Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos los asistentes a esta Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública.

Aprecio la presencia de los Presidentes de las Mesas Directivas del Senado de la República, de la Cámara de Diputados.

Del señor Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

De la señora Gobernadora y Gobernadores de las distintas entidades federativas, que hoy están aquí presentes.

Al señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

A titulares de diferentes organismos autónomos que hoy nos acompañan.

De igual manera, a los representantes de la sociedad civil, que forman parte de este Consejo; y a otros representantes de la propia sociedad civil, que invariablemente han acompañado los esfuerzos y los trabajos que se realizan para darle a la sociedad mexicana condiciones de mayor seguridad y de mayor tranquilidad.

Agradezco la presencia de todas y todos los invitados a esta sesión.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Es, nuevamente, un gran gusto para mí presidir esta Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, máximo órgano de coordinación del Estado mexicano en esta materia.

Para continuar mejorando nuestra capacidad de respuesta institucional a las demandas de la sociedad, permítanme centrar mi intervención en cinco puntos esenciales que aquí se han abordado, sin menosprecio de los varios temas que aquí se han referido, de los distintos puntos de acuerdo que aquí se han votado, y que sin duda son elementos centrales para fortalecer nuestras capacidades institucionales en materia de seguridad pública.

A los que quisiera referirme son a cinco: a los avances en la implementación del número único de emergencias el 911, la importancia de reforzar la prevención social de la delincuencia, medidas para hacer frente al reciente repunte de homicidios dolosos, la urgencia de concretar la Reforma Constitucional en materia de Seguridad Pública, que se debate en el Congreso, los retos en la operación habitual del nuevo Sistema de Justicia Penal.

En relación con el primer punto. Gracias al trabajo comprometido de gobiernos y de sociedad, así como del Instituto Federal de Telecomunicaciones, a cuyo titular y a demás integrantes, quiero agradecer el gran respaldo y apoyo que para esta tarea y propósito nos ha brindado el IFT, al haber liberado esta banda o frecuencia, que nos permita realmente contar con este número de emergencias único y homologado en todo el país, como ocurre en otros países de mayor desarrollo y de mayor avance.

Este número, el 911, comenzará a operar de manera gradual a partir del próximo 3 de octubre.

Inicialmente, este número se pondrá en funcionamiento en 16 entidades: Baja California, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Colima, Durango, Guanajuato, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.

Las entidades restantes se incorporarán a lo largo de los primeros cinco meses del 2017 y, de esta manera, nuestro objetivo es que el 1º de junio de 2017, el 911 quedará totalmente instrumentado en todo el país, para brindar una atención más rápida, oportuna, más eficiente, para quien enfrente una situación de emergencia que ponga en riesgo su integridad.

Exhorto a los aquí presentes a seguir sumando esfuerzos, voluntades y recursos con el objetivo de asegurar el correcto funcionamiento de este número telefónico único para el todo el país, el 911.

Sobre el segundo punto, relacionado con la prevención del delito, también hago un respetuoso llamado a las autoridades estatales para reforzar las acciones conjuntas en este importante rubro.

Celebro la decisión de los integrantes de este Consejo de fortalecer los Centros Estatales de Prevención Social, así como de permitir que grupos de ciudadanos y académicos supervisen y evalúen sus acciones.

Sin duda, un tema que nos preocupa y ocupa a todas las autoridades es el repunte de algunos delitos de alto impacto durante los primeros siete meses de este año 2016, en relación con el mismo periodo del año pasado.

Y para esto es fundamental emprender acciones conjuntas y asumir todos corresponsabilidad en esta tarea.

En particular, el tercer punto que quiero compartirles es la determinación del Gobierno de la República de aplicar una nueva medida para atender el incremento de homicidios dolosos.

He dado indicaciones al Gabinete de Seguridad para que, en estrecha coordinación con las autoridades locales, se ponga en marcha una estrategia de atención integral a los 50 municipios que concentran el 42 por ciento de los homicidios dolosos que hoy se están cometiendo en el país.

