-MODERADOR: Hará uso de la palabra el ciudadano licenciado Miguel Márquez Márquez, Gobernador del Estado de Guanajuato.

-LIC. MIGUEL MÁRQUEZ MÁRQUEZ: Muy buenas tardes.

Con el permiso del señor Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

Miembros del presídium; a todos los amigos de los medios de comunicación; amigas y amigos petroleros aquí presentes.

Señor Presidente Enrique Peña Nieto:

Sea bienvenido a Guanajuato, donde la estabilidad política y la gobernabilidad democrática son el marco para un desarrollo humano que nos impulsa en la ruta de crecimiento permanente de las personas y de la economía.

Antes que nada, quiero felicitar a todos los compañeros petroleros aquí presentes. De aquí, de Riama, que han hecho su vida, su familia, su desarrollo durante muchos años, muchas décadas, y de los que nos acompañan de los diferentes destinos del país.

A nombre de todos los guanajuatenses, quiero decirles que estamos orgullosos de ustedes.

Estamos orgullosos de contar en nuestro estado con una refinería que ha sido protagonista y ejemplo del servicio que los trabajadores petroleros le brindan al país, procesando y acercando a la sociedad a los combustibles necesarios para mover la industria, el campo, el comercio. En pocas palabras, mover la vida misma, la economía de las familias.

Reconocemos la importancia en su trabajo y le refrendamos la gratitud y el apoyo de las familias guanajuatenses.

Hace 75 años, nuestros padres y nuestros abuelos dieron un ejemplo de dignidad, de orgullo y de compromiso, de patriotismo, tanto con su tiempo con la historia y así, nació Petróleos Mexicanos, la empresa de todos.

Nació del sacrificio y la decisión de hombres y mujeres convencidos de que sólo ellos podían decidir su futuro.

Hoy, conmemoramos aquella gesta y en Guanajuato, la honramos todos los días con trabajo que contribuye a la dignificación de nuestro país, mediante la participación, el diálogo y los consensos que son indispensables para aprovechar las potencialidades y los recursos de nuestro territorio.

Los guanajuatenses estamos orgullosos de nuestra historia. Estamos comprometidos con el presente y con el futuro de nuestra Patria. Desde esta tierra, trabajamos por el desarrollo, la prosperidad y el bienestar nacional.

Por ello, decimos que Guanajuato le cumple a México.

Guanajuato está de pie al igual que México en el entorno mundial.

Por eso, aquí en este movimiento, con la fuerza de nuestra historia que nos enorgullece y de nuestra gente, que nos compromete a trascender por el bienestar de nuestras familias.

En este bello estado donde la vanguardia, la tolerancia, la modernización, la competitividad, son palabras que forman parte de nuestra cultura, de nuestra vida diaria desde hace ya varias décadas.

México se encuentra en un momento de su historia en donde tiene todo para consolidarse. Con una economía emergente, protagonista en el concierto mundial, para contribuir a marcar el rumbo, el paso de la economía y la política global.

Sabemos de la necesidad y la urgencia que tiene nuestro país de contar con las herramientas necesarias para aprovechar este momento, México.

Es indispensable generar el marco legal y las políticas públicas que nos pongan en el camino de la plena competitividad internacional.

Desde Guanajuato, le decimos que, en el marco del Pacto por México, respaldamos todas las reformas de fondo, que serán la base de la transformación de nuestro país, para tener un futuro sustentable.

Lo hacemos sin mezquindades y anteponiendo, sobre todo, el bienestar de nuestra gente, el bienestar de los guanajuatenses, el bienestar de los mexicanos. Así, trabajamos en Guanajuato. Sin distingos ni prejuicios.

Y, gracias a esta actitud compartida, nuestro estado es ya un pilar muy importante en el desarrollo de México. Y todos los días, los guanajuatenses contribuimos a ello.

Somos vanguardia en la modernización económica, en el impulso al desarrollo con políticas públicas realistas y adecuadas, que nos han permitido consolidar un estado moderno, con un territorio bien conectado, con infraestructura que satisface las necesidades básicas de los ciudadanos.

