-MODERADORA: Queda en uso de la palabra el Secretario de Salud, doctor José Narro Robles. 

-SECRETARIO JOSÉ NARRO ROBLES: Buenas tardes tengan todas y todos ustedes.

Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto; señora Angélica Rivera de Peña. Muchas gracias, de verdad, muchas gracias, por acompañarnos.

Señora Directora General de la Organización Panamericana de la Salud, doctora Carissa Etienne.

Señores Secretarios, señores Gobernadores.

Señores Presidentes de la Comisiones de Salud de las Cámaras de Diputados y Senadores.

Señor Rector, señor Director General del Politécnico. 

Saludo con mucho aprecio y afecto al doctor Manuel Ruiz de Chávez y, en su persona, a todos nuestros premiados y a quienes los acompañan.

Señora, señores exsecretarios de Salud, gracias por estar con nosotros.

Señoras, señores:

En particular, saludo con afecto a las compañeras y compañeros que en este evento representan a la gran familia de servidores públicos que atienden a nuestra población y lo relativo a su salud.

Reconozco y aplaudo el compromiso renovado  que han asumido para concretar la indicación del señor Presidente, que tiene como esencia prestar servicios con calidad y sentido humano.

A todos los profesionales de la salud aquí presentes, y a quienes ustedes representan, tanto en la Secretaría de Salud, el IMSS, el ISSSTE, SEDENA, Marina, PEMEX, los servicios estatales y de la Ciudad de México, les digo:

Gracias, muchas gracias, por su compromiso, por el esfuerzo cotidiano.

Su labor tiene que ver, y mucho, con la mejoría en los niveles de salud de México que se han alcanzado.

A ustedes y a otras generaciones, como las de ustedes: muchas gracias por todo lo que han hecho.

Ésta es una ceremonia que se celebra cada año en todo el mundo. Es convocada por la Organización Mundial de la Salud con el propósito de revisar un asunto de importancia general.

En esta ocasión, el tema central de la reunión es la diabetes. Tema fundamental en México y el mundo.

El número de enfermos y de fallecimientos que se registra cada año, las consecuencias para la calidad de vida de los pacientes, las repercusiones financieras en los hogares y en los servicios de salud, así como las grandes posibilidades de avanzar en su prevención, diagnóstico temprano y tratamiento oportuno para salvar vidas y evitar complicaciones innecesarias, explican sobradamente la selección de la diabetes como tema central.

En nuestro país, éste es uno de los grandes desafíos de la salud, por ello están plenamente justificadas las acciones que el Presidente indicó en 2013 y que se han integrado en la Estrategia Nacional correspondiente.

Se trata, sin duda, de un mecanismo, éste, el de la Estrategia Nacional, que por su complejidad ha requerido de la participación de múltiples acciones: educativas, fiscales, normativas, de promoción de la salud, de organización de los servicios, de capacitación, de información nutrimental y del establecimiento de un Observatorio con un Consejo Ciudadano, entre otras.

La dimensión del reto exige profundidad, contundencia y consistencia en la aplicación de las acciones diseñadas, al igual que seguimiento y evaluación permanentes.

Ésta es también la ceremonia en la que se hace entrega de los reconocimientos del Consejo de Salubridad General.

En esta oportunidad, 11 destacados profesionales serán distinguidos por los servicios que han prestado en distintos campos del quehacer sanitario, de la enseñanza, la investigación y para el desarrollo de las instituciones.

A quienes por sus méritos y aportaciones se han hecho acreedores de la condecoración Eduardo Liceaga y de los premios convocados: Muchas felicidades.

Cada uno de ustedes representa un ejemplo a imitar.

Por otra parte, difícilmente podría haber un marco mejor que éste para iniciar el cumplimiento de una instrucción del señor Presidente: la de avanzar en la búsqueda de conseguir la universalización de los servicios de salud y el uso racional de la infraestructura pública disponible.

El Acuerdo Nacional, que se suscribirá en unos cuantos momentos, segundos, casi, representa el inicio del camino para conseguir los objetivos.

En las próximas semanas, vamos a invitar a los gobiernos estatales y de la Ciudad de México a que se adhieran a este instrumento general.

