-MODERADORA: Hace uso de la palabra la Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, licenciada Lorena Cruz Sánchez.   

-LIC. LORENA CRUZ SÁNCHEZ: Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto.

 

            Muy buenas tardes a todas y todos.

 

            Conmemoramos este día, para decir que la violencia contra las mujeres y las niñas, vulnera todos sus derechos humanos.  Es una realidad que no debe permitirse en cualquier Estado democrático.

 

Por ello, el Gobierno de la República redobla sus esfuerzos para erradicarla y garantizar su acceso a una vida libre de violencia. Trabajamos para combatir la violencia cotidiana y estructural que viven las mujeres.

 

            Es indignante saber que en nuestro país cada día son asesinadas siete mujeres por el simple hecho de serlo. Es ofensivo que una de cada dos mujeres casadas o unidas, sufra violencia por parte de su pareja y que tres de cada 10 mujeres y niñas, sean agredidas en sus viviendas, un espacio que debería de ser el más seguro para ellas.

 

            Es inadmisible que una cuarta parte de las mujeres trabajadoras, haya sido víctima de acoso, hostigamiento o discriminación; y peor aún, saber que anualmente alrededor de 11 mil niñas menores de 15 años ya han sido madres.

 

            Tenemos que redoblar esfuerzos para lograr la paz, el progreso y la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, y sobre todo; cumplir con la obligación de garantizar los derechos de las mujeres y las niñas en México, especialmente las que se encuentran en situación de vulnerabilidad: las niñas, las indígenas y las mujeres del campo, las adultas mayores, las madres solteras y las migrantes.

 

            Por ello, un claro avance en esta Administración es que por primera vez el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, incorporó la perspectiva de género como eje transversal en la planeación nacional. Este marco nos ha permitido incluir la perspectiva de género en las acciones, programas y políticas públicas, y adoptar medidas afirmativas que permitan acelerar el paso hacia la igualdad, así como coordinar acciones con los tres  Poderes y niveles de Gobierno en cuestiones de igualdad, no discriminación y combate a la violencia.

 

            Debo mencionar que por primera vez en esta Administración el Secretario de Gobernación preside el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.

 

            Esto le ha dado la importancia que amerita este tema, como una prioridad de Estado, y logra avances significativos, como las primeras declaratorias de alerta de violencia de género, una demanda de la sociedad civil que hemos atendido.

 

            A partir de ello, la alerta se ha podido activar para 17 municipios del país, y ha detonado acciones de seguridad y justicia en los gobiernos locales, para combatir la violencia de género.

 

            Y si esto se logró, es porque se actúa de la mano con la sociedad, la academia, los especialistas y con las instancias estatales de las mujeres. Así establecemos medidas correctivas que contribuyen a combatirla y a erradicarla.

 

            Trabajamos con el Poder Judicial para fortalecer las capacidades de las y los jueces, de quienes litigan, de las y los agentes del Ministerio Público, de la Defensoría Pública, y de otros actores de la cadena de justicia para que atiendan las demandas de las mujeres con pleno apego a sus derechos humanos.

 

            En este sentido, reconozco ampliamente a la Comisión Nacional de Tribunales de Justicia, la CONATRIB, que reúne a las y los presidentes de los Tribunales Superiores de Justicia de todo el país y, en especial, a su Presidente, el Magistrado Édgar Elías Azar.

 

            Su papel ha sido fundamental para fortalecer los esfuerzos para combatir la violencia contra las mujeres y las niñas, y la impunidad.

 

            Pero sabemos que aún falta trabajo por hacer.

 

            Señor Presidente:

 

            Gracias a su respaldo, por primera vez el tema de mujeres y niñas logró llegar al espacio de toma de decisiones políticas más importante del país, la CONAGO, donde se suscribió la declaratoria por la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, y se constituyó la Comisión de Igualdad, con un plan de trabajo, mismo que es encabezado por el señor Gobernador de Yucatán.

 

            Muchas gracias, señor Gobernador, por su apoyo y compromiso.

 

            Este acercamiento nos ha permitido llevar a cabo encuentros nacionales con la participación del Congreso Federal y Congresos estatales, las instancias estatales de la mujer y las y los impartidores de justicia para avanzar en la armonización legislativa, a fin de eliminar todos aquellos preceptos discriminatorios y violatorios de los derechos humanos que aún persisten en los ordenamientos jurídicos.

 

            El trabajo conjunto entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo ha permitido contar con los presupuestos más altos en la historia del país, para desarrollar acciones que promuevan y garanticen una vida libre de violencia para las mujeres.

