-MODERADORA: Queda en uso de la palabra el Secretario de Hacienda y Crédito Público, doctor Luis Videgaray Caso.

-SECRETARIO LUIS VIDEGARAY CASO: Muy buenas tardes.

Con el permiso del ciudadano Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, el licenciado Enrique Peña Nieto.

Sean todos ustedes bienvenidos a la Residencia Oficial de Los Pinos, para la presentación del Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018.

El Programa Nacional de Infraestructura se elaboró en el marco del Sistema Nacional de Planeación Democrática, previsto en nuestra Constitución y en la Ley de Planeación, y en cumplimiento a lo establecido por el Presidente de la República en el Decreto en el que se publicó el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, el 20 de mayo del año pasado.

El Programa Nacional de Infraestructura se publica en tiempo y forma.

Los objetivos del Programa Nacional de Infraestructura son claros y muy importantes:

En primer lugar. Promover el crecimiento económico, a través de detonar actividad económica, de generar empleos, empleos bien remunerados, desde el proceso constructivo, hasta por el impacto que tendrá la infraestructura en materia de competitividad, productividad y elevar el nivel de vida de los mexicanos.

El Programa Nacional de Infraestructura contempla, por primera vez, seis sectores clave de la economía. Al igual que en ediciones anteriores del Programa Nacional de Infraestructura, los sectores de comunicaciones y transporte, energía y agua son contenidos en el Plan, pero por primera vez se agregan tres sectores que también son claves para la formación de infraestructura: los sectores de salud, de vivienda y de turismo.

El Programa Nacional de Infraestructura contempla 25 estrategias, 83 líneas de acción y 20 indicadores, con sus metas específicas, que permitirán evaluar puntualmente el desempeño del Programa Nacional de Infraestructura.

Contempla 743 programas y proyectos de inversión, por un monto total de 7.7 billones de pesos. Es decir, el Programa Nacional de Infraestructura considera obras por 7.7 millones de millones de pesos para ser desarrolladas entre 2014 y 2018.

Qué es lo que permite alcanzar esta cifra histórica.

En primer lugar. El esfuerzo que ha hecho el Congreso de la Unión, al aprobar reformas trascedentes que fortalecen la capacidad del Estado mexicano para cumplir sus obligaciones esenciales en materia de provisión de infraestructura en los distintos sectores.

Por ello, de esta cifra, prácticamente seis de cada 10 pesos serán aportados por el Presupuesto Federal o con recursos públicos de las entidades federativas.

En segundo lugar. Lo que hace posible esta ambiciosa meta, es la participación del sector privado.

El Gobierno de la República, que encabeza el licenciado Enrique Peña Nieto, cree firmemente que para superar los retos del desarrollo debe haber una estrecha colaboración en los hechos y todos los días entre el Gobierno y la iniciativa privada.

Y así se prevé en el programa y se prevé en los distintos sectores, que van desde la construcción de la vivienda, hasta las oportunidades que hoy ofrece el nuevo marco constitucional en materia de petróleo, gas y electricidad.

El impacto del Programa Nacional de Infraestructura debe ser sustancial.

Combinado con las otras políticas públicas contenidas, en el histórico programa de reformas estructurales que encabeza el Presidente Enrique Peña Nieto y que es posible gracias al Congreso de la Unión, el Programa Nacional de Infraestructura debe permitirnos crecer más, alcanzar por lo menos entre 1.8 y 2 puntos porcentuales adicionales de crecimiento económico hacia el final del Administración y generar, insisto, en conjunto con las reformas estructurales, aproximadamente 350 mil empleos formales adicionales al año.

Quiero destacar que por instrucciones del Presidente de la República, el Programa Nacional de Infraestructura presta por primera vez un énfasis especial a la región del país que más lo necesita, a la región del Sur-Sureste, destinando un billón 250 mil millones de pesos a la infraestructura en Sur-Sureste, sin considerar la infraestructura de Petróleos Mexicanos, que no tiene una derrama específica en la región.

Hay que recordar, que en el Sur-Sureste se encuentra el 87por ciento de los municipios con niveles de marginación alto o muy alto y el 37 por ciento de la población mexicana en pobreza.

El rezago implica que en estados como Chiapas, Guerrero y Oaxaca, el ingreso medio es la mitad del PIB per cápita en el resto del país.

La productividad en la agricultura tiene un nivel que apenas alcanza la mitad de la productividad que se alcanza en la agricultura en el resto del país, por poner sólo un par de ejemplos.

A través de infraestructura en materia de gas natural, carreteras, electricidad, vivienda, salud, México está haciendo a través de este Programa Nacional de Infraestructura, por instrucción del Presidente de la República, un compromiso histórico con la región que más lo necesita.

Quiero, finalmente, destacar que los recursos públicos y la ejecución del Programa Nacional de Infraestructura deberán ejercerse con absoluta transparencia y en apego al orden legal.

En apego a este principio de transparencia, el Programa Nacional de Infraestructura, sus objetivos, estrategias, líneas de acción, indicadores, así como cada uno de los programas y proyectos, están ya disponibles en Internet para el conocimiento de la ciudadanía.

Y les invito a entrar a la página: pni.gob.mx para conocer a detalle el Programa Nacional de Infraestructura.

A continuación veremos un video que expone los objetivos y las ambiciones para transformar a México a través de mayor infraestructura y de mayor calidad.

Muchas gracias.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADORA: Enseguida hace uso de la palabra el Secretario de Comunicaciones y Transportes, licenciado Gerardo Ruiz Esparza.

-SECRETARIO GERARDO RUIZ ESPARZA: Ciudadano Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; señoras y señores:

Como Secretario de Comunicaciones y Transportes, me permito expresar que es un gran honor acompañar al señor Presidente de la República, como parte de su Gabinete, en la trascendente tarea de convertir a México en un gran centro logístico global de alto valor agregado.

