Muchísimas gracias.

Buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar al señor Primer Ministro de Italia, Matteo Renzi.

Al grupo empresarial italiano y mexicano que está aquí reunido.

Y agradecer la hospitalidad que hoy Italia nos dispensa en esta Visita Oficial que estamos recién iniciando, precisamente, visitando la Expo Milán, como lo he compartido hace un momento, visitando y recorriendo, aunque fuera de manera breve, tanto el Pabellón de Italia, como el Pabellón de México, en esta importante ocasión que hay para mostrar o que el mundo muestra, desde Milán, sus fortalezas, su potencial y expone a los ojos de millones de ciudadanos del mundo, la riqueza del mundo de hoy, en esta era global.

Y es, precisamente, esta era global la que hoy nos convoca a asumir, desde los gobiernos, tarea y responsabilidad.

Como lo ha mencionado el Primer Ministro Renzi, hoy los gobiernos estamos en la tarea de hacer los cambios y ajustes necesarios que nos permitan enfrentar esta era global con determinación, pero sobre todo, dando cauce a nuestras sociedades para que puedan tener condiciones de mayor desarrollo y de mayor bienestar.

Hoy aquí, ante esta comunidad empresarial, vale la pena decirles que son ustedes el motor y el alma de la relación fraterna que se construye entre dos naciones hermanas, entre Italia y México.

Que son ustedes un faro que ilumina el camino que, precisamente, convoca a los gobiernos y a más emprendedores a estrechar esta relación a través de mayores intercambios y de mayor relación comercial, y otros ámbitos de los que los gobiernos habremos de ocuparnos en el ámbito cultural, en el ámbito educativo, pero especialmente a ustedes, que son los creadores de la riqueza en nuestras naciones.

México es un país que hoy transita por una etapa de transformación.

Como seguramente ustedes habrán recogido en este Foro Empresarial, que se realiza en este histórico lugar, que fuera el inicio y espacio de una importante empresa emblemática de Italia, como es Pirelli.

Aquí han recogido ustedes, seguramente el impulso transformador que hemos venido dando a nuestro país; que en México hemos podido concretar, en democracia, importantes reformas estructurales para elevar la productividad y competitividad de nuestra Nación.

Que no hemos estado exentos de enfrentar resistencias, pero que estamos determinados a concretar estas reformas estructurales que nos permitan asegurar prosperidad, bienestar y, sobre todo, crecimiento económico para nuestra Nación.

Dentro del marco de las reformas estructurales, permítanme hacer particular referencia a aquellas que están dedicadas a impulsar el crecimiento económico en nuevos sectores en los que se abren espacios de oportunidad para la inversión productiva y para generar empleos en nuestro país, para impulsar las inversiones recíprocas y que, sin duda, abren un nuevo horizonte de oportunidad.

Me refiero a reformas como la Energética, que rompe con un paradigma de nuestro país en un modelo seguido por casi más de 60 años, y que ahora, dejando al Estado la propiedad de los hidrocarburos, permite y facilita la inversión privada, precisamente, para acompañar este esfuerzo que asegure soberanía energética, la generación de energías más limpias y, sobre todo, una mayor producción energética, que asegure para la empresa productiva insumos más baratos, más económicos y les haga más competitivos.

Una Reforma en Telecomunicaciones que abre este sector a una mayor competencia y que dará a los mexicanos, también, la oportunidad de tener mayores beneficios, sobre todo, a través de servicios y productos que compitan en calidad y en precio.

Una Reforma Financiera que está orientada a elevar el nivel del crédito en nuestro país. Que no obstante la solidez de nuestras instituciones financieras, sin duda, hoy nos ocupamos de que el crédito llegue a más mexicanos, a más micro, pequeñas y medianas empresas.

Italia, sin duda, es un referente importante de éxito en lo que hace al apoyo a las micro y pequeñas empresas.

Y eso es justamente lo que hoy estamos impulsando en México, recogiendo experiencias de éxito, como las de Italia, y que a través del crédito estamos acompañando el espíritu emprendedor de los mexicanos.

