Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar aquí, a funcionarios del Gobierno de la República, especialmente al Presidente de la Asociación de Bancos de México que, sin duda, es clave y parte fundamental de este esfuerzo que estamos emprendiendo, y que hoy estamos anunciando, para facilitar el acceso al crédito, especialmente a los jóvenes de nuestro país, y en donde la Banca comercial tiene un papel muy importante, al igual que la Banca de desarrollo.

Había coincidido con que en la fotografía que nos tomamos con quienes aquí, de manera simbólica recibieron los primeros o las primeras autorizaciones de crédito, el día de hoy, estuvieron juntos el Director de NAFIN y Luis Robles, quien representa a todos los bancos de México, porque ahí está, precisamente, quienes se asocian en este propósito y en este empeño para lograr crédito más barato y más fácil y accesible para los jóvenes del país.

Quiero saludar de manera muy particular a todas y a todos los jóvenes aquí reunidos.

Además, de distintas autoridades, Legisladores Federales, a quienes les agradezco su presencia.

Dirigentes empresariales.

Especialmente, agradezco la presencia de todas y de todos ustedes, jóvenes de distintas entidades del país, que hoy están aquí, en Los Pinos.

Pero que son ustedes y a través de ustedes, y en este anuncio público, que hoy comparto con todos los jóvenes de México, especialmente con aquellos que están entre 18 y 30 años de edad, que es uno de cada cinco mexicanos, uno de cada cinco mexicanos está en este rango de edad, entre 18 y 30 años, a quienes quiero compartirles las medidas que hoy el Gobierno de la República anuncia para poder apoyarles en la realización y concreción de todos los proyectos, a partir de su capacidad creativa, inventiva, emprendedora, y puedan materializar esos proyectos, esos logros, esos éxitos, a partir de contar con un recurso muy importante, que es el acceso al crédito.

Como bien lo refiriera el titular de Hacienda hace un momento, en mi mensaje de inicio de año compartí con toda la sociedad mexicana cuáles son algunos primeros beneficios que se dejan sentir ya en la sociedad mexicana, que vienen, precisamente, de las reformas estructurales.

Como jóvenes, como estudiantes, quienes han concluido su carrera, o quienes han decidido hacer camino por cuenta propia, emprendiendo o realizando un negocio, han escuchado aquí y allá de las reformas estructurales.

Y déjenme referir o dar contexto al anuncio que hoy hacemos.

Cuando decidimos que México tenía que cambiar, que México tenía que acelerar su desarrollo, no fue, en primer lugar, desconociendo lo que se había alcanzado y logrado, que yo creo que, como sociedad, ha sido mucho, y nos falta aún mucho por lograr.

Hace apenas unos días, el 5 de febrero, ustedes recordarán, se celebra la promulgación de nuestra Constitución.

Y si visualizáramos el México de hace casi 100 años, al que hoy tenemos, es uno diferente, distinto y que ha avanzado de manera significativa. Solamente, como referí, que en el México de aquel entonces muy pocos sabían leer y escribir, muy pocos tenían la opción de ir a la escuela.

A 100 años de distancia, que parecen mucho, pero que realmente no son tantos en la historia de la humanidad, en la historia que como país tenemos, esta realidad ha cambiado.

Y hoy, la tasa de analfabetismo es ya muy baja. Hoy, las oportunidades que se abren a un país que de ser un país eminentemente rural, dedicado a la actividad del campo, a la actividad agropecuaria, hoy estamos insertos en otros sectores de la economía, especialmente el de los servicios, el de las manufacturas, y además en manufacturas de alta especialización.

México, sin duda, se ha transformado. Pero advertimos que en los últimos 30 años, el ritmo de cambio y de crecimiento que llevaba nuestro país no había cambiado notablemente.

Si bien reconocíamos que íbamos avanzando, que estábamos cambiando, perdimos ritmo, perdimos celeridad en la oportunidad o en la necesidad de crecer económicamente a mayores tasas; y esto significa, al hacerlo, que los jóvenes de nuestro país, que las nuevas generaciones tengan espacios de realización personal, tengan empleo donde insertarse en la actividad productiva y tengan la oportunidad de desarrollar sus propios proyectos. Perdimos ritmo.

Y lo cierto es que, como les decía, en los últimos 30 años, lo saben muy bien aquí, especialmente analistas financieros, economistas, y no tanto, digo, es un tema del orden común, del conocimiento de la opinión pública en general; el ritmo de crecimiento no era suficiente.

Estábamos viendo un gran número de jóvenes egresar de las universidades, de los tecnológicos o emprendiendo camino propio, pero sin mayores oportunidades para concretar sus sueños, sus proyectos.

Y por eso, cuando llegamos al Gobierno, decidimos hacer cambios estructurales; es decir, modificar el andamiaje jurídico era una tarea que es inacabada. Es claro que en una Administración, difícil poder cambiar todo lo que hace falta cambiar.

Pero decidimos enfocar nuestros esfuerzos en aquellos ámbitos y sectores mucho más sensibles y que dieran una oportunidad al país de tener un mayor impulso.

