Muchísimas gracias.

Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar con especial afecto a Su Majestad el Rey, don Felipe VI; a Su Majestad doña Letizia.

Nuevamente, reiterarles nuestra más cordial bienvenida a nuestro país.

Y deseo que en cada encuentro, en cada evento en el que estén participando durante esta Visita de Estado a México, puedan recoger el afecto, el cariño que hay entre la sociedad mexicana por la Casa Real, por la familia Real de España y por el pueblo de España.

Espero que hayan podido descansar, después de la ajetreada jornada del día de ayer, y que todavía continuará durante estos dos días.

Quiero saludar a los Ministros del Gobierno de España, del Gobierno de México.

A los dirigentes empresariales que están aquí presentes, quienes coordinan este Encuentro Empresarial España-México, y a quienes participan dentro de él.

Y quiero dar la más cordial bienvenida a todos los empresarios de España que participan en este Encuentro Empresarial.

A los empresarios de México, de distintas partes de nuestra geografía nacional, que participan en este encuentro y que le dan vitalidad y, sobre todo, vienen a ser el testimonio más fehaciente de este fortalecimiento que hay en la relación entre España y México.

Señoras y señores:

España y México, como aquí ya se ha dicho, son dos naciones hermanas, que comparten fuertes lazos históricos, culturales y sociales, pero también económicos.

Y en este Siglo XXI, nuestras economías son similares por su tamaño y apertura. Además, trabajan juntas para crecer y triunfar en el mundo.

Por ello, quisiera brevemente compartirles tres aspectos relevantes de qué es hoy México, cómo está en su proceso de transformación y las ventanas de oportunidad que se presentan y potencial que tiene la relación entre España y México.

Lo primero que me gustaría destacar, porque vale la pena recoger cuál es la condición que hoy tiene México.

Quiero agradecerle al señor Canciller de España lo que ha referido sobre México. Sin duda a un buen amigo de México y quien ha compartido con ustedes ya varias de estas fortalezas, pero también del paso decisivo que México ha tenido para emprender importantes cambios estructurales.

Lo hace a partir de sus fortalezas, de sus fortalezas institucionales.

Somos un país que, dentro del contexto mundial, pocos pueden preciarse de tener el nivel de estabilidad política que México ha tenido desde hace ya casi 81 años.

Desde 1934 hemos tenido relevo en la titularidad del Ejecutivo, cada seis años, de forma pacífica y ordenada.

Somos una de las economías más grandes del mundo, la 15ª, junto con España, que es la 14ª economía del mundo, lo cual nos acerca mucho, y más por las afinidades que compartimos.

México tiene una sólida estabilidad macroeconómica y es prioridad para este Gobierno conducirse con gran responsabilidad para mantener esta condición que, frente a la volatilidad que el mundo vive, frente a la gran volatilidad financiera, frente a este clima externo que hoy todos los países y economías emergentes tenemos que enfrentar, lo que sin duda representa la mayor fortaleza para nuestro país, es nuestra estabilidad macroeconómica.

Que nos ha tomado tiempo construir, consolidar y que actuando de manera responsable este Gobierno, está decidido a mantener esta firme condición que México tiene en su estabilidad macroeconómica; es decir, en aquellos indicadores de nuestra economía que nos permite mantener un clima de estabilidad económica, y que eso da certidumbre y genera confianza entre los emprendedores nacionales y extranjeros.

México es una economía abierta al mundo, es un gran promotor del comercio exterior, de establecer flujos comerciales con distintas partes del mundo; de tener celebrados distintos acuerdos que nos dan acceso a un mercado consumidor de más de mil millones de consumidores.

México es un país predominantemente joven, prácticamente la mitad de nuestra población es menor de 27 años y vale la pena destacar que nos estamos empeñando y, además, hay que reconocer que somos una de las naciones de donde egresan cada año más de 100 mil ingenieros, lo cual da cuenta de nuestra fortaleza en nuestro capital humano.

Somos un país líder en manufacturas avanzadas, sobre esto no abundo más, porque creo que aquí, el video, lo externado por el Secretario de Economía del Gobierno de México, así lo acreditan.

México es un país megadiverso, que viene consolidándose también como una potencia manufacturera, de avanzada; sigue creciendo en distintos frentes, en diferentes industrias, como lo es, por citar sólo alguna, la aeroespacial.

Es una Nación que, también, se viene consolidando como un destino turístico cada vez más visitado.

El año pasado logramos, nuevamente, estar entre los 10 países más visitados del mundo. Todavía muy lejos de la condición que tiene España, y que felicitamos ampliamente.

