Muy buenas tardes, señoras y señores.

Me da mucho gusto saludarles.

Quiero saludar al Presidente de la Cámara Nacional de Vivienda, o Desarrollo y Promoción de Vivienda de nuestro país, a Fernando Abusaid, a quien le agradezco sus comentarios.

Y, sobre todo, dejar testimonio y constancia de la alianza que hemos hecho entre desarrolladores de vivienda y el Gobierno de la República, para construir más vivienda, para que más mexicanos tengan su propia vivienda, acceso a la misma, y a fuentes de financiamiento y de apoyo distintos que el Gobierno de la República ha puesto en marcha, precisamente, para favorecer el que las familias mexicanas tengan su propio hogar.

Quiero saludar al Presidente de la Cámara de la Construcción que nos acompaña.

Al Presidente de la Asociación Nacional de Bancos, que está entre nosotros.

A Legisladores Federales.

A la Presidenta de la Comisión de Vivienda del Senado de la República.

Al señor Diputado Presidente de la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados.

A integrantes del Gabinete Legal del Gobierno de la República, principalmente, quienes participan tanto en áreas de financiamiento, como de construcción de vivienda.

Quiero saludar a los señores desarrolladores de vivienda del país, que nos acompañan en este evento.

A las y los Legisladores Federales, tanto Senadoras y Senadores de la República, como Diputadas y Diputados Federales.

A servidores públicos presentes entre nosotros.

Y a los señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Como bien refirió Fernando Abusaid en su intervención, el pasado 4 de enero, en mi Mensaje a la Nación con motivo de inicio de año, afirmé que la mayor prioridad de mi Gobierno para este 2015 es que a las familias mexicanas les vaya bien.

Ese día me comprometí con una serie de medidas para acelerar la construcción de viviendas dignas, y que más mexicanos puedan tener su propio su hogar.

Esto es muy importante, porque para una familia, una casa, o un departamento es mucho más que una construcción, es un espacio de tranquilidad, de desarrollo y de armonía.

Además, la construcción de vivienda tiene efectos positivos en múltiples sectores y actividades productivas; genera miles de empleos directos y, también, dinamiza la industria, el comercio y los servicios en nuestro país.

En 2014, el sector de la construcción, como aquí ya lo señaló el titular de Hacienda, sin duda, tuvo una gran recuperación. En el tercer trimestre su Producto Interno Bruto creció cuatro por ciento a tasa anual.

El año pasado, tan sólo la industria de la construcción generó más de 135 mil 800 empleos formales, según cifras del Seguro Social; esto es, más de cinco veces los generados en 2013, que fue, entonces, de 25 mil 400.

Al cierre del año, el inventario de unidades vigentes en el Registro Único de Vivienda contaba con más de 560 mil viviendas; esto es, también, 34 por ciento más que en 2013, y muy superior a la meta que teníamos para 2014, que era de 450 mil viviendas. Es decir, fuimos más allá, y logramos construir 560 mil viviendas para los mexicanos.

Sin duda, son datos positivos que nos alientan a seguir superando el rezago habitacional de, aproximadamente, 9.7 millones de viviendas.

Y creo que lo importante a reconocer dentro de este logro es, como aquí ya también se dijo y así lo compartí, efectivamente, con los integrantes de mi Gabinete, que si bien los dos primeros años de esta Administración nos han permitido impulsar con el apoyo y respaldo de las distintas fuerzas políticas del país 11 cambios estructurales, ésta es, quizá, una acción, una política que, si bien no necesariamente significó una reforma de orden legal, sí un cambio profundo en la política pública para la construcción de vivienda, y que hoy da muestras muy claras del cambio y de los beneficios que esto significará para las familias mexicanas. Porque hay más construcción de vivienda, porque el acceso es mayor, tanto al crédito, como a los mecanismos para hacerse de una propia casa en las familias mexicanas.

