Muchísimas gracias

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar con enorme respeto, con cariño, con afecto y con mi felicitación, con motivo de estas fiestas decembrinas, al pueblo de Tlaxcala, a esta ciudadanía hoy, aquí, presente. Y, especialmente, agradecer la hospitalidad y las muestras de calidez con la que hoy me recibe San Pablo del Monte.

Muchas gracias.

Señor Gobernador del Estado de Tlaxcala:

Muchas gracias por sus palabras de bienvenida.

Saludo por igual a las otras autoridades, titulares de los Poderes Legislativo y Judicial del estado.

Al comandante de la Zona Militar del Estado de Tlaxcala.

A las distintas autoridades hoy, aquí, reunidas.

Pero especialmente a esta gran congregación de gente que se ha dado cita para este encuentro, que nos permite anunciar este Programa de Prevención que hoy, y de manera simultánea, se arranca en 15 entidades del país, y que la secretaria de Desarrollo Social ha explicado y ha expuesto con gran amplitud.

Al llegar a este lugar tuve la fortuna de encontrarme, en varios puntos de esta Ciudad de San Pablo del Monte, con mucha gente. Con mucha gente que, al igual que ustedes, tiene un ánimo renovado, alberga la esperanza de que podamos construir mejores condiciones para Tlaxcala y para todo México. Y eso es justamente lo que propone llevar a cabo el Gobierno de la República.

Hoy, en esta primer visita que hago al Estado de Tlaxcala, celebro que ese primer encuentro con la ciudadanía de este estado sea aquí, en San Pablo del Monte, porque hay muestras de calidez y muestras de afecto, y que, estoy seguro, las expresiones de los habitantes de este municipio recogen el sentir de los tlaxcaltecas y de todos los mexicanos.

Queremos caminar de manera acelerada. Acelerar el paso para la transformación y para el cambio de México. Para que podamos dejar de lado aquello que pueda dividirnos, que nos pueda diferenciar unos de otros por razones de credo, por razones de religión, por razones de posición política; más allá de ello, podamos poner por delante un ánimo constructivo, un ánimo positivo que nos permita, realmente, incidir de manera real en la transformación social de nuestro país.

La acción que hoy emprendemos, sin duda, va acorde con el clima que habrá de acompañarnos durante los próximos meses, en esta temporada invernal. Es una acción preventiva.

Y aquí, debo decirlo con toda puntualidad: No es sólo una acción del Gobierno de la República, es una acción concertada con los gobiernos estatales y gobiernos municipales para que juntos, como lo queremos hacer en otros frentes que son, sin duda, parte de los grandes retos que tenemos por delante, como es el de combatir pobreza y desigualdad. Como en esos frentes, hoy, lo hacemos para que en las zonas que habrán de resentir las bajas temperaturas durante este invierno, puedan tener un mínimo, un mínimo de apoyo.

Estoy claro que esto no resuelve de manera definitiva las condiciones en las que muchas familias enfrentan la temporada invernal, y las condiciones cotidianas que tiene que hacerle frente en condición adversa, por condición de pobreza, de marginación, de rezago y de falta de empleo. Pero ésta es una acción, a final de cuentas, que en algo resuelve, que en algo ayuda a enfrentar esta temporada invernal.

Pero, realmente, lo que mi Gobierno tiene por delante, y es uno de los pilares centrales dentro de los grandes objetivos nacionales que mi Gobierno se ha trazado, es el de combatir la pobreza y la desigualdad que, lamentablemente, afecta y lastima a amplios sectores de la población de México.

Y hay que decir de Tlaxcala, a partir de las cifras que ha compartido con ustedes el Gobernador del estado. Efectivamente, Tlaxcala, que hay que decir, puede ser un estado territorialmente pequeño, el más pequeño del país, pero el más grande y muy grande por la calidez, la nobleza y la entrega de su gente. Es un estado grande.

Y que sepan los tlaxcaltecas, porque aquí lo quiero hoy significar. Que Tlaxcala no por estar cerca de la capital del país, no por ser el estado territorialmente más pequeño estará alejado de la atención del Gobierno de la República. Por el contrario, que sepan los tlaxcaltecas que tendrán por aliado y como un visitante frecuente al Presidente de la República.

Y lo quiero hacer así y en el resto del país con un propósito: que todos, que todos los órdenes de Gobierno, sin distinción del origen partidario que tengan, pero que todos, a partir de definir objetivos claramente señalados, en obras de infraestructura, en proyectos de impacto social, pero sobre todo, en lo que muy pronto habremos de anunciar, a mediados del mes de enero, lo que será una gran Cruzada Nacional Contra el Hambre, contra la pobreza.

Y se trata no sólo de llevarle apoyo a la gente que más lo necesita que, sin duda, el programa considera el que varios apoyos que están inscritos en distintos programas del Gobierno de la República y de los gobiernos estatales y de los gobiernos municipales, se vean reforzados para llegar a más población del país. Pero no será suficiente.

Se trata, a final de cuentas, de trazarlos dentro de esta línea de acción el que podamos realmente cambiar el entorno en el que vive la gente de pobreza, para que pueda encontrar dentro de su ambiente y dentro de su entorno, condiciones más favorables, no sólo para poder revertir el escenario de pobreza a partir de los apoyos que reciba, sino de encontrar empleo y oportunidad de vida digna.

