-MODERADORA: Queda en uso de la palabra el Director General del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, doctor Enrique Cabrero Mendoza.

-DR. ENRIQUE CABRERO MENDOZA: Muy buenas tardes tengan todos ustedes.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos:

Muchas gracias por presidir este acto.

Doctor Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda y Crédito Público y Presidente de la Junta de Gobierno del CONACyT; doctor Jaime Urrutia Fucugauchi, Presidente de la Academia Mexicana de Ciencias. Felicidades por esta convocatoria.

Señores Secretarios del Gabinete; señora y señores Secretarios del Gabinete del Gobierno de la República. Muchas gracias a todos por distinguir este acto con su presencia.

Señores Legisladores, Presidentes de las comisiones de Ciencia y Tecnología, correspondientes, en el Senado y en la Cámara de Diputados.

Muchas gracias por su presencia y por su incansable trabajo en pro de la ciencia y la tecnología de este país.

Señor Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México. Un placer recibirlo.

Señor Director General del Instituto Politécnico Nacional.

Señores representantes de cámaras, de asociaciones empresariales; señores rectores, directores; representantes de asociaciones universitarias, académicas y científicas.

Distinguidos colegas galardonados con los Premios de Investigación de la Academia Mexicana de Ciencias 2012, 2013 y 2014.

Muy estimados compañeros de la comunidad científica y tecnológica aquí presentes; señores de los medios. Muchas gracias por acompañarnos

Amigas y amigos:

La entrega del Premio de Investigación de la Academia Mexicana de Ciencias, que nos convoca el día de hoy, es una oportunidad para reflexionar sobre la gran contribución que ha tenido el pensamiento científico en el avance de la humanidad.

Es indudable que, sobre todo en los últimos siglos, el conocimiento se ha convertido en la más poderosa herramienta del ser humano para transformar su realidad, permitiéndole avanzar con pasos firmes por el sendero del progreso.

La inmensa mayoría de los seres humanos ha gozado de los grandes beneficios del conocimiento científico. Por mencionar un ejemplo, gracias a los adelantos en las ciencias de la salud y en la tecnología médica, el promedio mundial de esperanza de vida subió de alrededor de 31 años a principios del Siglo XX, a 75 años en nuestros días para el caso mexicano.

En las últimas décadas, los adelantos científicos y tecnológicos, han sido vertiginosos y su impacto en la calidad de vida de las sociedades ha crecido de una manera exponencial.

Avances e invenciones que apenas hace algunos años eran vistos con asombro, como el Internet, la robótica, las nanociencias y nanotecnología, la genética, las energías alternativas. Hoy, son una realidad indiscutible y parte de la vida cotidiana de millones de personas en el mundo.

Es un hecho incontrovertible que en nuestros días el conocimiento se ha convertido en el componente principal de cualquier actividad económica, social o cultural del hombre.

Su centralidad es tal, que a la época actual se le ha denominado como la época de la sociedad del conocimiento. Es decir, aquella donde las ideas, los avances científicos y tecnológicos, permean todas las actividades del ser humano constituyéndose como factores clave para el desarrollo de países e individuos.

Es por ello, que México tiene frente a sí el enorme desafío de convertirse en un país que además de ser generador de conocimiento, también sea capaz de vincular los avances científicos y tecnológicos con los sectores social y productivo del país, es decir, que impulse a la innovación como una palanca para el bienestar, el crecimiento y la competitividad.

Ésta es la ruta que nos permitirá insertarnos en la dinámica de la economía basada en el conocimiento, aquella capaz de garantizar que el país crezca conforme a su verdadero potencial y que dicho crecimiento se traduzca en un mayor bienestar para las familias mexicanas.

La experiencia internacional nos indica, que las economías de este tipo, además de ser más competitivas al generar mayor innovación, son también más equitativas, porque los avances científicos y tecnológicos ponen al alcance de la población mejores servicios y bienes de consumo que elevan la calidad de vida.

Por otra parte, el desarrollo del conocimiento científico es también un proceso democratizador, pues se trata de un bien público que a través de la apropiación social del conocimiento, contribuye a generar sociedades más justas y más equitativas.

