Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos los maestros que están hoy aquí, en esta Residencia Oficial de Los Pinos, en oportunidad de celebrar, de reconocer, de agradecer, el trabajo incansable, la entrega a esta vocación de educar, que tienen las maestras y maestros de nuestro país.

Quiero saludar con respeto a su dirigencia nacional, al maestro Juan Díaz de la Torre.

A los miembros del Comité Ejecutivo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

A todas las maestras y maestros que hoy aquí nos acompañan, en este evento, a quien están en este Salón Adolfo López Mateos.

Y observando aquí las medidas ante esta contingencia ambiental, sé que fue insuficiente este espacio, originalmente previsto para haberlo hecho en un espacio abierto, y hay otro grupo de maestros en el salón contiguo, Ávila Camacho, a quienes espero saludar en un momento más.

Pero, desde aquí, vaya mi saludo para ellos también, y para todas las maestras y maestros de México.

Aquí están funcionarios del Gobierno de la República, que particularmente trabajan dentro del ámbito educativo, y que trabajan muy de la mano y de forma muy coordinada con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Quiero saludar, de manera muy particular y felicitar, a quienes hoy reciben este reconocimiento, este Galardón Ignacio Manuel Altamirano, por más de 40 años de servicio como maestros.

Y, de igual manera, a quienes hoy, por primera vez estamos reconociendo que, de manera simbólica, de las maestras y maestros que han participado en las evaluaciones que forman parte de este modelo inscrito en la Reforma Educativa y que han destacado, precisamente, en sus calificaciones, en su evaluación.

A todas y todos ustedes mi reconocimiento y mi felicitación, sobre todo por asumir plenamente que hoy enfrentamos nuevos retos, necesidades de cambio, de ajustar el modelo educativo de nuestro país, que es justamente lo que prevé la Reforma Educativa en el propósito central, aquí ya varias veces referido, de darles a las niñas y niños de México, a los jóvenes de nuestro país, una educación de calidad.

Muchas gracias, maestras y maestros de nuestro país.

La educación de calidad, justamente, es uno de los derechos fundamentales que toda nación debe asegurar a sus niños y jóvenes; es la mejor base para lograr la inclusión, la equidad y la prosperidad que demanda nuestra sociedad.

El México que queremos construir pasa precisamente por darle herramientas en la educación de calidad que recibe la niñez y juventud de México.

Por estos motivos, felicito a quienes están a cargo de la gran tarea que significa enseñar.

Felicito hoy, desde aquí, a todas las maestras y maestros de México en su día.

Muchas gracias.

Y lo digo en nombre de la sociedad mexicana.

Muchas gracias por ocuparse de la formación y educación de nuestros hijos, y de modelar la sociedad del México del mañana.

Felicidades a todas y a todos.

Como nunca antes en la historia, la humanidad tiene hoy a su alcance los conocimientos, las tecnologías y las herramientas necesarias para diseñar y construir un mejor mundo para todos.

Para hacer realidad esta promesa, todos tenemos que estar dispuestos a cambiar paradigmas, a transformar nuestra mentalidad, a ser más flexibles, innovadores y abiertos a nuevas soluciones.

Para los maestros de México, el presente es un tiempo de grandes desafíos, pero también lo es de grandes oportunidades.

Estos tiempos les exigen a ustedes, a las maestras y maestros, nuevas aptitudes y habilidades para favorecer el espíritu creativo, la confianza y la curiosidad de sus alumnos; para estimular su razonamiento crítico y prepararlos para un mundo cada vez más complejo, dinámico, competitivo y desafiante, como el que hoy estamos viviendo.

En este 15 de mayo, podemos decir orgullosamente que las maestras y maestros de México están asumiendo con total decisión el reto transformador del Siglo XXI.

Así lo demostraron al participar en la evaluación del desempeño, que representa un paso inédito, no visto antes, para el fortalecimiento del magisterio nacional.

Este parteaguas hace del Día del Maestro 2016 una celebración muy especial.

