-MODERADORA: Enseguida, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, tomará protesta al licenciado Gerardo Gutiérrez Candiani, como Presidente del Consejo Coordinador Empresarial para el periodo 2013-2014.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Es un honor para un servidor estar aquí, acompañando al Consejo Coordinador Empresarial en este espacio, precisamente, donde se ha dado cuenta de los avances, del trabajo que ha realizado quien preside este organismo empresarial e, insisto, es una gran distinción para un servidor el tomarle la protesta al Presidente de este organismo empresarial, del Consejo Coordinador Empresarial.

Sin mayor preámbulo, procedo a preguntarle al licenciado Gerardo Gutiérrez Candiani:

Protesta usted cumplir y hacer cumplir los estatutos del Consejo Coordinador Empresarial, velando por los intereses de sus agremiados, al tiempo de contribuir al desarrollo y prosperidad de México.

-LIC. GERARDO GUTIÉRREZ CANDIANI: Sí, protesto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Si así no lo hiciere, que el Consejo Coordinador Empresarial y la sociedad mexicana se lo demande.

Muchas felicidades, y que haya el mayor de los éxitos.

-MODERADORA: Queda en uso de la palabra el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, licenciado Gerardo Gutiérrez Candiani.

-LIC. GERARDO GUTIÉRREZ CANDIANI: Muy buenas tardes tengan todos ustedes.

Gracias por acompañarnos, en especial al señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto. Gracias por su presencia, señor Presidente.

A los señores presidentes de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, y Diputados, gracias; a los señores gobernadores de Aguascalientes, Chiapas, Morelos, Estado de México, Oaxaca; al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, y al señor Gobernador de Sinaloa y Presidente de la Confederación Nacional de Gobernadores, muchas gracias por acompañarnos.

A los señores secretarios de Hacienda y Crédito Público, de Economía, Medio Ambiente y Recursos Naturales, Energía, del Trabajo y Previsión Social, de Turismo, Agricultura y Ganadería, y Desarrollo Rural. Gracias, señores secretario por estar con nosotros.

A todos nuestros amigos presidentes de los organismos empresariales, todo mi afecto y reconocimiento, gracias por su apoyo; a mis amigos, presidentes de cámaras y asociaciones empresariales y profesionales que nos acompañan.

A los señores expresidentes nacionales del Consejo Coordinador Empresarial, y a los señores expresidentes de los organismos empresariales, muchas gracias.

A los señores, señoras y señores Senadores y Diputados de la 62 Legislatura, gracias por estar con nosotros; a las señoras y señores líderes sindicales que nos acompañan, y en especial, al señor Secretario de la CTM, gracias.

A los señores y señoras rectores de universidades, con todo el afecto y reconocimiento del país por la labor que realizan; a los señores directores generales de PEMEX y CFE; a los líderes sociales y representantes de los organismos de la sociedad civil; a los señores y señoras embajadoras.

A los señores y señoras dueños de los medios de comunicación, y líderes de opinión, muchísimas gracias. A todos; amigos y amigas empresarios de México, y sobre todo, de manera muy especial, a mi familia querida, que siempre me ha apoyado; a Esme, Jerry y Valentina, con todo mi amor y agradecimiento.

Gracias por acompañarnos en esta Asamblea Anual del Consejo Coordinador Empresarial, en la que reafirmamos nuestro compromiso con las empresas de México y con la Nación.

A los organismos integrantes del CCE y a las instancias de representación del sector privado, agradezco profundamente el voto de confianza hacia mi persona y a la institución, ésta, que es de todos y para todos los empresarios.

Correspondo con el absoluto compromiso de seguir trabajando por un sector empresarial unido y fuerte, proactivo y propositivo, solidario y generador de equilibrios en la sociedad.

Acudimos a esta nueva fase, con una renovada determinación de defender los legítimos intereses de todos los sectores y de todos los empresarios, de pugnar por el desarrollo y multiplicación de las empresas; pequeñas, medianas y grandes; de sumar esfuerzos para que juntos seamos un agente decisivo del progreso nacional.