Los hechos hablan por sí solos. Tenemos un Corredor Industrial pujante, que nos permite impulsar el desarrollo regional y en el que se consolida el cluster automotriz más dinámico de Latinoamérica.

Tenemos el cluster cuero-calzado, proveeduría textil-moda. Y, precisamente, hoy, señor Presidente, se clausura SAPICA, la feria más importante de Latinoamérica y una de las tres a nivel mundial.

Decirles que estamos diversificando y trabajando en nuestra economía. También, el Corredor Turístico de Guanajuato, que se ha convertido en la segunda fuerza de riqueza y de empleos en la entidad.

Pero esos son nada más algunos ejemplos del trabajo y compromiso para hacer grande México desde Guanajuato.

Trabajamos para que, con esta visión, estemos de acuerdo en que el crecimiento y el desarrollo integral de México, no se puede concebir sin la participación de los guanajuatenses.

En ese sentido, conmemorar la Expropiación Petrolera, además de celebrar una gesta del pasado, tiene que ser una reflexión. Una reflexión para proyectar hacia el futuro las nuevas responsabilidades que tenemos para mantener la ruta del éxito, los guanajuatenses y, sobre todo, los mexicanos.

El petróleo sigue siendo un factor determinante del desarrollo de todas las regiones, de todos los estados, de todos los municipios.

En Guanajuato, el contar con esta Refinería Antonio M. Amor, ha sido un impulso contundente para el desarrollo y un elemento de la fortaleza para nuestra oferta productiva.

Estamos orgullosos, y lo digo así, con toda claridad: estamos orgullosos, orgullosos por el trabajo, orgullosos por todo lo que realizan ustedes cotidianamente, miles de guanajuatenses y mexicanos, por hacer grande nuestra Patria.

Su influencia en las regiones central y oeste del país ha sido determinante, para mover y conectar en esta zona tan importante del país. Los 220 mil barriles diarios que procesa y que distribuye son energía, que lleva desarrollo, que lleva riqueza a grandes partes del país.

Por eso la aportación que hacen los trabajadores de Riama, es clave para los proyectos y el avance del llamado Diamante de México, en el cual, en ese corazón del Diamante de México, es Guanajuato.

Por eso, esta región es estratégica para nuestro país y para el destino que implica en los próximos años.

Sabemos que el futuro energético plantea grandes desafíos, pero también, oportunidades. El aumento en el consumo debe responder al ingenio humano, tanto para aprovechar al máximo los recursos que ya hemos identificado, como para encontrar nuevas fuentes de energía y estrategias que nos permitan seguir moviendo a Guanajuato y a México, elevando sobre todo, el nivel de nuestras familias.

Señor Presidente.

Amigos petroleros:

Guanajuato está presente con valor, con decisión para apoyar los esfuerzos de su Gobierno a favor del desarrollo de México. Porque sabemos que ésta es la gran oportunidad para que nuestro país se consolide como una de las principales potencias emergentes y como un protagonista del Siglo XXI.

Nuestro gobierno es el gobierno de las personas. Es el gobierno de todos, es el gobierno de los ciudadanos, los cuales trabajamos día a día para cambiar positivamente la vida de los guanajuatenses y, con este esfuerzo, sumamos al momento México, el momento Guanajuato.

Sin restricciones, aportamos nuestra experiencia, nuestro trabajo, nuestra capacidad transformadora y la visión propia de los guanajuatenses, a la grandeza de México.

Seguiremos a la vanguardia, señor Presidente.

Gracias por estar aquí. Trabajaremos hombro con hombro para llevar a México a donde se merece en el entorno mundial. Por eso, PEMEX siempre será un orgullo y un compromiso de todos.

Enhorabuena.

Y muchas felicidades.

-MODERADORA: Toma la palabra el ciudadano maestro Emilio Lozoya Austin, Director General de PEMEX.

