Señor Presidente de México; querido amigo si me lo permite. Lo digo porque usted suena como una voz fresca; una nueva voz. No sólo para su propio país, sino para todos los países del mundo.

Es bueno que haya empezado tan joven, para que pueda hacer muchas cosas y debo de decir que ya se nota en México ese nuevo espíritu.

Estamos todos preparados y vemos que México está preparado para alcanzar nuevas alturas.

Quisiera darle las gracias encarecidamente por su cálida recepción, y por la conversación profundamente constructiva que hemos mantenido.

Yo creo que hemos abarcado casi todos los temas de importancia. Hemos descubierto que tenemos una gran oportunidad para trabajar conjuntamente, en beneficio de su pueblo y de nuestro pueblo.

Podemos decir que nuestros pueblos son buenos pueblos, pero debo decir que su pueblo es un pueblo maravilloso.

Cuando fue usted elegido, sabíamos que con usted se alzaba no sólo una nueva voz, sino una voz importante.

Usted representa a una nueva generación que ha llegado en un momento muy oportuno. Su visión no consiste únicamente en cambiar las cosas, sino hacer que avance su país.

No sólo corregir anteriores errores, sino dar un salto hacia el futuro, hacia una nueva era.

Nuestro intercambio de puntos de vista, me ha inspirado. México e Israel son viejos amigos, pero ahora además, nos estamos convirtiendo en jóvenes socios para una nueva visión y así podremos servir a nuestros pueblos como debe ser, como hemos prometido.

No olvidaremos los valores del pasado, pero deseamos ascender a las alturas del mañana.

Usted hablaba de mover a México. Es algo que se puede aplicar también a Oriente Medio. Mover y volar para escapar a los límites y llegar a nuevos horizontes.

He llegado a México con una Delegación de 80 empresarios extraordinarios. Estos empresarios israelíes estaban deseando venir. Consideran que México es muy prometedor y están deseando trabajar conjuntamente.

Son, desde nuestro punto de vista, la vanguardia, las tecnologías más avanzadas, las más modernas de Israel.

Su capacidad ya ha sido demostrada, no sólo al crear una investigación y desarrollo extraordinario, han asentado también, una industria, la industria del automóvil en México, una de las mejores del mundo.

Nos ha conmovido la recepción mexicana; la recepción a nuestros libros y a nuestros poemas. No podríamos imaginar un acto más emocionante de amistad.

Ustedes también, son un pueblo extraordinario de historias, de poemas, que ha conquistado los corazones de millones en todo el mundo. La envergadura de la literatura mexicana es enorme. Son ustedes un verdadero imperio a nivel literario, reconocido en el mundo entero. Nosotros también, somos un pueblo de libros y de plegarias.

Y ahora nos encontramos en el mismo ámbito del espíritu humano, de la excelencia, de la experiencia. Como México, que está ahora despertando a Latinoamérica, Israel también desea contribuir, como país, a nuestra región.

No nacimos para ser enemigos, ni para dominar a otros pueblos, ni tampoco para quitarle la tierra a los demás.

Nacimos para la paz y ahora estoy encantado de que las negociaciones de paz se hayan restaurado y reiniciado entre nosotros y los palestinos.

Estamos determinados a llegar a un acuerdo completo.

Hemos acordado que la respuesta al conflicto debe basarse en una solución de dos Estados. Dos Estados para dos pueblos.

La paz es urgente, en mi opinión, pero también, es posible.

Para ambos, tanto para nosotros, como para los palestinos, ésta es la mejor alternativa para ellos, tanto como para nosotros.

Para Israel la paz no es sólo una elección estratégica, como he dicho, sino un imperativo moral que procede de lo más profundo de nuestro legado.

Apreciamos el apoyo de México a nuestros esfuerzos hacia la paz. Quiero darles las gracias por ello.

Nos han ayudado a resolver los conflictos de nuestra región en beneficio de la humanidad.

Oriente Medio prosperará si abraza el potencial de esta nueva era.

Ahora mismo, la región está atravesando un periodo transitorio. La transición no suele ser una experiencia muy agradable, pero sí es una oportunidad para crecer, para pasar de una situación a otra situación que puede ser muy prometedora.

Estamos deseosos de que se alcancen los objetivos y haremos todo lo posible para respaldarlo, para estar del lado de muchas de las personas en Oriente Medio que desean un nuevo Oriente Medio, respondiendo a las expectativas de la generación joven y las necesidades de todos los pueblos.

En nombre del Estado de Israel y del pueblo de Israel quisiera, señor Presidente, invitarle oficialmente a que realice una Visita de Estado a Israel. Estamos al final del año, así que le deseamos que haga la visita ya no este año, sino el que viene.

Estaremos encantados de recibirle como invitado de honor, como verdadero amigo. Porque tanto el Estado de México como Israel son verdaderos amigos.

Nunca he visto una comunidad judía tan encantada como está la de México, así como el pueblo de México.

Así que aprecio enormemente todo lo que ha hecho por México.

Una vez más, muchas gracias.

Gracias por su cálida acogida.

Tomen ejemplo de este joven para que este mundo sea más joven y mejor.

Gracias.