En pocas palabras. En sólo el dos por ciento de los municipios de todo el país se están cometiendo el 42 por ciento de los homicidios dolosos.

De manera corresponsable con los gobernadores y los presidentes municipales, reforzaremos las acciones de prevención social, fortalecimiento institucional y combate a la violencia en estas demarcaciones.

Por ello, deben ustedes, los ejecutivos locales, asumir la obligación y compromiso de encabezar los esfuerzos para brindar mayor seguridad a los habitantes de sus entidades.

Hoy quiero, nuevamente, reiterarlo: las Fuerzas Federales estarán invariablemente ahí, donde se necesite para ofrecer respaldo a las policías locales, de manera subsidiaria y temporal, no para suplirlas, ni reemplazarlas.

La solución de fondo es contar con corporaciones de seguridad locales sólidas en las 32 entidades federativas con criterios homologados en su profesionalización, en su equipamiento y en sus protocolos de actuación.

Por eso, con respecto al cuarto punto que quiero enfatizar, es justamente la urgencia de concretar la reforma constitucional en materia de seguridad pública.

A partir de una iniciativa del Ejecutivo Federal, actualmente se discute en el Congreso el mejor modelo policial para el país.

Una vez presentadas las diversas propuestas, ahora lo importante es concretar y avanzar.

He dado indicaciones al Secretario de Gobernación de continuar trabajando con los señores legisladores para hacer realidad una reforma que dote a México de corporaciones policiales más fuertes, más profesionales y que actúen de la forma más eficiente en el ámbito local.

Por eso, agradezco que estén presentes en este encuentro los presidentes de ambas Cámaras del Congreso de la Unión, para que puedan llevar este mensaje de la necesidad de poder concretar, a partir de la iniciativa presentada y del amplio debate que se ha hecho sobre ese tema, podamos concretar un modelo inscrito en ley, inscrito en la Constitución, que nos permita realmente lograr lo que ha sido una demanda reiterada y aún no lograda por parte del Estado mexicano: fortalecer las corporaciones policiacas, que actúan en las distintas entidades federativas.

Finalmente, el quinto punto que quiero comentar, son los retos que se están enfrentando en la operación cotidiana del nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio.

Ya ha hecho referencia a ello el señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y quiero abordarlo también de manera central.

Celebro que en esta sesión se haya acordado desarrollar un modelo nacional de policía de seguridad procesal, un esquema para supervisar las medidas cautelares en los estados, así como una estrategia para cumplir los mandatos de la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes.

Si bien son importantes estas acciones, es necesario que los elementos policiacos actúen con apego al debido proceso en las detenciones y mejoren la calidad de sus investigaciones.

Se debe evitar que, por errores en la detención o deficiencias en la integración de las averiguaciones, los casos no se sostengan ante un juez.

Hemos alcanzado finalmente la materialización de este nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, a partir de reconocer que el viejo modelo estaba agotado, era insuficiente para atender los muchos casos, los múltiples casos, que una población, como la nuestra, presentaba ante la justicia.

A partir de la iniciativa de la propia sociedad civil fue que se emprendió este camino para crear este nuevo Sistema de Justicia Penal, que significa, como lo he señalado en distintos foros, un cambio de paradigma.

El adaptarnos a una nueva cultura en el sistema de aplicación de la justicia y en donde este modelo, el que hoy se quiere, deberá asegurarnos que toda persona que sea acusada, realmente tenga un proceso abierto, transparente, que parta de la presunción de inocencia, y que quede en las instancias de procuración de justicia realmente integrar todos los elementos probatorios que den sustento a las acusaciones que se tengan contra cualquier indiciado.

Destaca que en este modelo sólo en algunos delitos que claramente prevé el modelo existe la prisión de oficio, la prisión preventiva, en los más de los casos los procesos se enfrentan en libertad.