-MTRO. EMILIO LOZOYA AUSTIN: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. Es un gran honor tenerlo aquí, en una fecha tan especial para Petróleos Mexicanos.

Y no quisiera dejar de mencionarle, en nombre de toda esta comunidad, el reconocimiento que le hacemos por su apoyo a la comunidad petrolera durante toda su trayectoria política y, en especial, en los últimos meses en donde hemos tenido ciertos retos.

Licenciado Miguel Márquez Márquez, Gobernador del Estado de Guanajuato. Muchas gracias por su hospitalidad. Licenciado Pedro Joaquín Coldwell, Secretario de Energía y Presidente del Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos. Sea usted bienvenido.

Senador Carlos Romero Deschamps, Secretario General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana. Sea usted bienvenido.

Distinguidos miembros del presídium; Gobernadores; Secretarios; funcionarios.

Muchas gracias por su presencia en este día tan importante para nosotros.

Compañeras y compañeros petroleros:

Hace 75 años, el Presidente de la República, Lázaro Cárdenas del Río, anunciaba al pueblo de México, una decisión que habría de ser trascendental para la soberanía del Estado, y aún, para la construcción de la identidad nacional.

En un mundo al borde de la guerra entre las potencias, y en el cual esas potencias estaban acostumbradas a tratar al resto de las naciones como inferiores, la negativa de las empresas petroleras a acatar las resoluciones de la autoridad judicial, había convertido un conflicto laboral en un abierto reto a la soberanía del Estado.

El Presidente Cárdenas, una vez agotadas las vías para llegar a un arreglo, dispuso la expropiación en favor de la Nación de los bienes de 17 empresas petroleras establecidas en México.

Esa decisión abriría la puerta al desarrollo de la que aún hoy, es la mayor y la más importante empresa de México, Petróleos Mexicanos.

Esa decisión recuperó para los mexicanos el derecho al usufructo completo de la renta petrolera. Hacer efectivo ese derecho, convertir los yacimientos de hidrocarburos en riqueza para los mexicanos, fue la misión que en su nacimiento, le impusieron la sociedad y el Estado a PEMEX.

Y, hoy a 75 años de distancia, debemos reconocer que Petróleos Mexicanos, que no es otra cosa que su gente, que no es otra cosa que los petroleros y las petroleras, ha cumplido con su tarea.

Mi reconocimiento sincero a los petroleros, a su organización sindical, por el esfuerzo, el profesionalismo y la dedicación con el que a lo largo de siete décadas y media, a lo largo ya de varias generaciones, han dado lo mejor de sí mismos para hacer de Petróleos Mexicanos la gran empresa que somos hoy.
Muchas gracias, compañeros petroleros.

Celebrar el 18 de marzo es fundamentalmente celebrarlos a ustedes.

Durante sus primeros 40 años de vida, PEMEX consiguió abastecer, a precios muy bajos, la creciente demanda de combustibles que la urbanización y la industrialización de nuestro país requirieron.

En las últimas tres décadas y media, la renta petrolera ha representado aproximadamente un tercio de los ingresos del sector público Federal.

Podemos decir, entonces, que el petróleo ha apoyado a financiar uno de tres hospitales en el que se atienden a nuestras familias, uno de tres kilómetros construidos alrededor de la República, una de tres escuelas a las que van nuestros hijos.

Podemos decir que, gracias a esta decisión tomada en 1938, PEMEX, efectivamente, ha sido de todos los mexicanos. Frente a esta realidad, no tiene sentido plantear, siquiera, que el petróleo deje de ser de los mexicanos.

El petróleo, desde el 18 de marzo de 1938, ha sido de los mexicanos y, repito, lo seguirá siendo. Sin embargo, debemos tomar consciencia de que los cambios en la tecnología de la industria petrolera y los cambios en los mercados de hidrocarburos a nivel mundial, abren hoy grandes posibilidades de avance para nuestro país.