De eso se trata el gran proyecto que tenemos para combatir pobreza y para combatir desigualdad. Se trata de lograr que México tenga una sociedad más igualitaria y más justa.

Y eso ustedes lo van a sentir, lo van a palpar y me lo habrán de hacer saber en los distintos recorridos que haga por toda la República. Porque, como ya lo señalé en otros estados, hoy, aquí, lo vuelvo a refrendar, en Tlaxcala: quiero ser un Presidente itinerante que recorra el país, que sienta a su gente, que tenga la oportunidad de encontrarme con la gente, que pueda estar en apoyo y en simpatía del Gobierno. También, recoger la crítica, pero especialmente, la crítica constructiva.

A mi llegada saludé a un joven, a Oswaldo, que estaba entre ustedes y que justamente me entregó un libro y me dejó una carta que habré de leer con atención, pero que, entre otras cosas, me señaló: Por favor, Presidente, considere que habemos quienes tenemos una expresión crítica a varias acciones de los gobiernos, que serán siempre bienvenidas, que sirvan para normar criterios, reorientar la acción del Gobierno, que pueda resolver, de manera más eficaz, las necesidades que tiene la población de nuestro país.

Éste quiere ser un Gobierno que le distinga la cercanía con la gente, empezando por su Presidente y por todos los funcionarios titulares de las dependencias gubernamentales, que tienen la responsabilidad y la consigna de estar cerca de la gente, de no sólo dejarse llevar por los informes que los funcionarios de las dependencias eventualmente les den.

Se trata de salir, de recorrer el campo, de ensuciarse los zapatos y de escuchar a la gente para recoger sus preocupaciones, y que todo ello vaya alimentando la política pública del Gobierno de la República que, de manera coordinada, y lo quiero subrayar, coordinada, con las otras autoridades estatales y municipales, podamos multiplicar la capacidad de hacer más por la gente de México.

El Gobierno de la República, lo he dicho, no intenta competir con los otros niveles de Gobierno. Quiere ser un Gobierno que cumpla y que complemente su actuar con la participación de los demás órdenes de Gobierno. Para que todos, al unísono, en una misma sintonía y en una misma frecuencia, podamos atender de mejor manera las necesidades del pueblo de México.

Ésta es la tarea que me propongo llevar a cabo, y que sé que con el respaldo social, con el ánimo positivo, con una óptica constructiva de solidaridad, de cohesión social y de unidad, será posible que, entre todos, construyamos mejores condiciones para el México que todos queremos.

Tlaxcala no va a estar solo. Tlaxcala, además, está muy cerca de la capital donde despacha el Presidente, y desde donde emprenderá recorridos por todas las entidades del país.

Vendré a Tlaxcala, señor Gobernador. Quiero estar muy cerca de los tlaxcaltecas. Porque hoy me siento muy motivado al recoger distintas expresiones de la gente de San Pablo del Monte que, sin duda, insisto, proyecta este ánimo y esta esperanza porque tengamos un mejor Tlaxcala y un mejor México.

Y ésta es una oportunidad de vida. Es un privilegio de vida poderle servir a todos los mexicanos. Gracias al respaldo mayoritario, hoy, me ocupa ser el Presidente de todos los mexicanos, de todo el pueblo de México. Y quiero ser quien encabece el esfuerzo de la colectividad, del esfuerzo de todo México para que vayamos creando las mejores condiciones para todos los mexicanos.

Si tenemos un espíritu de solidaridad, un espíritu de unidad, un espíritu de trabajo, de lucha, y, sobre todo, de apoyar las acciones que beneficien a la gran mayoría de los mexicanos, México será otro en los próximos años. México tiene un enorme potencial.

Pero es importante que sepamos y que nosotros mismos creamos de la oportunidad y la posibilidad que tenemos de crecer como Nación. Y que no podemos resignarnos a vivir en condiciones de marginación, de rezago social, de pobreza, como si fuera la constante en varias partes del país.

Por el contrario. Tenemos que estar conscientes que sí es posible. Y lo vi en algún programa que, seguramente, el gobierno estatal debe de tener, o en alguna agrupación, que decía: Sí se puede.

Sí se puede, si nos ponemos de acuerdo y si estamos decididos a cambiar el rumbo del país y a llevarlo a mejores condiciones, para disfrute y goce de todos los mexicanos.

Yo le quiero agradecer, también, a María de la Luz sus palabras, muy cálidas, que son la expresión que, sin duda, manifiesta o siente el pueblo tlaxcalteca. A través de ella y a través de todos ustedes, quiero dejarle un saludo fraternal, cálido, de respeto, de solidaridad y de propósito de trabajar, junto con ustedes, a todos los tlaxcaltecas.

Que reciban cada uno de ustedes y los muchos ausentes de este evento, todos, pueblo de Tlaxcala, el saludo del Presidente de la República.

Que, a través de ustedes y a todos los mexicanos, les deseo felices fiestas navideñas que, seguro estoy, tuvieron la oportunidad de disfrutar con motivo de la Navidad, el 24 y 25 pasados.

Pero, sobre todo, desearles a todos los mexicanos que 2013 sea un año pleno de salud, que es la condición fundamental para poder alcanzar cualquier otro propósito.

Que reine la salud, la prosperidad, la alegría, la paz, la unidad, y el deseo ferviente de que entre todos podemos construir un mejor México.

Felicidades a ustedes y a todo el pueblo de México.