Es claro, hoy México debe dar el salto hacia la sociedad y la economía del conocimiento, ésta es la aspiración que sin duda compartimos todos los que aquí estamos presentes.

Con esta orientación, el señor Presidente Enrique Peña Nieto, en el marco de una visión transformadora, desde el primer día de su mandato, asumió el compromiso de apoyar decididamente el fortalecimiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Para ello se delinearon prioridades claras para el sector en el marco del Programa Especial de Ciencia y Tecnología, una mayor inversión, un fortalecimiento de la infraestructura, un despliegue de acciones para fortalecer el capital humano altamente calificado.

Todas estas acciones han venido avanzando y mejorando nuestra capacidad y potencialidad como país. Sin embargo, el impulso del sector público es solamente el comienzo del camino, es necesario incentivar, también, una participación más activa del sector privado, de la academia y de la sociedad en su conjunto.

México requiere un empresariado fuerte y consciente de la necesidad de invertir en investigación y desarrollo tecnológico, de captar a los recursos humanos altamente calificados y transformarlos en piezas clave para elevar la competitividad nacional.

México requiere, también, de un sector académico crítico y comprometido con el desarrollo del país, vinculado activamente con el proyecto nacional, a la altura de los grandes desafíos que enfrentamos como Nación.

México requiere, también, de una sociedad cada día más preparada para enfrentar los nuevos retos globales, que comprenda la importancia y la utilidad del conocimiento científico y la capacidad que éste tiene para crear mayor bienestar social.

Y México requiere, por supuesto, de gobiernos que inspiren el diseño de sus políticas públicas, en el conocimiento científico y el desarrollo tecnológico para atender mejor los problemas nacionales.

Sólo a través de la suma de todas estas voluntades, los actores implicados, trabajando conjuntamente, sólo así, México avanzará en esa ruta.

Señor Presidente.

Estimadas amigas y amigos:

Desde su fundación, en 1959, la Academia Mexicana de Ciencias, ha contribuido notablemente al desarrollo y promoción de la investigación científica en el país.

Los Premios de Investigación constituyen uno de los grandes aportes de la Academia Mexicana de Ciencias, a partir del cual, se da un merecido reconocimiento al talento de las nuevas generaciones de científicos mexicanos.

Todos los galardonados reciban nuestras más sinceras felicitaciones.

Quiero finalmente, mencionar que la mejor evidencia de la importancia que tiene para el Gobierno de la República, el tema de ciencia, tecnología e innovación, es la presencia del señor Presidente de la República, en los actos de entrega de distintos reconocimientos al talento científico y tecnológico.

Ejemplo de ello, fue su presencia para la entrega del Premio México de Ciencia y Tecnología, que a través del Consejo Consultivo de Ciencias, se otorga a destacados científicos de Iberoamérica, y que se entregó el año pasado en el marco de la Reunión de Jefes de Estado de la Cumbre Iberoamericana de Veracruz.

Y apenas hace algunos días, la entrega del Premio Nacional de Tecnología e Innovación, a través de la cual, la Secretaría de Economía, el CONACyT y el sector empresarial, reconocen el desarrollo y las capacidades de innovación de las empresas.

Señor Presidente:

Con su presencia en esta ceremonia el día de hoy refrenda, una vez más, su fuerte compromiso con esta comunidad.

Hago votos porque bajo el clima de colaboración y respeto que ha caracterizado al sector, sigamos sumando esfuerzos para potenciar las actividades de desarrollo científico, tecnológico y de innovación del país.

El trayecto es aún largo, pero hoy más que nunca, México tiene la posibilidad de dar un salto cuántico hacia la sociedad del conocimiento.

Muchas gracias y enhorabuena a los galardonados.

-MODERADOR: Sean tan amables de ocupar sus lugares, damas y caballeros, para ver la proyección del video Academia Mexicana de Ciencias e Importancia de los Premios de Investigación.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADORA: Interviene a continuación el doctor Jaime Urrutia Fucugauchi, Presidente de la Academia Mexicana de Ciencias.