El desarrollo de los hidrocarburos no convencionales, en particular, los yacimientos de lutitas, las aguas profundas, nuestros yacimientos en Chicontepec, plantean retos técnicos y financieros distintos de los que hasta ahora PEMEX ha enfrentado.

Al mismo tiempo, las perspectivas de los mercados a nivel global se están transformando constantemente. América del Norte, ha pasado de ser una región que enfrentaba un horizonte de gran escasez de gas natural, a ser una región con el precio más bajo, en tan sólo unos años.

En este proceso, por ejemplo, Estados Unidos está en camino a lograr la autosuficiencia energética. En este nuevo escenario, el reto es hacer realidad la posibilidad de contar, cada vez, con más energía, más barata y más limpia.

Debemos, como usted ha señalado, señor Presidente, pasar de una política petrolera con un enfoque generador de divisas, a una política energética que permita generar competitividad y el desarrollo de la industria nacional.

Es decir, nos encontramos ante una oportunidad en que la política energética pase a ser un elemento para democratizar la productividad y, también, por qué no decirlo, un motor renovado para mover a México, señor Presidente.

Estoy convencido de que para enfrentar estos retos y para aprovechar estas posibilidades, debemos adaptar y transformar a la industria petrolera mexicana y a Petróleos Mexicanos, asimismo. Mantenernos inmóviles, significaría dejar pasar una oportunidad que difícilmente se nos volverá a presentar en el mediano plazo.

Por su peso económico y por su importancia a lo largo de la historia, el debate en torno a cuál es la mejor manera de aprovechar los hidrocarburos propiedad de la Nación es y será, inevitablemente, intenso.

Para llevarlo a un buen puerto y lograr los cambios que nos permitan aprovechar al máximo las oportunidades que se nos presentan, conviene, a mi juicio, revisar lo que sucedió en el momento en que se lanzó la primera gran transformación de la industria petrolera.

La decisión anunciada hace 75 años, que hoy conmemoramos, guarda grandes lecciones que resultan útiles en estos momentos en el que país se plantea cuál es la mejor forma de aprovechar nuestros hidrocarburos.

La primera de ellas tiene que ver con la legalidad. El Presidente Cárdenas inició su mensaje a la Nación señalando que el conflicto provocado por las empresas, y cito: Impone al Ejecutivo de la Unión el deber de buscar en los recursos de nuestra legislación, un medio eficaz para hacer frente a la situación.

Esta convicción de actuar en las situaciones más extremas, estrictamente dentro del cauce que marca el derecho, ha marcado las acciones de esta Administración y, sin duda, debe fijar los límites dentro de los cuales se habrán de conducir todos los actores al procesar e implementar las decisiones sobre el futuro de la industria petrolera.

Una segunda lección es la que se refiere a la visión de futuro con el que se deben de encarar los problemas. Al hacer frente al desafío de las empresas petroleras a la resolución de la Suprema Corte de Justicia, el Presidente Cárdenas, encontró una solución no sólo a un grave problema político, sino que aprovechó la necesidad de transformar, de raíz, la industria petrolera para plantear un nuevo modelo que habría de hacer esa industria la palanca de desarrollo por los siguientes 75 años.

La lección es muy clara. Si de verdad pensamos en que hay que transformar a nuestra industria para maximizar su aporte al bienestar de nuestra sociedad, no nos detengamos en los cálculos políticos de corto plazo para éste o aquél actor político.

Definamos el modelo más adecuado, aquél que se ajuste a nuestras circunstancias y trabajemos por hacerlo realidad.

Por último, la decisión de 1938, nos deja una lección de valentía pero, también, de prudencia política. Llevar a buen puerto la transformación de la crisis con las empresas hacia una oportunidad nacional, suponía actuar con la máxima prudencia.

Así, el Gobierno de Cárdenas condujo el proceso de manera institucional y apegada estrictamente a derecho. Y se aseguró de contar con el apoyo de los trabajadores que habrían de sacar el proyecto adelante, y asimismo, de la enorme mayoría del pueblo y de los actores políticos involucrados.