Una Reforma Fiscal dedicada, precisamente, a buscar una menor dependencia de los ingresos petroleros y a fortalecer la capacidad del Estado para atender las demandas sociales.

Éstas son parte de la agenda transformadora que hemos venido impulsando en México.

Y una, sin duda, que merece especial atención, que los empresarios que hace un momento expusieron sus visiones y recomendaciones para los gobiernos a seguir para facilitarles el camino a una mayor relación entre nuestros emprendedores.

Referían, precisamente, quizá, la reforma más importante, de mayor calado y de largo plazo, es nuestra Reforma Educativa, porque es la que tiene que ver con la formación de nuestro capital humano.

La riqueza más importante que toda nación tiene y que hoy en esta era global de mayor competencia demanda, habrá de demandar a las nuevas generaciones mayores capacidades, mayor preparación, mayores aptitudes para enfrentar, precisamente, los retos desafiantes de esta era global.

Eso es lo que hemos hecho en México: impulsar una reforma educativa que está orientada particularmente a elevar la calidad de la educación.

Esto es parte de la agenda transformadora que hemos impulsado en México, reformas que nos han llevado a modificar nuestra Constitución, la legislación secundaria, con la participación de las principales fuerzas políticas.

En democracia, entendemos con toda claridad en México, en un país democrático, con estabilidad política, por más de 80 años, con estabilidad macroeconómica, que en esta era global en democracia y con acuerdos es como podremos abrir senda y camino para la prosperidad y el desarrollo.

Ese es el reto que tenemos los gobiernos. Reto que asumimos en México, precisamente acompañados del esfuerzo de nuestras sociedades, del espíritu emprendedor de nuestros empresarios y de una sociedad cada vez más involucrada en el quehacer de sus gobiernos y que vigila, que apunta y, sobre todo, que enriquece el actuar de los gobiernos con propuestas, con recomendaciones y con orientaciones que nos permitan atender de manera más eficiente las exigencias y demandas de nuestra sociedad.

Así lo entendemos en México, así lo estamos haciendo y deseamos, al haber citado aquí ya a varios historiadores o más que historiadores, a varios personajes de la historia de Italia que han escrito gloriosas páginas en la historia de la humanidad, como Américo Vespucio, como Maquiavelo, florentinos de la tierra de Matteo Renzi, decir que hoy nos ocupa escribir la parte de la historia con la que tenemos responsabilidad.

Y que lo que hagamos permita decir de esta época y de este actuar que hemos contribuido a la prosperidad de nuestras sociedades, en un mundo, sin duda, más desafiante, en un mundo más complejo, en un mundo que evoluciona de manera más acelerada, mucho más rápida, de forma vertiginosa; en una sociedad que demanda inmediatez en las respuestas, y que eso obliga a que los gobiernos actuemos con mayor eficacia y eficiencia, y que estemos a la altura de las expectativas de la sociedad global de nuestra era.

Yo deseo que en este encuentro que hoy hacemos los gobiernos de Italia y de México, en los acuerdos que habremos de celebrar, realmente nos permitan escribir una parte de la historia que depare a nuestras sociedades desarrollo y bienestar.

Quiero, finalmente, referirles que antes de llegar a Italia tuvimos un encuentro con la Unión Europea, con las autoridades de la Unión Europea, precisamente para modernizar el Acuerdo Global que tenemos celebrado México con la Unión Europea, recogiendo que es la Unión Europea nuestro tercer socio comercial más importante, el origen o el segundo origen de las inversiones que llegan a nuestro país y que están generando empleo y de ahí la necesidad de modernizar el acuerdo de cooperación, de diálogo político y especialmente de comercio entre México y la Unión Europea.

Hoy, hemos dado un paso, precisamente, a partir de conjuntar esta voluntad para iniciar en breve la modernización de este acuerdo que, estoy seguro, ampliará el camino que tendrán nuestros emprendedores para seguir construyendo historias de éxito entre italianos y mexicanos.

Muchas gracias.