Señoras y señores.

Muy buenos días tengan todas y todos ustedes.

Quiero saludar y agradecer la honrosa invitación para participar en la inauguración de este espacio, de este foro, a José Ángel Gurría, Secretario General de la OCDE.

Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.

A Hasan Tuluy, Vicepresidente del Banco Mundial.

De Luis Alberto Moreno, Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo.

A la muy distinguida concurrencia, personalidades del ámbito político, del ámbito académico, intelectual, del ámbito cultural, entre quienes reconozco la presencia de muy connotadas personalidades.

A don Mario Molina, Premio Nobel y orgullo de México.

Y decir de varios más que hoy nos acompañan.

A todos, les saludo con respeto y, sobre todo, apreciando la gran oportunidad de estar en este encuentro, de participar en su inauguración, pero, sobre todo, de haber recogido las expresiones, las participaciones de quienes me han antecedido en el uso de la palabra.

Miren. Yo tenía preparado un discurso, pero después de haber escuchado a quienes ya lo hicieron, creo que hay enormes coincidencias entre lo que han expuesto y lo que mi Gobierno, esta Administración, se propone llevar a cabo.

Efectivamente, partimos de tener una visión muy clara, muy puntual de qué necesita México para acelerar su desarrollo, su crecimiento económico, de manera sostenida, con respeto a nuestro entorno, y que haga posible que México sepa aprovechar todas sus oportunidades, sus potencialidades, la enorme cantidad de recursos que tiene, tanto naturales, pero más importante, su recurso humano.

Es muy claro que México sabe, los mexicanos sabemos, y aún más, tenemos que reconocer la fortaleza que tenemos como país, la gran riqueza que tenemos y el enorme potencial que tenemos.

Como Alicia Bárcena lo expresara en su momento, en la cita que hiciera de alguna obra de Alfonso Reyes. Tenemos que redescubrirnos, en dónde están nuestras fortalezas.

Pero, a partir de ello y, sobre todo, en este nuevo clima político democrático, que afortunadamente México tiene, ve espacio para que, entre las distintas visiones, con algunas diferencias pero, sobre todo, en la claridad que todos tenemos de que México tiene capacidad para estar mejor, podamos construir los acuerdos necesarios que nos permitan transitar hacia mejores condiciones, sobre todo, nos permitan construir, impulsar las transformaciones, los cambios en ordenamientos legales, en las instituciones, que nos permitan estar acorde a la nueva realidad política y social que México tiene.

Efectivamente, entre las muchas fortalezas que México hoy observa, y que aquí ya se comentaron, está el tener una condición de estabilidad macroeconómica estable, muy superior a la que tienen otros países.

El tener una condición de deuda baja pero, sobre todo, el proyectar hoy al mundo una gran confianza. Una confianza que no puede estar solamente soportada en esto que el Secretario General de la OCDE señalara: En lo que ha despertado este ambiente, que no puede ser sólo de la luna de miel, sino más bien, debe ser la ocasión y oportunidad de alentarnos y de motivarnos, aún más, a lo que puede ser nuestra mayor capacidad de construir lo necesario para que México pueda aprovechar esta riqueza que sabemos que tenemos y que tenemos que aprovechar en beneficio de todos los mexicanos.

Yo debo de reconocer y, sobre todo, agradecer, los testimonios de quienes me antecedieron en la palabra, porque resultan muy alentadores, porque definen, con toda claridad, todas estas voces, lo que mi Gobierno y lo que, en lo personal, he postulado y he señalado en distintos espacios, lo cual significa que, con toda claridad, sabemos a dónde queremos ir.

Tenemos un diagnóstico claro, también, de cuáles son nuestras fortalezas y nuestras deficiencias, y qué tenemos que cambiar. Y el reto para este Gobierno, sabiendo el qué queremos y cómo tenemos que lograrlo, es la materialización, en hechos y en acciones, de todo aquello que nos permita converger en el esfuerzo de toda la Administración, de todo el Gobierno, para alcanzar los objetivos, que ya esta Administración se trazó.

Queremos un México que se aleje del escenario de violencia. Un México de paz y de tranquilidad para todos los mexicanos. Un México incluyente, que nos permita atender lo que hoy, lamentablemente, nos lastima y lacera. Y que, en voz de ustedes, dieron dimensión a lo que representa el tener un país en condición de pobreza, pero más grave aún, diría yo, en desigualdad.

Tercero. Un México que reconozca la importancia de la calidad de la educación, porque es en la educación donde se sustenta y se soporta el desarrollo de toda Nación.