En el proceso de transformación de la industria petrolera que habremos de encarar en el futuro inmediato, el reto es aunar voluntades, convencer con argumentos y generar los acuerdos que conciten el apoyo de una mayoría lo más amplia posible.

Señor Presidente:

Conmemoramos hoy el 75 Aniversario de un acontecimiento que transformó a la industria petrolera, dio lugar a la creación de la empresa más importante de México y se convirtió en un referente fundamental de nuestra identidad.

Esta conmemoración coincide con una coyuntura que nos obliga a encarar, nuevamente, el desafío de transformar la industria petrolera y a PEMEX, hacia un México mejor.

Estoy convencido de que si seguimos el ejemplo de 1938, actuamos con valor y prudencia dentro del marco institucional de la democracia y con una visión clara del futuro al que podemos aspirar, podremos construir un nuevo PEMEX que siga siendo la principal fuente de riqueza y de orgullo de los mexicanos por muchos años más.

Muchas gracias y muchas felicidades.

-MODERADORA: A continuación, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, acompañado del licenciado Miguel Márquez Márquez, Gobernador del Estado de Guanajuato y el licenciado Gerardo Ruiz Esparza, Secretario de Comunicaciones y Transportes, realizarán la Cancelación del Primer Día de Emisión de la Estampilla Postal Conmemorativa del 75 Aniversario de la Expropiación Petrolera.

(CANCELACIÓN DE LA ESTAMPILLA POSTAL)

-MODERADORA: Tiene la palabra el ciudadano Senador Carlos Romero Deschamps, Secretario General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana.

-SEN. CARLOS ROMERO DESCHAMPS: Muchas gracias.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; licenciado Miguel Márquez Márquez, Gobernador Constitucional del Estado de Guanajuato; licenciado Pedro Joaquín Coldwell, Secretario de Energía y Presidente del Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos; licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación; licenciado Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda; señores Secretarios de Estado que nos acompañan; maestro Emilio Lozoya Austin, Director General de Petróleos Mexicanos.

Señores Gobernadores de entidades vecinas que nos acompañan esta tarde. Bienvenidos a Salamanca. Representantes de los Poderes Legislativo y Judicial que, también, hoy nos acompañan; autoridades civiles y militares; señores Presidentes Municipales del Estado de Guanajuato; amigos y compañeros de Petróleos Mexicanos; compañeros funcionarios de nuestro organismo sindical.

Distinguidos invitados, compañeras y compañeros petroleros; señoras y señores.

En unas horas más, se cumplirán 75 años de uno de los acontecimientos más brillantes de la historia reciente de nuestro país.

Hoy, recordamos un episodio de nuestra historia que, tal vez, es de los pocos que de manera unánime ha hermanado a los mexicanos, de tal forma que no hubo lugar a discusiones, disputas o desencuentros y sí, en cambio, concitó el respaldo entusiasmado y generoso de todos los sectores de la sociedad.

Ese brillante momento de nuestra industria que hoy recordamos, la Expropiación Petrolera, destacó algunas de las mejores prendas de nuestra sociedad, mostró la dignidad y fortaleza de los trabajadores en defensa de sus legítimas aspiraciones de justicia laboral.

Permito que brillara la valentía y sensibilidad de un Presidente de la República que supo entender que su compromiso fundamental era con el interés nacional. Y exhibió, para sorpresa del mundo, que aún las condiciones más adversas y las carencias más desarmantes son superables, cuando existe la decisión de un pueblo de darle rumbo a su destino y respaldo a su Gobierno.

Vale decir, por ello, que recordar, en este 18 de marzo, a los destacados protagonistas de aquel magnífico episodio. Nuestro recuerdo emocionado a todos los integrantes del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, cuya actitud combativa en 1938, supo despertar el fervor de todo un pueblo en defensa de su riqueza petrolera.

Nuestra admiración perenne, permanente, al General Lázaro Cárdenas del Río, quien, como Presidente de la República, comprometió su decisión a la voluntad de su pueblo y la solidez de sus instituciones.