El reto, es mantener la cohesión y la coordinación que hemos logrado, y llevarla a nuevos planes de sinergia. El llamado que hacemos a todos los empresarios, es a escribir una historia de éxito por las empresas y sus trabajadores; hacer equipo por México.

Ratificamos nuestro pacto con la nación, como parte y aliado responsable de la sociedad, que entiende que el verdadero desarrollo no es compatible con la pobreza, la exclusión y los enormes desequilibrios y desigualdades regionales, sectoriales y sociales que agravian a millones de mexicanos.

Los empresarios vamos juntos por un progreso integral, que sólo puede ser aquel que se construye con la participación de cada mexicano, y ofrece una perspectiva y bienestar para todos.

Que los mejores valores y virtudes del empresario sean guía y fuerza en nuestra actuación en la agenda pública; la vocación de emprender, innovar y crear, de trascender obstáculos para generar riqueza y evolución social.

Señor Presidente de la República:

Agradecemos la disposición y el compromiso que nuestro sector ha encontrado en su persona y en su Gobierno.

Reiteramos que cuenta con los empresarios en su llamado a mover a México, por una Patria más próspera, incluyente, justa y con seguridad para todos.

Cerramos filas alrededor de las directrices de la agenda del sector empresarial, que el año pasado consensuamos internamente y suscribimos con usted en una agenda común por México.

Hemos sido testigos de un renovado clima político en el plano nacional, que esperamos perdure y rinda más frutos, como, sin duda, lo ha sido el Pacto por México, y reformas tan trascendentes como la Laboral, la Educativa, la de Telecomunicaciones, Radiodifusión y Competencia, entre otras acciones e iniciativas.

Reconocemos el compromiso de los partidos políticos en este esfuerzo.

Apreciamos la capacidad de impulsar el diálogo, los acuerdos y la interlocución entre las fuerzas políticas y sociales. Será un activo valioso para el país, en la medida en que sigamos contribuyendo a conciliar, unir y generar acuerdos y movilizar a la Nación por la vía de la democracia y la justicia.

En el mismo sentido, expresamos nuestro reconocimiento a los señores Senadores y Diputados de la LXII Legislatura, por el trabajo responsable y profesional que rompe con muchos años marcados por la confrontación y la esterilidad.

Hoy, tenemos un Congreso que dialoga más, que acuerda y está escuchando a la sociedad.

Seguiremos impulsando las propuestas del empresariado mexicano con una voz fuerte y renovada, posturas claras y defensa de los derechos de las empresas, sus trabajadores, y de la sociedad mexicana.

Al mismo tiempo, tenemos claro que todos debemos poner de nuestra parte y ceder en lo que sea de beneficio de nuestro país, y en pro del bien común.

Con este espíritu, reconocemos al Gobierno de la República por los espacios de consulta y participación que se han abierto. La solicitud, es que se fortalezcan y amplíen para seguir trabajando por el bien del país.

En materia económica, mantenemos una visión favorable a mediano y largo plazo. Sin embargo, hay muchas cosas que pueden mejorarse, así como acciones y reformas que deben concretarse en el corto plazo.

El momento mexicano es una expectativa viable, siempre que tenga continuidad la dinámica reformadora que se ha iniciado, con los procesos de cambio en puerta en materia hacendaria, energética, financiera y de seguridad social, entre otros.

El reto: Sentar bases para revertir tres décadas de estancamiento estabilizador, con un crecimiento del 2.5 por ciento anual, para crecer sostenidamente al 6 por ciento, con un millón de empleos formales.

Tenemos que sacar adelante reformas verdaderamente estructurales. Ya no podemos quedarnos en cambios superficiales, misceláneas o ajustes provisionales. Conservemos lo que funciona y atrevámonos a dejar atrás lo que nos limita y no tiene razón de ser.