Fue ponerle una especie de un motor turbo al país, quererle instalar un motor turbo para que tuviera mayor ritmo y mayor celeridad en la ruta hacia un mayor crecimiento y un mayor desarrollo, y oportunidades para todas y todos los mexicanos.

Y logramos, en dos años, con el respaldo y apoyo de todas las fuerzas políticas, o la mayoría de las expresiones políticas, en acuerdo y consensos, con el enriquecimiento a las iniciativas presentadas para que en ese consenso, en ese acuerdo logrado, pudiéramos hacer cambios constitucionales y cambios a distintos ordenamientos legales, a distintas leyes.

Y se logró.

Se logró hacer 11 grandes reformas estructurales. Unas tienen que ver con el ámbito de los derechos humanos, con mejorar las instituciones de administración de justicia; otras tienen que ver con el orden político, pero la gran mayoría de estas reformas estructurales tienen que ver con la incidencia en el ritmo de crecimiento de nuestra economía.

Ahí se inscriben la Reforma en Telecomunicaciones, que entre los beneficios está abrir este sector a mayor competencia.

Y lo van a estar viendo ustedes en el tiempo, cómo, como usuarios de la telefonía, de la televisión, del Internet, cada día habrá mayores ofertantes, más prestadores de estos servicios que evidentemente van a competir en sus productos, en la calidad y precios que estén ofreciendo.

En materia de competencia económica, en donde creamos un órgano, precisamente, para combatir prácticas monopólicas y alentar la competencia.

La Reforma Energética, de la que tanto se ha hablado, porque sin duda es un asidero, es un marco legal que rompe un paradigma del pasado y que nos va a permitir tener mayor seguridad energética, es decir, mayor producción energética, nuevas fuentes generadoras de energía, ahora más limpias, que den espacio al desarrollo del país.

Nos veníamos rezagando y el mundo traía modelos muy diferentes al de México. El nuestro ya era obsoleto, se había quedado en el pasado. Y fue romper con un paradigma.

La Reforma Fiscal. No la más popular, pero la que sin duda estableció un mecanismo progresivo de cobrar más impuestos a quienes tienen mayores ingresos.

Y esto al final de cuentas vino, efectivamente, a incidir en una recaudación mayor en aquellos sectores o agentes económicos que más ingresos tienen, porque me parece que es un elemento de justicia, el que toda la sociedad contribuya al erario nacional, al erario público para darle al Estado capacidad de concreción de servicios y de proyectos de infraestructura que sirven a todos los mexicanos.

Y una muy importante, distinta de la fiscal aunque pareciera por su nombre ser la misma, pero es diferente, la Reforma Financiera.

Refería el titular de Hacienda hace un momento, significó cambiar 34 leyes. Se dice fácil, pero si alguno de ustedes alguna vez se dedica a la actividad política, lograr esto en el Congreso, lograr la aprobación de 34 leyes y de más de 100 reglamentos que ya forman parte de la parte reglamentaria, pero las solo 34 leyes que enmarcan la Reforma Financiera, no es muy fácil, verdaderamente complejo y se logró.

Y esta Reforma Financiera tiene un solo objetivo, que haya más crédito en el país.

Darle un nuevo mandato a la Banca de Desarrollo, la Banca de Desarrollo y la Banca del Estado mexicano, es la banca de la que es dueño el Estado, el Gobierno y que tiene por objeto apalancar y apoyar, precisamente, que haya más crédito a través de la Banca Comercial, a través de distintos instrumentos financieros.

Con esta Reforma Financiera, hoy y en el marco de esta reforma alcanzada, que ya hemos referido, se han diseñado distintos productos para apoyar al campo, para apoyar a distintos sectores, y especialmente en el INADEM que fue la creación de este Instituto Nacional del Emprendedor, que tiene por propósito acompañar el esfuerzo de los emprendedores de nuestro país para que tengan acceso al crédito y para que puedan realmente realizar su proyecto.

Pero ahora, adicional a los esfuerzos ya realizados, quiero compartirles que a partir de ya, de forma inmediata, y en el compromiso que hice en mi anuncio de inicio de año, vamos a crear nuevos mecanismos, nuevos instrumentos de acceso al crédito, específicamente para los jóvenes entre 18 y 30 años, que quieran o necesiten contar con recursos para emprender su propio negocio.

Pero no solo será prestarles, sino que además, queremos acompañarles en su proyecto, dándoles orientación, capacitación; compartiéndoles experiencias de cómo hacer las cosas para asegurar o desear que esos proyectos maduren y tengan éxito.

En qué consiste el programa que hoy estamos anunciando.
Se llama este producto: Tu Primer Crédito, porque partimos de reconocer que quienes son jóvenes, y más en esta etapa de la vida entre 18 y 30 años, resueltos a tener su propio negocio, a veces no tienen la manera de hacerse de crédito.

Porque si van al banco, Luis, les van a preguntar: y cuál es tu historial crediticio, cuántas veces les han prestado, y cómo han cumplido con esta obligación; y a lo mejor la gran mayoría de ellos nunca le han pedido prestado a un banco, no tienen historial crediticio, y eso casi los descalifica para poder tener acceso al crédito.

