El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, encabezó hoy la ceremonia en memoria de los Policías Federales caídos en el cumplimiento de su deber, en la que afirmó que “los integrantes de nuestras instituciones, como los compañeros a quienes hoy rendimos homenaje al haber ofrendado su vida para salvar las de otros, han cumplido una vez más con valor y patriotismo la misión encomendada”.

Señaló que los Policías Federales que dieron su vida por sus compatriotas “son una pérdida profunda para México y para esta corporación”, y reiteró sus más sentidas condolencias a sus padres, esposas, hijos, hermanos, familiares, amigos y compañeros de trabajo.

Destacó que la mejor forma de honrar la memoria de los mexicanos fallecidos y de los Policías Federales caídos en cumplimiento de su deber “es refrendando nuestro compromiso por México. Debemos seguir trabajando juntos para construir un mejor país en beneficio de todos”.

Recordó que el Comisario Enrique Briseño Martínez; el Subinspector y copiloto, Desiderio Rosado Zárate; el Policía Segundo José Ramón Peláez Prado; el Policía Tercero Julio César Zarco Castro; y el Policía Primero Isaac Escobar Bustamante, “pese a la adversidad del clima, volaron desde Acapulco hasta Atoyac de Álvarez para llevar víveres a las familias de la comunidad “La Pintada” y rescatar a pobladores en riesgo”.

“Su vocación de servicio a México era innegable; por ello, no dudaron en dar un paso al frente a la hora de apoyar a nuestros hermanos guerrerenses en peligro por las afectaciones del ciclón ‘Manuel’”, resaltó.

El Presidente Peña Nieto mencionó que ellos formaban parte de una misión integrada por cuatro mil 888 elementos de la Policía Federal, quienes movilizados en seis helicópteros y mil 700 patrullas rescataron a 938 damnificados y transportaron más de 88 toneladas de alimentos.

“Lamentablemente, en esta encomienda se les fue la vida”, expresó.

En nombre de México, el Titular del Ejecutivo Federal agradeció y reconoció a quienes han colaborado en la atención, socorro y salvamento de personas damnificadas.

“Felicito a los más de 20 mil integrantes del Ejército Mexicano, la Marina Armada de México y la Policía Federal, por auxiliar a la población y llevar cientos de toneladas de víveres a las entidades afectadas”, señaló.

Afirmó que durante los recorridos que ha realizado por las comunidades dañadas, pudo constatar “la infatigable labor humanitaria de los soldados, marinos, policías, médicos, enfermeras, rescatistas y voluntarios. Los vi salvar a gente atrapada, llevar comida, agua y medicinas a poblados incomunicados; limpiar caminos, calles y casas afectadas; atender en albergues a personas desprotegidas y auxiliar a personas lesionadas”.

Su valiente y oportuna intervención ha salvado vidas de mexicanos, subrayó.

Apuntó que “frente a cualquier emergencia, proteger la vida de los mexicanos es lo más importante”. Por ello, reconoció “el valor, la entrega y el profesionalismo de todos los que han acudido al auxilio de nuestros hermanos afectados por los ciclones ‘Ingrid’ y ‘Manuel’”.

En la ceremonia, el Primer Mandatario también expresó su total reconocimiento “a la generosidad, fraternidad y solidaridad de la sociedad mexicana”; y en general “a los millones de mexicanos que han tendido su mano generosa a sus compatriotas afectados por los eventos climáticos”.

Todos nos sentimos orgullosos e inspirados por la ejemplar labor de acopio y distribución de alimentos que ha corrido a cargo de instituciones que, de manera altruista, han apoyado a personas damnificadas, agregó.

El Presidente de la República dijo que “por su amplio impacto territorial y duración, los ciclones ‘Ingrid’ y ‘Manuel’ han sido de los fenómenos naturales con mayores daños en nuestra historia reciente”.

Sin duda, añadió, “lo más doloroso ha sido la pérdida de vidas humanas. Esto es lo único que no podremos recuperar, pero también es un motivo para no claudicar, para seguir adelante”.

Reiteró, “como Presidente de la República, como ciudadano y padre de familia, mi más sincero y sentido pésame a quienes perdieron a algún ser querido en estos lamentables sucesos”.

El Presidente Peña Nieto entregó una Bandera Nacional a cada familia de los Policías Federales homenajeados, a quienes previamente había expresado sus condolencias.

También montó una guardia de honor en el monumento al Policía Federal Caído, en la sede del Centro de Mando de la Policía Federal.

LA DEDICACIÓN Y ENTREGA DE LOS POLICÍAS FEDERALES CAÍDOS QUEDARÁN IMPRESAS EN LA ESENCIA DE LA INSTITUCIÓN A LA QUE SIRVIERON: MONDRAGÓN Y KALB.

El Comisionado Nacional de Seguridad, Manuel Mondragón y Kalb, aseguró que los Policías Federales caídos en el cumplimiento de su deber viven en la memoria de los mexicanos “y en la entraña de los compromisos del Gobierno de la República”.

Comentó que su esfuerzo y labor durante la emergencia en Guerrero es digno ejemplo para todos. “Volvían una vez más a intentar rescatar a conciudadanos en desgracia, porque esa era su vocación. Ya habían realizado el trayecto en horas y días anteriores, y con ello habrían contribuido al rescate de más de 600 personas en desgracia”.

Mondragón y Kalb aseveró que su dedicación y entrega quedarán impresas en la esencia de la institución a la que sirvieron, y ofreció a sus deudos que no quedarán desamparados.