De igual manera, reuniremos a Secretarios de Salud de nuestras entidades federativas, conjuntamente con delegados del IMSS y el ISSSTE, y a otros funcionarios involucrados, para definir las áreas de interés y necesidad de cada entidad federativa, al igual que la oferta institucional con que se cuenta, y las condiciones técnicas y presupuestales en las que se dará la celebración de los convenios específicos.

Quiero reconocer la disposición mostrada por mis compañeros, los titulares de las instituciones de seguridad social, por los gobernadores a quienes ya hemos planteado este ejercicio, y por el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México para poder arrancar un proceso que, en esta fase, deberá estar concluido antes de que finalice el primer semestre del año, y del que rendiremos puntualmente cuentas.

En esta ocasión, expreso mi agradecimiento muy especial a los gobernadores de Oaxaca, el Estado de México y Baja California Sur.

No tengo duda de que con estos intercambios de servicio, con el diagnóstico de las necesidades y en conocimiento de la capacidad instalada aprovechable, podemos sentar las bases para alcanzar un sistema público de salud más vigoroso, útil y eficiente, además de avanzar en la accesibilidad de los servicios y en la cobertura de los mismos.

Señor Presidente:

Para su Gobierno, la atención de la salud de nuestra colectividad es una prioridad.

Usted ha reiterado que la atención de la salud forma parte de las grandes responsabilidades de los estados modernos.

Es cierto, tenemos pendientes, los reconocemos, pero, también es justo que se reconozca lo mucho que se ha avanzado en los últimos años.

En particular, es verdad que la motivación por resolver problemas en este campo, por generar políticas públicas de alto impacto, y por sentar las bases de un cambio de fondo, que consolide el sistema público de salud, son parte de los trabajos que usted encabeza.

Gracias por la confianza que nos ha demostrado. Tenga la certeza que le entregaremos buenas cuentas y que usted podrá rendirlas frente a la sociedad.

Cuenta usted con la unidad y el trabajo en equipo que nos ha demandado.

Cuenta usted con los profesionales de la salud, que le agradecen el apoyo a su vocación de servicio que los mueve en el cumplimiento de sus tareas cotidianas.

Felicidades a nuestros premiados y muchas gracias por su atención.

-MODERADOR: Escuchemos la intervención de la doctora Carissa Etienne, Directora de la Organización Panamericana de la Salud.

-DOCTORA CARISSA ETIENNE: Gracias.

Estimado licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; estimada señora Angélica Rivera, esposa del señor Presidente.

Estimado doctor José Narro, Secretario de Salud; distinguidos miembros del presídium.

Señoras y señores.

Hermanas y hermanos, queridos profesionales de salud:

Feliz Día Mundial de la Salud para todos.

Quisiera agradecer, primero, al Gobierno de México y a la Secretaría de Salud por aceptar ser la sede de las celebraciones regionales de este Día Mundial.

También, por utilizar este día para reconocer a los hombres y mujeres que están en el frente de la batalla de la salud, nuestros queridos recursos humanos.

Hoy conmemoramos un nuevo aniversario de la creación de la OMS, en 1948, y estamos realizando en esta ciudad un foro continental sobre prevención y control de la diabetes.

La diabetes ya afecta a 62 millones de personas y es la cuarta causa de muerte en nuestra región, muchas veces muertes prematuras.

Celebrar este Día Mundial de la Salud en México no es casualidad. Obedece a las grandes decisiones políticas tomadas por el Presidente Enrique Peña Nieto, cuando lanzó la Estrategia Nacional contra el Sobrepeso, la Obesidad y la diabetes.

También, responde a la inclusión del impuesto a las bebidas azucaradas y a otros productos de alto contenido calórico, a la emisión de un nuevo etiquetado, al control de la publicidad de estos productos, en horarios infantiles.

A la inauguración de la Clínica de Atención de la Diabetes, en  el Instituto Nacional de Nutrición y a otras acciones que han servido de ejemplo a muchos países de la región y del mundo.

Señor Presidente:

Quisiera agradecerle y felicitarle por las tan importantes y ejemplares políticas públicas tomadas por el bien de la población mexicana.

Y decirles a todos que juntos podemos revertir la epidemia de diabetes.

Me gustaría aprovechar también esta oportunidad para  hablarles de otro tema en el que México está avanzando de manera sistemática y consistente: la salud universal.