Con el anuncio que estamos haciendo hoy, es justamente para evitar que ocurra esto. Para que los bancos que se incorporan a este programa, con la garantía que habrá de otorgar la Banca de Desarrollo, los jóvenes que por primera vez, quien tenga un proyecto y necesiten de recursos, puedan contar con ellos.

Pero, además, a una tasa baja, muy distinta de la que se cobra en los mercados financieros, será de 9.9 por ciento la tasa que tengan, a un plazo de cuatro años. Y además, con importantes beneficios para el pago del crédito que obtengan, en créditos que irán entre 50 y 150 mil pesos. Éste será tu primer crédito.

A partir de ahí, se amplían otros mecanismos que acompañan estos primeros esfuerzos.

Segundo. Los productos que están dirigidos a emprendedores que, por la escala de su proyecto requieren de un mayor monto de recursos para iniciarlo.

Y en ese caso, habrá que acompañarlos. El INADEM estará acompañando la preparación, la capacitación para los jóvenes que deciden y necesiten de mayores recursos para el proyecto que estén emprendiendo.

Un tercer producto o un tercer complemento de este anuncio que hacemos de crédito para los jóvenes, y crédito barato para los jóvenes, emprendedores de nuestro país, está dirigido a aquellos negocios que ya están establecidos y que, además, pueden tener acceso a montos del orden de 300 mil pesos.

Y un cuarto producto, que está dirigido a los negocios que al menos ya lleven operando un año, y que podrán tener acceso a un crédito de mayores montos, incluyendo, o más bien, hasta del orden de 2.5 millones de pesos.

Aquí lo importante a destacar, es que este anuncio de Mi Primer Crédito, es un mecanismo diseñado por el Gobierno de la República para acompañar a los jóvenes emprendedores.

El Gobierno de la República, el Gobierno que tengo el alto honor de encabezar con ustedes, aquí presentes, quiero apostar a la creatividad y al emprendedurismo de los jóvenes de México.

Queremos jugárnosla con los jóvenes de México, queremos apoyar sus iniciativas creativas para que tengan realización personal. Y en ello, no tengan dudas; el Gobierno de la República se la juega con los jóvenes de México.

Muy distinguidos jóvenes:

Yo quiero reiterarles mi agradecimiento por la oportunidad de encontrarme con ustedes. Pocas veces y pocos espacios tengo de estar solamente con jóvenes y especialmente con jóvenes emprendedores; con jóvenes que han cultivado una idea, que tienen una idea en mente, quizá todos alguna vez hemos pasado por este proceso. Alguna vez, ideando, antes de meterme, de participar en política, créanme que pensé alguna vez en desarrollar un negocio propio.

Pero al final de cuentas todos alguna vez albergamos un proyecto que queremos detonar, que queremos iniciar y a veces falta lo más importante, recurso económico. Por eso es que esto es lo que hoy estamos ofreciendo a todos los jóvenes de México, un nuevo producto financiero que permita respaldar su iniciativa creativa, su capacidad emprendedora, su capacidad innovadora, para que con ello puedan hacerse camino y puedan tener éxito.

Y además, como lo señale, el INADEM tiene el encargo y la responsabilidad de acompañarles y no dejarles solos, sino que además cuenten con la asesoría debida que acompañe esos proyectos que ustedes decidan llevar a cabo.

Reitero, me da mucho gusto tenerles aquí, en Los Pinos, a muchas y a muchos jóvenes del país que hoy me dan el espacio de oportunidad de saludarles, de a través de ustedes compartirles a todos los jóvenes de México este producto que hoy estamos echando a andar, este anuncio que, estoy seguro, impactará de manera muy favorable.

Y además en la oportunidad que tendrán ustedes y la sociedad mexicana de conocer el avance que vaya habiendo en cada uno de estos proyectos, que derivan de las reformas estructurales, porque también compartí que tiempo y de manera regular los Secretarios responsables de ejecutar o de materializar las distintas reformas, de poner las reformas en acción, deberán estar informando de los avances que vaya habiendo, sobre todas las reformas y una que deseamos y queremos conocer qué tanto avanzamos es justamente ésta, la Reforma Financiera.

Porque al advertir cuánto nivel de crédito hemos logrado colocar entre la sociedad mexicana y, muy particularmente en este proyecto que es el de Crédito para los Jóvenes Emprendedores de nuestro país, sin duda, será una buena señal de que México está avanzando y de que el crecimiento económico será mayor a partir de la participación del emprendedurismo y de los jóvenes innovadores y creativos de nuestro país.

Jóvenes de México:

Les deseo el mayor de los éxitos; que tengan éxito en todo lo que se han propuesto llevar a cabo.

Que estos apoyos que acercamos realmente sean útiles y el día de mañana, cuando sus éxitos sean mayores, recuerden que fue parte de la semilla que ustedes estarán sembrando y en donde el Gobierno de la República quiere acompañarles.

Quiere acompañarles, porque ve, mi Gobierno, en los jóvenes, al motor de desarrollo que México tendrá de ahora y en los años por venir.

Muchísimas felicidades.

Y que tengan el mayor de los éxitos.

Gracias.