De ahí la importancia de las medidas de naturaleza fiscal y de las acciones en materia de financiamiento y subsidio que hoy estoy presentando, para impulsar el desarrollo de vivienda en todo el país.

Para alcanzar o para definir estas acciones, sin duda, ha sido fundamental el acercamiento y el permanente diálogo que hemos tenido entre los desarrolladores de vivienda y el Gobierno de la República.

De ahí, mi más amplio reconocimiento que hago a los constructores de vivienda del país, por su compromiso, porque no sólo están dedicando su esfuerzo a construir vivienda, sino que entre todos estamos haciendo país y estamos haciendo viviendas dignas para las familias mexicanas.

Gracias por su aporte y su compromiso con la Nación.

El paquete que hoy anunciamos se puede dividir en cuatro grupos.

Primero. Medidas para respaldar la economía de las familias que desean comprar un hogar o pagar menos por el que ya tienen.

Y para tal propósito, permítanme enunciar, porque son varias medidas, trataré de hacer una apretada síntesis de todas ellas.

El INFONAVIT eliminará el cobro de titulación de las viviendas adquiridas por personas con ingresos menores a 2.6 salarios mínimos.

La vivienda vertical en las ciudades contará con mayores subsidios de la CONAVI y menores tasas de interés de los organismos nacionales de vivienda.

Los créditos hipotecarios del INFONAVIT apoyarán la adquisición de electrodomésticos de alta eficiencia, a fin de que las familias paguen menos por luz, agua y gas.

Gracias a la Reforma Financiera, los mexicanos ahora pueden restructurar su hipoteca y cambiarse a una institución financiera que les ofrezca menores tasas de interés. Y para hacerlo, ya no tienen que pagar los gastos adicionales, que significaba, por ejemplo, el tener que pagar los honorarios de un Notario.

Además, a partir de este año todos los nuevos créditos del INFONAVIT sólo serán en pesos y se apoyará la transición de los créditos actuales denominados en salarios mínimos.

Segundo grupo de medidas. Son medidas para que más mexicanos puedan acceder a una vivienda digna.

Gracias a la Reforma Hacendaria y a la implementación de la estrategia Crezcamos Juntos, las familias que se integren a la formalidad tendrán dos opciones de financiamiento para adquirir una vivienda:

Una, es un crédito hipotecario tradicional, con un subsidio de la CONAVI de hasta 30 mil pesos.

La otra, es un crédito del INFONAVIT para la construcción de vivienda en terreno propio.

Se pondrá en marcha un amplio programa de autoconstrucción supervisada para las familias que ya cuentan con un terreno propio.

Gracias a una alianza con la Banca comercial y la Sociedad Hipotecaria Federal, los afiliados al FOVISSSTE, ya no tienen que esperar a ganar un sorteo para obtener un crédito para su casa.

Ahora, todos los que califiquen podrán recibirlo de inmediato, incluso con subsidio, si ganan menos de cinco salarios mínimos.

A partir de junio, los derechohabientes del FOVISSSTE y del INFONAVIT, finalmente podrán usar su saldo en la cuenta de vivienda para obtener un crédito hipotecario con la institución financiera que más les convenga.

Y los trabajadores con dos empleos, que cotizan en ambas instituciones, incluso podrán mancomunar sus créditos.

Hoy también quiero dar indicaciones precisas al titular de Hacienda y al titular de SEDATU para que se instrumente y presente, en los próximos días, un Programa Nacional de Vivienda para las Fuerzas Armadas de México.

Este programa incluirá más de 26 mil acciones de vivienda en favor de las miles de mujeres y hombres que sirven a su país con valor, lealtad y patriotismo, como integrantes de nuestras Fuerzas Armadas.

El tercer grupo de medidas son apoyos para sectores de la población que necesitan soluciones especiales de vivienda.

En 2015, la CONAVI respaldará a 15 mil jóvenes y a 20 mil jefas de familia y habrá financiamiento de la Banca de Desarrollo, para que personas con discapacidad, migrantes o adultos mayores puedan adquirir una vivienda.