 

            Tenemos que reforzar el acceso de las mujeres en la procuración e impartición de justicia, y acabar con la impunidad que obstaculiza que ellas ejerzan sus derechos y, por supuesto, su desarrollo pleno, así como un sistema de información estadística que dé cuenta de todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas.

 

            Señoras y señores:

 

            Reconocemos y valoramos a la sociedad civil, que alza su voz para hacer  visible la violencia, prevenirla, atenderla y denunciarla. Nuestra meta es erradicar la violencia contra las mujeres y niñas en todo el país, empoderándolas económica, política y socialmente para que exijan y ejerzan sus derechos.

 

            Cero tolerancia  ante cualquier forma de violencia de género, a la impunidad. Y porque cuando vivimos un tema de violencia, cuando estamos ante las madres que han perdido a sus hijas, cuando sentimos ese dolor, y como usted bien lo ha dicho, señor Presidente, nos tenemos que poner siempre en los zapatos de las otras personas.

 

            Por eso, nos ha instruido a trabajar con sensibilidad, con preparación. Por eso, el tema de violencia contra las mujeres, es un tema que no se puede politizar. Es un tema que nos duele como país. Es un tema que nos duele a las mexicanas. Es un tema que nos duele a los funcionarios del Gobierno.

 

            Por eso, tenemos que trabajar de manera coordinada, de manera solidaria, porque aquellas mujeres que han perdido la vida, y aquellas mujeres que están allá afuera, esperando justicia, saben que hay un Gobierno que las va a respaldar.

 

            Muchas gracias.

 

 

-MODERADORA: Escuchemos la intervención del Secretario de Gobernación, licenciado Miguel Ángel Osorio Chong.

 

 

-SECRETARIO MIGUEL ÁNGEL OSORIO CHONG: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de México; señor Gobernador; señoras y señores Legisladores.

 

            Señora representante en México de ONU Mujeres; saludo a mis compañeras y compañeros del Gabinete; a las titulares de los mecanismos para el adelanto de las mujeres de las entidades.

 

            A representantes de instituciones académicas y de la sociedad civil; y a todas las mujeres líderes en su ramo, que hoy están aquí presentes; señoras y señores, señor Presidente:

 

            Terminar con la violencia de género, es uno de los retos más importantes que el Gobierno de la República ha asumido en materia de derechos humanos. Lo hemos hecho así, porque se trata de un fenómeno que afecta a millones de mexicanas, pero que, además, nos lastima a todas y a todos.

 

            Porque, como usted lo ha señalado, señor Presidente, la violencia contra las mujeres propicia la desigualdad y vulnera el desarrollo de las comunidades.

 

            Por eso, y siguiendo sus instrucciones, durante estos tres años hemos instrumentado un programa nacional sin precedentes para enfrentar la violencia de género, actuando contundentemente para resguardar la integridad de quienes sufren esta realidad, y a la vez con soluciones de fondo, a partir de cambios culturales y estructurales que se traduzcan en leyes más justas y entornos más seguros.

 

            Entendiendo que ninguna expresión de violencia, por muy sutil que sea, puede ni debe ser tolerada, que, por el contrario, se deben comprender todas sus causas y desarrollar políticas efectivas para prevenirlas, atenderlas y erradicarlas a partir del compromiso conjunto de cada poder, de los distintos órdenes de Gobierno y de la sociedad entera.

 

            Es así, trabajando en equipo, como hoy estamos avanzando de manera integral. Lo hacemos a partir de un sistema nacional, donde 12 Secretarías de Estado y ocho dependencias coordinamos capacidades con los institutos locales de las mujeres y organizaciones de la sociedad civil, convencidos de que no son los esfuerzos aislados, sino las respuestas articuladas, las que brindan soluciones de largo plazo a estos fenómenos.

 

            Por eso, tomamos decisiones conjuntas y compartimos experiencias para analizar y, en su caso, replicar las mejores prácticas.

 

            Tal es el caso, por ejemplo, del Protocolo Alba, un mecanismo con el que hemos venido colaborando los tres órdenes de Gobierno en Chihuahua, para localizar a mujeres con reporte de extravío.

 

            Este instrumento ha permitido que el 96 por ciento de los casos se resuelvan de manera positiva.

 

            Por lo anterior, en la última sesión del sistema nacional, se acordó instrumentar este protocolo en todo el país a partir de un enfoque preventivo.

