Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Particularmente, a las mujeres de los 19 municipios de la región de La Montaña de Guerrero, que hoy se dan cita, precisamente, en este evento.

Quiero saludar al señor Gobernador del estado; agradecerle sus palabras de bienvenida, sobre todo, la permanente disposición que ha tenido para que hagamos frente común en la atención a las principales necesidades de la gente de Guerrero.

Sabemos que Guerrero es un estado que queremos vaya al ritmo de desarrollo y crecimiento del resto del país, y hemos emprendido distintas acciones, que ahora habré de referir.

Le aprecio señor Gobernador, su bienvenida y, sobre todo, el que acompañe, desde el gobierno de Guerrero, este esfuerzo para que juntos trabajemos por un mejor Estado de Guerrero.

Quiero saludar a todas las autoridades presentes del Gobierno de la República, del gobierno del Estado de Guerrero.

Al Presidente Municipal de Tlapa.

Y a todas las autoridades, a los delegados federales.

A nuestros mandos militares, tanto del Ejército como de la Marina Armada de México, que están aquí presentes.

Pero, de manera muy especial, con afecto, con gratitud por la ocasión que me dispensan de estar entre ustedes, quiero saludar a todas las mujeres guerrerenses que hoy me acompañan en la celebración de mi cumpleaños.

Muchísimas gracias.

Hemos iniciado este evento con un cambio en lo que anteriormente veníamos haciendo, cada vez que voy a un estado, déjenme compartirles algo, porque a lo mejor a varias y a varios de ustedes causó sorpresa.

Nuevamente, cuando visito cualquier entidad del país, siempre al lugar que llego se rinden honores a nuestra Bandera, al Lábaro Patrio. Lo hacemos acompañados de integrantes del Ejército, de la Marina, quienes tengan presencia en la zona, como acaba de ocurrir.

Sin embargo, esto ocurría a veces en el punto donde llegaba. Hoy he decidido que esto ocurra frente a la gente, frente a la gente que nos acompaña en los distintos eventos. Si ustedes han podido presenciar el rendimiento de honores que hemos hecho a nuestro Lábaro Patrio.

Lo hemos hecho al tiempo que he reconocido la labor permanente que realiza el Ejército mexicano y la Marina Armada de México, baluarte y fortaleza de las instituciones democráticas de nuestro país, que todos los días trabajan precisamente, para preservar el orden, para cuidar de la seguridad que debe haber en nuestro país, para apoyar las labores de las instituciones de seguridad, de orden civil que tiene el Estado mexicano.

Y podamos, realmente, avanzar en la construcción de un ambiente de mayor armonía; un ambiente de paz y de tranquilidad que queremos para las familias mexicanas. En una labor incansable e inagotada, pero siempre permanente y comprometida para realmente alcanzar este propósito.

Por más que a veces algunos se empeñen por manchar el esfuerzo que realizan nuestras Fuerzas Armadas, es de reconocer como mexicanos que nuestro Ejército, nuestra Marina Armada de México, integrada por mujeres y hombres del pueblo, que han surgido del pueblo mexicano, trabajen todos los días con esmero, con sacrificio, con dedicación diaria en favor de los mexicanos.

Por eso siempre nuestro testimonio de gratitud y reconocimiento a su incansable labor de todos los días, trabajando por los mexicanos y cuidando de la seguridad de las familias mexicanas.

Hoy estamos aquí para inaugurar la Ciudad de las Mujeres, esta obra que comprometí hace ya varios meses, precisamente, en alguna visita que hiciera a Guerrero.

En lo que identificamos era parte o es parte de este esfuerzo realmente, primero, por darle una atención focalizada, especial y dedicada a las mujeres de México, y más aún en aquellas regiones del país que enfrentan mayor rezago, mayores carencias, mayores necesidades. Y que hoy estamos para trabajar en favor de las mujeres de México, en favor de quienes, sin duda, son el alma, son el gran motor del desarrollo nacional.

Todas las mujeres, sin importar en dónde estén, desde el trabajo en su hogar, en el trabajo profesional que realizan en distintos ámbitos, las mujeres son el gran apoyo, son el gran motor, son el corazón del esfuerzo, realmente, para que México avance y logre mejores condiciones.