El señor Presidente nos ha señalado, como visión del sector, que una infraestructura moderna y eficiente en las diferentes regiones del país, que facilite el transporte multimodal y las plataformas logísticas, es fundamental para elevar la productividad, la competitividad y el desarrollo económico.

Una mejor conectividad interna, resulta imprescindible para alcanzar un desarrollo regional equilibrado, ya que acerca a las comunidades más alejadas y con ello facilita el acceso a la educación, a los servicios públicos básicos, a la generación de empleos y a una mejor calidad de vida.

A tono con la visión del Gobierno de la República, les informo que la participación de la SCT en el Programa Nacional de Infraestructura se concreta en las siguientes prioridades.

De los 105 compromisos de Gobierno a cargo de la Secretaría, 14 fueron cumplidos en 2013 y hemos iniciado 49 más en el 2014, de los cuales 17 serán concluidos en este mismo año.

Se construyen y se modernizan: 46 nuevas autopistas y más de 80 carreteras Federales, con un total de cinco mil 200 kilómetros; así como 14 mil kilómetros de caminos alimentadores.

En suma, durante la presente Administración se trabaja en la construcción y modernización de infraestructura carretera en más de 19 mil kilómetros. También se construyen 32 nuevos distribuidores y puentes con una longitud aproximada de 100 kilómetros.

Se relanza el tren de pasajeros, como un cambio estructural en la política pública de transporte masivo, con los trenes México-Querétaro, México-Toluca y Transpeninsular, así como la Línea 3 del Metro de Monterrey y el tren ligero en Guadalajara. Estos proyectos implican un tendido de 583 kilómetros de nuevas vías.

Se apoyarán también soluciones de transporte masivo o urbano en la Ciudad de México y su zona conurbada, con la ampliación de las líneas 4 del Metro, de Martín Carrera a Ecatepec; Línea A, del Metro también, de Chalco a La Paz, y se evalúa la ampliación de la Línea 9 de Tacubaya a Observatorio.

Se trabaja, además, en la construcción de tres sistemas de transporte masivo, en las ciudades de Tijuana, Mérida y en la región de La Laguna, en la zona de Torreón, Gómez Palacio.

En trenes de carga, se construyen y modernizan, con inversión pública Federal mil 932 kilómetros de vías férreas, con señalización de última generación y equipamiento especializado.

Por su parte, los concesionarios invierten también en la construcción y modernización de mil 350 kilómetros de vías y en más de 100 locomotoras nuevas y/o modernizadas, lo que representa un monto de inversión 80 por ciento superior a lo que establece como obligación su concesión.

Por lo que se refiere a la ampliación de la capacidad operativa y la infraestructura básica de nuestros puertos, se realizan inversiones público-privadas en 24 proyectos estratégicos, destacando Veracruz, Altamira, Manzanillo y Lázaro Cárdenas, para convertirlos en puertos de clase mundial y en plataformas logísticas multimodales, duplicándose su capacidad, mediante la construcción de escolleras, ampliación de muelles, trabajos de dragado, construcción de terminales de contenedores y equipamiento de última generación.

En materia aeroportuaria. El Programa incluye inversiones públicas y de concesionarios para la modernización de 20 aeropuertos, a través de la ampliación de terminales, obras para el incremento de la capacidad aeroportuaria y equipamiento en materia de seguridad, destacando los aeropuertos de Cancún, Chetumal, Hidalgo, Ixtepec, Xalapa, Nuevo Laredo, Tlaxcala y Toluca.

Mención aparte merece el proyecto de ampliación de la capacidad operativa del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Benito Juárez, con el propósito de resolver la saturación del mismo.

Las cifras del presente programa no consideran las nuevas instalaciones del aeropuerto, las cuales están siendo evaluadas por los mejores especialistas.

De resultar favorables y factible su realización, el monto de inversión estimado sería alrededor de 120 mil millones de pesos, entre recursos públicos y recursos privados.

En materia de telecomunicaciones. Se ampliará notablemente la cobertura y capacidad de las redes para incrementar el acceso a servicios de banda ancha en sitios públicos y comunitarios.

El Gobierno de la República, por conducto de la SCT, ha puesto en marcha el Programa México Conectado, y nos hemos fijado una meta para conectar 250 mil sitios públicos a Internet de banda ancha, tales como las escuelas primarias, secundarias, preparatorias, universidades, clínicas y hospitales, entre otros.

En cuanto a los proyectos de las redes troncal y compartida, se trata de los proyectos de infraestructura de telecomunicaciones más importantes en la historia de nuestro país.

Con ellos, lograremos incrementar la cobertura y penetración de servicios de telecomunicaciones, promover la competencia en el sector y ofrecer acceso a Internet de banda ancha con mejor calidad, mayor cobertura y menor precio.

Adicionalmente, se espera un notable crecimiento en la inversión privada, principalmente en infraestructura pasiva y activa, derivada de las mejores condiciones de competencia y certidumbre jurídica, a partir de la Reforma Constitucional en esta materia, cuya ley secundaria se encuentra en el proceso legislativo correspondiente.

En cuanto a la transición a la televisión digital terrestre, en las próximas semanas iniciaremos el proceso de entrega de televisores en un programa piloto en las ciudades de Nuevo León, Laredo, Reynosa y Matamoros.

La meta es atender alrededor de 13 millones de hogares con familias de escasos recursos, al 31 de diciembre del 2015.

En 2015, pondremos también en órbita los satélites Centenario y Morelos, que se sumarán el Bicentenario, lanzado al inicio de la presente Administración.

Con ello se mejorarán sustancialmente las comunicaciones satelitales fijas y móviles, a lo largo y ancho del territorio nacional.