-DR. JAIME URRUTIA FUCUGAUCHI: Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto; señor Secretario de Hacienda y Crédito Público, doctor Luis Videgaray; señor Director General del CONACyT, doctor Enrique Cabrero; distinguidos miembros del presídium; distinguidos ex presidentes de la academia; distinguidos premiados; distinguidos invitados y queridos amigos:

En la Academia Mexicana de Ciencias consideramos que la ciencia, la tecnología y la innovación son instrumentos fundamentales para el desarrollo sustentable del país.

Debemos avanzar en la construcción de una sociedad del conocimiento, en la que el conocimiento científico sustente y apoye las decisiones y acciones del Gobierno y de la sociedad. La ciencia es la fuerza más dinámica y más importante en las naciones modernas.

Los Premios de Investigación representan la máxima distinción de la Academia en las áreas de ciencias exactas, naturales, sociales, humanidades e ingeniería y tecnología.

Señor Presidente Peña Nieto, miembros del Gabinete, representantes del Poder Legislativo, de la comunidad académica y empresarial, señores rectores y directores, miembros de la academia, investigadores premiados y distinguidos invitados:

Su presencia realza esta ceremonia, en que reconocemos la trayectoria y aportaciones de 14 destacados científicos. Nuestras felicitaciones y nuestro reconocimiento.

Los investigadores galardonados, representan diferentes instituciones en el país. Aprovechamos para agradecer a los rectores y directores que nos acompañan, y reconocer su importante labor.

En años recientes y cada vez con mayor frecuencia, se hace énfasis en la transformación de las economías basadas en el conocimiento, en la importancia de la ciencia, tecnología e innovación, en el desarrollo económico y social. A lo largo de la historia éstas han impulsado el desarrollo.

La diferencia en los últimos años, es que las transformaciones ocurren en tiempos cortos y ritmos acelerados.

El reto para los países es cómo fortalecer y ampliar las capacidades científicas y tecnológicas, y modernizar sus sistemas educativos.

Ello requiere avanzar en varios frentes, ampliando la infraestructura científica, los programas de cooperación, las relaciones internacionales, la movilidad académica y retener y atraer el talento, creando las condiciones para que éste se desarrolle.

Lograrlo es posible, pero no sencillo. La preparación de investigadores, la creación de laboratorios, formación de grupos y centros de excelencia, requiere de tiempo y de inversión; las limitantes de recursos humanos y económicos enfatizan la necesidad de que contemos con planes estratégicos e implementar acciones con una sólida base científica.

Se requiere tener continuidad en las políticas dentro de marcos flexibles y autónomos. En este contexto, las academias de ciencias han sido actores importantes. Creadas a inicios del Siglo XVII, permitieron y facilitaron el intercambio, la discusión, evaluación de estudios, hallazgos, innovaciones, sentando las bases para la ciencia moderna.

Como parte de sus actividades, las academias han privilegiado los aportes científicos y la excelencia, difundido los avances y atraído vocaciones científicas.

Desde sus inicios, las academias han proporcionado asesoría a los gobiernos y sociedad en ciencia y tecnología. Éstas, todas, son parte sustantiva de la misión y visión de la Academia Mexicana de Ciencias.

La academia forma parte de las academias jóvenes, lo que refleja el joven desarrollo científico del país. Creada en 1959, agrupa a los investigadores más destacados en las distintas entidades federativas, al que se une un grupo selecto de miembros en el extranjero.

Sus miembros son actores comprometidos con la ciencia y contribuyen con dedicación y empeño al desarrollo del país y al bienestar de la población. Entre las contribuciones, destaca el papel de la academia en la creación del CONACyT, del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y del Sistema Nacional de Investigadores.

En el plano internacional, la academia es sede de la Red de Academias de las Américas, de la Oficina Regional de Latinoamérica y el Caribe, del Consejo Internacional de Uniones Científicas.

La academia forma parte del Comité Ejecutivo de la Red Global de Academias, que agrupa a más de 115 academias en el mundo y es partícipe de la integración, en 2014, de la Red Global de Academias de Ciencia, Medicina e Ingeniería.