Por eso, a partir de este reconocimiento a las mujeres y a su trabajo incansable de todos los días, decidimos aquí, en Guerrero, particularmente en esta región de La Montaña, en el corazón de La Montaña de Guerrero, hacer esta obra: la Ciudad de las Mujeres, dedicada a las mujeres y dedicada particularmente a prestarle servicios en aquellas necesidades tan elementales, tan básicas y necesarias que les permita a las mujeres de esta región tener atención esmerada y, sobre todo, mayor calidad de vida.

Esta Ciudad de las Mujeres que, además, a propósito, tiene en su denominación una expresión plural al hablar de mujeres y no de la mujer, solamente; de las mujeres porque en cada mujer hay un espíritu propio de creatividad, de dedicación, de empeño, de visión, de pensamiento diferente entre las propias mujeres.

Y lo que buscamos es que ésta sea una ciudad para todas las mujeres, más allá del credo político o religioso que puedan tener, más allá de sus identificaciones personales, lo importante es que sea un espacio de atención a las necesidades de la mujer.

Cuáles son los servicios que aquí se ofrecen.

El video que acabamos de ver hace un momento, creo que expresa y habla por sí mismo. Junto a lo que nos ha explicado aquí la Secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles. Nos ha expuesto los varios servicios que aquí se van a prestar.

En primer lugar, el combatir la violencia que hay contra las mujeres, en un centro de atención específica para las mujeres, que les proteja, que les cuide, que les dé albergue, que les dé atención y orientación jurídica de qué hacer cuando son víctimas de violencia las mujeres de esta región de La Montaña de Guerrero.

El que puedan tener un espacio donde sus hijos puedan tener atención y cuidado en lo que realizan alguna otra actividad, particularmente de capacitación, sobre todo para llevar a cabo proyectos productivos, de orientación para tener acceso a los servicios de crédito que se están ofreciendo.

Y uno muy especialmente: el de la salud. El de poder tener servicios elementales de salud, particularmente de prevención temprana a alguna enfermedad, particularmente cáncer de mama o cáncer cervicouterino, dos de las enfermedades que lamentablemente provocan de forma temprana la muerte entre mujeres.

Porque hoy se trata de hacer esfuerzos en materia de salud, para disminuir la mortalidad entre las mujeres, como ha venido ocurriendo. Hemos avanzando de forma importante en la reducción de los índices de mortandad entre mujeres.

Pero, para ello, hay que desplegar, como lo hacemos aquí, atención especializada; atención médica oportuna, que nos permita darle el tratamiento y la atención debida a las mujeres que así lo requieren.

Estos son parte de los servicios que se habrán de ofrecer en este centro de las mujeres, en esta Ciudad de las Mujeres. Y este modelo que aquí estamos iniciando, es uno que queremos replicar en otras partes del país.

Es un modelo que, más allá de la inversión que por sí mismo demanda, lo importante es poder concentrar en un mismo espacio, para comodidad de las mujeres, diferentes servicios que ayuden, que apoyen y que respalden a las mujeres de México.

Y muy señaladamente, insisto, en aquellas regiones del país con mayor pobreza y con mayor rezago social. Ésta es oportunidad para reconocer aquí, porque aquí está la representación, no están todas, pero sí están muchas de las mujeres que acompañan los esfuerzos del Gobierno de la República para atender las zonas de mayor marginación y la pobreza.

Aquí están las mujeres que se ocupan de ser promotoras sociales, que están en los Comedores Comunitarios.

Vale la pena destacar que de los poco más de mil comedores que hay en Guerrero, 270 se ubican en esta región de La Montaña de Guerrero.

Y quiénes están al frente de ellos.

Quiénes los cuidan.

Ustedes, las mujeres guerrerenses que acompañan esta tarea todos los días en favor de sus comunidades. Por ello, muchas gracias.

Muchas gracias por acompañar este esfuerzo.

Estamos hoy, desde la política social del Gobierno de la República, dedicados a una tarea específica: queremos, realmente, primero, focalizar el esfuerzo como es el propósito de la Cruzada Nacional contra el Hambre, a las zonas y a los sectores de la población que enfrentan mayor pobreza, pobreza extrema, aquellos a quienes ni siquiera alcanza para poder asegurar su alimentación todos los días.

Por eso, esta Red de Comedores Comunitarios que están instalados en los municipios identificados como de mayor pobreza y de mayor rezago, es en donde estamos hoy asegurando que al menos la población pueda tener asegurada su diaria alimentación.