En cuanto a los planes especiales para Guerrero y Michoacán, en el primer paso y como producto de la emergencia, estamos trabajando en una enorme tarea de reconstruir cinco carreteras y 11 puentes Federales, 134 puentes estatales y municipales, mil 23 caminos rurales y alimentadores, con extensión de 10 mil 370 kilómetros.

En cuanto al segundo, es decir, el Estado de Michoacán, de las 83 acciones asignadas por el Gobierno a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, ya hemos iniciado 60, destacando el Eje Carretero Siglo XXI, el Arco Norte, tres libramientos en Morelia, cinco puentes y más de 10 carreteras estatales.

Finalmente, es importante mencionar que todos estos proyectos comprendidos en el Programa Nacional de Infraestructura 2012-2018 en el capítulo correspondiente a la SCT, conllevan una inversión público-privada en beneficio de México de alrededor de un billón 320 mil millones de pesos.

Señor Presidente de la República.

Señoras y señores:

El programa que hoy se presenta es de vigencia sexenal, para toda la Administración.

Informo a ustedes que como parte del mismo, durante 2013 concluimos, principalmente, 14 compromisos de Gobierno: tres autopistas y 187 carreteras construidas y modernizadas, con un total de 900 kilómetros.

Tres obras ferroviarias, una nueva terminal de contenedores en el Puerto de Manzanillo; se concluyó e inauguró el Aeropuerto de Palenque, e instalamos 38 mil sitios públicos de conectividad a Internet.

El presupuesto correspondiente a ese año, 2013, se ejerció con oportunidad, eficiencia y transparencia al cien por ciento.

Aprovecho, también, esta ocasión para refrendar ante ustedes, ante el señor Presidente de la República, el indeclinable compromiso de todos los servidores públicos que laboramos en la Secretaría para seguir trabajando con el mayor de nuestros esfuerzos y mover a México hacia el objetivo de convertirnos en un centro logístico de clase mundial, privilegiando en todo momento las mejores condiciones para el Estado mexicano.

Muchísimas gracias.

-MODERADOR: Interviene enseguida el Secretario de Energía, licenciado Pedro Joaquín Coldwell.

-SECRETARIO PEDRO JOAQUÍN COLDWELL: Con su permiso, señor Presidente.

Señoras y señores:

Con el marco legal de la Reforma Energética promovida por el Presidente Enrique Peña Nieto, el Capítulo de Energía del Programa Nacional de Infraestructura es el conjunto de proyectos más ambicioso que se haya puesto en marcha, y se orienta a abatir las tendencias negativas que se venían observando en el sector.

Se alcanzará una inversión en exploración y explotación de hidrocarburos de 2.4 billones de pesos, correspondiendo 1.7 billones a la inversión de PEMEX y el resto a la aportación privada, con lo que será posible aumentar la producción a tres millones de barriles de crudo diarios hacia el 2018.

Con ello se incrementará la seguridad energética del país y se establecerán las bases para el desarrollo de proyectos, como los yacimientos de gas y petróleo de lutitas, así como en las aguas profundas y ultraprofundas del Golfo de México.

En materia de gasoductos, estaremos construyendo casi 10 mil kilómetros, cifra sin precedentes, que representa un incremento del 72 por ciento, beneficiando a 17 estados de la República.

La inversión en el Sistema Nacional de Gasoductos llegará a la suma de 227 mil millones de pesos, 10 veces más de lo invertido en el periodo 1995-2012.

El abasto de gas natural por ductos, promoverá el crecimiento económico y la creación de empleos, la formación de cadenas productivas, fomentará las exportaciones y hará posible abatir los precios de electricidad para los consumidores.

Por fin, tendremos en México un sistema de gasoductos verdaderamente integrado y verdaderamente nacional, que facilitará la implantación de industrias en todo el país.

En refinación, la reconfiguración de las refinerías de Pemex incrementará la producción en 61 mil barriles diarios de gasolina y en 68 mil barriles diarios de diésel.

Los proyectos para reducir el azufre de los combustibles, implican la construcción de cuatro nuevas plantas y la modernización de otras 14, esta inversión representa la mayor aportación que Pemex ha hecho a lo largo de su existencia, para mejorar la calidad del aire y disminuir la emisión de los contaminantes.

En cuestión de petroquímica, Pemex también reimpulsará actividades que había tenido que abandonar dada la carencia de gas natural. Invertirá 21 mil millones de pesos en varios proyectos, lo cual permitirá incrementar la producción de petroquímicos en 1.1 millones de toneladas anuales.

Por otra parte, Pemex también beneficiará al campo mexicano, invirtiendo 15 mil millones de pesos en el sector de fertilizantes, para producir 480 mil toneladas anuales de amoniaco, que servirá de insumo para generar un millón de toneladas de urea, el 75 por ciento de la demanda nacional. Esta producción ahorrará al país importaciones por 400 millones de dólares al año.

En materia de electricidad, la Comisión Federal y las empresas privadas, bajo las distintas modalidades previstas en la Reforma Energética, construirán infraestructura para incorporar 25 mil megawatts adicionales al Sistema Eléctrico Nacional, lo que implicará invertir 250 mil millones de pesos en proyectos de generación y 58 mil millones de pesos en redes de transmisión.

La Comisión Federal de Electricidad pondrá en marcha dos nuevas hidroeléctricas: Chicoasén II, en Chiapas; y Las Cruces, en Nayarit.

Además, está prevista, entre otras, la construcción de plantas de ciclo combinado en Chihuahua, Nuevo León y Sinaloa.

Señoras y señores:

Esta síntesis que les he presentado, reflejan la trascendente política de inversiones en infraestructura que el Presidente Enrique Peña Nieto está propiciando para cambiar el rostro y el corazón energético de México.

Muchas gracias por su atención.

-MODERADORA: Corresponde el uso de la palabra al Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, ingeniero Juan José Guerra Abud.

-SECRETARIO JUAN JOSÉ GUERRA ABUD: Muy buenas tardes.