La ciencia se ha construido con aportaciones de numerosos individuos a lo largo de generaciones, a partir de la curiosidad, creatividad, intuición, capacidad de observación y de análisis, que forman las herramientas esenciales para resolver problemas.

Cómo funciona la ciencia.

El considerado el logro del año, en 2014, la Misión Rosetta, ilustra algunos aspectos del trabajo científico, grupos de investigación inter y multidisciplinarios, sólida infraestructura, innovaciones, desarrollos tecnológicos, programas estructurados y continuidad en las acciones.

También, muestra la rica y larga secuencia de contribuciones que se remontan a varios siglos. Alguien analiza la caída de objetos, experimenta en planos inclinados, observa patrones, generan hipótesis, se prueban más hipótesis, más experimentos, se cuantifican objetos y se definen las leyes de la física, la gravitación universal, la relatividad general; se analiza el movimiento de objetos, de planetas, satélites, estrellas y galaxias, se inventan instrumentos, se construyen cohetes, naves espaciales, se hacen viajes en el Sistema Solar y se aterriza en un cometa.

En las diferentes áreas, la ciencia ha generado avances significativos en los que los científicos mexicanos participan, estudios en plantas, hongos, bacterias, han dado lugar al desarrollo de nuevos fármacos, tratamientos, vacunas, sustancias sintéticas.

Estudios de los procesos de la herencia, experimentos con semillas, rugosas y lisas, abren el camino al desarrollo de la genética, la capacidad de secuenciar el genoma con las numerosas aplicaciones en el tratamiento de enfermedades, la medicina personalizada, además de entender las bases de la vida.

La larga secuencia de hallazgos e innovaciones ilustra cómo se construye la ciencia, cómo ésta transforma e impacta la vida diaria.

Con cambios acelerados y potencial para cambios mayores, mucho mayores en los próximos años.

En corto tiempo hemos pasado de las economías de libre mercado y la globalización a las sociedades del conocimiento, ahondando la brecha entre las naciones con capacidad de generar y usar el conocimiento y las que no lo tienen.

La generación de estas capacidades, dentro de una sociedad educada e informada es parte de las prioridades para el desarrollo.

Los Premios de Investigación reconocen las contribuciones de frontera y constituyen un estímulo para logros aún mayores.

En esta ceremonia se presentan los premios correspondientes a los años 2012, 2013 y 2014.

La diversidad de los temas de investigación refleja el desarrollo de las diferentes áreas del conocimiento en el país.

Un común denominador en esta diversidad es la calidad y el impacto de las investigaciones.

Los premios instituidos en 1961 son la distinción más importante otorgada a jóvenes investigadores en estas diferentes áreas del conocimiento.

Un análisis retrospectivo nos muestra que los premiados continúan a lo largo de su carrera académica realizando su trabajo con empeño y calidad, contribuyendo al desarrollo del país en muy diferentes ámbitos.

A lo largo de estas cinco décadas, 50 han recibido el Premio Nacional de Ciencias y Artes, 19 son miembros del Colegio Nacional, 15 han sido electos Presidentes de la Academia y nueve han servido y sirven a la Nación como Secretarios y Subsecretarios de Estado.

En el Plan Nacional de Desarrollo y en el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación, se señalan los compromisos y acciones para incrementar la inversión al 1 por ciento del Producto Interno Bruto.

El incremento de las inversiones es indispensable para que la ciencia, tecnología e innovación se conviertan en la palanca del desarrollo social y económico.

Para ello se requiere ampliar y consolidar las acciones sobre los problemas y demandas nacionales precisadas en el PECITI, entre los que se encuentra el fortalecimiento del sector.

Es relevante reconocer al Presidente Enrique Peña Nieto, el importante e inédito apoyo a la ciencia, tecnología e innovación.

Destacar el incremento significativo al presupuesto, pasando de 59 mil 300 millones de pesos en 2012, a más de 85 mil 500 millones en 2015, que incluye un incremento extraordinario para el CONACyT.