 

            Con esa misma visión, los integrantes del sistema trabajamos juntos para poner en marcha campañas de sensibilización, impulsar leyes más incluyentes y revisar los retos específicos de cada entidad.

 

            En todo ello, la labor de las titulares de mecanismos para el adelanto de las mujeres, tanto locales como el nacional y de la CONAVIM ha sido fundamental.

 

            También de forma articular estamos atendiendo, junto con los gobiernos locales, a niñas y mujeres que han sido víctimas de violencia. Porque los cambios de fondo requieren tiempo, pero los casos específicos exigen atención inmediata.

 

            Para ello, hoy existen Centros de Justicia que operan en 19 entidades del país, brindando un espacio seguro y orientación integral, haciéndole saber a las mujeres que no están solas, que existen alternativas para no guardar silencio y recibir el apoyo que necesitan. Al día de hoy, más de 150 mil mujeres han sido beneficiadas en estos espacios.

 

            Pero usted, señor Presidente, ha dejado en claro que el objetivo de fondo es no requerir de estos servicios. Es que como sociedad logremos erradicar la violencia de todos los espacios y en todas sus formas, para que a ninguna mujer le limite el miedo y mucho menos su género.

 

Para ello, una herramienta clave es la prevención. Es la propia ciudadanía quien debe protagonizar las transformaciones más profundas, derribando los estereotipos en cada hogar y con ello fortaleciendo los derechos en todo el país.

 

            Y debemos ir más allá. Porque en ocasiones el género de una persona incrementa su riesgo al transitar por las calles o al hacer uso de espacios públicos. En ese sentido, el compromiso es que la seguridad en cada barrio, de cada comunidad, sea la misma para todas las personas.

 

            Con ese propósito, hace unos días pusimos en marcha el Programa Ciudades Seguras para las Mujeres, en coordinación con la SEDATU.  Acudimos a las colonias más vulnerables de Colima, donde niñas y mujeres se enfrentan a condiciones de desigualdad, discriminación o violencia física; donde pobreza y marginación se traducen en entornos aún más complejos para cada una de ellas.

 

            Y lo primero que hicimos fue escucharlas. Porque no se trata de llevarles soluciones, sino de construirlas con ellas, de tejer redes de apoyo y focalizar las acciones ahí donde más se necesitan. De modo que empezamos en Colima, pero por instrucciones del señor Presidente, lo habremos de extender a todos los estados de la República, para brindar a los grandes retos, las mejores soluciones.

 

            Y muy importante. Todo esto lo hacemos en un marco de cooperación internacional.

 

            Este mismo mes celebramos un acuerdo con la Comisión Interamericana de Mujeres que permitirá recurrir a su experiencia para afinar las acciones que realizamos en materia de género.

 

            También, con ONU-Mujeres impulsamos campañas para contrarrestar estereotipos de género y generar un mayor ambiente de igualdad.

 

            Es así, con prevención, acción inmediata y cambios estructurales, como estamos avanzando en favor de la igualdad de género en todo el país.

 

            Los cambios más profundos; es decir, aquellos que requieren transformar la manera de actuar y pensar de las personas, se consolidan en el largo plazo, pero inician con acciones concretas en el presente, cuando sociedad y Gobierno identificamos una inercia que nos lastima y unimos capacidades para detenerlas.

 

            Cuando actuamos en una misma vía y con un mismo propósito. Tal es el caso de la violencia contra las mujeres, un fenómeno repudiable en todas sus expresiones, desde las más evidentes, hasta las más sutiles.

 

            Señor Presidente:

 

            Bajo su liderazgo seguiremos articulando acciones para consolidar un México de respeto irrestricto a los derechos humanos.

 

            Para modificar entornos y, con ello, estas difíciles realidades, y para que sin importar su género, toda mexicana o mexicano pueda vivir con la libertad que requiere y, sobre todo, con la tranquilidad que como ser humano merece.

 

            Muchas gracias por su atención.

 

 

-MODERADORA: Sean tan amables de ocupar sus lugares para ver a continuación el video: Compromisos del Gobierno de la República para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.

 

 

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

 

 

-MODERADORA: Enseguida el Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto, el Secretario de Gobernación, la Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres y la Directora General de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, harán entrega de cuatro certificados.

 

 

(ENTREGA DE CERTIFICADOS)

 

 

-MODERADORA: Interviene enseguida la señora Ana Güezmes García, representante de la Oficina de la ONU en México.

 

 

-SRA. ANA GÜEZMES GARCÍA: Muy buenos días con todas, con todos.