Señor Presidente; estimados amigos y amigas:

Al inicio de esta Administración, los indicadores de cobertura en materia hídrica eran del 92 por ciento en agua potable, 90.5 por ciento en drenaje, y solamente se daba tratamiento al 47 por ciento de las aguas residuales.

No obstante los esfuerzos realizados, es indispensable atender las crecientes necesidades hídricas del país.

Alineados al Plan Nacional de Desarrollo, estamos enfocando nuestros esfuerzos a tres estrategias fundamentales:

Primero. Nueva infraestructura para incrementar las coberturas de los servicios de agua potable, drenaje y saneamiento.

Segundo. La modernización y construcción de infraestructura para los usos hidroagrícolas.

Y tercero. Ante las evidencias del cambio climático, la construcción de infraestructura para disminuir los riesgos provocados por fenómenos hídrometeorológicos extremos.

Para atender estas estrategias, la actual Administración está realizando inversiones por más de 417 mil millones de pesos.

Esto significa que duplicaremos la inversión realizada en los últimos cinco años.

Para atender la primera estrategia, en agua potable destacan obras en las tres zonas metropolitanas más pobladas del país.

El Proyecto Monterrey 6, la tercera línea del Sistema Cutzamala y el Sistema Purgatorio en Guadalajara.

También en agua potable, entre otras, destacan el Acueducto Guadalupe Victoria en Tamaulipas, el Sistema de Abastecimiento de Zihuatanejo y las plantas desaladoras de La Paz, Ensenada y Cozumel.

En materia de drenaje y saneamiento, estamos iniciando el Túnel Canal General y el Emisor Poniente II en la Zona Metropolitana del Valle de México.

En drenaje pluvial, tenemos, entre otras muchas obras, los de Altamira, Saltillo, Campeche y Ciudad Victoria, así como las plantas de tratamiento en La Paz, Hermosillo, Tuxtla Gutiérrez, Uruapan, Agua Prieta en Guadalajara y Bahía de Banderas en Nayarit, con el objetivo de lograr que la infraestructura actual pueda operar a cabalidad.

Asimismo, continuamos con la construcción del Túnel Emisor Oriente y la Planta de Tratamiento Atotonilco en el Valle de México.

Igual de importantes, por la manera en que mejoran la calidad de vida de la población, se están realizando obras en zonas rurales y de alta marginación.

La segunda estrategia es para incrementar la oferta de agua al campo y requiere mejorar la eficiencia en la conducción del agua que se entrega a las zonas agrícolas.

En materia hidroagrícola, destacan grandes proyectos como el Canal 4 de Abril en Baja California, el Canal Centenario en Nayarit, la Presa Santa María en Sinaloa y un gran número de obras de modernización en todo México.

Hay que hacer notar que el 77 por ciento del recurso hídrico del país se destina al campo.

Con base en la tercera estrategia, se invertirán más de 31 mil millones de pesos en obras de infraestructura que nos permitan reducir los riesgos por las inundaciones.

Estas obras se realizarán en todos los estados, dando prioridad, desde luego, a los más vulnerables.

Vale la pena recordar que el señor Presidente de la República inauguró apenas el año pasado en Tabasco la estructura de control de El Macayo.

Igualmente, estamos construyendo nuevos bordos, estructuras de control, cruces y protecciones marginales y desazolves en los principales cuerpos de aguas del país, en beneficio de los centros de población y las zonas de producción agrícola.

Finalmente, como parte de la estrategia especial instruida por el señor Presidente de la República, se dará atención prioritaria a la zona Sur-Sureste, que incluye nueve estados de la región.

Se realizarán obras con el objeto de incrementar la cobertura de los servicios de agua potable, drenaje y saneamiento.

Para incrementar la producción de alimentos, se realizará una inversión superior a los 23 mil millones de pesos, que permitirá la modernización y rehabilitación de casi 450 mil hectáreas en la región.

Se ampliará la superficie de riego en 370 mil hectáreas, a través de la construcción de los proyectos San Manuel, en el alto Grijalva; y en el bajo Usumacinta, en Tabasco y Campeche.

También, se construirán el Proyecto Jesús Diego, en Chiapas, que incorporará más de 45 mil hectáreas a las actividades productivas.

Es evidente el esfuerzo financiero que el Gobierno de la República está realizando para mejorar las condiciones hídricas del país, pero igual de importantes han sido las decisiones que el señor Presidente de la República ha tomado para mejorar la regulación en la materia, sobresaliendo el acuerdo que suspende el libre alumbramiento, y que da orden a la extracción del agua subterránea; el que otorga facilidades administrativas para la regularización de los derechos del agua, y el que crea la Comisión Intersecretarial para la atención de sequías e inundaciones.

En suma, los más de 417 mil millones de pesos que la Administración del Presidente Peña Nieto invertirá en materia hídrica, mejorarán considerablemente la gestión de aguas nacionales y, desde luego, la calidad de vida de los mexicanos.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Escucharemos la intervención de la Secretaria de Salud, doctora Mercedes Juan López.

-SECRETARIA MERCEDES JUAN LÓPEZ: Buenas tardes tengan todos ustedes.

Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; señoras y señores:

El objetivo del Sistema Nacional de Salud es lograr el acceso efectivo a los servicios de salud con calidad.

Tenemos el reto de dar respuesta a las demandas que nos plantean los cambios demográficos y epidemiológicos.

Y el Sistema Nacional de Salud en el Programa Nacional de Infraestructura, que hoy se presenta, propone el mayor aprovechamiento de los recursos interinstitucionales, el financiamiento integral de proyectos, garantizando no sólo la construcción, sino la operación y el mantenimiento de las unidades hospitalarias y que se garantice el cuidado del medio ambiente y que las nuevas unidades no estén expuestas a riesgos ante la eventual ocurrencia de fenómenos naturales. Para lograrlo, se trabaja con un plan maestro sectorial de infraestructura y equipamiento en salud.

