea resultado, el beneficio que tenga para la niñez y juventud mexicanas, sea el resultado esperado del esfuerzo conjunto y armonizado de todos los órdenes de Gobierno.

Cuarta prioridad. La armonización de nuestro marco legal.

En el próximo Periodo Ordinario de Sesiones presentaré un paquete de iniciativas de reformas a diversas leyes, a fin de homologarlas con la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Y aquí muy importante, asumiendo además, las recomendaciones que Naciones Unidas nos ha hecho, las propias que nos ha hecho la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que nos permitan realmente lograr con un marco normativo mucho más robusto y que sea consistente con lo que mandata esta Ley de Protección Integral a Niñas, Niños y Adolescentes.

Con estas prioridades para 2016, México sigue avanzando en favor de la gran causa de sus niñas, niños y adolescentes.

Yo les agradezco a todas y a todos ustedes el compromiso que están asumiendo en la Instalación de este Sistema Integral de Protección a las Niñas, Niños y Adolescentes.

Que no se nos olvide, que nos marque este evento, ya casi de cierre de este año, pero que sea al mismo tiempo una oportunidad de realmente comprometernos en favor de la niñez y juventud mexicanas, porque al hacerlo nos estaremos ocupando realmente del presente y del mañana de México.

Quiero cerrar mi intervención citando a una gran escritora, a Gabriela Mistral, quien decía, y la cito puntualmente: El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde.

Muchas gracias.