Mi reconocimiento a todas las maestras y maestros que están cumpliendo con esta nueva responsabilidad.

Gracias a su compromiso, México está haciendo realidad la visión sobre el magisterio del célebre maestro Ignacio Manuel Altamirano, a quien me voy a permitir citar textualmente, en lo que él escribiera alguna vez: Es preciso, y cito textualmente, es preciso levantarlo al rango de las profesiones más ilustres, y eso se hace de dos maneras: exigiendo en el maestro una suma de conocimientos, digna de su misión, y dando atractivo a ésta con estímulo de recompensas y honores. Fin de la cita.

Hoy estamos, justamente, cumpliendo con este ideal. Por un lado, contamos con la evaluación del desempeño, un nuevo modelo de profesionalización, que nos permite identificar las fortalezas y necesidades de los maestros; y, por el otro, estamos recompensando su mérito, su esfuerzo y sus resultados.

Durante este Ciclo Escolar 2015-2016, 134 mil docentes ya presentaron su evaluación; esto representa casi el 90 por ciento de la meta programada para este ciclo escolar.

De ellos, más de 10 mil obtuvieron calificaciones de excelente o destacado, ganando, con su esfuerzo, un aumento directo a su sueldo base: de 24 por ciento para los docentes de educación media superior y de 35 por ciento para los de educación básica.

Éste es uno de los beneficios palpables, directos, tangibles que la Reforma Educativa brinda a las maestras y maestros de México.

Adicionalmente, con el convenio SEP-ISSSTE, la dedicación de estos mismos profesores será recompensada con acceso preferencial a créditos para vivienda y préstamos personales.

A partir de los resultados de la Evaluación del Desempeño, también se brindará capacitación personalizada a los docentes que así lo requieran, incluyendo apoyos pedagógicos presenciales y en línea.

Este año, el presupuesto para la formación docente asciende a más de mil 800 millones de pesos; es decir, se ha multiplicado por nueve, respecto al año pasado.

El desarrollo profesional docente es muy importante y representa un gran cambio, pero la Reforma Educativa es todavía más amplia.

Somos conscientes de que brindar educación de calidad es una responsabilidad en la que toda la sociedad debe acompañar a nuestros educadores.

Estamos, por ejemplo, fortaleciendo la autonomía de gestión de cada comunidad escolar.

Qué significa esto.

Que profesores, directivos y padres de familia decidan lo mejor que convenga a su escuela.

Esto quiere decir que podrán determinar el destino de los recursos que lleguen a su plantel, así como ajustar el calendario escolar, de acuerdo con sus necesidades.

También, estamos trabajando para que los centros de enseñanza de todo el país cuenten con infraestructura, equipamiento y materiales educativos adecuados.

Con el Programa Escuelas al Cien, se habrá de realizar o se están invirtiendo ya 50 mil millones de pesos, que esto va a permitir mejorar la calidad de la infraestructura que prestan 33 mil escuelas, desde ahora, hasta la conclusión de esta Administración, en 2018.

Adicionalmente, en otro eje de acción, la Secretaría de Educación Pública presentará en las próximas semanas los nuevos planes y programas de estudio, para ajustarlos a las nuevas exigencias pedagógicas y profesionales de nuestro tiempo.

En síntesis, podemos decir que estamos reorganizando todo el sistema educativo nacional, para que esté al servicio de las escuelas y de los alumnos; para contar con más maestros, mejor preparados, y una gestión escolar más autónoma, infraestructura educativa digna y programas de estudio que estén a la altura de los retos y exigencias del tiempo que nos está tocando vivir.

Hoy, justamente, venía pensando por la mañana que, de alguna manera, nuestro país está a prueba, así como las pruebas de evaluación que estamos presentando, así como los alumnos se someten a exámenes de evaluación para ver qué tanto han avanzado o qué tanto están asimilando los conocimientos que están recibiendo, también, en todo el país, estamos en examen.