Quiero destacar que durante los primeros 15 meses de la Administración, la Secretaría de Salud y los servicios estatales de las entidades federativas han inaugurado, y muchas de ellas, las inauguró el señor Presidente, obras de infraestructura física en salud, destacando los estados de: Chihuahua, México, Guanajuato, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa y Veracruz, que incluyen 10 hospitales generales, dos hospitales infantiles, un hospital comunitario, un hospital materno-infantil, dos unidades de detección y diagnóstico de cáncer de mama y una unidad de especialidades médicas de hemodiálisis.

Recientemente el señor Presidente, inauguró el Instituto Nacional de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica, que forma parte de la Estrategia de Seguridad Nacional con laboratorios de bioseguridad hasta nivel tres.

Para la atención primaria, que es donde se resuelve el 85 por ciento de las principales demandas de salud, se destinaron mil 304 millones de pesos para el fortalecimiento de unidades de atención primaria, a través de rehabilitación o sustitución de mil 96 unidades, 10 centros de atención primaria en adicciones y cuatro unidades de especialidades médicas para la detección y diagnóstico de cáncer de mama, así como 15 unidades para la atención primaria a grupos vulnerables.

El Instituto Mexicano del Seguro Social, concluyó 26 obras por un monto de mil 500 millones de pesos e inició cinco obras nuevas con una inversión de más de tres mil 500 millones.

El señor Presidente inauguró recientemente el Hospital General de Zona número 14 en Hermosillo, Sonora, que cuenta con una unidad especial para atención a pacientes quemados.

Por su parte, el ISSSTE realizó construcciones o remodelaciones de unidades hospitalarias por un monto de 759 millones de pesos.

En el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 que se presenta, el Sistema Nacional de Salud estima una inversión de más de 72 mil millones de pesos, entre las más relevantes podemos destacar que con recursos del sistema de protección social en salud, por un monto superior a los 10 mil millones de pesos, se financiará la construcción y equipamiento de 29 unidades hospitalarias de segundo y tercer nivel en 15 entidades federativas.

Asimismo, se destinarán más de 50 mil millones de pesos a la infraestructura hospitalaria de alta especialidad a través de nueve proyectos de fortalecimiento de los institutos nacionales de salud, hospitales federales de referencia, destacando la nueva Torre de Hospitalización del Instituto Nacional de Cancerología, del Hospital Gea González y diversas obras del Hospital General de México, el Hospital Homeopático, la Planta de Producción de Vacunas, así como unidades hospitalarias y de atención primaria de las entidades federativas.

En la Estrategia Transversal Sur-Sureste también queremos destacar la construcción de cinco hospitales generales, cuatro de especialidades, así como unidades de atención primaria y con el sector privado en Chiapas y Veracruz, la ampliación de unidades del ISSSTE.

El ISSSTE también construirá cinco hospitales generales, siete clínicas-hospital, y seis estancias de bienestar y desarrollo infantil.

Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social, además de los recursos federales, con recursos propios por un monto de nueve mil 427 millones de pesos, ha programado la construcción de tres hospitales generales regionales, siete hospitales generales de zona y una unidad de medicina familiar en Nuevo León, Querétaro, Guanajuato, Tamaulipas, Estado de México, Sonora, Colima, Aguascalientes y Chiapas.

Señor Presidente:

Señoras y señores:

En el Sistema Nacional de Salud estamos comprometidos en optimizar el uso de los recursos mejorando la infraestructura en salud para atender con calidad y oportunidad la demanda de la salud de los mexicanos.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Queda en uso de la palabra el Secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, licenciado Jorge Carlos Ramírez Marín.

-SECRETARIO JORGE CARLOS RAMÍREZ MARÍN: Señor Presidente, con su permiso.

Señores Secretarios; señores invitados.

Las ciudades son sólo el invento humano más complejo, más extenso y más popular del mundo.

Generar la infraestructura que dé soporte para el desarrollo de las ciudades mexicanas del futuro, que recibirán millones de familias es, sin duda, uno de los desafíos más importantes del Siglo XXI.

La aportación que hace la SEDATU al Programa Nacional de Infraestructura consiste en el impulso del desarrollo urbano y la construcción de viviendas de calidad, dotadas de infraestructura y servicios básicos, garantizando el acceso ordenado al suelo; es decir, necesitamos gestionar: suelo, atender el rezago habitacional mediante la construcción de viviendas dignas, dotarlas de servicios públicos y al mismo tiempo ordenar el territorio, particularmente el crecimiento del desarrollo metropolitano.

Uno de los temas directamente relacionados con la infraestructura de las ciudades es, sin duda, el de la movilidad.

Analicemos este dato: de 1990 a 2010, el recorrido que hacen los mexicanos aumentó el triple, esto significa que desperdiciamos el más valioso y menos renovable de los recursos de los ciudadanos, el tiempo.

Por eso, diseñamos la estrategia con la que pretendemos mejorar las condiciones y servicios de las viviendas en un entorno de desarrollo urbano sustentable e inteligente. Y se destinan a esta estrategia, 113 mil millones de pesos.

De acuerdo al último Censo, el 16.3 de las viviendas de las zonas urbanas no contaban con techos de concreto, tabique, ladrillo o similares. En el ámbito rural, esta cifra aumenta al 27 por ciento.

Y a este respecto, se diseña una segunda estrategia que busca reducir de manera responsable el rezago de vivienda a través del mejoramiento y ampliación del parque de vivienda existente y el fomento a la adquisición de vivienda nueva.

En este rubro se da especial atención al caso de las mujeres jefas de familia dado que uno de cada cuatro hogares en México hoy está encabezado por ellas y todavía no pueden adquirir una vivienda digna.

