Señor Presidente Enrique Peña Nieto:

Quisiera yo, encontrar las mejores palabras, para darle a usted la más cordial bienvenida a ésta que es su casa, la CTM. Es su casa. Pero más hablan los hechos que las propias palabras.

El señor Presidente acaba de ser recibido, desde una parte larga de aquí de la entrada de la CTM, con una verdadera demostración de confianza, de cariño y de simpatía, en la tarea que viene realizando al frente de la Nación, que yo no puedo igualar, después de lo que vimos, sino reiterándole que, en verdad, lo recibimos con todo afecto, que agradecemos, plenamente, haya aceptado la invitación que le hicimos para que nos acompañara a la inauguración de este gran evento que se transformó en la gran clausura que hará del mismo, porque coincide la fecha, nada menos con dos acontecimientos:

Uno. Es el Día de la Bandera, que nos sentimos tan honrados en respetar y que significa lo mejor de nuestros valores.

Y por el otro. Es el cumpleaños 77 de vida de la CTM, con limpieza, con el apoyo de los trabajadores, con lealtad de su partido, con lealtad a nuestro candidato primero, y lealtad y apoyo al Presidente que respetamos y le damos todo el afecto de los trabajadores.

Después de preparar un discurso, me pareció que estaba yo usando una actitud retórica que no encajaba con la verdad misma que dicha. Aquí, y en forma plena, resultaba, a mi modo de ver, más efectiva y más clara.
Mi intervención, por eso opté de hacerla contener, en señalar algunas características de la CTM y, desde luego, el por qué lo vinculamos con el Presidente Peña Nieto, y hemos de seguir con él, con lealtad y con efectividad, en todo su Mandato.

Sí he de referirme a una característica de la CTM, señor. Dije ya antes que hoy cumple 77 años, 77 años políticamente fiel como miembro del Partido Revolucionario Institucional, sin ninguna confusión.

La CTM, es la organización obrera más grande del país, no solamente por su número, que es de cerca de cuatro millones de miembros, sino por la aportación que ha hecho de mejores conquistas, de mejores contratos colectivos, de actos que defienden y benefician al trabajador, y que pudiéramos, simplemente, contar, entre ellos, a dos, que no solamente benefician a la CTM, sino a los trabajadores, en general.

En la vida de la CTM, a instancias de ella, se hizo verdad el reparto de utilidades para los trabajadores, de las que obtiene el patrón, que no eran, sino una letra muerta que no encontraba solución para este justo reparto, y que nosotros, en ese momento, bajo la dirección del Fidel Velázquez, pudimos encontrar en el Gobierno, se entendiera ese alcance y la justicia de cumplirla.

Y por otra parte, qué bueno que está aquí, el joven y nuevo Director del INFONAVIT, porque el INFONAVIT, es otra realización hecha verdad por la CTM.

Nos tocó, incluso, el honor de participar en la redacción de la Ley del INFONAVIT, que se estuvo haciendo en la casa del que era en ese momento el Secretario de Hacienda, el licenciado Hugo Margain.

Nos tocó esa parte, que me honra mucho, y también ser el primer Presidente del sector obrero en el Consejo de Administración del INFONAVIT.

Qué bueno que hay un nuevo Director y deseamos sepa los antecedentes que nos enorgullecen, que tanto han beneficiado a los trabajadores y que querernos que siga siendo un conducto de justicia social, de que vivan en sus propias casas los trabajadores, de que no vivan en mazmorras de un tamaño que resultara risible, si no fuera por lo dramático.

Casas que no tengan menos de 40 o 40 y tantos metros. Donde los hijos puedan vivir, donde la familia se encuentre, donde la vida no sea un solo ser, sino es un disfrute. Esa circunstancia es una de las muchas, como les digo, conquistas que la CTM ha obtenido para todos sus miembros.

Podemos decir, también, que de todos los contratos colectivos celebrados en el país, el 80 y tantos por ciento son celebrados con la CTM. Eso significa la confianza que inspira al inversionista la seriedad de nuestro trato, y el llevar a México por delante, sin aceptar cualquier secundario interés que resultaría bastardo junto al principio de pensar en México y en su crecimiento.

La CTM, además de tener esa contratación, de tener ese número de trabajadores, ha establecido y ha cambiado la política que debe existir entre patrones y sindicato de trabajadores.

Durante muchos años, se pensó que el enfrentamiento o el pleito era la forma más adecuada para llevar adelante esas relaciones o defender, uno y otro, sus intereses.

La CTM durante este Comité Ejecutivo, creó la nueva política laboral que consiste en que el trato con las empresas sea mediante el diálogo, que mediante el diálogo, resolvamos las cuestiones que nos interesan, que en el diálogo, evitemos que no haya inversión, sino que esto se amplíe, que no haya cierre de empresas, que el desempleo, también, si no se acaba se disminuya, y toda esa circunstancia ha creado un clima de entender a la CTM, de comprenderla y de que sus miembros y directivos se rijan por esas reglas que son de la civilización propia de una central avanzada, como la que ustedes integran.
La CTM, por su tamaño, por sus logros, significa una presencia importante en la construcción del país y en las fuerzas que se tienen. Por eso, participamos en todas las cuestiones de interés social, económico y político.

Y ya que he llegado al tema de la política, me referiré a ella, primero, reiterando que sin desviación hemos tenido 77 años en el PRI, pero que queriendo hacer comentarios de la política reciente, a partir del inicio y de los procedimientos y del camino de la sucesión presidencial en que meramente justo y para bien de México y para la realización de los intereses, había de triunfar el señor Presidente de la República Enrique Peña Nieto.

