Al encabezar el homenaje a Octavio Paz, en el Centenario de su natalicio, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, recordó que, como lo expresó el Premio Nobel de Literatura mexicano, “el cambio tiene que ser obra de la sociedad entera”.

Resaltó que Octavio Paz fue “la mente mexicana más clara, plena y brillante del siglo XX. Con su obra proyectó con grandeza el nombre de México en el mundo; es el único mexicano que ha sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura, y sin duda, el más universal de nuestros pensadores”.

Aseguró que Paz “tuvo una visión global, completa y generosa. Creía en el mejoramiento constante de la humanidad; reflexionó profundamente sobre la condición del hombre y sus libertades; fue maestro y formador de maestros: varios de los más prominentes intelectuales, poetas y pensadores de la actualidad se nutrieron de sus ideas, su sensibilidad, la convicción de sus principios y la profundidad de su obra”.

El Primer Mandatario señaló que, sin duda, son grandes los legados de Octavio Paz, y subrayó tres de sus enseñanzas:

La primera es la necesidad de impulsar y defender la democracia. “Para Paz, la democracia iba más allá de un sistema electoral. La concebía como una convivencia libre y pacífica entre ciudadanos. Veía en este concepto a una sociedad tolerante y abierta donde se reconoce, al mismo tiempo, la voluntad de la mayoría y los derechos de las minorías”.

Apuntó que el poeta mexicano decía que “la democracia política y la convivencia civilizada entre los hombres exigen la tolerancia y la aceptación de valores e ideas distintos a los nuestros”.

Esa concepción, continuó, “nos convoca a seguir trabajando por un México más incluyente en el que se escuche y respete a quienes piensan distinto. Las ideas de Paz nos alientan también a seguir construyendo una sociedad de derechos para que todos los mexicanos, sin excepción, disfruten los derechos que reconoce nuestra Constitución”.

La segunda enseñanza es la importancia de respetar la crítica. “Paz señalaba: democracia sin libertad de crítica no es democracia. El pensador nos recuerda, a través de su obra, que la democracia moderna nació de la crítica y que ésta necesita condiciones elementales, como la libertad de expresión y de reunión, la libertad de imprimir y difundir lo impreso”.

El Titular del Ejecutivo Federal refrendó “el invariable compromiso del Gobierno de la República con la libertad de expresión y el derecho de los mexicanos a ser informados”, así como su “responsabilidad institucional como firme promotor de la cultura, las artes y las humanidades”.

Mencionó que una tercera enseñanza de Octavio Paz es la importancia del diálogo para construir una mejor sociedad. “Paz refería que todas las grandes cosas que los hombres hemos hecho han sido hijas del diálogo. Sostenía que la cultura, la civilización, es siempre confluencia de distintas tendencias, confluencia de voces”.

Afirmó que “éste es un llamado que siempre será vigente para la humanidad, siempre debemos buscar y anteponer lo que nos une sobre aquello que nos separa”.

Indicó que, desde el Gobierno de la República, “hemos fomentado el diálogo respetuoso en todos los niveles, convencidos de que la razón y el entendimiento son instrumentos imprescindibles para construir un mejor México”.

El Presidente Peña Nieto aseguró que “democracia, libertad de crítica y diálogo son algunas de las grandes convicciones que distinguieron a Octavio Paz a lo largo de toda su vida”.

Dijo que Octavio Paz nos enseñó que “la cultura requiere espontaneidad creadora, diversidad nacional, libre invención; requiere el genio individual de cada pueblo y del valor irremplazable de cada creador”.

“El Gobierno de la República hace suyas estas palabras y seguirá alentando el talento de los creadores mexicanos, difundiendo su obra para enriquecer la cultura nacional. Este Gobierno estará siempre cerca de ustedes, los creadores, escritores, artistas y académicos, para nutrirse de sus conocimientos, de sus experiencias y propuestas, pero también para promover y proyectar su talento”, señaló.

Expresó su agradecimiento a Marie Jo Paz “por difundir la obra del maestro, por su siempre manifiesta generosidad, y especialmente, por acompañarnos el día de hoy en este homenaje”.

Recordó que para rendir homenaje a uno de los mejores poetas mexicanos de todos los tiempos, el Gobierno de la República realiza un amplio programa de actividades conmemorativas del centenario de su natalicio: en la Biblioteca de México se ha instalado la exposición ‘Octavio Paz; de la Palabra a la Mirada’; y en septiembre, en el Palacio de Bellas Artes, se realizará una magna exposición con obras de los artistas nacionales y extranjeros sobre los que Octavio Paz escribió páginas memorables, provenientes de decenas de museos de todo el mundo.

En el evento, realizado en la Biblioteca de México, estuvieron presentes Marie Jo Paz, viuda del homenajeado; los Premios Nobel de Literatura Wole Soyinka y Jean-Marie Gustave Le Clézio; el Premio Nobel de Química, Mario Molina, así como integrantes de las comunidades artística e intelectual.

El Primer Mandatario expresó también sus condolencias por el fallecimiento de la escritora Helena Paz Garro, hija de Octavio Paz y la también escritora Elena Garro.

Al inicio de la ceremonia, la actriz Diana Bracho y el poeta Eduardo Lizalde leyeron fragmentos de la obra de Octavio Paz.