Dentro de esta estrategia, se incluye una línea de acción que consiste en abastecer de servicios básicos a las viviendas ubicadas en localidades de menos de dos mil 500 habitantes.

Y para este fin, la inversión alcanzará en el sexenio un total de 14 mil millones de pesos.

Sin planeación y regulación, el crecimiento desordenado de las ciudades provoca que el costo de introducción de servicios públicos, una vez que se han consolidado asentamientos humanos que no fueron planeados, sea 2.7 veces mayor.

Para corregir esta tendencia se traza una estrategia que busca orientar el financiamiento para la vivienda digna y sustentable con criterios territoriales que promuevan la densificación.

Hacer que las ciudades generen beneficios de escala para sus habitantes, que sean compactas, que estén bien comunicadas, que mejoren la calidad de vida de sus habitantes.

Ese es el objeto de esta estrategia.

En ella se invertirán en total, entre el sector privado y el sector público, un billón 708 mil millones de pesos.

Hay un fenómeno que se ha manifestado a lo largo de los últimos años y resulta sumamente preocupante.

De acuerdo a un estudio del INFONAVIT, entre 2010 y 2012 se abandonaron 120 mil viviendas que recibieron en algún momento un subsidio del Gobierno, cifra que se integra a los casi cinco millones de casas desocupadas señalados por el INEGI. Esto representa, además, una pérdida para el erario público de más de dos mil millones de pesos.

Al momento de preguntar las razones por las que se abandonan las viviendas, los dos factores principales, sumando el 69 por ciento de las respuestas, fueron: la falta de servicios básicos y que queda lejos del trabajo de quienes las compraron.

Por eso, la cuarta estrategia busca impulsar la participación de los desarrollos inmobiliarios en el Programa Nacional de Infraestructura.

En permanente diálogo, Gobierno y sector privado, propondremos esquemas para rehabilitación, hacer viables y replicables las zonas que hoy están convertidas en zonas de vivienda abandonada, con inversiones de infraestructura específicas y estrategias que buscarán renovar áreas que fueron importantes espacios para la oferta de vivienda, y hoy sufren el fenómeno de desocupación.

De manera conjunta, sector público y privado, invertiremos 127 mil millones de pesos en esta estrategia, buscando no solamente abatir, como lo señaló el Presidente de la República, en la Política Nacional de Vivienda, responsablemente el rezago habitacional, sino, también, remediando el problema de la desocupación de vivienda.

La gestión de suelo debe ser una política de Estado, ya que a partir de él pueden detonarse los procesos que transformen la fisonomía de las zonas metropolitanas, ordenarlas y, sobre todo, ligarlas al desarrollo de vivienda y del desarrollo urbano.

Por eso, la quinta estrategia señalada en el Plan Nacional de Infraestructura consiste en planear, convenir y ejecutar una Política Nacional de Suelo Integral. Para el cumplimiento de esta estrategia invertiremos, en conjunto con el sector privado, nueve mil 900 millones de pesos.

Con la creación del Instituto Nacional del Suelo Sustentable contaremos con un inventario nacional de suelo, y podremos ofertar suelo tanto para la generación de infraestructura, como para la construcción de vivienda.

Señores invitados:

Las ciudades ordenadas funcionan mejor, las ciudades conectadas funcionan mejor; las ciudades bien comunicadas funcionan mejor, porque las ciudades que han sido planeadas funcionan mejor.

No quiero dejar de subrayar un tema que subyace en estas estrategias, la recuperación estética de las ciudades mexicanas. Alguna vez la infraestructura utilitaria urbana de este país estuvo ligada a los más importantes nombres de la arquitectura mexicana.

Las obras de infraestructura que construiremos durante los siguientes años, a partir de la vivienda, servirán para que mejoremos en competitividad, pero también serán las que demuestren, las que señalen el emblema de la nación mexicana.

Las ciudades que queremos construir deben relatar la evolución de nuestra cultura, pero sobre todo, reflejar el orgullo que nos da ser mexicanos y contener la crónica de cómo logramos mover a México.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Escucharemos enseguida la intervención de la Secretaria de Turismo, maestra Claudia Ruiz Massieu.

-SECRETARIA CLAUDIA RUIZ MASSIEU: Con su permiso, señor Presidente.

El Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 no sólo es el punto de partida para alcanzar un país mejor comunicado, también es la base para elevar la calidad de vida de los mexicanos, generar dinamismo económico en las regiones y promover el desarrollo sustentable.

En febrero del año pasado, el Presidente de la República, al presentar la Política Nacional Turística, instruyó que el Programa Nacional de Infraestructura incluyera un claro enfoque turístico.

Esta visión estratégica del Presidente permitirá que, por primera vez, el sector turismo sea un elemento clave en la articulación de las estrategias orientadas a lograr un desarrollo equilibrado entre las regiones de México.

El sector turismo es un sector en permanente crecimiento, por ello es un detonador natural de infraestructura y de inversión pública y privada.

Está probado: invertir en infraestructura con sentido turístico genera alto beneficio social y rentabilidad económica.

Claro ejemplo de ello es el desarrollo de Cancún, donde se invirtió en infraestructura con enfoque turístico y, hoy, 40 años después, el Aeropuerto de Cancún recibe el 45 por ciento del total de turistas internacionales, provenientes de más de 50 países y más de 100 ciudades en el exterior, captando, el año pasado, una tercera parte de las divisas totales del sector.

La inversión pública en Cancún no sólo le dio vocación económica clara a un territorio que no la tenía, sino que al día de hoy sigue siendo un motor de desarrollo, empleo e inversión para toda la región.

Por otro lado, las características del sector hacen que entre la inversión pública y la inversión privada se genere un círculo virtuoso, en el que la inversión pública potencie a la inversión privada y su rentabilidad económica y, a su vez, la inversión privada maximiza el beneficio social que busca la inversión pública.

