Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar, en esta Residencia Oficial de Los Pinos, a los dirigentes de organizaciones sindicales, tanto nacionales como regionales que aquí hoy nos acompañan.

A los dirigentes, también, de las organizaciones sindicales que son promotoras del desarrollo nacional y que se encuentran ubicadas en el Apartado B de la relación de trabajo entre el Gobierno y distintas organizaciones de trabajadores.

De igual manera, quiero saludar a los dirigentes de distintas organizaciones empresariales que se dan cita en este acto, encabezados por el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial y demás dirigentes empresariales.

Saludo a la Representante de la OIT, a quien agradezco también el mensaje que ha tenido a bien compartirnos, en representación del Presidente o Secretario General de la OIT, a quien le pido transmita nuestro saludo y nuestro respetuoso afecto.

Saludo a esta muy distinguida concurrencia. Sin duda, en esta celebración del día 1 de mayo, Día del Trabajo, y que viene a romper, seguramente, con inercias y con formas, quizá, de haberse celebrado esta fecha.

Hoy, en este espacio, concurren aquí los factores reales de la productividad, los factores reales del trabajo.

Están aquí quienes representan a las y los trabajadores de México, y quienes representan también a los emprendedores y a los empresarios de nuestro país; en este espacio de convivencia, de diálogo, de acercamiento, y sobre todo de compartir esfuerzos, cada uno en su espacio de actuación, para realmente promover el desarrollo, el progreso, el bienestar de nuestra Nación.

Quiero agradecer también aquí la presencia hoy de las y los legisladores Federales que nos acompañan y quienes han ratificado el acuerdo que hace un momento he promulgado, precisamente para establecer este compromiso con respecto a la edad mínima del trabajo, 15 años, que es la edad que aquí debemos de promover y establecer, y evitar que niñas y niños a menor edad estén hoy siendo empleados y eventualmente sujetos de explotación.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

El 1 de mayo recordamos la valentía y firmeza con las que históricamente han luchado los trabajadores del mundo para mejorar sus condiciones laborales. Sin embargo, esta emblemática fecha internacional, también es una oportunidad para ver hacia adelante y reafirmar la visión del mercado laboral que queremos para el México del Siglo XXI.

En el Gobierno de la República estamos trabajando para que la economía del país crezca de manera sostenida y acelerada y, con ello, crear los empleos de calidad que demandan los mexicanos.

Con reformas estructurales y obras de infraestructura, estamos estableciendo las condiciones necesarias para atraer inversiones nacionales y extranjeras, y generar puestos de trabajo dignos y mejor remunerados.

Estamos decididos a tener un mercado laboral más dinámico y flexible que facilite la integración de más mujeres y jóvenes a un empleo, en el que puedan aplicar su talento y creatividad.

Estamos fomentando que las empresas de México sean más modernas y competitivas, que incorporen estímulos a la productividad, brinden capacitación especializada y promuevan que sus trabajadores sean parte activa de los procesos de innovación y mejora continua.

Estamos reforzando medidas para que los centros de trabajo sean espacios decorosos, limpios y seguros, que garanticen la protección y el bienestar de todo su personal.

Una de las mayores prioridades en ese sentido es lograr la plena igualdad laboral entre mujeres y hombres. No hay razón que justifique que un hombre gane más que una mujer, si ambos realizan el mismo trabajo, menos aún, puede permitirse la discriminación o el acoso laboral.

En el México próspero e incluyente que entre todos estamos construyendo, los niños estarán estudiando, no trabajando; mientras que todo adulto podrá ejercer su derecho constitucional a un empleo digno y socialmente útil.

En pocas palabras, el mercado laboral hacia el cual estamos dirigiendo nuestros esfuerzos es uno de mayor productividad y de mejores ingresos, pero también es uno de igualdad y pleno respeto a los derechos de los trabajadores.

Para lograrlo, desde la etapa de transición entre gobiernos, en 2012, impulsamos una reforma de fondo a la legislación del trabajo y desde el inicio de la Administración establecimos los cuatro ejes que habrían de guiar nuestra política en la materia.

A la fecha, en cada uno de ellos se tienen los primeros resultados y beneficios para los trabajadores del país.

El primer eje es el impulso a la creación de empleos formales de calidad.

De acuerdo a los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, el ritmo de generación de empleos formales ha crecido más rápido que nuestra economía, tan solo en 2014 se generaron 714 mil empleos formales afiliados al Seguro Social, una de las cifras anuales más altas desde que se tiene registro.

Durante 2015 continúa creciendo el empleo formal. En el primer trimestre del año se han registrado 298 mil nuevos empleos en el Seguro Social, casi 100 mil por mes.

Congruente con ello, el INEGI informó, en marzo, la tasa de desocupación a nivel nacional, que se ubicó en 3.9 por ciento, una mejora respecto al año pasado cuando alcanzó, para ese mismo mes, 4.8 por ciento.