Y, sobre todo, nuestra gratitud permanente a esa generación de mexicanos que decidieron apostar su futuro a sus propias fuerzas y a su compromiso con el país.

Nacida apenas tres meses después de aquellos acontecimientos, nuestra emblemática y querida empresa, Petróleos Mexicanos, vivió durante sus primeras décadas de existencia y hasta a finales de los años 70, una etapa de crecimiento y maduración, tanto técnica como administrativa.

En esa última década, se construyeron las tres más recientes refinerías con que contamos, así como los grandes complejos petroquímicos del Sureste del país y se descubre el Yacimiento Cantarell, que nos coloca en el escenario mundial como importantes productores de crudo.

Se crea, inclusive, con visión estratégica, una importante institución de investigación científica y desarrollo tecnológico, que después, sería paulatinamente desplazada por consultoras externas y que esperamos pronto recupere su presencia a favor de la industria petrolera nacional. Por supuesto, me refiero al Instituto Mexicano del Petróleo.

PEMEX ha sido, sin duda, el gran detonador del desarrollo nacional y regional y, durante décadas, la garantía de la estabilidad económica del país.

La monumental cantidad de recursos que ha aportado a lo largo de los años de manera directa e indirecta a favor de todos los mexicanos, contrasta con la mezquindad con que diversas voces juzgan un desempeño que siempre ha sido en beneficio de todos los mexicanos, sin distingo.

PEMEX sigue siendo una empresa vigorosa y productiva. Ello se debe, fundamentalmente, al esfuerzo cotidiano de todos sus trabajadores de confianza y sindicalizados, quienes con enorme compromiso, mantienen a Petróleos Mexicanos como pilar de nuestra estabilidad.

Señoras y señores:

Hoy, nuestro país y el mundo en nada se parecen a lo que eran hace 75 años: Sin embargo, la más importante lección que aquél episodio nos deja, es la manera de cómo enfrentar un reto mayúsculo.

A lo largo de más de siete décadas nuestra industria petrolera nacional, ha conocido situaciones brillantes y otras muy complicadas. En los últimos meses tuvimos dos acontecimientos dramáticos: uno en el Complejo Procesador de Gas Burgos; y el otro, aún más inesperado por el lugar donde sucedió, el Centro Administrativo de la Ciudad de México, que nos actualizaron de manera conmocionante las características de la industria en la que laboramos.

Nos recordaron de la exigencia y de la peligrosidad de la industria pero, sobre todo, nos recordaron la valentía y responsabilidad con que el trabajador petrolero desarrolla su tarea cotidiana.

A la conmoción y dolor naturales ante los acontecimientos, siguió la reanudación de las actividades con la decisión y compromiso de siempre. Reciban, por ello, desde aquí, todos nuestros compañeros, mujeres y hombres del petróleo, nuestro, más amplio reconocimiento por su encomiable aunque anónima labor que sostiene el caminar de la industria.

Para ustedes y para los compañeros que representan, nuestro reconocimiento.

A quienes vivieron la tragedia de perder un ser querido o de sufrir de manera personal alguna afectación, nuestro abrazo fraterno y solidaridad permanente.

Por supuesto, nuestro aprecio a todos aquellos trabajadores que de manera espontánea e inmediata acudieron en auxilio de sus compañeros en desgracia y, especialmente, a nuestras compañeras y compañeros de los servicios de salud de Petróleos Mexicanos, enfermeras, médicos y de más trabajadores que, con enorme vocación, atendieron a las víctimas del desafortunado incidente.

Nuestra gratitud a la sociedad civil que, de igual manera reaccionó, formando rápidamente cadenas de abastecimiento de agua, y alimentos para las brigadas de auxilio. A todas las autoridades del Gobierno Federal, y del Gobierno de la Ciudad de México que, con toda oportunidad, acudieron para atender tan sorpresivo acontecimiento.