Es hora de superar el mito de un nacionalismo ligado a un monopolio petrolero, estancado por restricciones que lo asfixian y que pueden dejarnos fuera, como país, de la mayor revolución del sector energético en los últimos 100 años.

Se perfilan cambios radicales en el consumo y un aumento en la producción mundial de hidrocarburos, vía fuentes como el Shale Gas y el Shale Oil que abundan en México, pero también, en Estados Unidos y Canadá, entre otros.

A mediano y largo plazo, esto implica precios y exportaciones a la baja, y de no prepararnos con inversión y tecnología, dificultades en la capacidad de autoabastecernos, que esto puede ser un riesgo futuro.

Por esto, el sector empresarial se pronuncia en contra de la privatización de PEMEX y a favor de la apertura a las inversiones públicas y privadas para potencializar al sector y a la economía.

Lo que queremos, son empresas públicas modernas y eficientes con autonomía y capacidad de gestión, que puedan participar en asociaciones estratégicas con una fórmula ganar-ganar.

La propuesta: Detonar una derrama de más de 300 mil millones de dólares en nuevas inversiones en el sexenio, y cientos de miles de empleos.

Que nuestra riqueza en hidrocarburos, patrimonio de la Nación, sea fuente de valor agregado para la sociedad y palanca de competitividad económica.

Con la misma urgencia, necesitamos una Reforma Hacendaria que incremente en, al menos, cuatro puntos porcentuales la recaudación tributaria, que hoy no pasa del 10 por ciento del PIB.

Mientras no lo hagamos, no tendremos estabilidad macroeconómica y finanzas públicas realmente sólidas, desde una perspectiva de largo plazo.

El sector empresarial está por un esquema fiscal equitativo, competitivo y promotor de la inversión, el empleo y la formalidad.

Ampliar la base de contribuyentes efectivos, eficiencia recaudatoria y simplificación intensiva, todo esto acompañado de mayor transparencia y rendición de cuentas en el gasto público.

Una reforma que permita conciliar un sistema de salud y seguridad social, realmente universal y financieramente sustentable, que preste servicios de calidad.

Hacemos un llamado a la Nación, a todos los mexicanos para que juntos saquemos adelante estas reformas indispensables, que deberíamos haber hecho desde hace décadas. No pongamos en riesgo el futuro de las próximas generaciones de mexicanos.

Ante la incertidumbre en la economía global, México debe seguir una estrategia de desarrollo proactiva, una alianza público-privada, comprometida en una agenda de desarrollo ambiciosa y articulada.

Es preciso apostar más por el mercado interno, y éste no va a crecer al ritmo que deseamos sin un impulso decidido a las PyMES.

Coincidimos con el Presidente en este compromiso.

Para incentivar una auténtica revolución empresarial que catapulte a la economía, urge recortar la brecha de productividad y competitividad.

Vamos por una cruzada nacional contra la informalidad económica. Seis de cada diez unidades económicas en México operan en estas condiciones, que las privan de acceso al crédito y de los medios necesarios para desarrollarse.

Urge una política industrial de avanzada, desarrollo regional con encadenamientos productivos para propulsar motores de crecimiento acelerado, y aumentar el contenido nacional de las exportaciones y la producción en general.

El sector empresarial seguirá impulsando soluciones para reforzar, en el corto plazo, el desarrollo nacional, como el decálogo que planteamos en el marco del Pacto por México.

Seremos socios comprometidos, de una estrategia nacional de innovación y desarrollo tecnológico, y del nuevo programa de Infraestructura, reforzado con APP´s y presupuestos multianuales para proyectos prioritarios y de alto impacto, como un plan para el sur-sureste y el relanzamiento del desarrollo urbano y de la vivienda.

En materia internacional, estamos por un aumento en la integración productiva del TELECAN, para revitalizar la competitividad y la capacidad industrial regional, así como aprovechar mucho más nuestra red de tratados, fortalecidas con el TPP y la Alianza del Pacífico.

Estamos participando activamente en todas las mesas y cuartos de junto en estos procesos, con especialistas en comercio y negociación internacional.

