Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto participar en la Entrega del Premio Nacional de Protección Civil 2013.

Saludar de manera muy especial a nuestros galardonados, quienes han recibido este premio y que además hemos tenido oportunidad de escuchar en mensajes que nos han dirigido sobre lo que ha sido su experiencia personal y el reconocimiento que hacen a cómo ha crecido la cultura en favor de la protección civil en nuestro país y que, sin duda, nos permitirá prevenir de mejor manera cualquier contingencia que venga en el futuro.

Quiero saludar a los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República que están aquí presentes; a representantes de instituciones académicas; de asociaciones de la sociedad civil organizada que participan en tareas de apoyo a la protección civil y de apoyo a la población en casos de desastre.

Quiero saludar a dirigentes de distintas organizaciones civiles que se han sumado a los esfuerzos gubernamentales para apoyar a la población cuando ha sido víctima de algún desastre.

Quiero también saludar a Senadores de la República, Diputados Federales y sobre todo a esta gran representación de distintas instituciones encargadas de la protección civil en nuestro país, en distintas tareas y en distintos órdenes.

Les saludo con el mayor de mis respetos.

Y, desde aquí, saludo a todos los integrantes de distintas instituciones del Estado mexicano, de diferentes órdenes de gobierno que participan de manera comprometida y decidida en favor de la protección civil.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Por su geografía, variedad de climas y condiciones demográficas, México está expuesto a una amplia variedad de contingencias, así lo hemos apreciado en los últimos años y esta condición se ha intensificado a consecuencia, como lo expresara hace un momento el titular de la Secretaría de Gobernación, del cambio climático.

Y de acuerdo a análisis y estudios científicos, el sobrecalentamiento global, sin duda, ha favorecido a que diversas regiones de la geografía universal estén expuestas cada vez más a distintas contingencias climáticas, y México se ubica dentro de esta franja y dentro de esta condición que he descrito.

Por ejemplo, desde el año 2000 el país ha enfrentado un promedio de 49 desastres por año, prácticamente uno cada semana, la mayoría de ellos ha ocasionado altos costos económicos, y lo más grave aún, altos costos sociales, incluyendo lamentablemente pérdidas humanas.

2013 no fue la excepción.

El año pasado nuestro país enfrentó importantes retos en materia de protección civil. Sólo recordar los efectos que tuvimos, severos, de Ingrid y Manuel en buena parte del territorio nacional; o la lamentable emergencia en el Complejo Corporativo de PEMEX.

Para el Gobierno de la República, sucesos como estos nos recuerdan la necesidad de estar bien preparados y trabajar coordinadamente para responder de manera pronta y efectiva, en caso de emergencia.

2013 también nos reafirmó la importancia de la prevención y de planear el desarrollo urbano, considerando los criterios de protección civil para evitar riesgos a la población.

En el propósito de proteger la vida y el patrimonio de los mexicanos, no hay esfuerzo pequeño, ni persona que pueda sentirse ajena.

Todos somos corresponsables de nuestra seguridad individual y colectiva.

El trabajo en materia de protección civil nunca se agota.

En cualquier lugar, y en todo momento, tenemos que estar preparados y debidamente capacitados para enfrentar cualquier eventualidad.

Estar conscientes de ello es la base de la cultura de la prevención y la protección civil. Esto lo saben muy bien quienes hoy han sido distinguidos con el Premio Nacional de Protección Civil 2013.

Con este galardón que hoy entregamos, reconocemos a dos mexicanos que son ejemplo de compromiso y solidaridad. Sus aportaciones en materia de prevención y auxilio a la población en casos de desastre han permitido salvar innumerables vidas.

Por ello, como Presidente de la República, ha sido un gran honor entregar este premio al ingeniero Luis Wintergerst Toledo.

Mexicano, orgullosamente oaxaqueño, de la zona zapoteca del Istmo, que aquí me da mucho gusto haber escuchado su mensaje, que transmite la enorme emoción y entusiasmo, y compromiso que ha tenido en esta materia y en su trabajo llevado a cabo.

Y de igual manera, al doctor Roberto Domínguez Herrera, quien, fuera del programa, nos ha pedido hacer brevemente uso de la palabra, como así fue, y que reconociera el trabajo y el camino que hemos transitado para ir trabajando en favor de la prevención y evitar cualquier desastre en el futuro, o cualquier contingencia que enfrentemos, cause daños mayores.

Mi reconocimiento, ingeniero, por su trabajo en favor de esta causa.

