Muchísimas gracias.

Primero, agradecer la gran oportunidad de estar aquí, en Chile, particularmente en Puerto Varas, la Ciudad de las Rosas, en la región de Los Lagos y poder apreciar los imponentes paisajes de esta región, que nos recuerda, además, mucho, en sus volcanes, los volcanes de México, particularmente el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl, que están enmarcando justamente la capital de nuestro país.

Quiero agradecer, de manera muy especial, a la Presidenta Michelle Bachelet por su hospitalidad, por la calidez que nos ha dispensado en esta visita y en esta reunión de los miembros de la Alianza del Pacífico.

De igual manera, reconocer y agradecer al Presidente Ollanta Humala, como Presidente Pro Témpore de la Alianza del Pacífico, pero además por la gestión que ha tenido como Presidente de su país, que está ya muy pronto a concluir, y donde, sin duda, ha mostrado siempre una gran disposición para el entendimiento, el diálogo y la construcción muy positiva, a partir de esta alianza estratégica, de esta integración regional que ha venido procurando la Alianza del Pacífico.

Y saludar con gran respeto al Presidente electo del Perú, a Pedro Pablo Kuczynski, con quien, estoy seguro, habremos de mantener este ritmo de integración regional y, con ello, poder lograr beneficios para nuestras sociedades.

Quiero saludar al Presidente Juan Manuel Santos en este espacio. Reconocer, de manera muy señalada, este logro tan importante, que ha significado la firma de la paz entre el Gobierno de Colombia y las fuerzas de las FARC.

Sé que aquí ha sido muy felicitado, ampliamente reconocido por este logro. Y es que no es menor. Es haber puesto fin a una guerra de más de cinco décadas, de más de 50 años.

Y voy a recoger, porque tuve el gran honor y distinción de acompañarle en esta firma de paz allá, en La Habana, en lo que él, en parte de su mensaje, mencionara:

Colombia se había acostumbrado prácticamente ya a que la guerra fuera algo cotidiano, que esta lucha civil que se libraba en su país fuera parte de la vida normal y cotidiana de Colombia.

Y creo que este logro no es menor. Por eso tan reconocido este gran logro, este mérito tan relevante, no sólo para Colombia, sino para la paz de América Latina.

Nuevamente, mi reiterada felicitación y amplio reconocimiento. Que sea para bien del pueblo de Colombia y de toda América Latina.

Felicidades, Presidente Santos.

Quiero hacer referencia a lo que hoy nos convoca.

Sin duda, nuestros pueblos y culturas están profundamente entrelazadas, más allá de los límites geográficos o de las barreras naturales.

Déjenme compartirles que allá, en el Estado de Guerrero, en la Costa Chica, se bailan chilenas, mientras que aquí, en Puerto Montt, se honra al pintor Diego Rivera en uno de sus principales recintos históricos.

Este espíritu integrador fue el que originó, precisamente, la creación de la Alianza del Pacífico, hace cinco años.

Hoy la Alianza no solamente es una realidad, sino también un referente de integración a nivel regional e internacional.

Con la integración, los beneficios de uno, también, impactan a los demás socios. Por ejemplo, entre los cuatro integrantes suman 59 países, con una relación preferencial para el bloque y a tratados de libre comercio.

La Alianza del Pacífico se distingue también por su flexibilidad y pragmatismo; su diseño permite innovar y evolucionar. Esto es especialmente importante ante sociedades que demandan más que un mero acuerdo comercial.

La sociedad hoy nos exige y, qué bueno que así sea, que este acuerdo sea de nueva generación, es decir, que sea incluyente, como lo ha referido el Presidente Santos.

Y creo que todos, en alguna forma, coincidimos ampliamente en este objetivo tan importante y relevante que debe tener esta Alianza del Pacífico, hacer de ella un mecanismo de integración, pero también un mecanismo incluyente.

La Alianza del Pacífico debe ser un acuerdo que no deje atrás, ni a las personas, ni a las pequeñas empresas.

Por ello, hemos dado respaldo a las PyMES, a través del fondo de capital emprendedor que, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, permite financiar e impulsar nuevos proyectos.

Con la red de centros de desarrollo empresarial unimos esfuerzos de capacitación y asesoramiento para las PyMES de los cuatro países.

Al mismo tiempo, invertimos en capital humano, en la formación de los nuevos cuadros, de las nuevas generaciones.

Hemos promovido mil 200 becas para los estudiantes de nuestros países miembros.

En pocas palabras, Chile, Colombia, Perú y México estamos enfrentando los desafíos de estos tiempos, con la misma visión y el pragmatismo que caracterizan a esta Alianza.

Con la entrada en vigor del acuerdo comercial, el 1º de mayo, estamos cumpliendo con uno de los retos fundamentales de nuestro acuerdo: la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas.

Hay avances significativos.

En los últimos 10 años, el comercio entre los integrantes de la Alianza se ha incrementado 39 por ciento.

La cifra comparable del comercio del bloque con el resto de América Latina ha mostrado, prácticamente, estancamiento o cero crecimiento; es decir, el comercio entre nuestros países ha crecido en este porcentaje, mientras que con el resto no ha sido así.

A partir de hoy, Chile asume la Presidencia Pro Témpore del Mecanismo de la Alianza del Pacífico.

Presidenta Bachelet:

Le deseo el mayor de los éxitos y le reitero el más amplio y pleno respaldo de parte del Gobierno de México.

Confío en que con su liderazgo lograremos que cada vez sea mayor el intercambio de servicios, inversión y mano de obra calificada.

De cara al futuro, el mensaje de la Alianza del Pacífico al mundo es muy claro: Nuestros países están más comprometidos que nunca con una verdadera plataforma de integración, basada en la apertura económica y en la inclusión.

Felicidades y muchísimas gracias.