Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Su Majestad don Felipe VI, Rey de España.

Su Majestad doña Letizia, Reina de España.

Muy distinguidos integrantes de este presídium.

Miembros del Gobierno de la República.

Señor Gobernador del Estado de Zacatecas.

Muy distinguidas autoridades.

Señores directores y rectores de prestigiadas instituciones educativas de España y de México.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Este día, tenemos el gusto de recibir a Sus Majestades en una de las ciudades más bellas de México, reconocida por su estilo barroco novohispano, por resguardar un importante acervo virreinal y por ser sede y foro de expresiones artísticas contemporáneas.

Hace 18 años aquí, en Zacatecas, en el marco del 450 Aniversario de su fundación y del nacimiento de don Miguel de Cervantes Saavedra, el Rey don Juan Carlos I, inauguró el primer Congreso Internacional de la Lengua Española, como aquí ya fue referido.

Esta ciudad es vivo escenario del encuentro de nuestras civilizaciones.

El mestizaje sintetizó lo mejor de dos mundos, dando origen a nueva identidad; con creencias, tradiciones y valores que han perdurado en el tiempo.

La fusión de culturas dio origen a una nueva: la novohispana. En ella, la educación y las artes florecieron con un renovado y generoso ánimo.

La fundación de Colegios, como el de Santa Cruz de Tlatelolco, en 1536, la primera institución de educación superior en América; o las obras, hoy universales, de Juan Ruiz de Alarcón y Sor Juana Inés de la Cruz, son fruto de esa memorable unión cultural.

Esta historia compartida, también se puede apreciar en el Camino Real de Tierra Adentro, declarado Itinerario Cultural por la Unesco. Lo mismo que en el legado diplomático de nuestra relación bilateral, que data de 1836.

España y México, lo dijimos ayer, han estado cerca durante cinco siglos.

Sin embargo, nuestra amistad se consolidó hace siete décadas, cuando miles de españoles encontraron, en nuestro país, su segunda Patria; y México encontró en ellos, a ciudadanos ejemplares con profundo amor por esta tierra.

Generación tras generación, los exiliados españoles y sus familias, han contribuido a construir el México de hoy.

Sus aportaciones a la ciencia, la cultura y la educación, así como al crecimiento económico y a la generación de empleos, son muestra fehaciente de ello.

Hoy, españoles y mexicanos no sólo compartimos raíces, sino también fortalezas, que nos posicionan como naciones en ascenso.

España y México son dos de las economías más grandes y abiertas al mundo; son democracias maduras, que están en transformación.

Son países que comparten la misión de elevar el bienestar de sus sociedades y que están trabajando juntos para lograrlo.

La asociación estratégica que España y México mantienen, desde 2007 y actualizada en 2014, ha generado importantes resultados, no sólo en el ámbito bilateral, sino también en las dimensiones regional y global.

Nuestra colaboración es cada vez más dinámica y amplia, abarca la economía, el comercio y la inversión, así lo constatamos ayer, en el Encuentro Empresarial al que asistimos de forma conjunta.

Pero también incluye la educación, la cultura y el turismo, como lo hemos visto el día de hoy aquí, en Zacatecas.

Lo que es evidente es que la relación entre España y México se sustenta tanto en la historia y la amistad, como en el futuro y el trabajo compartidos.

Sus Majestades don Felipe VI y doña Letizia:

En 1997, cuando el Rey don Juan Carlos I estuvo aquí, en Zacatecas, afirmó que a españoles y a mexicanos los había convocado el amor a la lengua española.

El día de ayer, Su Majestad renovó esa convocatoria al presentar el Sistema de Evaluación y Certificación del Grado de Dominio de la Lengua Española.

Se trata de uno de los esfuerzos más innovadores, para consolidar la influencia cultural de la legua española y promover la unidad entre los hispanohablantes del mundo.

Precisamente Octavio Paz, Premio Cervantes y Premio Nobel decía, y cito textualmente: El lenguaje nos da el sentimiento y la conciencia de pertenecer a una comunidad.

Afirmaba, también, que el lenguaje acorta las distancias y atenúa las diferencias.

Así es. La lengua española nos une, nos inspira y nos motiva a la acción.

Nuestro idioma es el vínculo esencial que nos acerca, y que hoy nos permite contar con una excelente relación entre españoles y mexicanos.

Por todas estas razones, en México recordamos y recordaremos siempre, muy gratamente, ésta, la primera Visita de Estado de Sus Majestades a nuestro país.

Les reitero a ustedes el respeto y el afecto de los mexicanos. Y les pido que transmitan al pueblo español la estima y fraternidad que sentimos por su gran Nación.

Muchas gracias por esta Visita de Estado que han realizado a México.

Aquí deja, Su Majestad, un pedacito de su corazón. Pero, también, en ese corazón que deja en México, es el que nos hermana y que hace que esta Alianza Estratégica permita construir un porvenir más próspero para nuestras sociedades.

Pero lo más importante, permite reafirmar esta relación de amistad, que es inquebrantable.

Sean ustedes bienvenidos y deseo que tengan una feliz conclusión de ésta, su primera Visita de Estado a México y al Continente Americano.

Muchas gracias.