Además, el turismo tiene una amplia capacidad integradora de actividades económicas, lo que favorece la movilidad laboral y social, genera economías de escala y lo hace un sector altamente distribuidor de riqueza.

Por ello, es uno de los sectores que más y mejor puede multiplicar los efectos positivos de la construcción de infraestructura. Los proyectos turísticos contemplados dentro del Programa Nacional de Infraestructura están orientados a aumentar la competitividad en nuestro país, innovar en el desarrollo de productos y segmentos, fortalecer el encadenamiento productivo, consolidar el desarrollo económico regional y, sobre todo, a generar el mayor impacto y beneficio social en todas las regiones y cada una de las entidades federativas.

Una fortaleza adicional del sector es la colaboración interinstitucional dentro del gabinete turístico, la cual nos permite que en el marco de este Programa, México cuente con mecanismos institucionales de cooperación transversal, para detonar infraestructura que permita preservar pero, sobre todo, poner en valor nuestro patrimonio cultural, histórico y natural, así como revitalizar el capital turístico y potenciar los atractivos del país.

Ejemplo de la transversalidad son los nuevos proyectos de puertos para cruceros o el nuevo proyecto de señalización turística, que trabajaremos junto con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, con el fin de homologar la señalética en todas las carreteras del país, desde Baja California hasta Yucatán, para así fortalecer la competitividad turística de México.

Otra fortaleza innovadora es la visión de consolidar destinos regionales altamente competitivos, como la Península Maya.

En el mismo sentido, sectorialmente fortalecemos la Estrategia Sur-Sureste, presentando proyectos de generación, conservación y rehabilitación de infraestructura y equipamiento en los estados que la integran.

Por ejemplo, a través de la creación de centros integralmente planeados, en algunas de las zonas arqueológicas más emblemáticas de la zona.

Estos proyectos muestran cómo a través de la infraestructura turística, podemos convertir una ventaja comparativa, como lo es el capital natural y cultural común de una región en una ventaja competitiva.

Un destino turístico competitivo recibe más y mejor turismo, que a su vez genera más empleos, mayor derrama económica y una mejor calidad de vida para la población.

De los seis sectores estratégicos que integran el Programa Nacional de Infraestructura, el sector turismo es el único que no puede maximizar su potencial sin la articulación con todos los demás.

Porque un destino turístico competitivo es el que conjuga atractivos naturales o culturales con una infraestructura de comunicaciones de primer nivel, con servicios públicos de calidad como agua y hospitales, con energías limpias, eficientes y accesibles, y con vivienda digna y de calidad para la población.

Señor Presidente:

Usted lo ha reiterado, porque el turismo representa más del 8 por ciento del Producto Interno Bruto, porque es la cuarta fuente generadora de divisas, porque es el primer empleador de jóvenes y el segundo de mujeres en el país.

El turismo es prioritario y estratégico en la agenda económica y social de esta Administración.

El Programa Nacional de Infraestructura recoge esa visión y al hacerlo refrenda su compromiso personal y el de todo su Gobierno con la construcción de un México próspero e incluyente.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Interviene enseguida el Presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, ingeniero Luis Fernando Zárate Rocha.

-ING. LUIS FERNANDO ZÁRATE ROCHA: Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto.

Señoras y señores:

El Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 ofrece una visión clara, integral y de largo plazo de esta importante palanca del desarrollo nacional, y cumple el objetivo del Poder Ejecutivo Federal de impulsarla.

La infraestructura tiene un efecto directo en 177 de las 222 ramas productivas, impactando nuestra economía con 20 millones empleos.

El Programa le da integración y congruencia a los objetivos de los diferentes programas sectoriales.

En el sector comunicaciones y transportes para el 2014 se contempla una inversión histórica 40 por ciento mayor que en el 2013.

Las carreteras y autopistas son las arterias que cruzan el territorio nacional, para incrementarlas y modernizarlas con altas especificaciones se requiere una adecuada coordinación entre los tres niveles de Gobierno, con la participación indispensable y corresponsable del sector privado.

Al inicio de su Administración, señor Presidente, una acción puntual fue impulsar los trenes de pasajeros. En ese sentido, es de suma importancia atender las mejores prácticas internacionales, con el objeto de planear, coordinar y ejecutar integralmente sus tres etapas: la obra civil, el material rodante; así como la operación y mantenimiento.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Economía y Comunicaciones y Transportes, se coordinan para impulsar un Sistema Nacional de Plataformas Logísticas.

La franja de desarrollo logístico estratégicas de las cuales, sólo a manera de ejemplo: destaca la Manzanillo-Veracruz que comprende 13 entidades federativas donde se produce la mitad del PIB nacional, y donde habitan 60 de cada 100 mexicanos. Esta franja contará con todas las facilidades para impulsar la competitividad, destacando las importantes inversiones para la ampliación del Puerto de Veracruz.

Es fundamental extender estas franjas y su concepto logístico de desarrollo a las regiones más rezagadas, como la del Sur-Sureste del país, como sería el caso de Salina Cruz-Coatzacoalcos.

Los puertos marítimos deben fortalecerse como las puntas multimodales de estas franjas logísticas, en los que desarrollen recintos fiscales con los que se añade valor a los bienes que llegan a los puertos.

En aeropuertos, señor Presidente, hay un tema ineludible, se trata del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, hoy saturado por la creciente demanda, y el cual se encuentra en un proceso detallado de análisis.

México requiere un aeropuerto de clase mundial, que sea una solución definitiva, con visión de largo plazo. Es un proyecto de Estado el cual todos debemos apoyar.

Será un proyecto de gran complejidad técnico-financiera. México demostrará al mundo, una vez más, la capacidad de la ingeniería de los constructores mexicanos en colaboración con las mejores firmas de expertos internacionales.

