Muchísimas gracias.

Gracias a todas y a todos mis paisanos del Estado de México.

Gracias por dejarme sentir, nuevamente, aquí, en mi casa; por tener este recibimiento cálido, hospitalario que los mexiquenses siempre me han dispensado, y recibirme con esta alegría, que me contagia y que me anima a seguir trabajando por el bien de México.

Quiero agradecer al señor Gobernador del estado su bienvenida.

Saludar a todas las autoridades aquí reunidas, del Gobierno de la República, del gobierno del Estado de México y autoridades municipales, que están aquí presentes.

Saludar a legisladores federales, a senadora de la República; a legisladores locales y autoridades municipales.

Pero especialmente, quiero saludar con mi mayor afecto y con gran cariño a todas las mujeres aquí reunidas, de esta región del Estado de México.

Muchas gracias.

Reitero mi agradecimiento por el ánimo que aquí hoy se aprecia, el que recojo y el que, insisto, nos inyecta y nos contagia de esta emoción para seguir trabajando por México.

Quiero pedirles unos momentos de su atención. Unos momentos de su atención, porque quiero hacer referencia a varios temas el día de hoy.

A varios temas que me ocupa abordar con ustedes y desde aquí transmitir a toda la sociedad mexicana, porque son temas de especial relevancia y porque son temas que surgen a partir de mi regreso de la gira de trabajo que realicé por China.

Éste es el primer acto público que tengo a mi regreso, después de haber estado en China y después de haber estado en Australia la semana pasada.

Déjenme decirles; déjenme referirles, en primer lugar, a este tema.

Sé que a veces no se aprecia suficientemente la importancia de que México esté presente en distintos foros internacionales.

Pero como lo señalé antes de partir, los espacios en los que México participa: en APEC, en G20, en nuestro encuentro con China, en una Visita de Estado que realizamos, todo esto en apenas cinco días, sin duda fue en el propósito clave y fundamental de dejar constancia de la presencia de México y de que México abordara distintos temas frente a los Jefes de Estado de los principales países del mundo.

Es un espacio que México tiene ganado y es un espacio en el que México no se puede excluir ni marginar.

Por eso la decisión política que tomé de atender estos foros. No obstante, el decir de algunos de que no era momento para hacerlo.

Pero, insisto. México no puede sustraerse de estos espacios e, insisto, de un lugar que se ha ganado a pulso, a partir de su propio desarrollo y del desempeño de su economía.

A lo largo de esta semana y de estos días, se han apreciado, como compartí a mi regreso, lamentablemente actos de violencia en algunas partes, de protesta con violencia en otras, y claramente señalé que el Gobierno de la República es el primero en haber sido solidario con el dolor que ha provocado la desaparición de jóvenes estudiantes en Ayotzinapa.

Que el Gobierno de la República ha emprendido una investigación exhaustiva, a través de la Procuraduría General de la República, para dar con la verdad de los hechos, y que ha mostrado públicamente el alcance y lo que lleva en sus investigaciones.

Hemos sido los más sensibles al tema, los más solidarios. Hemos atendido puntualmente desde lo personal y a través de los funcionarios responsables de la investigación, a los padres de familia a quienes embarga esta pena y este dolor.

Pero, también, hemos advertido que al amparo de este dolor, que al amparo del sufrimiento de los padres de familia, que al amparo de esta consternación social que hay por los hechos de dolor y de horror, que de acuerdo a la investigación se tuvieron en Iguala, hemos advertido los movimientos de violencia que, al amparo y al escudo de esta pena, pretenden hacer valer protestas.

Protestas que a veces no está claro su objetivo. Pareciera que respondieran a un interés de generar desestabilización, de generar desorden social y, sobre todo, de atentar contra el proyecto de Nación que hemos venido impulsando.

El Gobierno de la República está firme y decidido a seguir trabajando por un proyecto de Nación que genere bienestar para más mexicanos, de acelerar el ritmo de desarrollo y crecimiento que queremos para todos los mexicanos.

No nos vamos a detener. Pareciera que algunas voces, unidas a esta violencia y a esta protesta, algunas de ellas fueran aquellas que no comparten este proyecto de Nación; que quisieran que el país no creciera; que quisieran que el país frenara su desarrollo.

Nos hemos atrevido a cambiar. Hemos ido en pos de reformas estructurales y de grandes cambios que nos dan una nueva plataforma.

No son varita mágica. Nunca las hemos ofertado como tales. Pero, sin duda, son punta o son puntal, y son necesarias para acelerar el ritmo de desarrollo que necesitamos como país.

Que, sin duda, han afectado intereses, de los que mucho tienen y de otros que se oponen al proyecto de Nación. Pero a pesar de ello, y a pesar de estas voces que ahora, al amparo de quienes sufren dolor y de quienes tienen pena, enarbolan banderas de violencia y de protesta.

Dejo claro que el Gobierno de la República está firme en la construcción del proyecto de Nación que queremos para el bienestar de todos los mexicanos.