Pero estamos trabajando para que cada día, siendo ya México hoy el segundo destino más importante de toda América, puedan venir más visitantes y mayor número de turistas, particularmente de España.

Y, finalmente, México es un país que está en proceso de transformación. Como aquí, también, se dijo, México era, hasta hace muy poco, un país sobre diagnosticado.

Los mexicanos teníamos conciencia clara de lo mucho que teníamos que hacer, pero faltaba hacerlo.

Faltaba tomar la determinación y, sobre todo, concretar el acuerdo político que hiciera posible el que realmente pudiéramos hacer los cambios y las reformas estructurales que para nuestra economía nos dieran asideros para poder crecer de manera mayor y de forma sostenida.

Y eso lo hizo posible el Pacto por México. Un pacto que dio cuenta de la madurez política de nuestro país, de la fortaleza de nuestras instituciones, y que nos permitió construir una agenda común, compartida, de lo que teníamos que realizar.

Hoy hemos llevado a cabo 12 reformas transformadoras de carácter estructural. En el video habla de 11, pero, realmente, son 12 reformas estructurales.

Varias de ellas tienen que ver con el fortalecimiento de las instituciones del Estado mexicano en materia de justicia, pero particularmente, en dos necesidades ante la exigencia de la sociedad, muy importantes: el de la transparencia y el de combate a la corrupción.

Dos elementos, dos ordenamientos, dos sistemas, auténticamente sistemas de transparencia y de combate a la corrupción, que establecen y prescriben para todos los órdenes de Gobierno y todos los poderes del Estado, el que estén obligados a una mayor transparencia en su actuar.

Pero, también, establece, en el Sistema Nacional Anticorrupción, mayores controles de fiscalización para el ejercicio del gasto público.

Esto, sin duda, nos permitirá entrar en una nueva cultura, en el fomento de una nueva cultura que fortalezca nuestra transparencia y el combate real y efectivo a la corrupción.

En otro orden, las reformas también se han implementado para elevar nuestra productividad y competitividad.

Ahí está una Reforma Laboral, que flexibiliza el mercado laboral.

Y qué mayor cuenta de ello es que hemos venido creciendo económicamente, pero debo decir que en el empleo, nuestro crecimiento incluso ha sido superior al nivel de crecimiento económico que hemos observado.

Y quizá mucho de ello lo explique la Reforma Laboral, que flexibiliza, que establece condiciones mucho más favorables para la contratación, especialmente de jóvenes y de mujeres, y sobre todo de aquellos que sin experiencia laboral puedan hoy incursionar o incorporarse al mercado laboral.

Está también una Reforma Financiera, que tiene un propósito fundamental: elevar el nivel de crédito; es decir, poder dar espacio a los nuevos emprendedores, a las pequeñas y medianas empresas para que puedan tener mayor acceso al crédito y que ese crédito sea más barato.

Es claro que las grandes empresas tienen mayores facilidades de acceder al crédito en distintas partes, tanto nacional como internacionalmente.

Pero queremos que los nuevos emprendedores, que las pequeñas empresas, puedan tener mecanismos que les permitan concretar los proyectos que se proponen llevar a cabo.

Tenemos una Reforma en Competencia Económica, para establecer un órgano regulador que le dé mayores capacidades para combatir las prácticas monopólicas y sobre todo propiciar mayor competencia en los mercados, del desempeño de nuestra economía.

En Telecomunicaciones, fue otra de las reformas importantes que abre este sector y qué mayor muestra del éxito que está teniendo esta reforma, que está empezando a haber una mayor competencia dentro de este sector.

La semana pasada tuve oportunidad de recibir al Consejo de AT&T, quienes vinieron a anunciar una importante inversión, ya del orden de siete mil millones de dólares, lo que les permitirá incursionar en el mercado nacional y generar una mayor competencia, lo cual nos permite generar mayor competitividad a la Nación y darle a los mexicanos opciones diversas sobre los servicios que se prestan dentro de este sector, fundamental hoy en el mundo para el desarrollo de cualquier sociedad.

Una Reforma Hacendaria para el fortalecimiento financiero del Estado mexicano, para tener mayor capacidad financiera de hacerle frente a los retos y a las demandas de la sociedad mexicana.

Y una Reforma Energética, sin duda, una de las más importantes, porque vino a cambiar el modelo a través del cual México podrá aprovechar de mejor manera sus recursos naturales y sobre todo a explotar los recursos energéticos con los que cuenta.