El 1º de enero de este año, entraron en vigor los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible. Uno de estos objetivos es garantizar una vida más saludable y promover el bienestar para todos a cualquier edad, para 2030.

Para lograrlo, una de las metas nos pide alcanzar la cobertura universal de salud, es decir, que todos tengan acceso a la salud que necesitan, con calidad y sin caer en la pobreza.

México y las Américas vienen caminando este camino desde hace años y han dado importantes pasos para materializar el derecho a la salud de todos, sin discriminación. 

Sin embargo, debemos redoblar nuestros esfuerzos para hacer que la salud para todos sea una realidad.

Necesitamos, entre otras, las siguientes acciones: mayor inversión en salud, trabajar intersectorialmente para abordar los determinantes de salud y avanzar hacia la eliminación del pago directo en la puerta de entrada a la atención, el cual se convierte en una barrera de acceso.

Hace 68 años, en un día como hoy, entró en vigor la Constitución de la OMS en la que se 61 Estados, incluido México, reconocen el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr, como uno de los derechos fundamentales de todo ser humano.

Qué mejor marco se podría tener que este día para reconocer al personal de salud de México, que se ha distinguido por sus contribuciones a tan noble objetivo.

Felicitaciones.

En este sentido, la OPS/OMS se une a este reconocimiento, haciéndolo extensivo a todos los y las profesionales de la salud de México y de nuestra región, que trabajan incansablemente por la salud de su población, y quienes tienen además un rol importante que cumplir para alcanzar la salud universal.

Distinguido señor Presidente:

Es un honor para mí ser partícipe de esta celebración y presenciar estos reconocimientos al mérito en salud.

El mérito es el esfuerzo y la dedicación de nuestros profesionales; el mérito es colocar a la salud en todas las políticas para abordar sus causas entre todos. El mérito es poner primero la salud.

Esperamos que México siga siendo un ejemplo de liderazgo e innovación para las Américas.

Feliz Día Mundial de la Salud para todos y muchas gracias.

-MODERADORA: Veremos a continuación el video alusivo a la trayectoria académica y científica de los galardonados con la Condecoración Doctor Eduardo Liceaga y del Premio al Mérito en Salud.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADOR: El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos hará entrega de la Condecoración Doctor Eduardo Liceaga, que consiste en diploma, medalla y estímulo económico.

(ENTREGA DE CONDECORACIONES)

-MODERADORA: Escuchemos al doctor Manuel Ruiz de Chávez Guerrero, galardonado con la Condecoración Doctor Eduardo Liceaga.

-DOCTOR MANUEL RUIZ DE CHÁVEZ GUERRERO: Ciudadano Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto; señora Angélica Rivera de Peña.

Señor Secretario de Salud, José Narro Robles; señor Rector de nuestra Máxima Casa de Estudios, Enrique Graue.

Señores representantes de los medios de comunicación; distinguido presídium; honorable auditorio:

Mi reconocimiento a la Academia Nacional de Medicina de México, que con orgullo presidí y a la Academia Mexicana de Cirugía, que tuvieron a bien proponerme para esta condecoración.

Mención especial a los hoy galardonados por sus contribuciones a la ciencia en nuestro país. Celebro con ustedes y cumplo con la honrosa distinción de extender un agradecimiento por esta deferencia.

Deseo manifestar el gran honor que supone para mí recibir del Presidente de la República la Condecoración Eduardo Liceaga de Ciencias Médicas y Administración Sanitario Asistencial.

Es éste un reconocimiento también para quien fuera mi esposa y compañera, Carmen Gutiérrez de Velasco, reconocida en la rehabilitación médica y la lucha antitabaco, víctima de la violencia social.

Así como un homenaje póstumo a mi madre, Eva Guerrero Larrañaga, quien me enseñó a enfrentar las vicisitudes de la vida.

Indispensable el apoyo y cariño de mis hijos: Manuel y Aracely, sus esposos: Tere y Mauricio; como el de mis nietos, aliento constante en mi vida.

Con María Elisa Rojas, mi esposa, quien me ha brindado el coraje para salir adelante, comparto orgulloso este momento que nos pertenece en  igual medida y que celebro con sus hijos, sus esposos y sus nietos.

Conmemoramos hoy al eminente médico Eduardo Liceaga, impulsor de la medicina preventiva científica, quien introdujo los  últimos avances  en medicina de su época e impulsó el primer código sanitario en el continente y la creación de la Unión Sanitaria Panamericana en 1892, con sede en Washington D.C.