Por eso, no es casual que esta mejora en los índices de peso y de talla en los niños de estas regiones como aquí, en la región de La Montaña de Guerrero, y en otras partes del país, esté habiendo estas mejoras, esos indicadores positivos, porque hoy están teniendo una mejor atención, una mejor alimentación.

Pero esto no será suficiente. Junto a todos estos apoyos de carácter asistencial, de respaldo en la alimentación, de incorporación a una nueva política social al Programa PROSPERA, que ya no sólo significa dar apoyo económico a las familias que más lo necesitan, sino, sobre todo, de orientarles, primero, para que sus hijos no sólo cursen la primaria o la secundaria, sino que tengan una alternativa de vida, de poder, incluso, llegar a estudiar hasta la carrera.

Que puedan tener la beca necesaria que les permita, realmente, asegurar que concluyan sus estudios hasta la universidad, o en una carrera técnica, que les abre el horizonte y les permita, realmente, poder tener un trabajo digno, decoroso y que tengan mejores ingresos.

El Programa PROSPERA procura, también, el que las familias beneficiarias puedan tener orientación para llevar a cabo proyectos productivos, puedan tener acceso al empleo; además de dar educación a sus hijos, puedan incorporarse a alguna actividad productiva.

El gran cambio en este programa, de PROSPERA, es precisamente dejar atrás el solo modelo asistencialista para asegurar que quienes son beneficiarios se incorporen a alguna actividad productiva, puedan alcanzar y lograr mejoras en su calidad de vida, a partir de las habilidades y de las capacidades y de los créditos a los que tengan acceso.

De eso se trata esta nueva política social y junto a ella, junto a la política social que, reitero, no es suficiente para asegurar el desarrollo social y calidad de vida que queremos se tenga en todo el país, junto a ello necesitamos también imprimirle mayor ritmo al crecimiento de nuestra economía.

Y lo he señalado, les comparto que frente a escenarios mundiales o globales, difíciles y complejos que ustedes alcanzan a registrar a veces en las notas periodísticas o en los medios de comunicación.

Junto a ello, hoy trabajamos de manera responsable, para que nuestro país pueda mantener un ritmo seguro y confiable en el desarrollo de su economía.

Y esa no es tarea fácil, porque no faltan los que traigan soluciones simplistas, a veces con una carga populista, simple y sencilla, pero que en el fondo entraña una enorme irresponsabilidad o poca seriedad frente a lo que realmente se puede hacer.

Plantear soluciones simples y sencillas parece tarea fácil. Llevarlas a cabo y concretar los grandes proyectos que impliquen que México va a poder crecer y va a seguir siendo o siguiendo el camino de mayor desarrollo, esa es una tarea mucho más compleja.

Es una tarea que se tiene que asumir de forma seria, responsable y con cambios de fondo, que nos permitan arribar a mejores condiciones.

Eso es lo que el Gobierno de la República o a eso está dedicando sus esfuerzos, sus empeños; trabajando con la sociedad, logrando mejores condiciones para la sociedad presente, llevando apoyos.

Aquí, en Guerrero, señor Gobernador, junto a esta tarea, la Ciudad de las Mujeres y otros apoyos de orden social, destaca de manera muy importante toda la infraestructura que se ha venido desarrollando; que partió, efectivamente, de una crisis, de los efectos que dejó el Huracán Manuel y Odile, hace ya dos años o casi dos años.

Y que entonces comprometió la tarea del Gobierno de la República de dedicar una inversión que no tenía precedente, de más de 50 mil millones de pesos; 40 mil en los primeros años, en la primera etapa de reconstrucción, para lograr mejores condiciones a la infraestructura del Estado de Guerrero.

Y varios de los proyectos, como usted lo refirió, señor Gobernador. Las carreteras, la mejor comunicación, los puentes que fueron devastados y que no sólo fueron reconstruidos, fueron ampliados y modernizados, al igual que otras carreteras que se vienen construyendo, buena parte de ellas ya materializada y concretada.

Habrá espacio, señor Gobernador, en una próxima visita a Guerrero, de hacer un recuento y un balance de las obras que se han realizado para mejorar la infraestructura de Guerrero.