Y ese, quizá, sea el primer gran nuevo paradigma que debamos atender y al que debamos darle seguimiento, porque los procesos, en la gran mayoría, se podrán enfrentar en libertad, que no significa absolución del caso que se sigue o del proceso que se sigue, sino más bien el derecho a una defensa y a que los casos se puedan ventilar de manera abierta, repito, transparente, a los ojos de todos, de forma mucho más rápida y más expedita, y que al final de cuentas ello lleve a las instancias de administración de justicia, en pocas palabras, a los jueces locales y a los jueces federales, a determinar la penalidad  o la culpa, en caso de haberla, en cada uno de los casos.

Es un nuevo modelo en el que tenemos que probar su eficiencia, que es un nuevo modelo que nos permitirá combatir de forma más eficaz la impunidad y el que muchos que eventualmente cometen un delito, puedan evadir la justicia, precisamente, por la forma abierta y transparente.

Y, al mismo tiempo, evitar que muchos otros, miles de personas que eventualmente tenían que enfrentar la prisión preventiva por delitos a veces menores, hoy solamente tengan que hacerlo de manera abierta, siguiendo los procesos en libertad y ante las autoridades judiciales.

Hago, ante ello, un llamado a las Procuradurías de Justicia estatales que están acumulando un creciente número de carpetas de investigación y que están haciendo, por otro lado, un uso limitado de los mecanismos alternativos de solución de controversias, para que realmente se interioricen y haya un mayor compromiso en conocer y aplicar este nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio.

Hago, de igual manera, un respetuoso exhorto a la señora y señores Gobernadores, y lo mismo que al Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, para corregir las deficiencias operativas y evitar que se genere una percepción de impunidad sobre este nuevo modelo, que hoy estamos aplicando en todo el país.

En este sentido, he dado indicaciones al Secretario de Gobernación y a la Procuradora General de la República para revisar y elaborar propuestas de mejora al marco legal, a fin de corregir cualquier deficiencia.

Y siempre serán aquí bienvenidas, como ha venido siendo ya a lo largo de esta Administración, el amplio respeto y siempre la más amplia bienvenida a las propuestas que vengan de la sociedad civil, que de manera muy acuciosa y diligente están siguiendo la instrumentación de este nuevo Sistema de Justicia Penal en nuestro país.

Hacia adelante debemos realizar los ajustes y los cambios que sean necesarios para seguir mejorando las condiciones de seguridad y de justicia en todo el país.

Señoras y señores:

Si en algo estamos de acuerdo los mexicanos es que queremos vivir en un país de paz y tranquilidad, de libertades y derechos, de leyes e instituciones.

La construcción de ese México es una causa que nos compromete a todos los presentes.

Como Presidente de la República, los convoco a que desde su ámbito de actuación sigan impulsando los cambios de fondo para crear un mejor país y un país más seguro.

Continuemos privilegiando el diálogo propositivo y los acuerdos constructivos, para ofrecer una respuesta integral a la legítima demanda de seguridad de la población.

Quiero que sepan que en esta misión colectiva el Gobierno de la República seguirá siendo un factor de encuentro, un factor de unión y un factor de trabajo conjunto, en favor de la tranquilidad de las familias mexicanas.

Muchísimas gracias por su atención.

Dicho lo anterior, agradeciendo los aportes que cada uno de ustedes ha hecho, los acuerdos que aquí se han tomado y el acompañamiento que todo este esfuerzo de las instituciones del Estado mexicano estamos teniendo de la sociedad civil y de sus representantes, voy a proceder a la declaratoria de clausura de esta sesión.

En la Ciudad de México, hoy, 30 de agosto de 2016, me es muy grato declarar clausurada la 40ª Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública, haciendo votos porque los acuerdos alcanzados contribuyan a mejorar las condiciones de seguridad y de justicia, en beneficio de las familias mexicanas.

Muchísimas gracias.