Siguiente tema que quiero abordar, y del que soy sensible, y no sé si esté vinculado a esto, que pareciera un afán orquestado por desestabilizar, y por oponerse al proyecto de Nación.

En días recientes, y justamente cuando emprendía la gira de trabajo, surgieron señalamientos sobre una propiedad de mi esposa. Una propiedad en la que han señalado un sinnúmero de versiones y de falsedades, que no tienen sustento alguno.

Hoy quiero decirles que le he pedido a mi esposa, que sea ella personalmente, siendo una propiedad de ella, quien esclarezca o quien aclare ante la sociedad mexicana, y ante la opinión pública, cómo fue que se hizo de esa propiedad y cómo fue que la construyó.

Creo que lo que tiene esto de positivo es, finalmente, el llamar a todos a quienes tenemos responsabilidad pública a ser muy claros en cuanto al patrimonio que hemos formado, a ser transparentes en aquello que tenemos.

Pero lamento que en el marco de todo este clima de consternación, se levanten señalamientos infundados, y con aseveraciones, como puntualicé hace unos días, totalmente imprecisas.

Espero que la aclaración que personalmente habrá de dar mi esposa, pueda realmente dejar muy en claro cómo fue que se hizo de esta propiedad, algo que hizo a partir de su trabajo.

Una mujer que por muchos años, y ustedes lo saben y el público lo sabe en general, se dedicó a la actividad artística por más de 25 años, y que todo ello le permitió ir generando su propio patrimonio, su propia independencia económica y que esto, creo yo, en la aclaración que ella dé, pueda dejar muy en claro, ante la sociedad mexicana, cómo fue que se hizo de esta propiedad.

Sobre este tema en particular, es claro: que es un tema de la mayor sensibilidad. Porque éste no es un tema que atente contra el Gobierno. Es un tema que pone en señalamiento al Presidente de la República y a su familia.

Por eso mi interés, mi claro interés de orden prioritario de dejar aclarado ante la sociedad mexicana cómo ha sido y cuál es el patrimonio que tiene el Presidente de la República.

Porque no permitiré que este tema, que este señalamiento, ponga en duda la confianza que la mayoría de los mexicanos me ha confiado para conducir los destinos de la República.

Y, finalmente, quiero referirme al evento que hoy nos convoca, a la inauguración de la Ciudad de la Salud para la Mujer.

Éste es un modelo, un modelo importante, y quiero felicitar al gobernador del estado, porque si bien es un proyecto en el que participa el gobierno del estado y el Gobierno de la República, es un modelo con diseño propio en el Estado de México.

Y que le he dado indicaciones a la Secretaria de Salud para que, en coordinación con los gobiernos de otras entidades, podamos replicarlo.

Porque es un modelo que está dirigido especialmente para dar atención a la salud de las mujeres de nuestro país. Es un modelo que tiene prácticamente tres especialidades: la atención materna, la atención geriátrica y, sobre todo, la detección temprana de cáncer, una de las principales causas de mortandad entre las mujeres de nuestro país.

Ésta es ocasión, también, para compartir con ustedes que dentro de los avances que hay en la protección a la salud de las mujeres, son relevantes e importantes.

Cuando apenas habíamos mejorado este indicador en un dos por ciento, quiero compartirles que de acuerdo a datos de INEGI, la razón de muerte materna se redujo en 9.7 por ciento; es decir, hay un menor número de muertes en mujeres en maternidad el día de hoy.

Ha habido una reducción sensible, que anteriormente era de 42.3 muertes por cada cien mil nacidos vivos en 2012, a 38.2 muertes en 2013. Es una reducción mayor a lo que veníamos observando en años anteriores, y eso deja acreditado el trabajo que el Gobierno de la República, en coordinación con los estados de nuestro país, estamos llevando a cabo para extender y ampliar los servicios de salud a todos los mexicanos.

Y en este espacio solamente y hablando de la salud, quiero reiterar que seguiremos trabajando con enorme compromiso, porque advertimos que ésta es una de las tareas prioritarias de todo el Gobierno: asegurar salud para todos los mexicanos.

Y aquí, en el Estado de México, el Gobierno de la República tiene un gran número de compromisos en esta materia.

El gobernador del estado ya hizo referencia a ellos; como el Instituto de Oncología del Estado de México, el Centro de Atención a Personas con Discapacidad Visual y el Centro Estatal de Rehabilitación y Educación Especial, que se suma a las 28 instalaciones de salud que se han construido y sólo algunas de éstas están en proceso.

Esto deja acreditado que el Gobierno de la República, en coordinación con el gobierno del estado, estamos trabajando en favor de la salud de todos los mexiquenses.

Amigas y amigos.

Amigas, muchas más amigas que están hoy aquí presentes que amigos, pero quiero dejar finalmente aquí un abrazo fraterno, cordial y de gran cariño a todas las mujeres aquí reunidas, porque verdaderamente, me voy muy motivado, me voy muy alentado y, sobre todo, me voy muy comprometido para seguir trabajando por el Estado de México y por todo el país.

Muchas gracias.