Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Saludo a las distintas autoridades del Gobierno de la República que hoy concurren a este evento.

De manera especial, a dirigentes e integrantes de distintas organizaciones agrarias.

A representantes de gobiernos estatales.

Y a toda esta representación de quienes están vinculados al campo, de quienes son parte de esta lucha para lograr una mayor certidumbre legal en la defensa de sus tierras.

Y que hoy han recibido documentos diversos que dan, sin duda, mayor certidumbre jurídica y la posibilidad de defender la tenencia y propiedad de sus tierras, que, con un documento que acredita la legítima propiedad sobre la misma, les permitirá salvaguardarla, poseerla y tener la tranquilidad de que es propiedad de ustedes o de las organizaciones que representan.

Qué bueno que tengo la oportunidad de llevar a cabo este primer encuentro con distintas organizaciones agrarias, que ahora, y ya lo venían haciendo, pero que seguramente para muchas resultará novedoso, el conocer de la relación que guardan estas organizaciones agrarias con la nueva Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, que el Gobierno de la República ha promovido para su creación, a partir de la reforma administrativa que fue presentada al Congreso de la Unión y debidamente aprobada.

Lo primero que debo decir es que esta Secretaría será una que no sólo mantenga las funciones que tenía la anterior Secretaría, para apoyar y estar muy cerca de las comunidades agrarias, sino que amplía sus atribuciones, para asegurarnos, especialmente, que hacia adelante tengamos una mejor planeación del territorio.

Aprovechemos de mejor manera nuestra riqueza natural, nuestra riqueza territorial; demos mayor certidumbre jurídica a quienes son poseedores de la tierra, a quienes la han trabajado, y que, lamentablemente, no tenían ningún título de propiedad que amparara la legítima propiedad sobre la misma.

Y que hagamos de esta Secretaría una que también nos permita planear con suficiencia el desarrollo para las próximas generaciones que tendrá el territorio de nuestro país. Especialmente, del gran crecimiento que se ha dado en zonas urbanas, que se sigue teniendo, que mucho de este crecimiento se da sobre zonas que son de propiedad ejidal, de propiedad comunal, en síntesis, de propiedad social.

Y que, a final de cuentas, ha alentado, lamentablemente, conflictos de carácter agrario, conflictos que he instruido al Secretario, al nuevo titular de esta Secretaría, para que aceleremos los procesos que están bajo sus atribuciones para realmente resolver con mayor celeridad conflictos agrarios; para dar mayor certidumbre jurídica a quienes han enarbolado justas, o defensa justa de sus tierras, y que no tiene todavía, alguna, el título de propiedad.

Y con ello, realmente podamos acelerar este proceso de modernización, de cambio, para asegurarnos que, como lo he propuesto, lo he postulado, siendo un país más productivo, realmente hagamos que el campo mexicano tenga un rostro de mayor justicia, de mayor modernidad, que aseguremos rentabilidad mayor para quienes son trabajadores de la tierra.

Y todo esto permita lo que este Gobierno se propone como objetivo central: Asegurar que más mexicanos tengan mayores oportunidades de desarrollo individual, de crecimiento, y que como país, a partir de la riqueza de la que hemos sido dotados y, en términos territoriales, de la riqueza natural, sepamos aprovechar y explotar de mejor manera estos recursos en beneficio de todos los mexicanos.

El día de hoy, como ya lo explicara el Secretario o titular de la SEDATU, se han entregado o nos convocan tres actos centrales, en los que se han entregado documentos para dar legítima propiedad o el respaldo legal a quienes son tenedores de la tierra.

Debo decir que lo que hoy estamos presenciando, lo que estamos atestiguando, son actos de justicia social. Al estar entregando estos documentos a distintos compañeros, que pasaron a recogerlos, les preguntaba: hacía cuánto que venía gestionando la entrega de esta documentación que les diera legítima propiedad sobre las tierras, que resolviera conflictos agrarios en algunas comunidades.

Y aquí, me señalaban que varias de estas gestiones se iniciaron hace 40, 50 años. Alguien me decía, el compañero que inició la gestión, hoy tiene más de 94 años, y está muy contento, precisamente, porque ya ha concluido la gestión iniciada hace muchos años.

