Muchísimas gracias.

Son todas y todos muy amables por esta calidez con la que hoy me están recibiendo.

Quiero saludarles a todos con especial afecto, con gran respeto, particularmente a las autoridades aquí reunidas.

Señor Gobernador del estado:

Muchas gracias por su hospitalidad, muchas gracias por la calidez en su mensaje de bienvenida.

Y, además, habré de hacer referencia a lo que ha significado el esfuerzo y la colaboración conjunta de ambos Gobiernos para materializar la obra que hoy estamos inaugurando.

Quiero saludar a las demás autoridades aquí presentes, del Gobierno Federal, del gobierno del estado, autoridades municipales.

A empresarios de la construcción que hoy nos acompañan en lo que, sin duda, es el otro gran motivo de estar hoy, aquí, en este evento, no sólo entregar esta importante obra de infraestructura, sino celebrar también a los camineros del país.

Y desde aquí, extender mi mayor felicitación a quienes hacen posible, con su trabajo, con su diario compromiso, el que México sea una Nación mejor comunicada, que tenga más caminos, mejores carreteras, mejores autopistas, mejores vías de comunicación, que acerquen nuestras comunidades, que acerquen las distintas entidades federativas de país, que acerquen a nuestra gente.

Gracias y felicidades a todos los camineros de México.

Y dentro este auditorio saludo a jóvenes, a quienes me ha dado mucho gusto saludar; jóvenes que vienen de distintas universidades del Estado de Puebla, que nos acompañan, que se han involucrado en todos los procesos constructivos, de proyección y de materialización de distintas obras de infraestructura, aquí, en Puebla y en toda la geografía nacional, en donde estamos realizando obras de infraestructura en materia de comunicaciones.

Ha sido un compromiso involucrar, hacer parte a jóvenes estudiantes de distintas carreras, particularmente de ingeniería, para que conozcan de los procesos, desde el proyecto, desde la planeación, hasta la concreción de diferentes proyectos.

Gracias, jóvenes, por estar aquí. Espero que esto les anime, les aliente, y sobre todo tengan un futuro verdaderamente muy promisorio y de gran éxito en todo lo que realicen personal y profesionalmente.

Ya me han antecedido en la palabra, tanto el Gobernador del estado, el Secretario de Comunicaciones, Lupita, vecina acá, de Puebla, quienes han hecho una amplia alusión a los datos muy particulares de la obra que hoy estamos entregando.

Y quiero reiterar el doble motivo de encontrarnos hoy aquí.

Primero, y no quiero pasarlo por alto, ya lo he señalado, pero vale la pena una vez más darle su justa dimensión y su justo contexto, es celebrar desde aquí, en la inauguración de esta obra, a los camineros de México.

A quienes trabajan en distintas empresas de los gobiernos locales, en el Gobierno Federal, quienes participan de todo lo que nos lleva a construir carreteras, autopistas y caminos para que seamos una Nación mejor comunicada.

Para que seamos una Nación más competitiva, esto significa que, a partir de tener mejores obras de infraestructura en materia de comunicaciones, podamos realmente competir con el mundo.  Y quienes hacen eso posible son nuestros camineros.

Por eso esta celebración que tiene ya 91 años, que reconoce a mujeres y a hombres que, en distintas trincheras, no importando cuál sea su tarea o su trabajo, desde la planeación en obras de ingeniería, a quienes trabajan ahí, en las carreteras, en su limpieza, en su edificación y construcción de las distintas carreteras, todas y todos ellos son los camineros de México.

Por eso hoy, desde aquí, quiero tributarles mi mayor reconocimiento a los camineros del país, a quienes hacen posible que las familias mexicanas puedan transitar a distintos lugares desde sus hogares, a sus trabajos, por motivos de recreación o por cualquier otro motivo, a diferentes partes de la geografía nacional, gracias a los caminos, carreteras que hacen posible los camineros de México.

Felicidades y muchas gracias, en nombre de la sociedad mexicana.

Y en este reconocimiento a los camineros, me quiero adherir a lo que en su momento tendrá lugar en una ceremonia especial, pero al muy merecido y justo reconocimiento que distintas asociaciones, Cámaras, Colegios de ingenieros que forman parte, precisamente, de este esfuerzo por la construcción de una mejor infraestructura en nuestro país, han decidido otorgarle el Premio al Caminero a quien es un gran constructor de México, a quien en diferentes espacios ha trabajado, precisamente, para impulsar el desarrollo de infraestructura nacional, al ingeniero Daniel Díaz Díaz.