Sin duda, podía haber muchos que quisieran hacerla. Pero la verdad, estaba en Peña Nieto. El partido tuvo múltiples reuniones con todos los elementos que tienen que participar por su calidad, por su importancia, Gobernadores, funcionarios del partido, los sectores.

Y nosotros sentíamos que se estaba prolongando indebidamente una solución que caía por su peso. Y la CTM le declaró públicamente en el partido, que su candidato y no otro, era Enrique Peña Nieto.

Al que le gustó le gustó y al que no, se aguantó.

Es verdad, es la verdad. Hay muchos corazoncitos que laten por determinadas cuestiones. Pero no siempre sus latidos son escuchados y el pueblo escuchaba los de Peña Nieto y los seguirá escuchando.

Nosotros, en la campaña, una vez que el pronunciamiento a su favor fue claro y determinante, en la campaña, la CTM con grandes cantidades de trabajadores, lo acompañó en todos los eventos.

La CTM, que tiene grandes cantidades de trabajadores en sus Federaciones de todo el país, nunca dejaron solo al candidato, estuvieron presentes y manifestaron su fuerza y su interés, porque él adquiriera el grado y el carácter de Jefe de la Nación, en el momento correspondiente a la elección.

Y esa elección llegó y el voto se produjo. Y el voto de la CTM nunca ha sido cuestionado y ni a quienes les gusta buscarle tres pies al gato y señalar. Y yo creo que son puras formas de desahogo, puede decir, ni dijo nada del voto de la CTM, porque aquí sólo tenemos una palabra y no jugamos con nuestras decisiones.

Y eso lo saben todos y todos saben que si estuvimos, estamos y seguiremos estando con Peña Nieto y ya.

Pero sí estamos felices y contentos de que el advenimiento a la Dirección Nacional del señor licenciado Peña Nieto; lo estamos más todavía, cuando vemos la forma diligente y acelerada y acertada que está poniendo, sin límites, para su trabajo en la Presidencia y para bien del país.

Lo vemos un día en Chihuahua tratando problemas. Ese mismo día, ese mismo día también usted estaba en Puebla, y también trabajando, y esa es la constancia.

Se reúne, analiza los problemas, conoce los lugares para cumplir relaciones y acciones materiales, y para que todo sea una verdad de un ejercicio de trabajo, en que no se limita esfuerzo, y que está justificado por su calidad, y por su juventud de hombre experimentado, que todos le reconocemos y que respetamos, y nos damos el gusto de saber que esa fuerza y esa juventud, servirá por estos años de su ejercicio, para bien del país y de todas las líneas que él persigue.

Eso por sí sólo es satisfactorio para nosotros, pero encontramos que también se multiplica en su relación internacional. Lo vemos recorriendo todos los países o muchos de los países en Europa.

Lo vemos en reuniones en Estados Unidos con el Presidente y, también, en reuniones en América y Centroamérica. Acaba de llegar apenas de Costa Rica, y entre esos actos, no acude simplemente como asistente, sino como participante, para expresar su punto de vista, para actuar y, con eso, hacer sentir cuál es el pensamiento y el interés de nuestro país.

Pero implica, también, otras circunstancias, fortalece la relación internacional, que estaba muy descuidada. Esa relación internacional, a la vez, propicia un reconocimiento y buena disposición internacional para México, en la inversión, en el turismo. A nosotros, además, nos da la oportunidad de conocer sistemas adelantados y de progreso, sistemas de punta, para la mejor producción y realización, y la calidad dentro del concierto internacional.

Si nosotros tenemos el propósito de multiplicar el bienestar; si nosotros tenemos el deseo y el compromiso, de hacer productividad avance y tenga mayores facilidades, todos estamos con ella.

Los propios trabajadores aportando su esfuerzo, porque son los que siempre lo han aportado y la remuneración que tienen es importante, desde el punto de vista que lo mejor que puede tener un trabajador, más que lo que se le obsequia, es el trabajo que lo dignifica y que le da una vida para sostenerse y sostener a su familia.

Y en esas condiciones es como nosotros encontramos que puede, eso está bien, multiplicarse el acceso a medios, que son benéficos y satisfactorios para México.

Yo creo que si nosotros quisiéramos seguir hablando de esa dinámica, de esa celeridad que el Presidente tan le caracteriza, de ese amor por el hacer y de hacer bien las cosas, por ese amor a una Presidencia que el pueblo le dio y que él siente que debe corresponderle con el corazón y con todo su trabajo, y lo está haciendo, y no solamente estamos felices de que sea Presidente, sino de que sea un magnifico Presidente, que trabaje como un mejor Presidente y que México se beneficie por tenerlo de Presidente.

Pero aquí estamos, no para que me escuchen a mí, sino al señor Presidente.

Y yo concluyo diciéndole al Presidente Peña Nieto que lo recibimos con gran afecto. Que seguiremos apoyándolo. Que, por sí solo, el Pacto por México que él ha logrado y que ya el PRI firmó con el PRD y con el PAN, es un compromiso de realizar reformas y modificaciones legislativas.

Que, efectivamente, sean y piensen en el interés de la Nación, lo que les guste o no les guste, o lo que preferirían sacar de raja cada partido.

Nosotros creemos que ese Pacto vale extraordinario, que es una suma más de sus aportaciones, y que tendrá más calidad. Entre más limpia sea su realización, sin debilidades de aceptar modificaciones convenencieras que quiten el sentido fundamental de su propósito.

Ésta es su casa. Los trabajadores creen en usted, le dan todo su apoyo y estamos felices por nuestro cumpleaños, felices por el Día de la Bandera y felices porque usted esté aquí.

Gracias, señor Presidente.