Mi formación básica y profesional la he realizado en instituciones públicas y el posgrado en Londres, becado por el CONACyT.  

He sido muy afortunado de contar con el apoyo de personas ilustres, quienes reconocieron mi compromiso inquebrantable con la salud.

Destaca José Laguna García, de quien heredé un  espíritu reflexivo y crítico; y Guillermo Soberón, de quien aprendí las cualidades de líder  y reformador, además de que me brindara la oportunidad para ejercer mis virtudes.

Profunda influencia personal, la visión humanista de Ignacio Chávez Sánchez, con quien tuve una experiencia significativa e intensa, y de quien recibiera aliento en mi formación médica.

Un reconocimiento a mi compañero de carrera José Narro, con quien he aprendido y compartido experiencias de vida.

Celebro su designación  como titular del ramo.

Mi servicio a la medicina es sólo una pequeña contribución a un gran proyecto.         

Durante 40 años he impulsado la enseñanza y el ejercicio de la medicina, la investigación e innovación en salud y el diálogo entre la medicina y el derecho.

He participado en proyectos estratégicos para garantizar la cobertura y calidad de la atención, la descentralización y el fortalecimiento de los sistemas estatales de salud, inclusive en su reconstrucción y reordenamiento a causa de los sismos en la Ciudad de México.

Destaco el convenio que forjé entre la Suprema Corte de Justicia y la Academia Nacional de Medicina, hoy con frutos promisorios.

Mi vínculo permanente con la OPS coadyuvó en la formulación de su política sobre turismo y salud; nos estimula la presencia de su Directora  Carissa Etienne.

He defendido el valor de la medicina como una disciplina social y la visión de la salud como elemento fundamental para el desarrollo de un pueblo.

El puente entre la medicina científica y el humanismo es una inquietud que me llevó a la bioética, una guía imprescindible para incidir en las políticas públicas que promueve el análisis incluyente y plural de problemáticas que aquejan a nuestra sociedad.

Menciono el alentador vínculo de colaboración con la Comisión Nacional de Tribunales de Justicia para promover la aplicación de la bioética.

Concientizar sobre la importancia de la ética en la investigación e integridad científica, la justicia distributiva en la asignación de recursos en salud, los efectos del cambio climático y las enfermedades, como también la intervención transversal e intersectorial de la salud, a partir de sus determinantes sociales.

Son temas prioritarios a los que he dado cauce institucional.

Apura el paso, gánale a la diabetes, llama a unir fuerzas para combatir esta pesadumbre social de los mexicanos, a través de la prevención de la salud con énfasis en grupos en situación de vulnerabilidad, especialmente niñas, niños y adolescentes recipiendarios del mundo que construimos.

El Gobierno de la República en sus instrumentos rectores de planeación democrática, de manera inédita, sitúa a la bioética como política de gestión y desarrollo del Sistema Nacional de Salud Universal.

Recordando su exhorto, señor Presidente, y el legado del propio Eduardo Liceaga, retomamos el liderazgo internacional al presidir, en la Ciudad de México, el 12º Congreso Mundial de Bioética: Pensar el futuro nos lleva a mover el mundo; así como la 10ª  Cumbre Global de Comisiones Nacionales de Bioética, abriendo senderos a través del mundo, invaluable el apoyo del CONACyT.

Destaco la expectativa en el Consejo de Europa de la adhesión de México como primer país no europeo a la Convención sobre Medicina y Derechos Humanos.

Recibo con gran orgullo esta condecoración plenamente consciente de lo que representa, y reconocemos al Presidente Enrique Peña Nieto por privilegiar a la salud, en general, y a la bioética, en particular.

Muchas gracias, señor Presidente.

-MODERADOR: Enseguida se firmará el Acuerdo Nacional hacia la Universalización de los Servicios de Salud.

Firman el documento el Secretario de Salud, el Director General del IMSS, el Director General del ISSSTE, el Gobernador del Estado de Oaxaca y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores, el Gobernador del Estado de México y Coordinador de la Comisión de Salud de la CONAGO, y el Gobernador del Estado de Baja California Sur.

El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos atestigua, con su distinga presencia, esta firma.

(FIRMA DE ACUERDO)