La instrucción que tiene el titular de esta Secretaría y quienes hacen parte de la misma o quienes están integrados en el equipo de trabajo de esa Secretaría, es acelerar todos estos procesos.

El que no tengamos que hacer esperar más tiempo a las comunidades agrarias que por razones diversas, por litigios, por diferencias entre algunas comunidades, no han podido resolver la legítima propiedad y tenencia de sus tierras.

Aceleremos el proceso. Valgámonos de la conciliación, del acuerdo, de la negociación, que permita acelerar estos procesos, para resolver las diferencias entre las comunidades agrarias.

Por otro lado, también se han entregado, y creo que hacía muchos años no ocurría esto, la propiedad, también, legítima, que algunos gobiernos estatales tienen sobre tierras, donde desarrollaron infraestructura en beneficio de la población de sus estados y que no tenían los Títulos de Propiedad.

Y hoy, celebro que, finalmente, estemos hoy entregando, como lo seguiremos haciendo, los Títulos de Propiedad, en beneficio de autoridades o los gobiernos estatales, sobre los que hoy tienen edificada infraestructura, pero incertidumbre jurídica sobre la tenencia de la tierra donde se ha edificado la misma.

Y, también, se han entregado carpetas básicas agrarias que regularizan un total de 4 mil 486 hectáreas en los estados de Chihuahua, Guanajuato, Hidalgo, Puebla y Tamaulipas, en beneficio de seis núcleos agrarios.

Perdón, esto ya lo había señalado. Se entregan, también, 54 carpetas de expropiación en favor de 16 gobiernos estatales y se otorga la posesión y propiedad, como lo expresaba y explicaba el Secretario de esta dependencia, de 4 mil 438 hectáreas.

Éste es el alcance de este acto que hoy nos convoca. Es realmente y de manera muy especial que afirmar ante ustedes que esta nueva Secretaría, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano seguirá estando cerca, y trabajando, de los trabajadores del campo, de quienes tienen todavía la lucha de causas justas, precisamente, para lograr certidumbre jurídica en la posesión de sus tierras.

Esta Secretaría tiene, entre otras encomiendas, seguir trabajando al lado de las personas del campo, de apoyar la labor del campo y de ser parte, junto con SAGARPA y junto con todo el Gobierno de la República, de esta visión que tenemos en conjunto para transformar la realidad y el rostro del campo mexicano.

Para que desterremos, como ya lo he señalado en distintos espacios, la imagen de pobreza, de rezago social, que lamentablemente acompaña a varias partes del campo mexicano. Cuando debiéramos aprovechar de mejor manera el recurso del que ha sido dotado nuestro país.

Un gran recurso, donde mucho se puede todavía aprovechar, explotar y trabajar, pero que se necesitan instrumentos legales, de certidumbre jurídica y de apoyo a la productividad del campo, para hacer de éste un campo rentable, justo, sustentable y que depare, insisto, mejores condiciones de vida a quienes ahí viven y dependen de él.

Ese es el propósito para el que fue diseñada esta nueva Secretaría, para que realmente con una nueva visión, de modernidad, de lo que puede esperarse en el crecimiento urbano de nuestro país, pueda tener una mayor capacidad rectora, reguladora de ese crecimiento y, sobre todo, de certidumbre jurídica para todos los mexicanos, o para quienes son poseedores, o quienes tienen en posesión parcelas o tierra.

Éste es el propósito de esta Secretaría, que yo espero cumpla a cabalidad con esta misión que se le ha encomendado. Junto a otras, insisto. No es la única. Pero sí destaco: mantiene esta rectoría, esta responsabilidad para apoyar al campo mexicano y para estar aliado, o seguir siendo un aliado de la población, o de quienes tienen propiedad social en nuestro país.

Yo desde aquí quiero saludar a quienes están presentes, y a quienes están aquí representando a muchos campesinos, a muchos núcleos agrarios; pedirles que les lleven un saludo del Presidente de la República, que les den un saludo fraterno y cordial.

Y que tengan la certeza de que en este Gobierno encontrarán a un Gobierno aliado, a un Gobierno amigo, que quiere impulsar el desarrollo, la prosperidad y la justicia en el campo de nuestro país.

Felicidades a quienes se han beneficiado de la entrega de estos documentos.

Y el saludo para todos ustedes.

Muchas gracias.