Las próximas generaciones habrán de evaluar si cumplimos con nuestra tarea, si nos esforzamos y fuimos capaces de entregarles un sistema educativo mejor que el que teníamos cuando empezó esta Administración.

La Reforma Educativa nos exige a todos compromiso y determinación. Cumplirla a cabalidad es una demanda de la sociedad, así lo mandata la ley y el Gobierno de la República continuará trabajando para hacerla realidad.

Maestras y maestros que hoy nos acompañan:

En el Día del Maestro podemos afirmar con certeza que México se está transformando para bien.

En esta importante meta quiero reconocer la disposición y el respaldo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, cuya dirigencia, particularmente, la que está a cargo del maestro Juan Díaz de la Torre, se ha conducido con respeto y, sobre todo, con un enorme compromiso y pensando siempre en el mejor futuro para México.

Muchas gracias al maestro y a todo el Comité Ejecutivo Nacional que ha respaldo y acompañado este esfuerzo por asegurar un mejor modelo educativo para todas las niñas y niños de México.

Esta disposición quedó además acreditada, y aquí quiero reconocerlo nuevamente, en la reciente negociación salarial única, que el día de ayer llegó a un importante acuerdo.

Felicito este acuerdo, porque, como lo expresara el propio maestro Juan Díaz de la Torre, en su intervención, efectivamente, el magisterio entiende bien los retos que hoy tiene, también, el Estado, ante un panorama global, complejo y volátil, sobre todo en el entorno financiero.

Lo que nos ha llevado a tener que ajustar incluso el propio presupuesto, a marcarnos limitantes, pero no por ello dejar de ver en lo que son las mayores prioridades que tenemos como país, y una de ellas es, precisamente, la educación; una de ellas es, precisamente, asegurar los derechos que tienen las maestras y los maestros de México.

Y justamente, observando esta premisa y esta prioridad es que se logró este acuerdo.

Gracias por esta gran disposición, apertura, para lograr esta negociación salarial, que han alcanzado magisterio y la Secretaría de Educación Pública.

Podemos hoy afirmar que, trabajando juntos, estamos derribando las barreras que limitaban el desarrollo nacional y estamos construyendo nuevos cimientos, acordes a las expectativas de nuestra sociedad.

Me refiero a que hoy hay que reconocer que tenemos una sociedad cada vez más informada y participativa, donde los padres de familia quieren, y tienen toda la razón, que sus hijos, independientemente del lugar donde vivan o estudien, reciban una educación de calidad.

Una sociedad que requiere maestros mejor preparados, que conozcan y dominen las nuevas herramientas pedagógicas y tecnológicas.

Una sociedad que demanda escuelas bien equipadas y con espacios dignos para formar una ciudadanía más comprometida y participativa.

Una sociedad que anhela que sus hijos aseguren su futuro, precisamente a partir de la educación que reciben.

Y en estos altos propósitos, México cuenta con un gran aliado: cuenta con las maestras y maestros de nuestro país, que orgullosamente, como aquí lo expresara alguno de ustedes, quienes han intervenido antes de un servidor, y hablaran en nombre de maestras y maestros, que además dedican su esfuerzo a esta vocación con enorme orgullo, entendiendo muy bien lo que significa tener a cuestas la misión de enseñar y de educar.

De saberse que, en ustedes, precisamente, está la misión de modelar la sociedad del mañana, pero, sobre todo, de dotar a la niñez y juventud de México de las herramientas que les permitan, a cada uno de ellos, alcanzar un futuro promisorio y alentador, y de calidad de vida. En ustedes descansa esa misión.

Hoy, el Gobierno de la República reconoce esta entrega, esta entrega a esta vocación y a este diario servicio de educar y de formar.

Lo digo con toda convicción: si transformamos positivamente la educación que reciben nuestros niños y jóvenes, México tendrá en sus manos la oportunidad de construir, día a día, un mejor destino.

Felicidades, nuevamente, a las maestras y maestros, muy queridos, todos, del México al que están sirviendo.

Muchas felicidades en éste su día.