Para promover el desarrollo del Sur del país, se concretarán más de 30 mil acciones de vivienda en Chiapas, Guerrero y Oaxaca, así como en Michoacán.

Y finalmente, el cuarto grupo, son medidas de apoyo a la industria de la vivienda, a fin de que tenga mayor certidumbre e incentivos para reducir sus precios en favor de las familias mexicanas.

Este rubro contempla estímulos fiscales a la construcción de vivienda nueva, incluyendo la regularización de los adeudos de IVA que tengan los pequeños proveedores de servicios de construcción.

Esto también permitirá que las empresas constructoras que hayan contratado sus servicios, puedan deducirlos de su Impuesto Sobre la Renta.

Además, los constructores que vendan vivienda a plazos, sólo pagarán el Impuesto Sobre la Renta, sobre la parcialidad que reciban cada año y ya no sobre el monto total de la venta, como se venía haciendo.

Con estos estímulos fiscales, este importante sector tendrá mejores condiciones de liquidez para construir más hogares y a menor costo.

También, se establecerá un mecanismo de coordinación entre la SEDATU, la CONAVI y los organismos nacionales de vivienda y los gobiernos locales, para impulsar el desarrollo de vivienda o de desarrollo urbano de vivienda ordenado, que las viviendas cuenten con la infraestructura y servicios necesarios.

A través de la Comisión Intersecretarial de Vivienda, que reúne a 11 Secretarías y cinco instituciones Federales, se promoverá la concreción de 23 desarrollos certificados, que deberán convertirse en nuevos polos de crecimiento ordenado.

Asimismo, se promoverá la vinculación entre la academia y los profesionales de la construcción, en favor de la diversidad arquitectónica y del diseño de los conjuntos habitacionales.

Por último, he ordenado a la SEDATU y a la COFEMER sumar esfuerzos con la Conferencia Nacional de Gobernadores y la Conferencia Nacional de Municipios de México para reducir los tiempos y costos de las licencias y permisos de construcción, mediante una norma general de ordenación que permita promover vivienda en todo el país.

Con este instrumento se reducirá la discrecionalidad de las autoridades locales, y se incentivará la producción de vivienda de interés social y popular para las familias de bajos ingresos.

Este paquete de Medidas de Impulso a la Vivienda permitirá, y ese es nuestro propósito, detonar una inversión que estimamos sea del orden de 370 mil millones de pesos, en la construcción de 500 mil viviendas, y en la ejecución de un millón de acciones.

Todo esto es en beneficio de más de seis millones de mexicanos.

Señoras y señores:

Como puede verse son muchas las acciones que hoy estamos presentando, las que hemos construido de forma conjunta entre el Gobierno de la República y los desarrolladores de vivienda. La mayoría son nuevas; otras, están en proceso.

Pero todas estas acciones confirman que el Gobierno de la República está trabajando para que se construya más vivienda, y las familias mexicanas, especialmente las de menores ingresos, puedan contar con una vivienda digna.

Contar con un hogar propio es una de las mayores aspiraciones de cualquier persona, alcanzarla es uno de los logros que da más alegría y satisfacción.

Por ello, el Gobierno de la República seguirá respaldando a las familias que tengan como meta contar con un espacio propio, y dar a sus hijos una mayor calidad de vida.

Con obras y acciones concretas, en 2015 seguiremos apoyando la economía de las familias mexicanas, para que éste sea un año de mayor bienestar y prosperidad para nuestra gente.

Ese, ese es mi compromiso. Y, por ello, retomando un poco lo dicho por Fernando Abusaid, más que ser una tarea propia y única del Presidente de la República y de su Gobierno, estamos claros que entre sociedad y Gobierno, estamos juntos modelando el país y la Nación que todos queremos.

Y hoy, unidos en un esfuerzo específico: sumar nuestros esfuerzos, nuestras tareas, para que más mexicanos tengan vivienda propia y digna como lo queremos.

Muchísimas gracias.