La Política Nacional de Vivienda se debe vincular estrechamente con el Programa hoy anunciado, porque impulsar los nuevos desarrollos de vivienda exige una adecuada infraestructura y el respeto estricto a los planes de desarrollo urbano, esto es vivienda digna.

El manejo del recurso hídrico debe descansar en una gestión integrada y sustentable, en que la planeación, la coordinación intersecretarial, el trabajo en conjunto con gobiernos locales y la participación del sector financiero en esquemas de asociaciones público-privadas garanticen la concurrencia de esfuerzos en una política pública esencial para el desarrollo de las regiones. En este rubro destaca el inicio del proceso de licitación del Acueducto Monterrey VI.

Debemos aprovechar los ríos del Sur-Sureste para desarrollar infraestructura hidroeléctrica, considerada energía limpia, que genere un importante incremento de la capacidad instalada en el país, impulso a la economía local y un control eficiente de las avenidas, evitando con esto desastres producidos por los fenómenos naturales.

En el Río Papagayo, del Estado de Guerrero, existen condiciones para construir un proyecto hidroeléctrico, un gran proyecto hidroeléctrico, que además de generar energía y recuperar las zonas bajas, garantizaría el abasto de agua potable a largo plazo a la Ciudad de Acapulco.

El desarrollo turístico requiere una conectividad segura y eficiente a través de los litorales, además de la infraestructura urbana planeada y de calidad, vivienda, salud, centro de negocios y servicios suficientes para impulsar esta actividad.

La incorporación de infraestructura en este Programa representa una oportunidad para convertir a México en una gran potencia turística.

Para el país y particularmente para la cadena productiva del sector industrial, resultan determinantes la Reforma Energética y sus leyes secundarias.

Es responsabilidad de los Legisladores del Congreso de la Unión, dar al país mejores leyes, que fortalezcan la rectoría del Estado y permitan incrementar la productividad energética en favor de la economía, incorporando criterios de alto contenido nacional que favorezcan la creación de empleos y el bienestar social.

El sector productivo nacional mediante alianzas estratégicas con empresas internacionales debe participar intensamente en el uso de las nuevas tecnologías, en la extracción de gas natural y petróleo, así como el desarrollo de energías renovables.

Esto permitirá la recuperación e incorporación de técnicos mexicanos a proyectos energéticos y promoverá la investigación y desarrollo en los centros de educación superior.

El Sistema Nacional de Ductos de Gas Natural que el Gobierno Federal impulsa es de la mayor importancia para detonar la industria en su conjunto, en especial, mejorar los costos de producción para incrementar la competitividad de diversos insumos para el sector, como el cemento, acero, vidrio y aluminio, y con esto reducir los costos de la infraestructura.

La Reforma Energética debe generar oportunidades para que las pequeñas y medianas empresas participen en condiciones de equidad y de respeto en su carácter de locales ante los consorcios nacionales y extranjeros.

Con nuevos modelos de asociación empresarial y capacitación, las PyMES deberán buscar la especialización.

Otro elemento que no podemos dejar de mencionar, es el marco jurídico en que se desenvuelve nuestra actividad con el sector público. Nos queda claro que la actual Ley de Obras Públicas y Servicios relacionados con las mismas, no responde a las condiciones actuales, ni a las exigencias que requiere la realización del Plan Nacional de Infraestructura.

Se deben optimizar los procesos de asignación y contratación, así como la correcta aplicación en tiempo y forma de los recursos presupuestales aprobados por el Congreso, una distribución adecuada de los riegos conlleva a que se mantenga el equilibrio económico de los proyectos.

La ley, con sus reformas y adiciones, comprometerá al sector formal de la construcción a ser más productivo y competitivo, y sería un incentivo adicional para impulsar la formalidad del sector y con ello aumentar la seguridad social y la recaudación fiscal.

Como resultado de estas modificaciones, se impulsará la transparencia y la rendición de cuentas.

Para la realización de la infraestructura que el Programa exige, proponemos la creación de una Coordinación Nacional de Infraestructura, presidida por el Gobierno Federal, que incorpore a los gobiernos locales, legisladores, sector privado, así como instituciones financieras y a la academia, con el propósito de dar seguimiento puntual a dicho y tan importante Programa.

Señor Presidente:

Señoras y señores:

Estamos seguros de que las metas anunciadas hoy dentro del Programa Nacional de Infraestructura, complementadas con un Banco de Proyectos, una mejor planeación, el adelanto de las licitaciones, el ejercicio oportuno del Presupuesto, el diálogo permanente y la coordinación entre los distintos participantes, llevará a una recuperación del sector en el 2014, con una perspectiva de crecimiento en los próximos años.

A partir de marzo, se percibe un incremento en los puestos de trabajo en nuestra industria, por lo que sí se sostiene la tendencia de crecimiento, este año alcanzaremos la cifra de 5.9 millones de empleos directos y tres millones de indirectos.

El Gobierno Federal nos ha convocado a un escenario de desarrollo con crecimiento sostenido equilibrado.

Las Reformas Constitucionales promovidas por el Ejecutivo Federal y aprobadas por el Congreso de la Unión, son la plataforma que nos llevará a la modernidad, al bienestar, a una distribución más justa de la riqueza, a una nueva visión en la educación y a la consolidación de nuestro sistema financiero.

La reiteremos, señor Presidente, nuestro apoyo, pero más nuestro compromiso para hacer realidad el propósito de su Gobierno: el desarrollo integral y sustentable de nuestro país.

México sí puede crecer y desarrollarse.

Compartimos la visión política del Gobierno Federal, así como su visión económica para detonar los factores estructurales que impulsan el desarrollo, a esta determinación nos adherimos.

El Programa Nacional de Infraestructura hoy presentado representa una gran oportunidad para que juntos consolidemos un México próspero, incluyente, competitivo y sustentable, con visión de largo plazo.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)