En este contexto, reconocemos la labor y apoyo del Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, al avance de estos compromisos de la Presidencia y el trabajo eficiente y sensible del Director General del CONACyT, Enrique Cabrero, para aplicar estos recursos al fortalecimiento del sector, mediante convocatorias inéditas, como el Programa de Cátedras, dirigido a incorporar investigadores jóvenes, y los programas de becas, vinculación academia-industria, innovación y de atención a problemas nacionales.

La academia celebra la decisión del Presidente de designar al doctor Cabrero como Director del CONACyT, situación inédita en la que un distinguido miembro de la academia, está al frente de la instancia que define la política científica y tecnológica.

Su liderazgo y experiencia se reflejan en la visión y operación del Consejo, en el que varios de sus directivos son miembros, también, de la academia.

La academia reconoce el valioso apoyo que ha recibido y recibe por parte del CONACyT y los programas y acciones de colaboración implementados.

Los diferentes programas se mantienen aún en el escenario de reducciones presupuestales, fortaleciendo la infraestructura, la creación de centros nacionales y la generación de conocimiento.

Las reformas emprendidas y las políticas en ciencia y tecnología establecidas en el PECITI marcan las metas a alcanzar en los próximos años.

La designación del doctor Francisco Bolívar, distinguido miembro y ex Presidente de la academia, para presidir la Coordinación de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Oficina de la Presidencia, forma parte de este conjunto de acertadas decisiones.

Una componente importante de los programas de la academia está dirigida a la educación en ciencia para niños y jóvenes, en las que se cuenta con el apoyo de la Secretaría de Educación Pública, las secretarías de los estados, instituciones educativas y del CONACyT.

En la academia, estamos convencidos que una educación de calidad es esencial para el futuro de México.

La academia reitera su compromiso para que la ciencia y tecnología constituyan los soportes y palancas que impulsen el desarrollo. Ello forma parte de los objetivos de su Gobierno, señor Presidente, de avanzar en la transformación a una sociedad del conocimiento con fuerte competitividad internacional, que coadyuve a fortalecer la capacidad interna y derive en beneficios inmediatos a la población.

Continuar con el incremento al presupuesto para el 2016 y los siguientes años permitirá fortalecer y ampliar los programas iniciados y avanzar en las transformaciones emprendidas.

Iniciativas como el Programa de Cátedras, que es estratégico mantener, contribuyen a la captación de talento, en el cual descansa nuestro futuro.

El gasto en inversión, innovación y tecnología, y educación, constituye una inversión, una inversión sólida para el desarrollo.

Lograr que nuestro país cuente con una comunidad científica capaz de contribuir amplia y eficazmente, son objetivos compartidos con el Gobierno, la sociedad, el sector empresarial y las academias.

Nuestro reconocimiento, nuevamente, a los investigadores premiados. Felicitaciones por un trabajo de excelencia, por su creatividad, dedicación y compromiso.

Les invitamos a continuar y redoblar sus esfuerzos en bien de la ciencia y el desarrollo de México.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Invitamos a ustedes sean tan amables de ocupar su lugar.

Escucharemos las palabras del Secretario de Hacienda y Crédito Público, doctor Luis Videgaray Caso.

-SECRETARIO LUIS VIDEGARAY CASO: Muy buenas tardes.

Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto; señores integrantes del Gabinete; doctor Enrique Cabrero; doctor Jaime Urrutia; doctor Francisco Bolívar Zapata, señoras y señores:

Es para mí un privilegio participar y atestiguar esta entrega del Premio de Investigación de la Academia de Ciencias. Los galardonados son una evidencia concreta e irrefutable de que en México se hace ciencia; ciencia de calidad, ciencia pertinente, ciencia rigurosa, porque México es un país que, cada vez más, apuesta por el conocimiento.

Déjenme compartir con ustedes un par de datos que no siempre escuchamos y que ponen en evidencia que en México estamos apostando por la ciencia, por el desarrollo tecnológico y la innovación.

Cada año, 90 mil mexicanas y mexicanos jóvenes egresan de carreras de ingeniería en México; 65 mil de ellos, egresan específicamente de ingenierías industriales, mecánicas, eléctricas y tecnológicas.