Me sumo a este reconocimiento, le felicito ampliamente y es motivo de alegría y de honor estar hoy aquí presente, en este Día del Caminero.

Y vaya desde aquí, también, mi reconocimiento a otro gran caminero, a Luis Zárate, quien no se encuentra hoy aquí por motivos de salud. Deseamos que tenga, realmente, una pronta recuperación, que tenga una adecuada atención médica.

Y para quienes están aquí hoy representándole, transmítale mi saludo, mi felicitación y mi reconocimiento a otro gran caminero de México, a Luis Zárate.

Muchas gracias.

Déjenme ser muy puntual en el otro motivo que hoy nos convoca, que es la entrega de esta importante obra de infraestructura, el Segundo Piso de Puebla.

Esta obra que va desde lo que es el Estadio Cuauhtémoc, aquí, en Puebla, hasta la empresa de Volkswagen, 15 kilómetros, en lo que era un tramo francamente saturado, y que tomaba más de 50 minutos transitarlo para quienes cruzaban la Ciudad de Puebla, o para quienes transitaban dentro de la Ciudad de Puebla; de un lugar a otro les tomaba del orden de 50 minutos o, incluso, más de una hora, dependiendo la hora y el tráfico, pero ese era el tiempo que tomaba.

Con esta obra que hoy se está entregando les tomará no más de 10 minutos poder recorrerla, lo acabamos de hacer.

Por cierto, algunos de los que me acompañaban, venía yo manejando, venía grabando, venían medio preocupados porque entre grabar, manejar y explicar lo que estábamos entregando, no estaba tan fácil, pero nos mantuvimos con cierta prudencia y aquí estamos.

Yo quiero decirles que ésta es una gran obra de infraestructura. Y quiero yo reconocer que lo que hace posible que hoy entreguemos esta obra, al final de cuentas, es un trabajo de colaboración entre el Gobierno de la República y el gobierno del Estado de Puebla.

Quiero dejar constancia de reconocimiento, precisamente, a este esfuerzo compartido, a esta voluntad política comprometida para que realmente materializáramos esta obra.

Porque el Gobernador bien a referido cómo nos encontrábamos al inicio. Cuando él llegó de Gobernador, se convirtió en un anhelo, un sueño poder hacer la obra.

Luego, pues fue muy fácil para quienes somos candidatos, me endosó la obra, y yo la asumí como un compromiso. Pero no se quedó atrás. Tengo que decirle al Gobernador, no se quedó atrás.

Ya la tiene usted por compromiso, pero déjenos ser parte del esfuerzo para realizarla. Por eso, se le concesionó la parte de los 15 kilómetros de lo que es la Carretera Puebla-México; y junto con ello, se hizo un esfuerzo conjunto, aportando recursos por parte del Gobierno de la República para poder disminuir el peaje que habrá de cobrarse en esta carretera, y la otra parte con aportación del sector privado.

Aquí participó el esfuerzo del gobierno del estado, del Gobierno de la República, con una importante aportación del orden de cinco mil millones de pesos, y otro tanto, o un poco más, de parte del sector privado. Y esto es posible a este esfuerzo compartido, a esta voluntad comprometida por materializar las obras.

Y algo que hay que destacar, aquí no importa cuál sea el signo político que tengan los gobiernos que trabajamos para servir a la sociedad que nos ha depositado su confianza.

Hubiera mezquindad auténtica si regateáramos esfuerzos para que obras, como la que hoy inauguramos o cualquier otra, pueda realizarse.

No importando cuál sea el Gobierno, ni importando el origen partidario que tengan, para el Gobierno de la República, y así lo hemos acreditado, y quien diga lo contrario que lo pruebe, porque lo único que tenemos hoy por prueba y por acreditación es que el Gobierno de la República se ha adherido a los esfuerzos de cualquier gobierno, no importando, repito, qué origen partidario tengan, pero cuando tienen un proyecto o un plan constructivo y propositivo, y positivo, y viable para realmente impulsar el desarrollo de sus entidades o de sus municipios, siempre tendrán por aliado al Gobierno de la República.

Esta obra así lo testimonia y creo que da crédito, precisamente, a esta voluntad que tiene el Gobierno Federal.

Trabajar juntos, trabajar unidos, realmente para edificar una mejor nación, y eso es reconocer que ni todo está en la tarea que realiza el Gobierno de la República, ni tampoco lo está en los esfuerzos que localmente hacen otros gobiernos.