 

            Saludo al señor Enrique Peña Nieto, Presidente de México, que hoy, pero, sobre todo, a través del Plan Nacional de Desarrollo y el PRO-IGUALDAD, envía un claro mensaje de la centralidad que tiene la igualdad de género, y la eliminación de toda forma de discriminación y violencia en México. Sin duda, el tiempo de la igualdad sustantiva, es ahora.

 

            Hago extensivo el saludo de ONU Mujeres, a las señoras y señores Secretarios integrantes del Gabinete; especialmente, al Secretario de Gobernación, que encabeza el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres; y que a través de su liderazgo se ha hecho extensivo a todos los sistemas estatales del país.

 

            Así, saludo al Gobernador de Yucatán, que preside la Comisión establecida, recientemente, de Igualdad de Género de la CONAGO porque, realmente, hay que dar un mensaje de las autoridades locales, municipios, ciudades, para lograr comunidades seguras para las mujeres y las niñas.

 

            Señora Lorena Cruz, socia nacional en las políticas de desarrollo y la igualdad para mujeres y hombres; Senadoras; Senadora Diva Gastélum, Presidenta de la Comisión de Igualdad.

 

            Sin duda, la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas involucra a los tres Poderes del Estado. Por eso, expreso mi reconocimiento a los honorables representantes de los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

 

            Saludo a los representantes, a las representantes de los sectores político, privado, social, académico de México; a representantes de las mujeres organizadas en sus diferentes expresiones; al Cuerpo Diplomático; a mis colegas de la ONU; a las defensoras de los derechos humanos que hoy día nos acompañan.

 

            En este Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres, el mensaje central de nuestra Directora Ejecutiva, la señora Phumzile Mlambo-Ngcuka, es muy claro: la discriminación, la violencia y la amenaza de violencia contra las mujeres y las niñas, es la violación de derechos humanos más grave, pero también, además, la más tolerada en todo el mundo.

 

            El mundo de hoy se une pintándose de naranja para decir que la violencia contra las mujeres y las niñas es inaceptable, se puede evitar y, lo que es más importante, se puede prevenir.

 

            Saludo todas las estrategias que se han mencionado, especialmente los 24 Centros de Justicia, que son una estrategia de atención realmente que responda a los estándares recomendados por la ONU.

 

            Saludo la legislación mexicana, una de las pioneras en materia de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia.

 

            Y a diferencia de hace 40 años, cuando se hizo la primera Conferencia de la Mujer aquí en México, hoy contamos con estándares de derechos humanos. Tenemos la CEDAW, tenemos la Convención de Belém do Pará, tenemos legislación nacional, tenemos sistemas, tenemos políticas. Sin duda, el avance es enorme.

 

            Pero, sin embargo, hay muchísimo por hacer. Mientras haya un asesinato de mujeres en el mundo por razones de género, un solo caso de feminicidio, de violencia que hubiéramos podido haber evitado, nos compete y nos llama a la acción urgente.

 

            Este año la ONU quiere poner énfasis en la prevención y la mejor manera de contrarrestar la violencia de género, es prevenirla, tratando sus orígenes y sus causas estructurales.

 

            Por eso, felicito el liderazgo del INMUJERES como entidad rectora de las políticas de igualdad, por convocar y por hacer de la Agenda de la Igualdad, una agenda de todos y todas las mexicanas, a la cual coadyuvamos con mucho gusto cada día y a lo largo del año.

 

            Y hoy quiero centrarme en un tema que normalmente no se habla tanto en un día como hoy y, sin embargo, es profundamente estructural. Es la desigualdad económica.

 

La discriminación que padecen las mujeres en el empleo, la violencia, los ingresos diferenciados, el acceso a recursos fundamentales, como la tierra, el salario y el crédito, así como la falta de autonomía económica al interior del hogar reducen la capacidad de las mujeres para decidir, las pone en vulnerabilidad y además, aunque la violencia ocupa a todas las mujeres de todos los estratos sociales, pero sí la falta de autonomía económica reduce su posibilidad de salir de la violencia o buscar recursos o mecanismos de protección.

 

            México, señor Presidente, tiene la generación de mujeres con mayores niveles educativos, con mayor talento. Tiene, gracias a su iniciativa, la generación de la paridad.

 

            Ya es tiempo de transformar la economía y el empleo para la plena participación de las mujeres. El tiempo es ahora. La violencia contra las mujeres obstaculiza el desarrollo de México y la falta de autonomía económica a las mujeres limita su propio desarrollo.