Cuarto. Y aquí también se dijo: México no ha crecido lo suficiente. México tiene una capacidad para crecer a tasas mucho más aceleradas. Aprovechemos nuestra potencialidad. Hagamos que el esfuerzo de todo el Gobierno, alineado a otorgar mayores créditos, acercar proyectos productivos a la población que lo necesita; a que realmente, a través de una política industrial, detonemos nuestro potencial de crecimiento económico, podamos impulsar una economía a mayor crecimiento, a mayores tasas, que detone los empleos que el país demanda y que esto abra mayores oportunidades de crecimiento individual entre los mexicanos.

Y estoy convencido que si logramos alcanzar estos cuatro objetivos, será posible que México, también, tenga una mayor responsabilidad en el mundo, que asuma su responsabilidad global. Con esa solidaridad que ha caracterizado a México frente a las naciones hermanas, frente al mundo entero para asumir, como nuestras, las causas más nobles que tiene la humanidad y podamos estar en defensa y en apoyo a ellas.

Yo estoy convencido de que México tiene esta oportunidad de que de ninguna manera vamos a perder ritmo y, sobre todo, ser complacientes con este ambiente que hoy se propicia muy favorable en favor de la confianza, en favor de este clima de cambio y transformación que México tiene hoy en día.

Queremos aprovechar, no queremos quedarnos, insisto, rezagarnos. Qué alentador resulta que las voces de quienes conocen lo que está ocurriendo en el mundo, de quienes analizan las prácticas gubernamentales y las experiencias de desarrollo que el mundo tiene, puedan decir que hoy México tiene un futuro promisorio, si sabemos aprovecharlo, si no frenamos el ritmo y el paso que esta Administración se ha propuesto seguir, pero que demanda la participación de todos los sectores de la sociedad.

Asumo que la responsabilidad del Presidente de México es convocar a todos, a todos sin distingo de partidos, sin distingo de representación al sector social que pueda haber, sin distingo de diferencias por razones ideológicas, sino, más bien, convocar a todos los mexicanos para que podamos caminar en alcance a objetivos compartidos.

Que eso es, justamente, lo que se ha propuesto el Pacto por México. Esto es lo que se ha trazado, y creo que recogiendo lo que ustedes puedan compartirnos, en lo que pueden ser las mejores prácticas, en lo que puedan ser experiencias de éxito de otras latitudes, en lo que puedan ser la lección que experiencias fallidas han dejado para que aquí no las hagamos.

Todo esto sirva para inspirar lo que México deba hacer, no porque sea una imposición o receta que nos estén dando todos estos organismos. Al contrario. Que se entienda que lo único que hacen estos organismos, estas organizaciones, es compartirnos lo que estudian, lo que analizan, lo que revisan de lo que pasa en el mundo entero. Y que para México deba representar una gran oportunidad de aprovechar aquello que quiera aprovechar, aquello que se quiera asumir.

No significa que todo, pero estoy seguro que sí mucho de lo que ustedes tienen desarrollado, trabajado, analizado, estudiado, dictaminado, servirá para moderar, para normar la definición de las políticas públicas que esta Administración tenga para alcanzar estos cinco objetivos que aquí he señalado.

Éstas son las metas. Y yo hago votos porque los trabajos que se realicen en este foro permitan, realmente, primero, a los participantes, compartir a quienes aquí estén presentes, la visión que se tiene desde distintos ámbitos, tanto público como privado, para lograr que México tenga mejores condiciones, para que aproveche sus fortalezas y sus potencialidades. Para que conozcan o conozcamos, también, lo que ustedes tienen que decirnos de lo que han analizado y que han estudiado.

Y agradezco a José Ángel Gurría el libro que me ha entregado, que es una síntesis de una síntesis. Y le agradezco la dedicatoria, que sólo faltó que me la firmara, aunque está muy bien dedicado.

Muchas gracias, José Ángel.

Yo hago votos porque todo este foro contribuya a este propósito, contribuya a este esfuerzo.

Quiero decirles que mi Gobierno estará muy atento a recoger las conclusiones a las que se lleguen en este foro, porque todo ello servirá para orientar los esfuerzos de mi Administración, para que México llegue a mejores condiciones, aproveche sus potencialidades y todo ello sea en beneficio de todos los mexicanos.

Muchísimas gracias.

Y si me lo permiten, voy a proceder a la Declaratoria Inaugural que, a final de cuentas, esa fue la razón de mi participación en este encuentro, que me pidieran que inaugurara este foro.

Por lo cual, me resulta muy honroso que siendo hoy, 9 de enero, las 10:50 de la mañana, en la Ciudad de México, me resulta muy grato declarar inaugurado el Foro México 2013. Políticas Públicas para un Desarrollo Incluyente, seguro de que sus trabajos contribuirán al diseño de estrategias y programas de Gobierno para liberar el potencial de México y de todos los mexicanos.

Que haya el mayor de los éxitos.

Felicidades.