De acuerdo con información del mismo instituto, la tasa de informalidad laboral, que había aumentado de forma sostenida durante años, en la actual Administración no sólo se ha contenido, sino que ha comenzado a bajar.

El segundo eje de la política laboral es la democratización de la productividad, esto significa que los trabajadores, emprendedores y empresarios de todo el país cuenten con los procesos, tecnologías y capacitación necesarios para hacer más eficiente su labor y agregar mayor valor a sus productos y servicios.

Elevar la productividad es importante, porque es la única manera de seguir mejorando los salarios sin generar inflación. Con la puesta en marcha de las reformas transformadoras y con la decidida participación de trabajadores, sindicatos y empresarios, la productividad comienza a fortalecerse en el país.

En 2014, en mil 158 negociaciones salariales y contractuales, empresas y sindicatos acordaron incluir bonos de productividad en favor de más de 622 mil trabajadores.

Con acciones como ésta, de acuerdo a cifras de INEGI, el Índice Global de Productividad Laboral registró incrementos en los cuatro trimestres del año pasado.

El tercer eje de la política laboral ha sido salvaguardar los derechos de los trabajadores.

Y en este sentido, no sólo hemos preservado las conquistas laborales históricas, también hemos impulsado el goce efectivo de nuevos derechos, como el permiso de paternidad con goce de sueldo para hombres trabajadores por el nacimiento de sus hijos.

De manera especial, hemos vigilado la aplicación de la reforma laboral que promueve la inclusión y la no discriminación, protegiendo los derechos de grupos vulnerables, incluyendo a las personas con discapacidad.

Este enfoque, junto con programas de inclusión laboral, ha aumentado en 47 por ciento la colocación de personas con discapacidad en un empleo.

Asimismo, se ha adoptado un conjunto de medidas para proteger la integridad de los menores trabajadores y prohibir el trabajo infantil.

Con ello también, según cifras de INEGI, el trabajo infantil en México se ha reducido, de tres millones 77 mil, en 2011, a dos millones 537 mil en 2013, lo que equivale a que 540 mil niños y adolescentes dejaron de trabajar, simplemente porque no estaban en capacidad física, ni mentalmente preparados por la edad, todavía en proceso de desarrollo para estar desarrollando un trabajo.

El trabajo infantil es una injusticia que estamos decididos a combatir. Por ello expreso a las señoras y señores legisladores mi reconocimiento por haber aprobado por unanimidad la Iniciativa de Reforma Constitucional que eleva a 15 años la edad mínima para trabajar.

Asimismo, a partir de la representación jurídica gratuita que proporciona la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo, se han recuperado para los trabajadores, como ya lo señaló el titular de la Secretaría del Trabajo, seis mil 300 millones de pesos en lo que va de esta Administración.

Aun así, a partir de los resultados de los foros de consulta sobre Justicia Cotidiana, que apenas el lunes pasado el CIDE presentó, quiero compartirles que habremos de revisar a fondo los mecanismos de justicia laboral, en particular el funcionamiento de las juntas de conciliación y arbitraje.

Finalmente, el cuarto eje ha sido conservar la paz laboral.

Hoy, gracias a la disposición, al diálogo y la conciliación entre trabajadores, sindicatos y empresarios, México goza de un clima de paz laboral sin precedentes.

Por primera vez, en muchos años o quizá no haya registro de ello, en un año y medio no se ha presentado una sola huelga de jurisdicción federal.

Por ello, expreso aquí hoy mi mayor reconocimiento a las organizaciones sindicales y centrales obreras del país, por este ánimo constructivo que, sin duda, constituye una señal de certeza y estabilidad para las inversiones productivas, tanto nacionales como extranjeras.

Gracias por ser motor y alma del desarrollo de nuestro país.

Quiero decirles, finalmente, que desde el Gobierno de la República seguiremos promoviendo un diálogo abierto y franco para crear las condiciones de trabajo decente que merecen los mexicanos.

Hoy, los indicadores laborales reportan avances en la dirección correcta, y esto es gracias al esfuerzo conjunto de trabajadores, empresarios y autoridades.

Sigamos haciendo equipo por México.

La fuerza más poderosa que tiene nuestro país es el talento y el trabajo de todos y cada uno de sus habitantes. Con su diario esfuerzo, desde el mercado laboral 50 millones de mexicanos contribuyen al crecimiento, al progreso y al bienestar de nuestra Nación.

Cada día, desde muy temprano realizan una actividad productiva que mueve nuestra economía, que genera riqueza y que está transformando a México.

Por eso, hoy, desde aquí, en el Día Internacional del Trabajo, expreso mi mayor reconocimiento y felicitación a las y los trabajadores del país.

En el Gobierno de la República tienen a un aliado que los seguirá respaldando.

Juntos, seguiremos creando condiciones para elevar la productividad e impulsar un mayor crecimiento económico, que se refleje en más y mejores empleos, en más y mejores ingresos para las familias de México.

Desde aquí, mi mayor reconocimiento y felicitación para todas y todos los trabajadores de México.

Muchas gracias.