El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) realizó un estudio entre beneficiarios de los 400 municipios en los que inició sus trabajos la Cruzada Nacional contra el Hambre, el cual muestra que el 57 por ciento de la población atendida ya no vive en carencia alimentaria, informó esta tarde el Coordinador de Comunicación Social de la Presidencia y Vocero del Gobierno de la República, Eduardo Sánchez Hernández, en conferencia de prensa conjunta con la Secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga.

Eduardo Sánchez afirmó que el Gobierno de la República se propuso, desde el inicio de esta Administración, transformar positivamente la vida de los mexicanos, sobre todo, la de los más pobres. De quienes entonces vivían en carencia alimentaria; no tenían ingresos suficientes para adquirir una canasta básica y no tenían acceso a servicios de salud, educación, vivienda y seguridad social.

Aseveró que en una de las primeras acciones de su Gobierno, el Presidente Peña Nieto anunció una profunda reforma a la política social: “había que dejar atrás el asistencialismo que a lo largo de décadas probó ser insuficiente para sacar de la marginación a los mexicanos más pobres”, explicó.

Por ello, se diseñó y puso en operación la Cruzada Nacional contra el Hambre, la cual “es resultado de esta nueva visión de la política social con la que el Gobierno de la República enfrenta las carencias de los sectores más desprotegidos de la población”, precisó.

Informó que para medir el avance de este esfuerzo, se realizó el estudio del CONEVAL entre beneficiarios de los primeros 400 municipios en los que la Cruzada inició sus trabajos. Los resultados “demuestran que las carencias sociales en alimentación, educación, salud, acceso a la seguridad social, y servicios básicos de vivienda, han disminuido sensiblemente”.

Con la Cruzada Nacional Contra el Hambre, “la política social del Presidente Enrique Peña Nieto ha cambiado la vida de millones de mexicanos”, expresó.

Eduardo Sánchez refirió que el trabajo cercano con las comunidades beneficiarias y la focalización de recursos para atender las necesidades que la propia gente define, han probado ser una ruta eficaz para mejorar las condiciones de vida de los más pobres. Mencionó que el estudio de CONEVAL muestra que en el universo analizado:

57 por ciento de la población atendida por la Cruzada Nacional contra el Hambre ya no vive en carencia alimentaria.

Siete de cada diez beneficiarios hoy tienen servicios de salud de los que carecían apenas hace dos años.

El rezago educativo bajó de 30.9 por ciento a 27.5 por ciento.

La carencia en seguridad social disminuyó 10 puntos porcentuales.

De igual forma, mejoró la calidad en los espacios y servicios básicos en las viviendas de la población beneficiaria.

“Los resultados que hoy publicó el CONEVAL”, añadió, “son prueba palpable de que un trabajo coordinado, focalizado, tenaz, compartido entre los tres órdenes de Gobierno y próximo a las necesidades de las personas, nos acerca al objetivo de mejorar las condiciones de vida de siete millones de mexicanas y mexicanos, los más pobres entre los pobres”.

Enfatizó que “son evidencia de que la política social del Presidente Enrique Peña Nieto acerca al México más justo e incluyente que todos queremos”, concluyó.