• Ninguna razón justifica que se ataque a civiles indefensos, puntualizó.
  • Recordó que los trágicos sucesos de París cobraron la vida de dos mexicanas. 

Al participar en la Sesión de la Cumbre de Líderes del Grupo de los 20 (G20), sobre los dos retos globales de nuestro tiempo: el terrorismo y la crisis de los refugiados, el Presidente Enrique Peña Nieto condenó enérgicamente los atroces atentados terroristas registrados el pasado viernes en la ciudad de París, Francia, así como los ocurridos recientemente en Líbano y Turquía.

Reiteró que ninguna razón justifica que se ataque a civiles indefensos, al tiempo que expresó la profunda solidaridad del pueblo y del Gobierno de México con las víctimas y sus familiares.

El Presidente recordó que los trágicos sucesos ocurridos en París también cobraron la vida de dos mexicanas.

 Los mandatarios participantes en el G20 reafirmaron que el terrorismo no puede ni debe ser asociado con religión, nacionalidad, civilización o grupo étnico alguno.

Asimismo, indicaron que el combate contra el terrorismo es una prioridad fundamental para la comunidad internacional y reiteraron su disposición de trabajar de manera conjunta para combatir los actos terroristas.

El Presidente Peña Nieto fue el último Mandatario en tomar la palabra; suscribió lo dicho por los demás mandatarios, como la importancia de combatir el tráfico de armas y de personas, y el financiamiento internacional al terrorismo. El Presidente de México agregó que igual de importante es prevenir el terrorismo, atacando sus causas estructurales.

Fue contundente al señalar que no hay extremismo bueno para la humanidad; y propuso con claridad, que los comentarios vertidos por los líderes del G20 durante la reunión debían traducirse en una acción global real en contra del terrorismo, de la mano de la Organización de las Naciones Unidas.

En relación con la crisis de refugiados, el Presidente Peña Nieto señaló que México, como actor con responsabilidad global, apoyó la decisión de los Líderes de pronunciarse y actuar en torno a la crisis migratoria, pues como país de origen, tránsito, destino y retorno de migrantes, a México le preocupa y le ocupa la situación humanitaria en Medio Oriente.

El Presidente recordó que, de conformidad con nuestra tradición diplomática, hemos  participado de manera activa en la atención de los refugiados sirios, y que en 2014, México hizo aportaciones económicas, a través de organismos internacionales, para apoyar a refugiados sirios en Jordania, Líbano y Turquía.

Asimismo, anunció que México planea hacer otra contribución monetaria, esta vez mediante el Programa Mundial de Alimentos de la ONU.

Finalmente, el Presidente indicó que tan sólo de 2013 a la fecha, México ha recibido más de mil refugiados, la mayoría provenientes de Centroamérica.