Aquí necesitamos sumar tareas, sumar esfuerzos, a partir de definir objetivos compartidos, a partir de acreditar voluntad política, de sumar recursos para que muchas obras realmente se lleven a cabo, de sumar el esfuerzo para poder trabajar, muchas veces para liberar los derechos de vía que muchas obras de infraestructura demandan, necesitamos la colaboración entre gobiernos.

Y esto es lo que el Gobierno de la República ha procurado y seguirá teniendo por premisa: No importando con qué gobierno sea, lo que importa es que a México le vaya bien y que México siga avanzando en el desarrollo de más infraestructura que potencie realmente condiciones de mayor bienestar y de mayor calidad de vida para la sociedad mexicana.

Ésta es la prioridad y ésta es la forma de gobernar que hoy tiene el Gobierno de la República.

Y déjenme concluir con lo siguiente.

Vale la pena darles justa dimensión a las obras. Yo últimamente he reiterado y he señalado, y he convocado, a que por algún momento viéramos qué sería o cómo estaríamos como nación de no tener muchas de las buenas cosas positivas que hoy tiene México.

Esas cosas, las buenas cosas que casi no se cuentan, pero que cuentan mucho, que cambian la forma de vida, que cambian e impactan la vida en comunidad, en familia, de un estado.

Son muchas obras las que se han venido realizando en infraestructura, por sólo señalar algunas.

Aquí me he encontrado a la entrada a este recinto a quienes me acompañaron en esta campaña de promoción que hicimos a este eslogan que fue: Lo bueno casi no se cuenta, pero cuenta mucho; a uno de los grandes constructores, a un ingeniero, que es precisamente que participa dentro de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y que, junto con sus demás compañeros, son los camineros de nuestro país.

Y creo que estas obras, como la que hoy inauguramos y otras más, vale la pena destacarlas y darles su justa dimensión.

 Por cierto, en esta semana, señor Gobernador, las obras que hemos entregado aquí, hoy, en Puebla, y hace apenas un par de días allá, en el Estado de México, son obras que benefician tanto a la Zona Metropolitana del país, a la capital del país, a la Ciudad de México, a su zona conurbada, y también a puebla, porque lo que entregamos fue la ampliación de seis a 12 carriles de la entrada a la Ciudad de México, desde Puebla, en los que son 14 kilómetros, que ahora se han ampliado a 12 carriles en estos 15 kilómetros, desde la caseta de cobro hasta la Ciudad de México.

Hay un tramo que recién he sobrevolado, que es la modernización que ha tenido parte de la autopista, al construirse en concreto hidráulico el paso por Río Frío. Prácticamente otros 15 kilómetros, que es la parte más deteriorada de la autopista, y que hoy está totalmente modernizada, construida en concreto armado.

Y este segundo piso, la obra que hoy estamos entregando.

Estas obras se inscriben dentro del Plan Nacional de Desarrollo de Infraestructura, en donde participan de manera muy entusiasta, debo decirlo y tengo que hacer reconocimiento, a grandes empresas de la construcción.

Muchas empresas que se la están jugando con México, que están poniendo recursos y acompañando el esfuerzo por edificar una mejor infraestructura para nuestra Nación.

Gracias a todas estas empresas que se la juegan con México, que creen en México; que creen en el futuro promisorio que tiene México y que están resueltos a seguir acompañando el esfuerzo constructivo de nuestra Nación.

Muchas gracias a todas las empresas hoy aquí representadas

Decía yo que esta obra se inscribe dentro del Plan Nacional de Desarrollo. Vamos a buen tiempo y a buen ritmo.

Ya lo señalaba el Secretario de Comunicaciones y Transportes, son 52 autopistas, de una longitud de tres mil kilómetros los que tenemos previsto llevar a cabo, con la participación del sector privado.

De estos mil 600 ya se han puesto en operación, 26 autopistas ya están operando; y en lo que hace a la modernización de carreteras Federales, que son 80 las que tenemos previstas y que tienen una extensión y longitud de prácticamente cuatro mil kilómetros, también estamos avanzando.

De éstas, ya llevamos prácticamente más de la mitad, dos mil kilómetros ya modernizados, ampliados, precisamente, para seguir impulsando el desarrollo y, sobre todo, la infraestructura en materia de comunicaciones.

Que todo esto sea para bien de México.

Que todo ello contribuya a que sigamos realmente modelando una mejor Nación y que todo ello depare, especialmente a la juventud mexicana, un México más grande, más fuerte, mejor comunicado y con mayor desarrollo.

Felicidades a todos.

Muchísimas gracias.