 

            La violencia, amigos, amigas, contra las mujeres, daña a las mujeres, nos ofende a todas y a todos, y es violencia contra la sociedad.

 

            Sin duda, la promoción de la igualdad de género, así como invertir en la autonomía, como decimos en ONU Mujeres, hacia un planeta  50-50, son medidas estructurales para poner fin a la violencia.

 

            Hoy, por primera vez, y con un claro liderazgo de México como actor global, y saludo con mucho aprecio a la Canciller Claudia Ruiz Massieu, contamos con objetivos explícitos para eliminar la violencia contra las mujeres en la Agenda recientemente aprobada, 2030 para el Desarrollo Sostenible.

 

            Para lograr estos objetivos, es necesario localizar esta agenda, acelerar el ritmo a través de las medidas afirmativas, contar con estadísticas de género, donde además acabamos de recibir la noticia, también, que el INEGI va a presidir la Comisión de Estadísticas de las Américas los próximos dos años, lo cual va a ser una enorme contribución al liderazgo.

 

            El tiempo es ahora, señor Presidente. Tenemos que invertir todo nuestro talento. Las soluciones exitosas que ya conocemos, los recursos disponibles en las políticas públicas para el logro de la igualdad sustantiva.

 

            Durante la histórica reunión de dirigentes mundiales sobre igualdad de género y empoderamiento de las mujeres, que tuvo lugar el 27 de septiembre de este año, usted, señor Presidente de México, encabezó, junto a los Presidentes de China, Dinamarca, Kenia y ONU Mujeres, un evento donde por primera vez más de 70 líderes mundiales, jefes y jefas de Estado, manifestaron que la  eliminación de la violencia contra las mujeres es una prioridad.

 

            Es central a la política pública, demostrando no sólo un hecho lamentable, que es un fenómeno universal, ocurre en paz y ocurre en conflicto, ocurre en el espacio público y en el privado, ocurre en cada país y en cada comunidad de nuestro mundo, sino que también usted anunció una medida que a mí me parece que es fundamental y quisiera poner un punto sobre la misma.

 

            Porque las leyes no transforman la cultura. Necesitamos un profundo cambio estructural en nuestra cultura. Y una de las tres medidas que usted anunció, fue una mayor corresponsabilidad entre mujeres y hombres para mejorar la distribución de la carga de trabajo en el hogar.

 

            Sin duda, el trabajo doméstico y el cuidado no remunerado sigue siendo el impuesto oculto y más alto que pagamos las mujeres en términos económicos y de tiempo.

 

            Felicitamos esta iniciativa y nos ponemos a disposición para apoyar las políticas y sistemas sobre infraestructuras de cuida, sobre políticas de cuidado que además, como sabe bien la Secretaria de Salud, son crecientes en nuestras sociedades.

 

            Sin duda, será un parteaguas para el desarrollo de México.

 

            A partir de hoy, 25 de noviembre y hasta el día 10 diciembre, Día de los Derechos Humanos, los 16 días de activismo, la campaña global está dedicada a la prevención.

 

Y en México y en la región hemos decidido dedicarlo a la prevención de una práctica sumamente nociva, de la que hablamos todavía muy poco.

 

            La campaña de la A a la Z, de Aguascalientes a Zacatecas, se basa en la eliminación del matrimonio y la unión temprana de las niñas en la ley y en la práctica. Afecta a una de cada cinco niñas en México.

 

            Esta iniciativa, promovida por 12 Agencias de la ONU con la sociedad civil, con el Gobierno y con las Senadoras, busca contribuir a la armonización legislativa, las políticas de protección social y la permanencia de las niñas, hasta culminar la preparatoria al menos.

 

            El empoderamiento de las niñas y las oportunidades, para que las niñas puedan desarrollar su pleno potencial.

 

            En este sentido, señor Presidente, saludamos la Estrategia Nacional para la Prevención de Embarazo Adolescente, puesta en marcha en este año, y cuente con todo el apoyo de la ONU para el seguimiento a su implementación.

 

            Espero, amigos y amigas, que más pronto que tarde podamos estar celebrando junto a ustedes los resultados de este trabajo concertado: el acceso de las niñas y adolescentes a una vida libre de violencia.

 

            Estamos convencidas de que si todas y todos trabajamos juntos, seremos capaces de lograr un mundo más igualitario, en el que las mujeres y niñas podrán vivir sin violencia.

 

            El tiempo es ahora.

 

            Muchas gracias.

 

 

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)