Porque al final de cuentas la política sólo asistencialista y de apoyo, no va a resolver las condiciones de marginación y de pobreza; sino realmente el que la infraestructura que desarrollemos y construyamos, haga posible que en más lugares de Guerrero llegue el empleo, llegue la inversión productiva, que genere empleos y oportunidades para los guerrerenses.

Ésta es la obra que estamos llevando a cabo. Una importante obra de infraestructura, que nos permita realmente elevar la calidad de vida de las familias guerrerenses.

Y es algo que hay que decir, no se da de la noche a la mañana. No hay varita mágica que resuelva los problemas de la noche a la mañana. Es parte de todo un proceso en el que hemos venido trabajando.

Y los principales testigos de todo lo que se viene haciendo, de las mejoras, son ustedes, las mujeres y los hombres de esta tierra, que pueden apreciar cuánto se avanza y qué mejoras hay en los entornos y en las comunidades en las que ustedes viven.

No fue casual que para celebrar o festejar mi día de cumpleaños, estos 49 años de vida, lo hiciera junto a las mujeres de Guerrero, lo hiciera aquí, en Guerrero.

Porque es tener en ello, en este festejo de cumpleaños, más allá del privilegio que significa llegar a un año más de vida y de estar al frente de esta gran responsabilidad, que es ser Presidente de la República, el estar hoy aquí, en Guerrero, es tener clara la misión que como Presidente tengo, que es trabajar todos los días, de forma dedicada, focalizada y entregada, a lo que es la primera misión de todo Gobierno: trabajar más por aquellos que más lo necesitan; por quienes son los menos favorecidos, por las mujeres y los hombres que viven condiciones de rezago social.

Éste es un punto de encuentro para tener claridad en la visión que tiene el Gobierno, trabajar por quienes más lo necesitan.

Y creo que hoy, la entrega de la Ciudad de las Mujeres es testimonio fiel, entre muchas de las acciones que estamos llevando a cabo, para servir a las mujeres y para servir a las sociedades de las entidades que enfrentan condiciones de mayor rezago social.

Que toda esta tarea, que todo este esfuerzo permita, realmente, seguir construyendo un mejor Estado de Guerrero, mayor calidad de vida para la sociedad guerrerense y para todas las entidades del país que viven en mayor rezago.

Que sea para todos estos estados, especialmente para Guerrero, y por el bien de todo México.

Concluyo mi intervención dejando aquí un testimonio de gratitud a todas y a todos ustedes, porque yo creo que a todos cuando cumplen años siempre es motivo de regocijo, de agradecer el que se tenga la oportunidad y el privilegio de cumplir un año más de vida.

Y qué mejor manera de hacerlo, junto a ustedes, y junto a ustedes mujeres, junto a ustedes hombres de esta tierra guerrerense.

Gracias a quienes me han regalado este collar de flores hace un momento, a mi llegada, gracias por este obsequio.

Pero el mayor obsequio es estar con ustedes, al lado de las mujeres, al lado de quienes queremos tengan calidad de vida y sean parte de la construcción del México que todos queremos.

Muchísimas gracias.

(CANCIÓN LAS MAÑANITAS)

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Gracias a todas y a todos nuevamente.

Déjenme decirles que siempre, yo creo, que uno tiene muy presente y recordará cada celebración de su cumpleaños y, sin duda, éste será muy especial.

Siempre guardaré en memoria este espacio de estar con las mujeres de la Región de La Montaña de Guerrero, quien viene en representación.

Muchas gracias, siempre quedará en mi memoria este momento.

Y voy a partir este pastel y yo espero que Rosario o quien haya hecho favor de traer este pastel, señor Gobernador, o quienes hayan colaborado para así tener este pastel, que ahorita lo vamos a repartir, espero que haya más pasteles para que todos tengan una rebanada de pastel de mi celebración de cumpleaños.

Pero voy a hacer público mi deseo. Fíjense que uno siempre ve antes, aquí no hay velita, pero a la hora de partir este pastel uno siempre pide algún deseo, y el mío es sólo uno, es que a México le vaya muy bien, que entre todos construyamos una mejor Nación.

El mayor regalo que puedo tener es que México esté mejor cada día que pase y que entre todos vayamos construyendo el México que todos queremos.

Alcanzar un México de mayor desarrollo, de menor pobreza, de menor desigualdad, de mayor justicia; de un México próspero y creciendo, ese será siempre mi mejor regalo. Hago votos porque así sea. Ese es mi mayor deseo.

Muchas gracias.