Nuestra especial gratitud al señor Presidente de la República, nuestro amigo, el licenciado Enrique Peña Nieto. Nuestro Presidente Enrique Peña Nieto quien, con su sensibilidad y calidez, supo hacer patente todo su apoyo, lo mismo con su presencia personal, que con sus instrucciones a las diferentes dependencias responsables de la atención al siniestro.

Esta acción, como muchas otras en el corto lapso de esta Administración, confirma la llegada a la Presidencia de la República, de un joven político con gran sensibilidad personal, y una clara visión institucional.

Señor Presidente.

Queremos patentizarle que hoy 17 de marzo aquí en la Refinería Antonio Manuel Amor, nos sentimos muy orgullosos de festejar un Aniversario más de la Expropiación Petrolera, en esta tierra guanajuatense y reiterarle, señor Presidente, nuestro afecto y nuestro respeto.

Ya queríamos que nuestro Presidente estuviera en un evento con sus amigos, los trabajadores petroleros.

Reiteramos nuestra confianza en que, con su liderazgo, alejado de recelos y dogmatismos, se recupere el clima de concordia nacional indispensable para reencontrar nuestra visión de futuro.

Queremos un PEMEX fuerte, eficiente y competitivo que desarrolle todo su potencial y aproveche todos sus recursos, tanto técnicos como materiales y, sobre todo, sus recursos humanos aquí representados.

En abono de ello, estamos comprometidos a respaldar a la Administración del Presidente Peña Nieto en su proyecto modernizador de Petróleos Mexicanos, que permita consolidar su posición de empresa líder en el mundo.

Para los trabajadores petroleros, es muy gratificante constatar el clima de colaboración que sigue creciendo en el país alrededor de su Presidencia a partir del primer gran compromiso nacional establecido en el Pacto por México.

Por ello, apreciamos enormemente la asistencia de los distinguidos invitados a este evento eminentemente petrolero. A los señores Secretarios de Estado; a los señores Gobernadores, particularmente, a nuestro amable anfitrión, licenciado Miguel Márquez Márquez, Gobernador del Estado de Guanajuato.

A los representantes de los Poderes Legislativo y Judicial; a todas las autoridades civiles y militares que nos acompañan; y, por supuesto, a todos mis compañeros Secretarios Generales de las 36 secciones que conforman nuestra organización sindical; especialmente, a nuestro anfitrión, nuestro amigo el Secretario General de la Sección 24, mi compañero Fernando Pacheco Martínez.

Señor Presidente:

Pronto iniciaremos los trabajos de la revisión de nuestro Contrato Colectivo de Trabajo. Confiamos plenamente en la relación de transparente colaboración, que rápidamente hemos establecido con nuestro Director General, maestro Emilio Lozoya Austin, desde su arribo a esa importante responsabilidad, nos permita encontrar caminos de entendimiento que satisfagan el interés de la Institución por fortalecer su desempeño operativo y eficientar sus tareas administrativas.

Asimismo, atender las legítimas aspiraciones de los trabajadores petroleros por mejorar sus condiciones laborales.

Para ello, señor Director, encontrará en nosotros una actitud franca y de plena colaboración, sabedores de los muy importantes retos que tiene Petróleos Mexicanos en su futuro.

Confiamos que, como todos sus trabajadores, otros sectores de la sociedad, también, reconozcan la nobleza mostrada por Petróleos Mexicanos a lo largo de tres cuartos de siglo de existencia y la aportación permanente que ha hecho a favor del desarrollo del país, con la participación del esfuerzo cotidiano de sus trabajadores.

Nosotros estamos puestos a redoblar el esfuerzo y renovar nuestro compromiso a asumir nuestra responsabilidad y buscar la excelencia.

Confiamos en que pronto muchos mexicanos más, junto con nosotros, asuman que, como lo descubrimos los trabajadores petroleros hace más de 75 años, siempre unidos, venceremos.

Muchas gracias.

-MODERADORA: A continuación se proyectará el video conmemorativo del Aniversario de la Expropiación Petrolera.