Muy buenas tardes.

Me da mucho gusto saludar a todos ustedes oficialmente como Embajador de Japón.

Llego a México en un momento de apogeo en las relaciones entre Japón y México, gracias al gran éxito del año de intercambio Japón-México, durante el que tuvimos las visitas de personas distinguidas y varios eventos culturales, académicos, (inaudible).

El poder servir como Embajador de Japón en México en este momento histórico, no sólo representa un honor, sino, también, un desafío muy grato.

Como se sabe Japón y México gozamos de más de 400 años de amistad, y el Presidente Peña Nieto y el Primer Ministro Abe, de Japón, han establecido unas relaciones tan estrechas con plena confianza, que ya son muy buenos cuates.

Yo dije al Presidente directamente que estoy explicando a mis amigos mexicanos que los dos Mandatarios ya son muy buenos cuates, a través de las Visitas Oficiales recíprocas y reuniones en varias ocasiones entre ambos Mandatarios.

En cuanto a la vertiente económica, la profundización de la relación bilateral es cada vez más notable con el establecimiento de múltiples empresas japonesas en México, principalmente, en el sector automotriz.

Pero, el número de las empresas japonesas en México sigue aumentando, y actualmente se estima que ya son aproximadamente 800, lo que representa casi doble de hace cinco años. A la vez, la comunidad japonesa está creciendo.

Quisiera aprovechar esta oportunidad para agradecer a comunidad mexicana, comunidad local de México, por acoger a mis compatriotas.

Las inversiones, sin duda, están contribuyendo a creación de empleos dignos, y al mejoramiento de las tecnologías en México.

Japón y México están creciendo y progresando juntos.

Y me permito explicar que mi relación personal con México, mi relación con México tiene una larga historia. La primera fue allá por 1976 cuando yo era estudiante universitario. En ese entonces me entró el amor por lo mexicano.

Después en el Ministerio de Relaciones Exteriores me he dedicado por muchos años a los asuntos de América Latina, y el Caribe, y tuve la oportunidad de visitar a México lindo y querido, en varias ocasiones.

Cuando el Primer Ministro Abe visitó, realizó una Visita Oficial a México en julio del año pasado, estuve involucrado en mi carácter de Director General para Asuntos de América Latina y el Caribe del Ministerio.

Me entusiasmó de haber sido nombrado Embajador en México. Y ya me estoy divirtiendo mucho, disfrutando mucho en la vida, tanto social como privada, visitando lugares con los paisajes maravillosos y, también, ruinas de la cultura antigua, conociendo a la gente encantadora, y una cultura rica; y probando las comidas muy deliciosas de México, a veces muy picantes.

Y durante la visita del Primer Ministro se han firmado 14 acuerdos en una amplia gama de sectores. Estos documentos establecen el marco de desarrollo de la relación bilateral en el futuro. Y como Embajada estamos y seguiremos trabajando, intensamente, con el fin de convertir los acuerdos en logros más fructíferos y concretos.

Al mismo tiempo, me dedicaré a fortalecer los intercambios aún más, hasta abarcar un abanico más amplio, desde la cultura tradicional, hasta la popular, académicos, turísticos, además de los intercambios deportivos.

Queremos aportar nuestro granito de arena para que la nueva página que se está escribiendo en la historia de la relación bilateral entre Japón y México, sea espléndida.

Les garantizo que mi Embajada seguirá trabajando y aportando su máximo esfuerzo.

No puedo olvidar los esfuerzos de los inmigrantes japoneses y sus descendientes de la comunidad Nikkei en México, por servir de puentes entre las dos culturas. Me gustaría expresar mi agradecimiento, en especial, a las personas que se esfuerzan día a día por fortalecer nuestros vínculos.

Quisiera destacar que Japón y México deben ser socios a la manera de ese dulce mexicano que se llama muégano, es decir, adheridos por la comprensión, y la amistad, y la lealtad.

Como Embajador quiero presentarle el encanto de Japón a los mexicanos, y al mismo tiempo, me gustaría conocer México al fondo y disfrutar al máximo mi vida en este país. De hecho, estoy disfrutando mucho con mi esposa.

Y, bueno, yo creo que mi estadía en México será, también, espléndida.

Muchas gracias.