El ingeniero Wintergerst ha dedicado una parte importante de su vida a proteger la de los capitalinos, y sus conocimientos fueron esenciales para crear el Servicio Geológico Metropolitano.

Por su parte, el doctor Domínguez es un innovador social que puso su creatividad al servicio de su tierra, Irapuato, fundando el Cuerpo de Bomberos, el Banco de Sangre y el Departamento de Protección Civil en ese municipio.

Deben sentirse muy orgullosos de su trabajo en favor de los mexicanos y, sobre todo, estar conscientes de que las tareas que ustedes llevaron a cabo, que les han hecho merecedores a este galardón han servido y, sin duda, son un referente importante y son una contribución, también, relevante para cuidar la vida de muchos mexicanos.

Nuevamente, muchas felicidades.

A ambos galardonados y a todas las personas que en el ámbito de su competencia trabajan para mejorar la Protección Civil en el país, mi total gratitud.

Mención especial merecen nuestras Fuerzas Armadas, el Ejército Mexicano, la Marina de México.

De igual forma, nuestra Policía Federal, la Cruz Roja Mexicana y muchas otras organizaciones que trabajan en favor de los demás, de los mexicanos y que están atentos a cualquier contingencia para prestar ayuda inmediata en favor de ellos.

A todas estas organizaciones y a todas las instituciones del Estado mexicano, mi mayor reconocimiento y mi gratitud en nombre de todos los mexicanos.

Este día, también, destacamos el valor de miles de héroes anónimos que se entregan a la elevada encomienda de salvar vidas y a apoyar a la población afectada.

A bomberos, rescatistas, paramédicos, enfermeros, voluntarios, soldados, marinos, policías y personal de Protección Civil, a todos ellos, les expreso mi reconocimiento y la gratitud que todo el pueblo de México quiere tributarles.

Del mismo modo, quiero recordar con admiración y respeto a los voluntarios y servidores públicos que perdieron la vida por salvar a sus hermanos mexicanos.

Desde aquí, tributémosle a todos ellos, en su ausencia, un fuerte aplauso para todos aquellos servidores públicos y representantes de la sociedad civil que, insisto, perdieran la vida apoyando a sus seres queridos, o a su prójimo.

Para ellos, desde aquí, nuestro aplauso y nuestro reconocimiento.

El esfuerzo, sacrificio y entrega de quienes se dedican a estas nobles labores de Protección Civil deben verse respaldados por una adecuada infraestructura tecnológica, que permita dar una respuesta oportuna a cualquier contingencia.

Y en este sentido, he instruido al Secretario de Gobernación y al Coordinador Nacional de Protección Civil, realizar las acciones necesarias para que, a la brevedad, el país tenga un Centro Nacional de Emergencias, que monitoree de manera permanente el territorio nacional.

Su objetivo será generar información en tiempo real que facilite la toma de decisiones, fortalezca la prevención y agilice la capacidad de respuesta del Estado mexicano.

Este centro se sumará a los demás programas y acciones que hemos emprendido en materia de prevención y protección civil, ya mencionados en este acto, especialmente, por ambos servidores públicos que están en esta tarea o muy involucrados en la tarea de la protección civil en el ámbito de Gobernación.

Con medidas como éstas, el Gobierno de la República protege la vida de los mexicanos y lo respalda en situaciones de emergencia.

Señoras y señores:

Lo más importante para el Gobierno de la República es salvaguardar la vida e integridad de las personas a quienes tenemos el alto honor de servir.

Por ello, estamos trabajando para consolidar una cultura de Protección Civil preventiva, así como una mayor capacidad de respuesta institucional y ciudadana ante cualquier siniestro.

Para alcanzar estas metas es indispensable la participación proactiva de todos los mexicanos. Construir un México más seguro es responsabilidad de todos y de cada uno de nosotros.

Asumamos este compromiso con la absoluta convicción para llevar a nuestro país a escenarios de mayor tranquilidad y seguridad para todos los mexicanos.

Si bien, no todos los desastres son prevenibles, sí podemos mitigar sus efectos con la participación de todos.

Una población mejor informada, mejor organizada y mejor preparada, siempre será menos vulnerable y sobre todo estará en capacidad de hacerle frente a cualquier contingencia.

Con el ejemplo de los galardonados este día, sigamos trabajando por la vida y protección de todos los mexicanos.

A quienes han sido galardonados el día de hoy, les agradezco todo lo que han realizado en favor de la protección civil y, sobre todo, ser ejemplo e inspiración para que este Gobierno siga dando pasos de manera comprometida y de manera eficaz en favor de la prevención y el cuidado de todos los mexicanos.

Muchas gracias.