Por supuesto, el crecimiento no basta; debe ir emparejado con el gran objetivo de la educación de calidad para todos.

La Reforma Constitucional aprobada fue un paso fundamental. Aseguremos su éxito, con una legislación secundaria adecuada y una implementación eficiente y sin excepciones.

Proponemos un gran acuerdo nacional del Estado mexicano y de todos los sectores sociales para su seguimiento y apoyo a los estados con más rezagos y resistencias.

Existe un principio que requiere de convicción y firmeza por parte de todos: La formación de nuestros niños y jóvenes no puede ser negociable, mucho menos seguir capturada como botín por intereses políticos y sindicales.

En materia política, nuestra democracia aún tiene el reto de reivindicarse y fortalecerse, a partir de una creciente participación cívica y una transformación institucional profunda.

Todavía hay un gran trecho por recorrer para que la democracia sea una realidad plena en todos los rincones del país, y que la política sea más un instrumento para ejecutar la voluntad nacional, que una competencia permanente por el poder y los recursos públicos.

Todos tenemos que hacer nuestra parte; asumir plenamente nuestros derechos y obligaciones cívicas.

Seguiremos impulsando la participación ciudadana y de los empresarios en la vida política del país, la reelección de legisladores y alcaldes, las candidaturas independientes para los tres órdenes de Gobierno, un solo instituto electoral totalmente independiente y una mayor transparencia en el uso de los recursos públicos que se destinan a los partidos.

Para renovar la política y la vida social en México, es tiempo de romper con otro mito: la idea de que la corrupción y la impunidad son algo con lo que hay que aprender a vivir, y resignarse al atraso, la injusticia y la desigualdad que reproducen.

Una de las mayores deudas de la transición democrática, es que no hemos sido capaces de poner en marcha una verdadera regeneración de la vida pública y afianzar la cultura de la legalidad.

Impulsemos la Comisión Anticorrupción, una política articulada de auditoría, transparencia y rendición de cuentas en todos los niveles de Gobierno; un Estado y una sociedad decididos a poner un alto a la impunidad.

Urge pasar de los escándalos a las sanciones. El combate a la corrupción es impostergable.

De igual forma, estamos seguros que los mexicanos podemos superar el desafío de la inseguridad pública, y salir fortalecidos.

El énfasis de la estrategia del Gobierno Federal en la coordinación, la corresponsabilidad, la inteligencia y la prevención, permiten esperar excelentes resultados en la medida en que se desarrolle con eficacia, consistencia y participación social, pero hay que acelerar el paso. A todos nos compete la indefensión y la descomposición que sufren muchas comunidades del país.

No podemos bajar la guardia y olvidar que éste es el expediente abierto más delicado del país, y lo seguirá siendo en tanto haya mexicanos que vivan con miedo.

Ésta es una lucha de la Nación, y no solamente de un Gobierno.

Amigos todos:

A los mexicanos se nos presenta la disyuntiva de elegir entre la inercia o evolucionar como Nación.

Vivamos y construyamos el futuro en función de nuestras necesidades, aspiraciones y potencialidades, y no de las limitaciones provisionales del momento. Con integridad y valor, todos somos iguales de importantes en esta gran misión.

El sector empresarial está del lado de los mexicanos que creen y trabajan por una auténtica renovación de la esperanza y la voluntad nacional

Cerramos filas con la Nación, por las aspiraciones y principios humanistas que compartimos con millones de mexicanos.

Un país próspero, de justicia, equidad social, solidaridad, subsidiariedad y libertad con responsabilidad.

Concretemos el momento, mexicanos.

Seamos puntuales en la cita con la historia.

México cuenta con sus empresarios, y nosotros con México.

Muchas gracias, y qué viva México.

-MODERADORA: El Consejo Coordinador Empresarial hará entrega al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, de una cerámica que representa el compromiso del sector empresarial y el Gobierno de la República, de mover a México.

Esta cerámica fue donada por un artista oaxaqueño; el maestro Amador Montes.