Estas cifras son mayores en número de egresados a las de cualquier país en Europa y son más grandes, que si países con una población mucho mayor en nuestro Continente, como es el caso de Brasil.

Un segundo dato que pone de manifiesto el impacto que ya tiene hoy la ciencia, la tecnología y la innovación en la economía mexicana:

El 16.3 por ciento de nuestras exportaciones son las que podemos llamar de alto contenido tecnológico, según el Banco Mundial. Esta cifra, 16.3 por ciento, es significativamente superior a la de países latinoamericanos, como son Chile, que apenas alcanza el cuatro por ciento; o Brasil, con el 10 por ciento. Incluso es mayor que la de Canadá, que es del 12.4 por ciento; y ligeramente superior a la de Alemania, que exporta productos de alto contenido tecnológico en un 15.8 por ciento.

Esto quiere decir, que la ciencia, la tecnología y la innovación es hoy, ya para México una realidad. Sin embargo, tenemos que estar dispuestos, tenemos que estar decididos, a hacer más ciencia, a invertir más en tecnología y a ser más innovadores.

Y esa ha sido la instrucción que nos ha dado el Presidente de la República, desde el primer día de su Administración.

Como adelantaba ya Enrique Cabrero, el objetivo es alcanzar el uno por ciento del Producto Interno Bruto, al final de la Administración, en la inversión que hagan los sectores público y privado en ciencia, en tecnología y en innovación.

El gasto ya pasó del 0.43 por ciento en 2012, al 0.54 por ciento del PIB, destacando que el 65 por ciento de esta investigación la hace el sector público mexicano.

En la Administración del Presidente Enrique Peña Nieto, el Presupuesto Federal en ciencia, tecnología e innovación, ha tenido un crecimiento real, es decir, ajustado por el efecto de la inflación ya del 36 por ciento, pasando de 59.3 mil millones de pesos a 85.5 mil millones de pesos.

Y quiero aprovechar este momento y la presencia de las y los Legisladores, para reconocer a la Cámara de Diputados de la 62 Legislatura, que ha hecho desde el principio, en los tres decretos del presupuesto que aprobó de la ciencia y la tecnología, una clara prioridad.

El presupuesto de CONACyT ha crecido a una cifra histórica en tan sólo tres años del 37.4 por ciento. Esto quiere decir que vamos por el camino correcto. Sin embargo, ante la actual realidad macroeconómica, ante el reto presupuestal que México enfrenta por delante, la instrucción del Presidente de la República se mantiene invariable, porque un país como México, quiere invertir más en ciencia y tecnología más allá de la coyuntura.

La inversión creciente en ciencia, tecnología e innovación, debe ser una política de Estado, más allá, insisto, de los retos coyunturales.

Señor Presidente.

Señoras y señoras galardonados:

Enfrentaremos una coyuntura distinta para la elaboración del Presupuesto de Egresos de la Federación del 2016 y probablemente de los años subsecuentes.

Sin embargo, hoy, el sector de la ciencia y la tecnología, las instituciones públicas, las instituciones privadas, los centros de investigación están demostrando en los hechos que vale la pena invertir en la ciencia y la tecnología.

Un país que invierte en la ciencia, es un país que cree en la productividad y en la competitividad, que cree en la creación de empleos bien remunerados, que cree en la inversión y en la formación de capital humano.

Y más allá de eso, un país que invierte en ciencia, es un país que cree en el valor del pensamiento científico, del pensamiento crítico, del rigor analítico, de las convicciones que se forman a partir de evidencias, y esos son los valores que queremos fomentar y en los que creemos, para tener una mejor democracia, una mejor sociedad y un mejor país.

Muchas felicidades a los galardonados.

Buenas tardes.

-MODERADOR: Invitamos con respeto al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, al Secretario de Hacienda y Crédito Público, al Director General del CONACyT y al Presidente de la Academia Mexicana de Ciencias; a realizar la Entrega del Premio de Investigación de la Academia Mexicana de Ciencias.

(ENTREGA DE PREMIOS)

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)