Esta reforma establece y da al Estado mexicano la propiedad invariable e inalterable de los hidrocarburos que hay en nuestro país, que hay en el subsuelo. Pero también abre la oportunidad a la participación del sector privado para participar en la exploración, producción y refinación que se pueda hacer de estos recursos.

Pero además, también alienta y motiva a la participación del sector privado para detonar nuevas fuentes generadoras de energía mucho más limpias.

En otro ámbito, vale la pena destacar el fortalecimiento de los derechos de los mexicanos.

Y dentro de estas reformas, quizá la más importante de todas es la Reforma Educativa. La reforma que nos permitirá preparar con mayores capacidades, mayores habilidades, con mayores recursos, a las nuevas generaciones.

Porque es claro que hoy no somos un país aislado. Por el contrario, somos un país abierto, somos parte de la globalidad; somos parte de un mundo que prácticamente no tiene fronteras.

Y sólo los más aptos, los mejor preparados, los que tengan mayores capacidades, serán los que tengan las mejores oportunidades de crecimiento y realización personal y colectiva.

Por eso ocupaba tanto y era tan necesario hacer una reforma educativa que se ocupara fundamentalmente de elevar la calidad de la educación.

Éste es el andamiaje. Éste es el tránsito que México ha hecho para realmente poner nuevos cimientos que le den a México un mayor potencial, que permitan que México pueda crecer a mayores tasas, de forma sostenida; generar bienestar para los mexicanos; pueda generar más oportunidades de empleo entre los mexicanos.

Y era claro que de seguir las cosas como las habíamos tenido en el pasado, los resultados iban a ser exactamente los mismos.

Necesitábamos cambiar, como aquí ya se apuntó en alguien que me antecedió en el uso de la palabra.

Era fundamental cambiar, como España también lo está haciendo, que se decidió a cambiar, que decidió también asumir los costos, el desgaste político.

Pero con valentía decidió hacer los cambios y ajustes necesarios para revertir el escenario adverso que enfrentaba, y que hoy se ven signos muy alentadores en el desempeño de su economía, al ser, dentro del contexto de Europa, uno de los países que está teniendo ya ahora un mejor desempeño económico.

Eso justamente también pasará con México. Empieza a ocurrir.

Y más cuando los que estamos aquí presentes reconocemos lo que pasa en el mundo y frente a este contexto, a veces adverso, volátil, que el mundo está viviendo, nuestras economías, por haber hecho los ajustes necesarios, empiezan a tener mayores rendimientos en el desempeño de sus economías, que significa abrir mayores oportunidades de empleo y de realización personal para nuestras sociedades.

Finalmente, quisiera concluir mi intervención apuntando que, sin duda, las oportunidades que se presentan para España y México en nuestra relación son muy importantes, muy alentadoras y, sin duda, de especial relevancia, a partir de estas afinidades que tenemos.

No quiero extenderme, porque aquí se ha apuntado ya cómo ha sido la relación histórica entre nuestros países, cómo las inversiones de empresarios españoles hacia México han venido creciendo en los últimos años.

Solo destacar que de la inversión histórica acumulada de más de 50 mil millones de dólares, solo en el año 2014 tuvimos, en México, una inversión superior a los cuatro mil millones de dólares, que significó venir a generar en México más empleo y mayor presencia de España en México.

Por igual, empresarios mexicanos, como aquí también se apuntó, están teniendo una mayor presencia en España.

España y México somos aliados, tenemos una alianza estratégica y, sin duda, con un enorme potencial.

Hoy, quisiera sólo dejar aquí señalado que este encuentro, esta Visita de Estado de Sus Majestades a nuestro país, no sólo viene a reafirmar los lazos de amistad entre nuestras naciones, sino sobre todo, viene a ponerle un acento específico, un acento especial y viene a fortalecer y darle un relanzamiento al enorme potencial que tiene la relación entre España y México.

Y no es por la que hagamos los gobiernos de ambos países, sino especialmente por la que están haciendo y construyendo nuestros emprendedores, nuestros hombres de trabajo, mujeres y hombres de creatividad, de iniciativa, que están haciendo que estos lazos que nos hermanan, sean todavía mayores y en ello, mi especial reconocimiento a las mujeres y hombres empresarias, empresarios y emprendedores de España y de México, que hacen y que testimonian que esta relación tenga una mayor vitalidad, sea más fuerte y mucho más sólida y, sobre todo, venga a refirmar los grandes lazos de afecto y de amistad que hay entre España y México.

Muchísimas gracias.